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¿Con quién te quedarías, con James o con Sirius? — capítulo 4
La siguiente clase juntos, Alaise se sentó con Remus y fue más tranquila, en realidad Remus no tenía ninguna intención más allá de una amistad, y Peter… a él nunca le interesaba nada, el verdadero problema eran James y Sirius.
-Hey Ali-. Le gritó James.- Pensamos ir un rato por allí, al lago o al campo de Quidditch, ¿Vienes?-.
-Am… pues yo-.
-Será divertido Ali-. Le dijo Remus.
-Pues… supongo que si chicos, pero quiero ir a cambiarme, si no les molesta, no me gustaría ir en falda-.
-Ah claro… sí ve-. Le sonrió Sirius.
-Los alcanzo allá-.
-Vamos James-. Le susurró Remus.
-¿Qué?-. Le dijo James con cara graciosa.
-El mapa-. Le dijo Remus sonriendo.
-Ah sí, Alaise-.
-¿Sí?-.
-Eee… bueno esto… es de nosotros, lo hicimos para… bueno no sé, pero creo que será bueno que lo tengas así no te pierdes-. Le dijo James enseñándole el pergamino.
-¿Es enserio chicos?-.
-Pues… sí, de hecho… puedes vernos, mira-. James le hizo una seña a Sirius.
-Juro solemnemente que mis intenciones no son buenas-. Sirius dio un leve golpe al pergamino.
-¡Valla!, es Hogwarts y ¡Todos!, nosotros, esa es Lily Evans, es… maravilloso-.
-Guárdalo, te lo pueden quitar-.
-Ah no… lo prometo-.
-Con esto nos encontrarás, si vamos al lago o al campo de Quidditch-.
-De acuerdo, eh… ¿Cómo lo borro?-.
-Travesura realizada-. Dijo Sirius y el mapa se borró.
-De acuerdo, ya los veo-.
-Sí, claro-.
Los cuatro vieron a la chica irse y se quedaron embobados de verla caminar.
-Hay, yo no sé en que acabará esto-. Dijo James suspirando.
-Yo quiero acabar allí-. Sirius se mordió el labio.
-Shh Canuto-. Remus le dio un golpe en la nuca.
-Vamos que ya los extrañaba-. James hizo una seña hacia el lago.
-Sí, yo también-. Dijo Peter.
-¿A dónde?-. Preguntó Remus.
-¿A molestar a Quejicus?-. Propuso Peter.
-¡Nah! Eso ya no, mejor… al lago, a lanzar piedras-. Propuso James.
-O si, a lanzar a James-. Rió Sirius.
-Dijeron Piedras Canuto-. Le dijo Remus.
-Por eso-. Y Sirius se atacó de la risa.
-Buena idea, sí-. Gritó James.
-Sí vamos-. Tomaron sus cosas y caminaron hacia el lago.
-Es realmente hermosa-. Dijo James.
-Y… amable-. Sonrió Remus.
-Sí, es un poco seria-. Peter hizo una mueca.
-Ah eso no importa, a mi me encanta esa muñeca-. Rió Sirius.
-¿Te gusta Alaise?-. Todos se quedaron plantados en el suelo.
-Claro-. Les dijo Canuto.
-Sí, claro es muy bonita, además… ¿Quién no le gusta a Sirius?-. Rió James.
-¡Hey!-.
-Es la verdad-.
-Bueno… ¿Y eso qué?, Alaise es especial-. Suspiró Sirius.
-Sí, es una niña linda, en encantamientos me hizo reír bastante, es además de inteligente divertida-. Dijo Remus.
-Uh… Remus, ¿Te gusta?-. Le preguntó Colagusano.
-¿Y por qué no?-.
-¡Por Merlín!-. Sirius se tapó la boca.
-Pues sí, me gusta pero no para algo más que una amistad-.
-Oh bueno así sí-. Le dijo James.
-Hola chicos, esto en verdad funciona, son geniales-. Alaise apareció con unos jeans ajustados, tennis y una blusa rosa, su cabello suelto y con más maquillaje.
-Gra… gracias por el cumplido-. Ella movió la cabeza sonriendo al ver que nadie podía articular palabra.
-¿Qué haremos, lanzaremos a Sirius al lago?-. Rió la chica.
-¡Ja!, Sí lancémoslo-.
-No, no chicos por favor, mis bucles se arruinaran-.
-Uhh sus bucles de reina de Francia-. Dijo James y todos rieron. Peter, Remus y James intentaron quitarlo del árbol al que estaba abrazado.
-Hey con permiso, observen… pongan atención chicos… esto se hace así-. Sirius se abrazó más al troco, entonces Alaise se acercó, preparó sus manos y picó las costillas de Canuto.
-Ja… jajaja, ya… ya por favor-. Sirius se retorcía.
-Vamos ayúdenme, las cosquillas siempre funcionan-. Los demás obedecieron y Sirius se soltó al fin.
-¡Listo!, al lago-. Gritó ella y sujetó a Sirius del brazo.
-Uno… dos… tres-. Aventaron al pelinegro pero éste jaló a Alaise y también cayó en el lago.
-¡Ah!, me las pagarás-.
-No… no más cosquillas, no-.
-No, no te haré cosquillas-.
-¿Entonces?-.
-Ven-. La chica se acercó y justo cuando estaba cerca, se recargó en la cabeza de Sirius y lo hundió, luego nadó hasta la orilla donde los tres restantes reían tirados en el piso.
-Chicos, ayúdenme-. Remus le dio la mano y salió.
-Te ganó una chica, te ganó una chica-. Canturreó James.
-Ahora…abrazos gratis-. Y Alaise abrazó a James dejándolo todo mojado.
-Ah, esta helada-.
