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La Última Merodeadora. — capítulo 12

Estaba acostado en la cama del estadio de Quidditch, por medio de la aparición su madre lo llevó hasta un sillón en Grimmauld Place donde más tarde aparecieron los demás.

-Eres un buenazo changuito, solo veíamos como volabas como un rayo, esquivabas y… wow-.

-Ya Donita, pero mírame como estoy-.

-Fue maravilloso Stephan-. Le dijo Ginny sonriendo.

-Al paso que vas serás de la selección de Inglaterra-. Le dijo Ron.

-Ojala-.

-Sí, es un buenazo, digno hijo de Sirius-. Dijo Jessie.

-Desde pequeño lo había demostrado-. Musitó Remus.

-Por alguna extraña razón presiento que Teddy no es bueno para eso-. Dijo Tonks.

-Bueno Dora, es un bebé-.

-Hay yo adoro a mi bolita-. Dijo Sun Backer que acababa de llegar.

-¿Si fueron al partido?-. Preguntó Dorea.

-Sí, pero nos equivocamos de puerta, estábamos con Sylvie y Robert-.

-¡Mamá!-. Gritó Lily y la abrazó.

-Bueno, ¿Quién quiere jugo de calabaza?-.Preguntó Lina.

-Yo-. Contestaron todos

-Ahora lo traigo-.

-Te ayudo Lina-. Molly y ella se metieron en la cocina, entonces, de la chimenea surgió un fuego verdoso por el que entraron un par de aurores que le daban clases a Ron y Harry, así como el hombre vestido de negro con sombrero del estadio.

-¿A dónde nos has traído?... pero… Harry Potter-.

-Hola profesor Allen-.

-¿Qué hacemos aquí?-. Preguntó el otro auror.

-Venimos por Carolina Backer, viuda de Black-. Dijo el hombre del sombrero.

-¿Por qué, qué pasa?-. Preguntó Harry.

-Hay una orden de aprehensión en su contra-. Contestó el desconocido.

-¿Mi mamá?, ¿Por qué?-. Lily se paró en seco.

-Listo-. Lina salió de la cocina.- ¿Qué pasa?-.

-¿Usted es Carolina Black?-.

-Sí, ¿En qué puedo ayudarlos?-.

-Me temo que tendrá que acompañarnos-. El desconocido era el que hablaba mientras los aurores miraban a Harry.

-Pero ¿Por qué?-.

-Carrow… es la madrina de Harry Potter-. Le dijo el auror Allen y éste se quitó el sombrero, Ginny abrió los ojos, lo reconoció, era el mortífago que torturaba a los alumnos en Hogwarts durante las clases el año anterior.

-Pe…pero si este hombre es mortífago-. Gritó la pelirroja.

-Es funcionario del ministerio y sí, yo… lo siento Harry, la orden de aprehensión existe-. Le dijo a Harry uno de los aurores.

-Pero había quedado claro que el homicida de las personas el 31 de Octubre de 1981 era Peter Pettigrew-. Harry lucía enojado.

-De lo cual se culpaba a Sirius Black, pero… la de Carolina es por traición-. Explicó el mortífago.

-¿Traición hacía quién?-.

-Los Potter y… Jessica Black-. Le contestó Allen.

-Eso es imposible-. Gritó Molly.

-Malditos eso no es cierto-. Lily se enojó y pateó el piso.

-Lina no lo hizo-. Gritó Jessie.

-El acusado de esa traición también era Sirius y sus cargos fueron anulados, pero los de Carolina no-. Le explicó Allen.

-¿Y entonces?-. Lily se mordía las uñas.

-Pero… pero no es posible, yo… yo no lo hice-.

-Lo siento, tendrás que acompañarnos-. Le pidió un auror.

-Pe… no, no, yo, no-.

-Profesor Allen, debe de haber algo que…-.

-Lo siento Harry-.

-¿A dónde la llevaran?-. Preguntó Sun mientras Lysander la sujetaba.

-Vamos Lina-. Le pidió el mortífago.

-¿A dónde?-. Preguntó ella.

-A Azkaban-.

