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Historia 99734 — capítulo 8

El cumpleaños de Harry

-Al despertar Harry el día 31 de julio encontró en su habitación cada uno de los regalos que le compraron sus amigos. Hermione le compró un nuevo libro sobre el aseo de las escobas, Ron le obsequio un juego de ajedrez mágico, los Sres. Weasley un Jersey nuevo, Kreacher le regaló varias prendas de vestir, George le regaló varios artículos de la tienda de Broma "Sortilegios Weasley" entre otros. Se extrañó en no encontrar el obsequio de su adorada Ginny. Aunque el regalo más importante para él era compartir en familia con sus amigos y sobre todo con Teddy su ahijado.   

-El día lo pasó junto a Ron y George que se encargaron de entrenerlo mientras los demás le preparaban una fiesta sorpresa, la señora Weasley le hizo una torta espectacular en forma de Snitch, había una gran cantidad de pasapalos y variedad de comida, dulce yrnbebida. Cuando Harry regresó con Ron y George  ya todo estaba listo para la celebración. Allírnse reunieron sus amigos y algunos miembros de la orden. Brindaron por el cumpleañero. Después de unas horas de compartir, conversar, bailar los invitados empezaron a retirarse; en eso Ginny se le acerca a Harry y le dice: Feliz cumpleaños amor y le da un beso en la mejilla, y le dice al oído, sube a tu habitación y espérame no te duermas, que todavía falta mi regalo. Cuando arreglaron todo se dispusieron a descansar, diez minutos más tarde Ginny se dirige a la habitación de Harry a hacerle una invitación.

-Ven  cariño quiero que me acompañes a buscar tu regalo. Le dice Ginny.

-Amor a donde vamos a ir a estas horas, no crees que ya es muy tarde.

-Lo sé cariño, pero es necesario y lo besó. Vamos a Grimmauld Place, vamos hacerlo en aparición conjunta, no quiero que nadie se de cuenta que no estamos en casa. Está bien.

-Ok Amor.

Al llegar a Grimmauld PlacernNº 12. Ginny dirigió a Harry a la mesa que tenia preparada con velas y dos copas y una botella de vino. Ginny hizo el brindis.    

-Por ti cariño, Feliz cumpleaños, que cumplas muchos más y que siempre sea a mi lado. -Por los dos amor.

Ginny con un  movimiento de varita colocó música romántica e invitó a Harry a bailar.

Que hora es bienvenida la mañana

Tan solo yo y el cielo solo azul

En mi café en mi radio y en mi tele

Siempre estas tu

Para empezar me levanto de la cama

Me voy vistiéndome así como así

Gracias a Dios tú no puedes verme.

Un día sin ti es una eternidad

Es un adiós que duelernpor dos

Solo esperar la soledad.

Un día sin ti.

Después de bailar por un rato Ginny tomó a Harry de las manos y subieron a la habitación de Harry. Al llegar a la puerta Ginny le vendó los ojos con un pañuelo rojo. ¿Listo para otro regalo? Entraron a la alcoba. Ginny lo besó apasionadamente. El la acercó más a su cuerpo, mutuamente se disfrutaban. De pronto Ginny le habló al oído.

-Este es un regalo especial, una noche sólo para ti y para mí. Los dos solos sin interrupciones por parte de mis hermanos. Sabes que te amo… y amo tenerte así. Harry sonrió.

Harry se  quitó el pañuelo de los ojos y vio que la habitación estaba decorada con rosas y por el suelo solo había pétalos y en vez de luz, solo había velas.

-Todo para mi príncipe- le susurró Ginny al oído. Ambos sonrieron. Es la noche que siempre soñé… Contigo…

-Amor estás segura de esto. Si quieres podemos esperar a que estés lista.

Ginny solo le tapó la boca con un dedo y lo besó.

-sabes que ¡Me traes loco!

-Tú también me traes loca desde hace mucho…

Harry no resistiendo más la acercó a él y empezó a besarle el cuello dulcemente, las manos de Harry se dirigieron a sus piernas, cada vez subían más. La besó apasionadamente. Ginny entrelazo sus dedos en la cabellera azabache. Harry la alzo en brazos y la colocó suavemente en la cama, y se acomodó a su lado.

Ginny le susurró en el oído hoy quiero demostrarte cuanto te amo, seguidamente lo atrajo hacia ella, empezó a besarle con pasión el cuello, haciéndolo gemir de placer. Harry poco a poco le quitó el vestido y en pocos segundos se liberó del sostén. Ginny le quitó la camisa y la lanzó al suelo y empezó a acariciarle su torso musculoso  ocasionándole mayor excitación. Ginny le sacó los pantalones lentamente, mientras le daba pequeños besos por todo el cuerpo a Harry, el cual gemía  de placer, él le quitó las bragas. Cuando estaban completamente desnudos, Harry se puso arriba de ella, ambos tenían la respiración agitada. Y se entregaron a la pasión. Harry primero hizo movimientos suaves hasta penetrarla pues sabía que su adorada era virgen, luego con más pasión haciéndola gemir de placer mientras ella le arañaba la espalda. Entre beso Harry le dijo:

-¡Oh! Ginny te amo.

-Yo también… amor-dijo Ginny con la respiración entrecortada.

Descansaron unos segundos, pero esta vez fue Ginny quien tomó el control de la situación…se miraron un instante a los ojos, Harry empezó a acariciarle la espalda, bajando más y más las manos. Ginny se colocó arriba de Harry y comenzó a besarle todo el cuerpo al azabache, luego lo besó tierna y apasionadamente. Tomó su miembro y lo introdujo en su vagina inició con movimientos suaves y luego fue sustituyéndolos por unos más bruscos Harry la tomó por la cintura ayudándola en sus vaivén. Ambos gimieron de placer hasta volver a culminar en el orgasmo. Se acostaron uno al lado del otro y se quedaron dormidos. A la 5 de la mañana despertó Ginny y al darse cuenta de la hora llamó a Harry.

-Amor levántate que está amaneciendo y debemos volver a la Madriguera. Harry despertó y Ginny lo saludó

-Buen día dormilón ¿te gustó tu regalo?

-Sí, mucho, gracias por la noche maravillosa. Ginny ¿Estuve bien? Preguntó Harry preocupado, ya que también era su primera vez.

-Estuviste genial-Harry con una sonrisa, le murmuró: Ni se hable de usted señorita Weasley-los dos rieron. Se levantaron, vistieron y se dirigieron a la Madriguera con aparición conjunta directamente a la habitación que ocupaba Harry. Allí Ginny le pidió prestada a Harry la capa de invisibilidad para asegurarse de no ser descubierta. Después de un beso apasionado Ginny se dirigió a su habitación se duchó, cambió y bajó a la cocina a ayudar a preparar el  desayuno.