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Perdidamente enamorada de Fred Weasley, pero sin embargo...¡Al que gusto es a su gemelo! — capítulo 28
-¡¿Casper?!
-¡Ceciliaaaaaaa!
El rubio me envolvió en un gran abrazo mientras en mi interior se desataba un loquerio de pensamientos "Fred y Casper se van a ver" ¿Qué debería hacer? ¿Le debería decir que no vaya?
-Esto…Casper
-¿Ah? -me soltó y me sonrió alegremente con sus blancos dientes -¿Qué pasa Cecilia?
-¿Estás seguro que quieres ir? Es decir, creo que podría ser muy aburrido para ti.
-¿Aburrido? -pensó unos segundos y seguido me miró con ojos de perrito brillosos con ganas de derramar lágrimas -¿Se…será que no quieres que vaya?
-No no es eso -me corregí rápidamente
-¡No me has extrañado! -empezó a hacer pucheros y yo me puse nerviosa.
-¿Por qué hay tanto ruido aquí? -entró mi hermano algo indiferente -Hola Casper
-¡Por nada Elioth! -chillé y tomé un brazo de Casper -Vamos al callejón Diagon temprano, entonces supongo que podremos hacer nuestras cosas y encontrarnos con los chicos más tarde ¿verdad?
-Vamos -dijo Elioth con voz fría saliendo por la puerta
-Cecilia ¡Me has tomado del brazo! -chilló Casper algo ruborizado -Te quiero -guiñó el ojo y yo puse cara de indiferencia.
-Ok, sólo vamos de una buena vez.
Cuando llegamos al callejón Diagon Elioth y yo empezamos a comprar lo listado para el nuevo año de estudio en Hogwarts. Pasamos por todas las tiendas y al medio día nos detuvimos en el caldero chorreante para guardar las cosas hasta la hora de la salida.
-Fue muy agotador -comenté mientras recostaba mi cabeza sobre la mesa.
-Vuelvo en un rato -dijo mi hermano parándose de la mesa.
-Ahhh Cecilia me cansé -suspiró Casper y seguido sacó de su bolsillo una bolsita de seda blanca -mira esto, cuando lo vi pensé que te quedaría bien
El rubio me lo tendió a la mano y yo lo recibí, abrí la bolsita con cuidado y dentro de ella me encontré un ganchito para sostener el cabello, con varias piedritas turquesas, este me miraba de reojo algo ansioso por saber que iba a decir.
-¿Y bien?
-Gracias
Yo le sonreí a Casper y guarde el ganchito en mi bolsillo.
-Tu silencio lo explica todo -comentó este sonriendo.
2 HORAS DESPUÉS (En Sortilegios Weasleys)
Nuestro punto de encuentro sería allí, sin embargo mi hermano no estaría con nosotros, él estaría con unos amigos paseando por otro lado y al final del día nos encontraríamos para volver a casa.
Pero sin embargo Casper si se quedó.
Entramos a Sortilegios Weasleys y me encontré con un sinfín de cosas muy extraordinarias y todo el lugar era lleno de color; para mi sorpresa había mucha gente que compraba y miraba los productos "En verdad les había ido bien dejar la escuela".
-¡Lía llegaste!
-Ah, ¡Hola George!
Un pelirrojo con un traje y corbata púrpura se me acercó para saludarme pero al ver a Casper se quedo boquiabierto y volteó acusándome con la mirada.
-¡Zanahoriaaa! -Casper se tiró a abrazar a George y el pelirrojo se resistía y lo trataba de separar -¡Eres la zanahoria que me cae bien!
-Lía ¡¿Qué hace él aquí?!
-Ginny -me expliqué solo con decir ese nombre y George rodó los ojos.
-¡Ratona!
Sin darme cuenta sentí como 2 brazos me alzaban en el aire y al contacto nos quedamos mirando uno con otro.
-Te has quedado pequeña, ratona -dijo este sonriendo burlonamente.
-Cecilia está bien de ese tamaño, yo creo que ella así está bien, ahora que "otros" no lo entiendan es porque son unos idiotas -masculló Casper algo fastidiado y ahí fue cuando Fred se dio cuenta del rubio.
-Ratona -dijo este rechinando los dientes -¿Por qué el francés está aquí?
-Ginny -respondió George antes que yo pudiera decir algo.
-Te estoy viendo zanahoria del mal
Fred rodó los ojos con fastidio y en frente de Casper me estampó un beso en la mejilla para luego posar su brazo alrededor de mis hombros. Casper desvió su mirada para otra parte torciendo el rostro algo incómodo.
-Estás fría ratona -me susurró al oído y seguido me dio unos besitos en el cuello provocando que me sonrojara.
-Fred…ahora no -dije mientras buscaba a Casper con la mirada, pero no lo encontré, sin embargo si escuchaba su voz junto a otras muy familiares, me parecía que eran Ginny y Luna.
-No te preocupes por el francés -dijo Fred mientras me daba más besitos en el cuello -mi hermana lo entretendrá un rato -sólo preocúpate por mi
-Pero igual -dije algo incómoda -todos nos están mirando.
Fred paró y en efecto todos sus clientes nos estaban mirando "que vergüenza", yo tomé su mano y nos disculpamos con la gente, acto seguido fuimos con los chicos para ya cerrar la tienda e ir a pasear por el callejón Diagon.