-¡No!-. Gritó Lily furiosa.

-No, por favor, no-. Molly rogaba.

-Por favor a mi mamá no, ella no-. Lily lloraba.

-Harry…-. Hermione lo miró consternada.

-¿Qué podemos hacer?-. Le preguntó el azabache.

-Primero ir por el señor…-.

-Mamá, no por favor-. Stephan intentó levantarse.

-Stephan quieto, tú no te mueves de aquí-. Ginny lo jaló. Los aurores tomaron a Lina y por más que Lily y Molly lloraron no pudieron detenerlos.

-Harry, con el señor Weasley y luego a consultar a Kingsley-.

-Claro, Ginny quédate con ellos, ya vengo, vengan Ron y Hermione-. Salió Harry con ellos dos por la chimenea.

-Vamos con Harry, James-. Lily le tomó la mano.

-Nosotros nos quedamos con los niños-. Dijeron Sylvie y Robert.

-Nosotros igual-. Dorea se sentó al lado de Stephan.

-Ven Fred-. Lo jaló Charlus.

-Voy a ver a Lina-. Dijo Sirius con los ojos rojos de coraje.

-Yo voy con Lily y James-. Dijo Jessie.

-Nosotros vamos contigo-. A Sirius se le unieron Tonks, Remus, Sun y Lysander.

-¡Demonios mi madre en Azkaban y yo aquí!-. Stephan lloraba de rabia.

-Tranquilo, todo estará bien, Harry tiene muchos privilegios-. George trató de calmarlo.

-Pues sí George pero el pasar unos minutos allí debe ser horrible, ven Stephan, te llevaré a tu cama-. Ginny lo levantó.

-Yo preparo té-. Dijo Molly.

-Gracias Ginny-. Stephan se recargó en ella y ambos subieron las escaleras a la habitación del pelinegro. Kreacher le acomodó la cama y se acostó.

-Kreacher por favor las pociones-. Pidió Ginny.

-Sí, enseguida las traigo-. El elfo bajó.

-No lo puedo creer, ¿Por qué mi mamá?-.

-Tranquilo, te hará más daño, deja de pensar en eso, tú relájate-.

-No… no puedo-. Dijo Stephan y George entró con té en la mano.

-Kreacher trae un tranquilizante por favor-. Pidió el gemelo.

-No, no, no, quiero nada-.

-Sí, tráelo Kreacher-. El elfo obedeció.- Dale algo a Lily también George, está muy nerviosa-. Pidió la pelirroja.

-Sí, ya vengo-. Kreacher apareció con el calmante para Stephan y salió del cuarto.

-Tómalo-. Pidió Ginny.

-No, no quiero-.

-Ah, igual a Sirius, intenta con el avioncito Ginny-. Dijo Dorea viendo a Stephan.

-Humm, a ver… allí va el avión, allí va el avión-. Dijo Ginny y Stephan rió.

-Ya está bien, lo tomaré-. Abrió la boca y Ginny le dio la poción, comenzó a cerrar los ojos hasta que su mente comenzó a vagar.

Mientras en una celda oscura de Azkaban Lina estaba muy débil, apenas y podía abrir los ojos.

-Si… Sirius-.

-Estoy aquí mi Linita, calma, todo saldrá bien-. Sirius estaba dentro de la celda, los demás lo esperaban afuera.

-A… Ahora sé… lo que tú sentiste-.

-Eso ni importa ya-.

-Es… es horrible, no… no hay amor aquí-.

-Lo hay, estoy yo a tu lado-.

-¡Hay!-. Lina lloró.- Te necesito, ayúdame Sirius, por favor, no puedo con esto yo sola-.

-No estás sola, aquí… aquí estoy yo-. Sirius le acarició la cabeza y Lina dejó de temblar.

-Tengo fe, tengo fe y esperanza-. Se abrazó las piernas y Sirius la abrazó cálidamente.- Quienes nos aman… jamás nos dejan-.

-Así es, aquí estoy mi vida-.

Y en el ministerio de magia, Harry sacaba humo de las orejas discutiendo con todo mundo.

