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Percy Jackson, Annabeth Chase… Y ahora que? — capítulo 1
Un nuevo comienzo
...esa fue la primera vez que me voy del campamento mestizo sin mirar atrás.
Esta vez no mire atrás porque adelante estaba una joven de cabello rubio y ojos grises su nombre es Annabeth Chese y su madre es Athenea (si lo sé, que coincidencia igual que en la mitología griega, Athenea la diosa de la sabiduría y la estrategia; no, no es una coincidencia su madre es una diosa y no está muy feliz con nuestra relación... y yo, pues yo soy el hijo de Poseidón el dios de los mares ambos somos semidioses como Hércules)
Percy ¿Qué esperas?─ Dijo Annabeth tirando un poco de mi─ con esa mirada suya que tanto me gustaba
Solté su mano, ella se sorprendió pero solo fue para tomarla por la cintura.
Argos nos esperaba para llevarnos a Nueva York, por cierto yo vivo ahí. Annabeth vive con su padre vive en filadelfia pero este año vivirá en mi casa porque tiene que estar cerca al edificio Empire State (por cierto en el piso 600 se encuentra el Olimpo). Ella está reconstruyendo el Olimpo, es una recompensa por pelear y ser la estratega en la guerra contra Cronos (Señor de los titanes); en cuanto a mí me ofrecieron la inmortalidad pero, yo lo rechace, de que me sirve vivir eternamente si no puedo estar con la persona que más amo.
Bajamos del auto; al llegar a la puerta de mi departamento sentí cierta tención en ella.
¿Qué pasa?─le pregunte.
Percy no creo que este bien que vivamos juntos.
No te preocupes─ dije─ pensé en besarla para tranquilizarla pero cuando me di cuenta sus labios estaban sobre los míos, al corresponderle fui un poco más intenso de lo que esperaba, a ella no pareció molestarle porque ya tenía ambas manos sobre mis hombros revoloteando mi cabello, yo tenía las manos alrededor de su cintura asegurándome que su cuerpo este lo suficientemente cerca de al mío.
Nos separamos en el momento preciso porque justo mi mamá abrió la puerta para saludarnos.
Pasamos y le contamos como fueron los últimos días en el campamento no hizo falta mencionarle sobre nuestro noviazgo ella presentía que algo pasaba entre nosotros desde hace tiempo es que ella tiene un sexto sentido para esas cosas también puede ver atreves de la niebla (un tipo de velo que evita que los mortales se enteren de todo lo que pasa).
Después de cenar le enseñamos su habitación a Annabeth, ella quedo más que satisfecha ya que pensaba alquilar un mugriento cuarto, por supuesto yo nunca permitiría que mi novia pase por eso.
Al amanecer encontré una nota de mi mamá disculpándose porque no podría estar en casa unos días, 4 para ser exacto. Debido a mi dislexia (algo común en los mestizos) no entendí muy bien la carta pero pude descifrar que fue a Jacksonville al parecer quieren publicar una de sus obras.
Con la casa sola para nosotros dos me pareció una buena oportunidad para demostrarle a Annabeth que tan responsable podía ser.
Me di con la sorpresa que Annabeth ya se había cambiado y hecho el desayuno para ambos pude deducir que mi mama hablo con ella antes de que yo me despertara. (Eso explica porque escuchaba a mi mamá hablando con alguien en la mañana).
Buenos días mi amor ─dije─ note que ella se ruborizo eso no impidió que le diera un beso de buenos días, almeno esa fue la excusa.
Ella pareció disfrutarlo tanto como yo, porque no es como que quisiera separarse, más bien a cada momento se pegaban mas nuestros cuerpos. Pudimos seguir así mucho más tiempo pero el teléfono sonó, era mi mamá quería recordarnos que el lunes teníamos escuela, que puedo hacer una madre es una madre.
Era sábado así que teníamos 2 días para nosotros solos.
Se me ocurrieron mil cosas para hacer, pero entre ellas no estaba ir al museo lo cual no fue muy inteligente de mi parte porque fue lo primero en lo Annabeth pensó, me reusé al principio pero como decirle no a ella, en especial si me chantajea con darme un beso.
Fuimos al museo y luego a Central Park donde nos mesclamos con las demás parejas.
Hubiera sido la cita perfecta si el padre de Annabeth no la hubiera llamado en medio de uno de esos momentos que es tan difícil de crear.
Los celulares son como tener una flecha de neón señalándote y diciendo 'mestizo busca monstruo que lo devore'
En menos de 5 minutos apareció un perro de 2 cabezas llamado Ortro, destape a contra *contracorriente,*Annabeth ya tenia su cuchillo en la mano, hicimos un gran trabajo en equipo ella llamo su atención y luego desapareció (ella tiene una gorra que la vuelve invisible, regalo de Athenea) yo aproveche y le di una perfecta estocada en el muslo delantero, el perro se desvaneció en una nube, yo recordé a mi perra la señorita O'Leary es un perro del infierno pero esta domesticada y es verdaderamente amigable; Nico , hijo de hades, me convenció de dejarla en el campamento, ahí está más segura que en Nueva York.
Annabeth se dio cuenta de cómo m sentía así que regresamos a la casa a preparar la cena.
Fue muy divertido, porque ninguno de los dos sabe cocinar bien, así que terminamos pidiendo pizza y miramos películas hasta el amanecer.
El domingo hicimos compras escolares y adivinen quien cargaba las cosas…no nos encontramos con ningún monstruo, esa era una buena señal, al atardecer un enorme búho gris se cruzo en nuestro camino.
*─Percy creo que debemos regresar, mi mamá nos vigila.─*de mala gana acepte. De camino a mi casa se nos cruzaron unos 5 búhos más.
El primer día de clases fue una tortura, estar 8 horas lejos de Annabeth fue peor que sostener el peso del cielo sobre mis hombros, y créanme sé lo que es y no se lo deseo ni a mis enemigos.
*Eran las 4:25 y Annabeth no salía, cuando por fin reuní el valor para entrar a buscarla; unos brazos rodearon mu cuello.**─*Percy te extraño mucho la espera fue una agonía.
*─te amo─*dije y la bese
─señorita Chese usted sabe muy bien que no están permitidas las expresiones de parejas en los terrenos de la escuela─Un hombre muy elegante y con una barba corta nos miraba como esperando una respuesta, le mire y una sensación extraña recorrió mi cuerpo "MONSTRUO" mi mente grito, destape acontracorriente**y lo elimine de un solo golpe; Annabeth y yo nos miramos, qué hace un monstruo en su escuela, era su primer día, el no puedo estar buscándola era demasiado pronto, un mestizo dijimos al mismo tiempo, nos adentramos en la escuela en busca de un semidiós.
Una joven verdaderamente hermosa de cabello castaño y ojos color ámbar animaba al equipo de futbol*─hija de afrodita─escupió Annabeth, desvié la mirada, entendí que debía serrar la boca─tenemos que hablar con ella le susurre al oído,─habla tu con ella─y se dio la vuelta golpeándome con su cabello, recordé que reacciono igual a como reaccionaba con Reichel.─entrelace una mano con la suya y con la otra la tome por la cintura para besarla pero ella se mostro rehúyete, solté su mano y acerqué su cara a la mía, devolvió el boso pero fue dístate─mujeres─murmure─bueno me acompañas o no─será mejor que tu hables con ella─*se dio la vuelta y salió del gimnasio.
Dos minutos después entro corriendo y con su cuchillo en la mano*─tenemos que irnos─*nos grito, de un solo tirón estábamos afuera, logre divisar 3 gigantes con enormes garrotes. Aquellos seres median por lomemos 2.50m de alto, por suerte no son muy inteligentes; uno de ellos tenía marcas en todo el cuerpo, ese mismo logro derribarme con su garrote, caí de espaldas pero me incorpore ates de que lograra lastimar a Annabeth. Pulverice a los tres en in instante (es que cuando me sumergí en el rio estigio me volví indestructible como Aquiles).
*─Kiara─*le dije a la joven que tenía los ojos llorosos, tuve que acercarme a ella para asegurarme como estaba, esto no le gusto para nada a Annabeth, peor aún, ella rompió en llanto y no tuve más remedio que abrazarla para que se calmara.
Si las miradas mataran yo estaría charlando con mi tío Hades en este momento.
No quería mirar a Annabeth. Tenía miedo cómo explicar el hecho de tener a otra mujer entre mis brazos.
Teníamos que llevar a Kiara al campamento *─como lo olvide, la lista, tu eres Kiara Wiesse, estas en mi lista─Annabeth me miro extrañada─Qué lista Percy me estas ocultando cosas─Annabeth, amor, el ultimo día en el campamento Quirón me dio una lista─saque un pergamino con bordes de oro y se lo mostré─*Están los nombres de todos el tuyo, el mío, Álvaro, Merly, Adrián, y todos los demás campistas.
Los aspersores del jardín estaban encendidos, lance una Dracma hacia el arcoíris que se formo*─Ho, diosa Iris, acepta nuestra oferta─algo como una nube comenzó a tomar color y apareció Quirón en la casa grande jugando damas con el señor D (Dionisio).─Quirón─**─que sucede─*respondió tomando su verdadera forma un majestoso centauro con la parte de caballo color blanco.
Cuando termine de contarle mando a Argos a recogernos.
Annabeth no me hablo en todo el camino, se fue directo a su cabaña; era nuestra primera pelea y no sabía cómo contentarla, bueno ella tiene razones bastante fuertes para disgustarse, entonces recordé la escena del consuelo y me ruborice solo al recordara.
Annabeth es perfecta como pude ser tan tonto, no podía dejar a Kiara sola, pero pensar en cómo se sintió ella… me rompe el corazón
Llegamos y me deshice de Kiara lo mas rápido posible, claro sin dejar de ser caballeroso.
Luego me dirigí a mi cabaña, la numero 3, con un tridente, el símbolo de mi padre.
Cuando entre en vi una nota sobre mi cama el papel era verde agua y llevaba el peculiar olor salado del mar, no necesitaba leer el remitente para saber quien me la envió
Este colgante encierra grande poderes, Percy,
puede tomar la forma de cualquier transporte
espero que te ayude con Annabeth,
úsalo bien
Me ruborice al entender que mi padre estaba al tanto de mis problemas en el amor, me sobresalte al ver que la carta se convirtió en un tridente en miniatura, era hermoso pero no entendí como ese mini tridente podría transformarse en un barco o una motocicleta.
Fui a la playa mi lugar favorito en el campamento, se me ocurrió sumergir el mini tridente, un velero atravesó mi mente en ese instante.
Y el velero más hermoso que se pueda crear apareció tenia detalles en oro, el mástil tenía grabados impresionantes y la vela parecia hecha de viento pero al tocarla entendí que era indestructible
Cuando estaba completamente sujetado el viento soplo tan fuerte que un una fracción de segundo apenas podía distinguir el muelle. Las gotas de agua me salpicaban y las Náyades (espíritus del mar) me saludaban, un par de delfines también me acompañaban.
Annabeth tenía que sentir esto entonces se rompió mi burbuja de felicidad recordé que Annabeth estaba molesta, el velero bajo su velocidad hasta volverse ordinaria las náyades se disolvieron y los delfines comenzaron a alejarse
Habían pasado horas desde que salí, me di cuenta por que el cielo era anaranjado y no celeste.
Una idea cruzo mi mente una cita en un lujoso yate, velas, iba a ser perfecto.
Fui a mi cabaña con esa idea en la mente.