Estuvimos caminando y caminando, viendo lugares y en el camino nos encontramos a Luna algo preocupada y aturdida saliendo del callejón Knockturn, estaba con sus prendas normales y no la hubiera reconocido si no hubiera sido porque se sacó la capucha de la túnica al salir de ese oscuro lugar.
-¡Luna! -la llamé y esta algo confundida volteó a mirarme mostrándome una nerviosa sonrisa.
-Hola chicas ¿Qué hacen aquí? -nos miró casi sudando.
-¿No recuerdas? -intervino Ginny -La otra vez acordamos encontrarnos aquí para salir a pasear, cómo nunca llegabas empezamos sin ti.
-Ah…¡Cierto! -chilló Luna y nos sonrió -Por eso estoy aquí es obvio
Ginny fue a abrazar a su amiga quien fue recibida por parte de todos, sin embargo yo no podía dejar pasar ese "pequeño detalle" ¿Luna en el callejón Knockturn? Ni en mis peores pesadillas lo hubiera imaginado.
POV NARRADOR:
Los chicos están caminando de lo lindo y luego se les unen el trío dorado de Gryffindor, no podían creer que tanto tiempo había pasado y que ahora la mayoría fuera a cursar el sexto año, otros a trabajar, y otros a por el último.
Luna caminaba mirando a todas partes buscando algo "interesante" para coleccionar, pero en eso detuvo su mirada en el francés y no pudo evitar preguntarle "algo".
-Chicos los alcanzo en un momento, tengo que ir a comprar un recado para Lowis -dijo la rubia de cabellos enmarañados.
-¿Irás sola? -preguntó Ginny algo inquieta
-No, claro que no -jaló de la chompa a Casper -él me acompañará
-Oh, bueno ¡Entonces nos vemos en la heladería!
Luna se llevó a Casper a la tienda de plumas para comprarse una nueva y cuando estaban viendo los modelos Luna se atrevió a preguntarle algo que la intrigaba.
-Te gusta Cecilia ¿verdad? -dijo esta con indiferencia mientras cogía una pluma para examinarla.
-Sabes que sí pequeña -respondió este mirando al techo.
-¿Entonces por qué lo haces? La dejaste ir con Fred sin siquiera intentarlo un poco más -comentó Luna llevando la pluma para pagarla.
-Debo decir que es porque me gusta verla feliz -comentó Casper siguiéndola por detrás -no me importa sólo estar de espectador, para mi es suficiente por ahora.
-Eso es lindo -la rubia esperaba que le dieran la pluma ya empaquetada -pero creo que si yo también hubiera estado de espectadora y no se hubiera dado cuenta, ahora seguiría como antes -dijo ella recibiendo el paquete y hablando con su tono soñador
-Disculpa, no entiendo -dijo Casper medio confundido.
-No debes-dijo la rubia emitiendo una risita y saliendo de la tienda -¿vamos?
Casper asintió con la cabeza y la siguió por detrás.
Ya reunidos con los demás, los chicos pidieron helados y entablaron una linda conversación, pero sin embargo luego pasó Elioth por Cecilia para regresar ya a casa.
-Hermanita vamos -dijo el pelinegro con varios paquetes en mano -además necesito ayuda con esto.
-Está bien -dijo Lía ayudándole con algunos -¡nos vemos chicos!
Ambos hermanos se fueron y cuando llegaron a casa no había nadie, pero por fuera los vecinos tenían un aire de estar medio asustados; posaban los ojos sobre ellos murmurando cosas que no lograban alcanzar oír.
-Mamá y papá aun no llegan -comentó Elioth dejando los paquetes dentro de un armario.
-Dijeron que se demorarían porque irían a pasear por allí, deberíamos esperarlos.
Ya luego se hizo la tarde y le siguió la noche, pero sus padres nunca llegaban ¿Se habrían ido a un bar o algo parecido?
Lía se puso su pijama y se fue a dormir a su cuarto pensando que llegarían a la mañana siguiente. Pero no sabía que les iba a esperar.
-Cecilia despierta
Una voz la desconcertó y la sacó de sus sueños, era su hermano que ya estaba vestido para el día.
-¿Qué pasa? ¿Por qué me despiertas?
-No llegaron aun -fue lo único que dijo y seguido le mostró a su hermana el periódico del día relatando una noticia que pasó casi a las horas en que había salido ellos al Callejón Diagon, "Un gran accidente en el puente, ocasiona graves heridos, destrozos en la estructura y varios muertos".
-Deben haberse quedado en un bar -comentó Lía algo nerviosa deseando que sea así.
Tocaron la puerta, Elioth bajó y Lía se puso un saco encima de la pijama y unas pantuflas para ver quién era. Unas personas vestidas con traje y con un maletín estaban en la puerta dialogando con Elioth.
-¿Qué pasa?
-¿Usted es hijo de los Green?
-Sí ¿qué pasa?
-Es un tema algo delicado, pero es nuestro deber informarles a ustedes para que sepan ahora que son menores de edad.
-Pasen -dijo Elioth con voz temblorosa, los señores se sentaron el sillón y comenzaron su relato.
-Bien, mire ayer hubo un accidente, no sabemos que pudo haberlo causado pero causo varios destrozos -enseñó la página del diario -y al registrar a los accidentados se encontraron a los señores Green, pero lamentablemente murieron ahogados.
-Qué
-Lo sentimos mucho
-¡¿QUÉ?! -Lía se hizo presente con una expresión del todo sobresaltada, no podía ser verdad.
-Lo sentimos mucho, pero sus padres fallecieron en el accidente.