-Sí-. Alaise no paraba de reír.- Ven aquí Rem, ven-. Corrió detrás de Remus hasta que lo alcanzó y abrazó.
-Brr, hace frío-. Se quejó Remus mojado.
-Pet ven aquí-.
-No… yo no Ali-.
-Ah si tú también-. Y Peter también regresó mojado.
-Hay sí dame un abrazo Ali-. Le pidió Sirius que chorreaba agua.
-Sí-. Alaise corrió y lo abrazó.
-Ah sí, los dos mojados-. Sirius se acarició la cabeza.
-¡Na!, tú más que yo-.
-Sólo un poquito-.
-Poquito-. Bromearon sin separarse.
-Bueno hay que ir al sol a secarnos-. Dijo Remus.
-Sí, al campo de Quidditch-. Gritó James.
-Yo quiero ver su campo de Quidditch-. Les dijo ella.
-Llevémosla-. Todos caminaron y Sirius rodeó a Alaise por los hombros y ella a él por la cintura.
-Me da frío-. Dijo él.
-A mi también-. Alaise pegó su cuerpo al de Sirius.
-¿Enserio?, James ¿Puedes darme mi túnica?-.
-Claro… toma-. James se la aventó y Sirius después de agarrarla, se la puso a la chica.
-Ow gracias Sirius pero tu estas igual-.
-Bueno pero con que me abraces es suficiente-. Alaise se sonrojó sintiendo que su cabeza estallaría y sólo bajo la mirada.- Vamos… me gusta cuando te sonrojas, te ves todavía más bonita-.
-Gracias Sirius-.
-¡Wack!, dime Canuto-.
-Está bien… Canuto-.
-Eso es-. Sirius la despeinó y caminaron siguiendo a los demás.
-Chicos ahora vengo-. Peter echó a correr a otro lado.
-Aquí esta, nuestro palacio-. James extendió las manos.
-Es… magnífico y enorme-.
-Sí, nuestro lugar preferido-. James se introdujo y se tiró en el pasto con los brazos extendidos, Alaise tendió la túnica de Sirius para que se secara y se sentó cerca de él, luego Remus y James la imitaron.
-Miren esa nube, parece flor-. Alaise se acostó.
-Es cierto, y esa una malteada-.
-Sirius no es cierto-. Le dijo Remus.
-Es que tengo hambre-. Alaise rió y Sirius pegó su mano a la de ella, por lo cual la chica entrelazó sus dedos en los de él.
-Oh miren, esa nube es una estrella-.
-¿Dónde?-.
-Allí, allí al lado del árbol-.
-Oh sí, pero que imaginación Ali-. Le dijo Sirius.
-Mira, mira Alaise un corazón-. Le gritó James.
-Ah es cierto, es hermoso-.
-¿Sabes?, siempre he querido probar las nubes-. James se sentó.
-Y yo tocarlas y saber cómo se sienten, deben ser suaves algodones-. Le dijo Alaise
-Que cuando los tocas se deshacen-. Corearon los dos.
-Sí, sería maravilloso poder volar-. Alaise se levantó, extendió los brazos y comenzó a aletear por todo el campo, los chicos se le unieron girando como locos y cantando.
-Me gusta volar con los ojos cerrados se puede llegar hasta donde te lleven-. Cantó ella.
-Oh yo no soy muy así pero algo me pasa contigo que quiero que todos se enteren-. Cantó Sirius.
-Es que me gustas tú-. Gritó James y se estrelló con Alaise.
-Lo siento-. Le dijo ella.
-¡Hay Alaise lo siento!-. James cayó encima de ella y al mirar sus ojos grises, quedó embobado.
-No te preocupes no pasó nada-.
-Que bueno, lo siento-.
-Ya James no pasó nada-.
-Es que… lo siento-.
-¡Ja!, se vio tan genial-. Remus reía al ver la cara de celos de Canuto.
-¡Ya regresé!-.
-Pet, ¿Qué traes?-. Le preguntó Remus.
-¡Comida!-.
-Sí, la hora más feliz del día-. Gritó ella.
-Jaja sí-. Sirius reía a más no poder.
-Esperen-. Alaise puso un mantel y Peter dejó allí la comida.
-Oh si, hot dogs, y mira waffles, mis favoritos-. Los ojos grises de ella brillaban.
-Yo quiero de eso-.
-¿Me das eso?-.
-¡Canuto! No te acabes tú solo el pay de queso… olvídalo ya lo hiciste-.
-Déjenlo ser-.
-Quiero un vaso-.
-Dame el jugo-.
Todos se sentaron a comer, entonces James tomó un pastelillo y con su dedo índice un poco de crema que embarró en la nariz de Ali.
-Ah mi naricita-.
-Ah jaja ven aquí-. James se burló.
-No, tú ven aquí-. Alaise lo alcanzo y le llenó la nariz y la frente de crema.
-Ahora si-. James le llenó la boca y labios.
-¡Ja!, beso, beso, beso-. Cantó Remus y vio como Sirius se quedaba serio. Alaise besó la mejilla de James sonriendo y embarrándolo mientras él rodeaba su cintura.
Oh si, oh si... y es que me gusta él..... amo a Sirius Black, jaja bueno me quedé con la cancioncita, esta buena :) ahora si, HOLAAAA espero estén muy bien, awww ¿Qué tal quedó?, díganme, ¿Les gusto?, espero que sí, si les gustó dejen comentario si no pues también, pasen y digan... NO ME GUSTO ALINE ¬¬ jeje bueno yo espero que si.
Muchas gracias a mis 3 comentarios, son poquitos pero no importa, yo sé que serán más.
De nueva cuenta quiero dedicarle este capítulo a mis fans de El diario de Una Merodeadora.
muchas gracias chicas, las amo.
besitos
aliineepotters <3
mil gracias a mis ya 30 favoritos: