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La Última Merodeadora. — capítulo 2

Harry se sentó frente a Ginny, al lado de Stephan, Lily y Hermione estaban platicando sobre Hogwarts y Ron se les había unido. George estaba sentado frente a Stephan y le sonreía.

-No, no, no lo mejor de todo fue cuando después de eso, Sirius se puso a brincar por el pequeño gnomo que intentaba morderlo-. Rió Ginny.

-Sirius nunca quiso desgnomizar el jardín, y en Hogwarts recuerdo que en segundo año no quiso sacar la mandrágora y se deprimió, tuve que ayudarle para que no terminara más traumado-. Dijo Lina melancólica.

-¿Entonces siempre fueron amigos?-. Le preguntó Arthur.

-Sí, siempre lo fuimos, claro que todo fluyó a escondidas, la verdad es que Lily nunca supo nada hasta llegado el momento, de hecho, nos hicimos novios desde antes de salir de sexto año, sólo que quedamos en no decir nada, hasta que entráramos a séptimo-. Lina sonrió felizmente.

-¿Con que siempre lo escondieron eh?-. Lily enarcó las cejas mirando a Sirius.

-Sí, éramos unos expertos en ese tema, yo lo supe disimular muy bien-. Se sintió orgulloso Sirius.

-Claro, sobre todo por las 376 novias que tuviste en Hogwarts, nadie se iba a imaginar que gustabas de Lina-. Le dijo James atacado de la risa.

-¡Santa Molly!, ¡376 novias!-. Gritó Fred.

-¡Na!, no fueron 367, fueron 296 sí, por favor-.

-¿Y de donde sacaste tantas?-. Le preguntó Fred recordando que el apenas había llegado a la mitad de una, pues George también gustaba de Angelina, y solo había salido con ella un par de meses.

-No sé-. Sirius soltó una carcajada y Lily lo golpeó en la nuca.

-Aprende a tu hijo Stephan, sólo ha tenido dos, DOS-. Lily miró orgullosa a su ahijado.

-Y a Harry, que también sólo ha tenido dos-. Sonrió Fred.

-Bu… Harry no se parece a mí, yo a su edad ya había tenido… 30 novias-.

-Bueno… fuiste más decente que Sirius-. Le dijo Lily.

-Tú eres la 30 Lily-. Y la pelirroja sonrió.

-Qué hermoso Lina, aunque se tardaron mucho-. Se quejó Ginny.

-No bueno, no tanto como Ron y Hermione, siente años peleando, agarrándose del chongo, insultándose, echándose la culpa de todo y al final, en plena batalla, cuando Voldy se acercaba… se besan-. George se golpeó la frente contándole a Stephan los detalles.

-Creo que alguien acaba de llegar a ayudar a Georgie a salir del hoyo-. Sonrió Fred.- Vamos Georgie invítalo a la tienda Weasley, vamos-.

-Valla que emotivo, bueno creo que son los mejores besos-. Rió Stephan.

-Oye Stephan, dime ¿Tienes novia?-. Le preguntó Molly.

-Eh… no por ahora no, estoy solterito así que chicas díganle a sus amigas que estoy disponible-. Les dijo a Hermione y Ginny muy coqueto (N.A: Yo si me apunto Stephan jaja XDD) y las chicas se sonrojaron riendo.

-Bien, creo que tengo un par de amigas solteritas-. Le dijo Ginny.

-¿Y tú, estas soltera?-. Le preguntó Stephan.

-Bueno… si pero no… digamos que… estoy en espera de alguien-. Arthur y Molly se miraron, eso no era sorpresa.

-¿Oye Ginny y porque no te le declaras tu?-. Lily le sonrió mirando a Harry.

-No… yo estoy hecha a la manera antigua-.

-O sea romántica y cursi-. Corrigió George y Stephan rió bajito.

-El hecho de ser romántica no significa ser cursi-. Dijo Lina.- James por ejemplo era un romántico empedernido, hasta en la cama, y nunca empalago a Lily-. James que la escuchaba abrió los ojos y Lily rió muy fuerte, su marido se puso colorado al ver la cara de Harry y la de Ginny.- Sirius por otro lado, no derramaba miel, pero si era muy detallista, siempre con sus piropos.

-Ah claro… mi ojiazul de la luna-.

-Ah eso que Canuto es mejor mi… pelirroja de ojos verdes, juntos recorreremos el mundo y más cuando ya no tenemos que caminar, si no flotar-.

-Ah que romanticismo-. Fred se atacó de la risa.

-Oh está bien, con esto si la mato… te amo Lily… hasta el fin y más allá-. James acarició la mejilla de su pelirroja y ella suspiró.

-Igual que la primera vez-.

-No sí, esto es ser cursi-. Fred rodó los ojos.

-Claro que no Freddie-.

-Pues… Michael Corner no era muy romántico, más bien era un chico rudo, en cambio Dean Thomas, ese si era demasiado cursi, si hostigaba… y bueno… Harry Potter, era un caso especial, sin mencionar una palabra te decía el mundo entero, el universo entero-. Suspiró Ginny mirando a un Harry tomate rojo.

-¡Ja!, es el tipo de chico que las mata seriecito-. Dijo George carcajeándose y chocando el puño con Stephan.

-Me parece que aquí ha nacido una nueva amistad-. Dijo Molly sonriente al ver a su hijo reír.

-Pues… somos de la edad, ¿No George?-.

-Así es, cumplí 20 apenas-.

-Yo los cumpliré en Diciembre-.

-Entonces si-.

-Bueno… no me cambien el tema… Ginny, ¿Porqué no te le declaras?-. Insistió Lily.

-Ah no… la verdad no lo había pensado-. La pelirroja miró a Harry y Stephan le lanzó una mirada asesina a su hermana.

-Hey, hey, hey, hey ¿Qué fue esa mirada?-. Dijo Sirius mientras Lily y James miraban atentos a Harry y Ginny.

-¿Qué pasa Sirius?-. Le preguntó Lily sin dejar de mirar a su hijo.

-¡Hey Lils, mira, mira!-. Le gritó James, y Harry le hizo señas a Ginny con la boca y ella asintió mandándole un guiño.

-¡Hay! Tan hermosos, y todo chismoso nosotros, ahora si, ¿Qué paso Sirius?-.

-Miren… no… olvídenlo ya no-.

*-*Bueno yo… creo que  definitivamente no es el momento, pero me encantaría que vivieras con nosotros Harry-. Le dijo Lina.

-¡Por Merlín!-. Gritaron Lily, James y Sirius.

-Pe… pero claro, sí por supuesto iré a vivir con ustedes-. Dijo Harry.- Pero, les tengo que advertir que viviremos en Grimmauld Place-.

-Claro, tenemos que, yo quiero conocer ese lugar-. Dijo Lily.

-De acuerdo-. Le sonrió Harry.

-Harry… cuéntenme aquella ocasión en la cámara de los secretos-. Pidió Lily.

-Hermione Jean, ¿Quiere dejar de aconsejarla?-. Rió Ginny y Hermione y Ron se atacaron de la risa.

-Oh sí, es mi historia preferida, vamos hijo cuéntala-. Pidió Lily.

-Es la mejor, vamos Lily sentémonos-.

-No puede ser, la han escuchado como… cincuenta mil veces-.

-Hay Canuto, te he dicho como quinientas mil veces que no seas exagerado-. Fred se atacó de la risa sentándose en un sillón.

-Pues… ¿La contamos Gin?-.

-Pero por favor caballero-. Arthur y Molly se acomodaron en la mesa.

-Después de usted mi lady-.

-Gracias, bueno… pues todo comenzó cuando entramos en Flourish & Blotts a comprar los libros de Gilderoy Lockhart y Lucius Malfoy metió en mi caldero un libro extra, pero claro nadie se dio cuenta, luego, Tom Riddle o Voldy, se apoderó de mi y por medio del diario abrí la cámara secreta, donde habitaba un basilisco, que solté y petrificó a Hermione y a otro más… sigue Harry-.

-Bueno, cuando Hermione fue petrificada ya había encontrado la respuesta, claro ella siempre lo hacía, así que Ron y yo descubrimos la entrada y así fue como entré, Ginny estaba tirada en el piso y Riddle se apoderaba de su alma, entonces me deshice del basilisco y salve a Ginny-.

-Que falta de emoción Potter,  Harry mató al basilisco con la espada de Gryffindor, luego con uno de sus colmillos, que tenía enterrado en el brazo, se deshizo del diario y del recuerdo de Riddle, y luego me salvó, recuerdo muy bien que salimos abrazados de la cámara-.

-¡Ah que romántico!-.Dijo mini Lily.

-Así es-. Suspiró Lily.

-Y esa fue la historia, resumida-. Asintió Ginny.

-Valla, 12 años Harry y ya tenías tu sex apple-. Rió Stephan.

-Yo… siempre-. Sonrió el chico.

-Hayayay el todas mías-. Bromeó Stephan.

-No, no, no… es el… señor-imán-de-curvas-. Sonrió Lily y Hermione se atacó de la risa.

-Ya pues, dejen a mi Harry en paz-. Lo defendió Lina.

-Es gracioso madre, imagínate… ahora que se ha vuelto más popular todavía, todas las chicas querrán salir con él, a pesar de ser un flacucho sin chiste como Stephan-. Ginny soltó una carcajada y Hermione se atragantó con el jugo de calabaza.

-Es fue buena-. Fred reía sin parar.

-No, Stephan tiene cuerpo, juega Quidditch, y Harry también, donita muy mal-. Dijo Sirius mirando reprobatoriamente a su hija.

-¿Por qué donita?-. Preguntó Lily.

-Pues porque así le puso de apodo Lina, de pequeña según me cuentan, comía demasiadas donas-. Dijo Sirius

-Pero si lo ves bien Sirius el que verdaderamente tiene cuerpo es Ron, Harry es como yo, por más que hagamos, no más no, aunque el abdomen… ese sí que está marcado-.

-Ya deja de hablar James que haces que…-. Fred le tapó la boca a Lily.

-Oye niña, no soy flacucho-.

-Lo eres Charlus, igual que papá Canuto-. Sirius miró a donita y le lanzó unos ojos de castigo mientras Lily y James reían.

-Bueno… a comparación de Ron, Harry y Stephan si son unos flacuchos-. Dijo Hermione muy orgullosa abrazando a Ron.

-Bueno, bueno dejen de acosar con la mirada a mi Ronnie-. Molly le acarició la barbilla y Ron sonrió orgulloso.

-Listo… Molly, estuvo delicioso, igual que siempre-. Le dijo Arthur.

-Papá… no habías hablado en toda la cena-.

-¿Enserio?-.

-Sí-. George rió y todos siguieron sus risas.

-Definitivo, Stephan llegó a mejorar la vida de Georgie… hay George pedazo de Fred al fin, ya verás que no estás sólo-.

-Aunque Stephan no hubiera llegado, George no hubiera estado solo-. Lily abrazó a Fred.

-Gracias Lils, me hacía falta un abrazo maternal, y con ese cabello, me recuerdas a mamá, solo que ella lo tiene muy esponjado-. Lily rió mirando a Molly sin soltar a Fred, James miró la escena complacido y Sirius solo le dio unas palmaditas en la espalda.

-Y tú me recuerdas a Harry, nunca pude tenerlo en mis brazos de más grande-. Lily le tomó la mano a Fred y James le puso la mano en el hombro al pelirrojo.

-Gracias Arthur, tu siempre tan lindo-. Molly se levantó y recogió los platos, Ginny, Lily y Hermione le ayudaron. Al pasar cerca de Harry, Molly le acarició la mejilla.

-Gracias Señora Weasley, delicioso, como siempre-. Y Harry le besó la mano.

-De nada Harry-.

El pelinegro vio a Ginny entrar en la cocina, dejar los platos y salir. Ella le sonrió y entonces Lina comprendió todo.

-Molly, ¿Te gustaría recordar viejos tiempos?, traigo el álbum de Lily, el que le regalo Alice-.

-Ah claro, vamos a la sala, por aquí-. Molly los guió a todos a los sillones dejando a Harry y Ginny solos.

-¿Me ayudas con eso?-. La pelirroja le señaló la sartén.

-Claro-. Harry la tomó y entró en la cocina, colocó la sartén en el lavatrastos y con un hechizo se empezaron a lavar todos.

-Dijiste que después de la cena-. Sonrió Ginny.

-Sí, y eso es ahora-. Rió él.

-Así es-.

-Yo…-.

-Mmm…-.

-Tú primero-.

-No, tú-.

-No, las damas primero-.

-Bueno yo… no sé cómo empezar…-.

-Pues… yo menos-.

-En realidad-. Ginny miró a Harry, se mordió un labio y se abalanzó a él besándolo en los labios. Harry rodeó su cintura y ella colocó sus manos en el pecho de él. Cuando se separaron, ambos estaban rojos.

-¡Ginny!, tienes que ver esto, estabas en mi vientre-. Dijo Molly entrando en la cocina y su hija se volteó al lavatrastos mientras Harry se volteaba a guardar los trastes después de secarlos.

-Oh sí, ya voy mamá-.

-Corre, oh Harry deja eso-. Molly tomó a su hija y corrió con ella a la sala, Harry suspiró y aventó la toalla en la estufa con una mueca en la boca mientras James y Lily fruncían el ceño mirando a Sirius quien hizo una mueca.

HOLA!!!!!!!!! a todos, espero anden muy bien, eh aqui un cap más de su fic preferido ahhhh jaja bueno su fic favorito jaja bueno bueno espero les guste, enserio que mis seguidores de el diario de una merodeadora y la última merodeadora son los mejores, por eso los quiero, les prometo que seguiré escribiendo :D los quiero

besitos de mini mero

aliineepotters <3

gracias a los ya 14 favoritos: