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¿Leona o Serpiente? — capítulo 10

Gracias por sus comentarios, disfruten el fic

Solo falta una semana…

  • Bueno niña está claro que cometiste algún error, la poción que te di se encontraba en perfecto estado- declaro Bellatrix, cuya cabeza parecía estar ardiendo en medio de la chimenea- ¿Estás segura de que no hiciste nada estúpido?

  • Bueno… yo… es … bueno… es que…- Contestó titubeante Astoria, que se encontraba arrodillada frente a la chimenea de la sala común de las Serpientes.

  • ¿Qué hiciste?

  • Es que quería que el efecto durara más y le agregue algunos ingredientes…. No pensé…

  • Claro que no penaste, como fuiste tan estúpida- grito Bella y Astoria se removió nerviosa ante la idea de que alguno de los estudiantes despertara debido a los gritos de la mortifaga.

  • Yo, lo lamento… no se suponía que fuera a cambiar los efectos de la poción de esa forma- susurro como intentando aplacar la ira de su interlocutora- ¿Ahora qué podemos a hacer?- pregunto esperanzada.

  • Nada, sería muy sospechoso que intentaras algo de nuevo, no dijiste tú misma que ahora la seguridad en el castillo se ha incrementado… Debemos dejar que las cosas se calmen por un tiempo

  • Pero, es que la boda cada vez está más cerca no puedo…

  • Puedes y lo harás, el Señor Tenebroso está furioso porque debido a que el incidente de los caramelos fue tomado como un atentado ahora el castillo está  en alerta ante cualquier ataque. Es mejor que tengas cuidado con lo que haces y que no vuelvas a intentar pasarte de lista niña- dijo antes de desaparecer en las llamas dejando atrás a una furiosa Astoria.

  • Bella, ¿eso fue una amenaza?- pregunto Rodolfus son una mueca divertida en su rostro.

  • ¿Tú qué opinas?, esa niña hizo exactamente lo que esperaba, altero la poción y ahora todo el incidente se ha visto como un atentado fallido en contra de mi sobrino, una venganza por su boda con la sangre sucia… Los Malfoy han sido atacados debido a su negativa de unirse a los Mortifagos, La boda del siglo a punto de quedarse sin el novio, Por el amor a una impura… ¿te imaginas esos titulares? A estas alturas el Profeta lo habrá exagerado todo y nos pintaran como una de las familias más leales a Dumbledore.

  • Brillante, debo admitir que no pensé que la niña fuera… tan útil- replico el hombre levantando la copa hacía su esposa- ¿Ahora que sigue? No creo que eso la detenga por mucho tiempo, pronto intentara algo, con la boda tan cerca…

  • Eso espero, realmente sería muy aburrido si simplemente se quedara tranquila y aceptara que nunca podrá tener a Draco- levanto la copa en hacia Rodolfus y bebió de ella mientras sus ojos emitían un brillo intenso, celebrando su pequeña victoria.

Todo el castillo se había tomado el incidente de los caramelos como una broma, incluso consideraron que se podría tratar de un nuevo invento de los gemelos Weasley pero cuando estuvo claro de que no había forma de hacer que  los forúnculos dejaran de botar la desagradable pus verdosa, Minerva McGonagall no tuvo más que citar a los gemelos a su oficina para confirmar sus dudas de que no se trataba de una simple broma.

Arthur y Molly soltaron un suspiro de alivio cuando todos se convencieron de que aquello no había sido obra de sus hijos, algo andaba mal definitivamente no  se trataba de un caso "normal" de forúnculos, Blaise estaba cada día más débil, el color de su piel era de un intenso gris, sus ojos estaban enrojecidos e hinchados; nadie podía acercarse a él a menos de un metro de distancia o en menos de lo que tomaba parpadear comenzaba a presentar las innegables marcas de haber contraído la enfermedad.

Zabini tuvo que ser trasladado a San Mungo junto al señora Pomfrie y Goyle  debido a que ellos se habían contraído el mismo mal, los sanadores estaban perdidos a la hora de determinar cuál podría ser la cura para el extraño brote y todo lo que pudieron hacer fue ponerlos en cuarentena. En pocos días la noticia apareció en el Profeta, Draco apareció como el verdadero blanco del ataque, decían que tal vez podría tratarse de una represalia de los mortifagos, aunque muchos dudaban de que esas fueran las verdaderas razones. Fueran cuales fueran las razones los padres de los estudiantes exigieron al Ministerio reforzar la seguridad de Hogwarts y el Ministro no tuvo otra opción más que ceder ante la presión.

  • Vamos Hermione, no tienes que fingir conmigo lo sé todo- soltó Harry cuando la castaña intento eludir su pregunta.

  • Esta bien, lo acepto… estoy haciendo algo para ellos- susurro con temor de ser oída.

  • Pero no tienes que hacerlo, podemos encontrar otra forma… No te cases con el hurón- dijo él con la mirada suplicante.

  • Lo siento Harry pero esto lo hago por nosotros, por todos nosotros- replicó ella acariciando ligeramente su vientre.

  • Sabía que no podría convencerte pero por lo menos debía intentarlo- contesto vencido, debía aceptar que su amiga tenía razón, no se trataba solo de ellos, había muchas vidas en juego… Si Voldemort volvía al poder todos podían imaginar lo que le esperaba a los muggles, a sus familias, magos que ellos consideraban sangres sucias y traidores a la sangre, podía entender que ella temiera por la vida de su hijo, seguramente Voldemort no lo recibiría con los brazos abiertos…- Entonces por lo menos intenta hablar con Ron- pidió dudoso.

  • Harry ¿les has dicho algo de esto a Ron?- pregunto Hermione levantándose súbitamente del suelo donde había permanecido acostada en la hierba bajo la sombra de un árbol.

Potter se levanto con un ligero rubor cubriendo sus mejillas- no Hermy, aún no lo sabe y no estoy seguro de que sea una buena idea decírselo- reconoció algo molesto consigo mismo por esconderle cosas a su amigo- creo que podría tomarlo mal y no quiero que tengas problemas con tu misión.

  • Gracias Harry- respondió la muchacha sintiéndose agradecida  con él y triste por tener que mentirle a Ron- llegado el momento yo mismo pienso decírselo solo espero que no me odie demasiado cuando eso suceda.

  • El no te odia, solo está algo molesto pero  estoy seguro de que ese cabezotas pronto se dará cuenta de que esto no es tu culpa, es un poco lento a veces- trato de tranquilizarla Harry.

  • Gracias- fue todo lo que ella pudo responder antes de que un grito interrumpiera sus palabras.

  • Granger, Granger….- gritaba el Slytherin acercándose cada vez más hacía el lugar donde Harry y Hermione habían prácticamente huido después del almuerzo- Granger….

  • Vámonos- dijo Harry corriendo en dirección contraria a la persona que emitía los gritos, siendo seguido rápidamente por su amiga.

  • Con que aquí estas- el sonido de la vos del rubio les llego claramente cuando se disponían a entrar al comedor.

  • Si está bien, ya me encontraste, ya estoy aquí… en serio Draco pareciera que no puedes vivir un minuto sin mi- replicó Hermione molesta ante la mirada divertida de Harry.

  • Claro amor, sabes que no podría vivir sin ti- contestó el rubio tomándola por la cintura acercándola a él, solo para ver la expresión de rabia contenida de el niño que vivió.

  • Suéltame- casi grito la castaña empujándolo con fuerza pero sin lograr apartar al rubio que afianzo su agarre sobre su cintura.

  • Vamos es hora de cenar y estoy seguro de que echas de menos nuestra mesa- repuso el rubio divertido prácticamente arrastrándola con él.

  • Idiota- escucho Harry justo cuando Draco solo un bufido lastimero y noto como una mueca de dolor invadía su rostro al tiempo que Hermione caminaba echando chispas hacía la mesa de las serpientes y se lanzaba sobre unas piernas de pollo.

Draco tomo su lugar en la mesa al lado de la castaña y se lanzo sobre las piernas de pollo del plato de Hermione, Pansy lo observo durante unos segundos antes de lanzar una mirada extrañada a su compañero.

  • Draco, devuélveme mi comida- pidió Hermione furiosa.

  • No- respondió el rubio ensartando otra pierna de su plato con el tenedor.

  • Por qué no tomas una de las que está en la bandeja, hay suficientes allí, no tienes por qué comerte las mías- replicó Hermione indignada.

  • Es que las que están en tu plato se ven deliciosas en cambio las de las bandeja parecen desabridas- respondió el rubio metiendo un trozo de pollo a la boca y saboreándolo como si nunca hubiera probado nada mejor.

  • Pero si son las mismas- se quejo la castaña- las he cogido de la bandeja.

  • Bueno entonces toma otras, estas están…- pero su mirada se detuvo en Pansy que estaba sirviéndose el postre, un poco de flan de duraznos- Pansy, dame lo que estas comiendo- ordeno le rubio.

La princesa de las serpientes lo observo un momento sin comprender si lo que había escuchado iba en serio o solo era una estúpida broma- Vale Draco, yo no voy a darte nada para eso tienes a tu prometida- respondió hundiendo la cuchara en el postre.

  • Lo siento Draco, no pude encontrar a Granger- la voz jadeante  de Crabbe interrumpió por un momento la escena y entonces Hermione recordó que había sido él quien gritaba su nombre en el bosque.

  • No importa- dijo el rubio con una mueca autosufiente- de todas formas eso ya no tiene sentido, Granger llego al comedor antes que tú… - sus ojos se encendieron con un brillo lleno de malicia- Crabbe…

  • Si- respondió el corpulento muchacho.

  • Ves ese postre en las garras de Pansy…

  • Si

  • Quiero ese postre- dijo con una sonrisa. Pansy no pudo evitar que una ola de mujeres complacientes y Crabbe, se abalanzaran sobre ella para arrebatarle su tan preciado postre.

  • Realmente delicioso, pero mejoraría si tuviera un poco de kétchup - dijo el rubio cuando una de las chicas de segundo año le ofreció el postre que le había arrebatado a Pansy y antes de que su mano estuviera extendida en el aire alguien se apresuro a complacerlo- Mucho mejor ahora- dijo con una sonrisa cuando hubo mezclado ambos ingredientes de tan ridícula receta.

Theo miro a Hermione buscando una explicación pero ella tenía la misma mirada perdida de Draco cuando vio el postre en manos de Pansy y supo que habría problemas, ella parecía debatirse internamente entre su deseo y su orgullo pero al final su voz salió tranquila y serena.

  • Draco… sabes… quiero probar eso- dijo con una vocecita tan dulce que no parecía ser la suya.

El rubio la observo dudando pensando que solo trataba de hacerle pagar por lo que le había hecho a Pansy pero vio en su rostro que aquello no era ninguna venganza y completamente vencido ante la suplica muda de sus ojos le cedió el postre. Un suspiro enternecido fue lanzado por la población femenina de la mesa de las serpientes ante el acto de caballerosidad del rubio mientras él comenzaba darse cuenta de lo extraño de la situación y Hermione devoraba el postre con aparente deleite.

Draco tomo nota mental de que aquello ya estaba saliéndose de control, si había alguien que no estaba enterado del embarazo de la Gryffindor seguramente pronto lo sabría, sus extraño antojos estaban causando estragos durante los desayunos, almuerzos y las cenas. Era normal que la Gryffindor tuviera esos antojos debido a su estado pero él, por Merlín algo realmente extraño estaba sucediéndole, de pronto sentía nauseas al despertar y durante casi todo el día, su estomago se inquietaba ante olores que su nariz nunca antes había registrado… tenía antojos de comidas extrañas y si lo pensaba racionalmente estaba haciendo unas combinaciones de comidas muy extrañas. Sin contar con que le había cedido "su postre" a la amiga de San Potter… como era posible que el, Draco Malfoy, acostumbrado a no sentir nada, a ser una tempano de hielo, a tener a todas las mujeres del Castillo rendidas a sus pies no pudiera negarle a ella "su postre", algo raro estaba sucediendo…

Debía encontrar la forma de pararlo antes de que no hubiera vuelta atrás, esa noche después de la cena mientras caminaba al lado de su prometida una idea peligrosa cruzo por su mente y se obligo a matarla a no dejar que creciera y se extendiera por todo su ser.

  • La próxima vez no esperes que sea tan complaciente- dijo como una amenaza.

  • Creí que debíamos actuar como si estuviéramos muy enamorados, ¿no es eso lo que quieren tus padres?- replicó Hermione deteniéndose frente al cuadro de un hombre que dormitaba sobre el escritorio.

  • Solo trata de controlar un poco tus antojos, todos van a terminar dándose cuenta- dijo molesto por la referencia a sus padres.

  • No es que tú estés siendo muy discreto…

  • Mira Granger no estoy de humor para esto…

  • Genial, yo tampoco- dijo la castaña comenzando a caminar hacia su torre, molesta por la actitud del rubio.

A la mañana siguiente Draco no fue a buscarla para desayunar juntos y ella aprovecho para poder pasar un rato agradable con sus amigos, no fue por ella a Herbología cuando llego la hora del almuerzo por lo que se sintió agradecida ya que hacía mucho no podía compartir un almuerzo con Harry y Luna, ocasionalmente lanzo miradas fugases a la mesa de las Serpientes solo para darse cuenta de que el rubio no se encontraba entre ellos pero le quito importancia al asunto cuando Harry comenzó contarle sobre sus avances en Oclumancia, durante la cena  en la mesa de Gryffindor la castaña no pudo evitar mirar insistementé el espacio vacío que correspondía al rubio y entonces comenzó a pensar en que no lo había visto durante todo el día. Algo andaba mal… Draco no solía faltar a las comidas a menos que algo hubiera sucedido y algo realmente importante debía de haber sucedido para que el rubio se olvidara de comer….

Cuando la cena hubo terminado busco a Theo esperando poder obtener alguna información del paradero del rubio, incluso se atrevió a preguntar por él a Pansy pero lo único que le quedo claro fue que ni Draco, ni Theo habían asistido a clases ese día y hasta donde Pansy recordaba tampoco los había visto en la sala común.

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Estoy segura de que entienden el doble sentido del título... dejen sus comentarios.