-¡Esto es inaudito!, ¡Es mi madrina la que está adentro!-.

-Señor Potter, le ruego que se tranquilice, estamos haciendo todo por sacar de allí a la señora Black-.

-Eso espero porque no dejaré que mi madrina pase la noche allí-.

-¿Qué sucede?-.Kingsley apareció. -¡Harry!-.

-Hola Kingsley-.

-Me han mandado llamar, ¿Qué ocurre?-.

-Ocurre que Li… Carolina Black esta en Azkaban-. Le dijo Harry.

-¿Qué quién está dónde?-.

-Es una larga historia, el punto es que la encontré-.

-La antigua esposa de Sirius, ¿Qué no estaba en América del Norte?-.

-Pues no, ya no pero…-.

-Según yo se había vuelto muggle-.

-No, siempre fue bruja, su hijo estudio en Durmstrang y su hija en Beauxbatons-.

-Bien, ¿Cuáles son los cargos?-.

-Traición a los Potter y Jessica Black-.

-¡Pero eso tiene 17 años!-. Dijo Kingsley.

-Sí, pero Amycus Carrow encontró la orden de detención-.

-Bien, llévenme a Azkaban y traigan esa orden, no te apures Harry, Lina saldrá-.

-Gracias-. Harry abrazó a Hermione y Ron. Siguieron a Kingsley hasta entrar en una chimenea y aparecer en Azkaban.

-Harry, es mejor que saques tu varita-. Le advirtió el ahora ministro.

-Expecto patronum-. El ciervo los rodeó.

-Por aquí-. Los guió hasta el líder de la prisión.

-James, vamos a ver a Lina por favor-. Pidió Lily.

-Bien vamos-.

-Espérenme, yo voy-. Les dijo Jessie.

-Los siento Kingsley, no podemos dejarla salir ni aunque fuera la misma madre de Potter-. Le dijo el líder de la prisión.

Lily al escuchar esto se regresó y mandó al tipo a un lugar que jamás había dicho.

-¿Qué cree, que mi hijo es un simple niño?, ¡Salvó el mundo mágico y muggle!-.

-Lily cálmate cariño, vamos a ver a Lina-.

-Haremos esto, sí, yo sé las normas, pero sólo ocúltenla de los dementores, vendré en un par de horas por ella con la orden de arresto y los cargos anulados-. Dijo Kingsley.

-Bien-.

-Vamos Harry, me ayudarás a hacer el papeleo, señorita Granger me ayudará con los libros para anular los cargos-.

-Claro ministro-. Sonrió Hermione.

Y por otro lado en Grimmauld Place Ginny entró a ver a Stephan muy silenciosamente lo vio ya despierto.

-Hola, ¿Cómo estás?-.

-Mal, no dejo de pensar en mi mamá-.

-Todo estará bien, ya verás-. Ginny le acarició la mejilla y Stephan le tomó la mano, se la besó y luego la atrajo hacia él cuidadosamente.

-Ojala todo está bien-.

-Harry tiene mucha influencia, todos lo conocen-.

-Pobrecita, allí adentro, no me la quiero imaginar-.

-Piensa algo bonito, quizá Sirius este con ella, y ya no está sola ni triste-. Stephan sonrió y se levantó levemente para quedar a la altura de Ginny.

-¿Sabes algo?-.

-No, ¿Qué?-. Ginny sonrió curiosa.

-Te quiero Ginny-. Stephan la atrajo con la otra mano hacia él y la besó como nunca había besado a nadie, la pelirroja se quedó inmóvil sin saber qué hacer y parpadeando.

Hola! A todos, esto esta muuuuuy traumante, me odio yo misma jaja pero bueno, los retos en el amor son muy fuertes a veces. Ojala les haya gustado, comenten mucho por favor jeje si no comentan es porque no les gustó, ya casi son 80 comentarios échenle ganitas porque ya casi llegamos a los 100.

Los quiero mucho, me encantan los fans de este fic, muchas gracias.

Besitos con sabor a mini mero.

Aliineepotters <3

Millones de gracias a mis ya 42 favoritos: