¿Leona o Serpiente? — capítulo 9
Disfruten el capitulo, estoy segura de que saben que le esta pasando a Draco ...
La promesa Inquebrantable
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Entiéndelo Granger, no es que tengamos elección… tú quieres que tus padres estén a salvo, mis padres pueden ayudarte, no se necesita ser muy inteligente para comprender que esto te favorece más a ti que a nosotros- replicó Draco con evidente cansancio.
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Si claro, como si fuera a creer en su palabra- se mofo Hermione con inseguridad.
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Es que no se trata de si confías o no en nosotros, el hechizo no puede romperse, una promesa inquebrantable… es inquebrantable, tú lo sabes… se supone que eres una bruja inteligente, solo acepta- dijo Narcissa esbozando una sonrisa cómplice- acepta y tus padres estarán protegidos.
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¿Y que ganan ustedes con eso, que es lo que pretenden a cambio?- pregunto la castaña sin que terminase de gustarle la proposición de los Malfoy.
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Pues solo esperamos que aceptes nuestras condiciones, debes vivir con los Slytherin, sería muy extraño que anunciáramos el nacimiento de nuestro nieto cuando sus padres ni siquiera comparten una habitación, levantaría muchas sospechas y creo que esta demás decir que a ninguno nos gustaría que eso pasara… ¿o me equivoco?- continuo Narcissa- vamos niña, solo tienes que aceptar y tus padres estarán a salvo…
Hermione se removió en el sillón buscando algo que pudiera indicarle que estaba sucediendo, como es que ella había terminado siendo la prometida de su peor enemigo teniendo que poner la vida de sus padres en manos de unos mortifagos. Finalmente suspiro derrotada y estrecho las manos de los dos señores Malfoy, mientras Draco saco su varita.
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¿Lucius Malfoy y Narcissa Malfoy, prometen hacer todo lo que esté en sus manos para poner la vida de mis padres a salvo?
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Lo haremos- contestaron a dúo, mientras una llama brillante fue atando sus manos como si se tratara de una cuerda caliente.
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¿Utilizaran todas sus habilidades para qué no sean lastimados de ninguna manera?- pregunto la castaña
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Lo haremos- otra llama salió de la varita de Draco y se unió a la primera.
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¿Los protegerán incluso con sus vidas si es necesario?
Después de intercambiar miradas ambos esposos contestaron- los haremos- y una última llama tan brillante como las anteriores surgió de la varita y fue a entrelazarse con sus compañeras.
- Ahora podemos cenar, muero de hambre- repuso Draco guardando su varita, Hermione parpadeo confundida por su actitud y los señores Malfoy se limitaron a observarlo con incredulidad- creo que me conformare con una tarta de duraznos, ¿madre, tenemos naranjas? Necesito comer naranjas…
Harry subió a la oficina del Director con pasos lentos y desanimados, lo último que quería era ver a Dumbledore… ya tenía demasiado con todo lo que estaba sucediendo en el castillo para que aparte Dumbledore insistiera en que continuara las clases de Oclumancia con Snape. Pronunció la contraseña desanimado y al llegar frente a la puerta del despacho del Director escucho unas voces que atrajeron su atención.
- ¿Pero estás seguro de esto Dumbledore, es demasiado arriesgado?- replicó una voz conocida pero que no lograba identificar completamente.
- Por supuesto que lo estoy, piensas que me tomo la seguridad de mis estudiantes a la ligera… Confió en que la señorita Granger sabrá comportarse a la altura de la misión que se le ha encomendado y estoy seguro de que los Malfoy no intentaran nada contra ella, después de todo lleva en su vientre a su heredero…
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¿Y piensas que eso va a detenerlos?- grito indignada la voz que pertenecía a una mujer.
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Mi quería Minerva, ese hijo que la señorita Granger espera está siendo protegido por magia muy antigua y poderosa, estoy seguro de que ella no correrá ningún peligro.
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Por su bien espero que eso sea verdad….
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¿Misión?- grito Harry entrando al despacho del Director de manera intempestiva delatando su presencia.
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Señor Potter, me puede explicar que es lo que pretende espiando al Director de esa manera- dijo McGonagall
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Que yo… qué…- dijo Harry confundido por un momento - ¿Qué pasa con Hermione, cual misión? ¿Alguien puede explicarme que está sucediendo?- grito el niño que vivió dirigiendo miradas alternadas a Dumbledore y McGonagall.
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Bueno Harry… creo que no tiene sentido ocultarlo - dijo Dumbledore invitándolo a tomar asiento con un ademan.
Nahuel se despido de su hermana con una sonrisa hipócrita en los labios y en cuanto estuvo seguro de que se había marchado una mueca de rabia se hizo presente en su rostro, sabía que su hermana estaba enamorada del idiota de Malfoy pero nunca hubiera esperado que cometiera la locura de unirse a los mortifagos y permitir que la marcaran como uno de ellos.
Se apareció en la antigua mansión y el portón se abrió dejándole el paso libre, camino hacia la gran casa con la varita lista para atacar en cualquier momento y una mirada llena de frialdad, al llegar frente a la puerta esta se abrió dejándolo ingresar y por un momento llego a pensar que no había nadie allí.
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Entonces supongo que ya lo sabes - dijo la mujer que se encontraba oculta entre las sombras.
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Se que fuiste tú y eso es suficiente para mi… Crucio - grito apuntando su varita hacía ella pero aunque el hechizo impacto de lleno en ella la mujer no dio ninguna señal de haberlo recibido permaneció inmóvil mientras el sonido de una risa estrepitosa y desquiciada llenaba la casa.
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Vamos, sé que puedes hacerlo mejor, recuerda que fui yo quien te entreno- repuso caminando unos pasos hacía Nahuel.
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Estas loca, Bella… por que tenías que usar a mi hermana… Crucio- el hechizo volvió a impactar a la mujer pero esta vez ella cayó de rodillas sobre la alfombra y se estremeció pero no emitió ningún sonido, Nahuel la observo durante unos segundos eternos sin dejar de pensar en lo mucho que le gustaría poder librarse de ella, poder matarla…
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Basta- ordeno una voz a sus espaldas
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Claro, tú también tenía que estar en esto, siempre a la sombra de tu mujer- se burlo Nahuel pero Rodolfus no hizo caso de sus palabras y se limito a observar como Bellatrix se incorporaba con una sonrisa en los labios.
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¿Qué es lo quieren de mi hermana?¿Para qué puede servirles una niña?- pregunto furioso.
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Para empezar fue ella quien me rogo que le permitiera unirse a nosotros, no sabes lo fastidiosa que puede llegar a ser cuando desea algo…- repuso Bella sonriente dejándose caer en el sillón al tiempo que encendía la chimenea.
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Por cierto, tu hermana ya no es ninguna niña, tiene una carita tan linda y otros atributos muy llamativos que podrían sernos muy útiles, sabes ella es casi tan buena como tú con los hechizos no verbales y tiene cierta facilidad para dominar maleficios…
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¿Y debo creer que le permitiste unirse a los mortifagos para convertirla en tu protegida? Por favor no insultes mi inteligencia- replicó hastiado.
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La quiero lejos de Draco, al menos por el momento… después ya veremos pero no podemos permitir que intente impedir la boda, el Señor Tenebroso no estaría nada complacido si algo llegara impedir la unión entre mi sobrino y la sangre sucia.
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Pero Astoria es una niña, que puede hacer ella…
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Es una mujer despechada y créeme no hay nada más peligroso que una mujer que ha sido rechazada por el hombre que dice amar…
Astoria caminaba por la sala común de las serpientes con una sonrisa en los labios, su plan estaba listo…. Se había asegurado que uno de los niños de primer año le entregaran al rubio una caja de caramelos de menta, los favoritos de Draco, los cuales estaban rellenos con la poción de amor que Bellatrix le había facilitado, solo debía esperar a que Draco comiera uno de los caramelos para tenerlo suplicándole por su amor, ya después se encargaría de que continuara bebiendo la poción.
Draco recibió los caramelos sin darles importancia, no era la primera vez que alguna de las chicas del castillo le mandaba regalos a pesar de que ya era de conocimiento público que pronto se casaría con la Gryffindor, tomo uno de los caramelos y aspiro el aroma a menta pero antes de poder llevarlo a sus boca sintió nauseas y salió corriendo hacia el baño pensando en que debía visitar la enfermería pronto.
Blaise vio la puerta del rubio abierta y entro sin llamar al cuarto, vio sobre la cama los caramelos y tomo uno pero al momento su cara se lleno de forúnculos dolorosos y se le hincho de manera alarmante para cuando Draco regreso del baño los forúnculos de Blaise estaban llenos de una pus verdosa muy desagradable.
Astoria observo entre asombrada y divertida como Blaise ayudado por Draco se dirigía a la enfermería, a la mañana siguiente todo el castillo estaba enterado de que Blaise Zabini debía pasar una temporada en la enfermería y que era mejor permanecer alejados del lugar si no deseaban ser infectados por el extraño brote forúnculos.
Hermione suspiro resignada cuando se encontró a Draco esperándola fuera del retrato de la Dama gorda- Vamos Granger apresúrate, muero de ganas de comerme un gran trozo de pastel de durazno con sal y limón- repuso caminado apresuradamente hacía el gran comedor.
Hermione lo observo con suspicacia durante unos segundos, realmente le parecía un poco raro que a Draco se le antojara algo así. Fueron directamente a la mesa de las serpientes pues era parte del trato que pasaran la mayor cantidad de tiempo posible juntos… Draco aparto a dos niños de primer año de un empujón y se sirvió un gran trozo de pastel, comía como si aquello fuera lo más delicioso que hubiera probado en su vida…
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¿Draquito, que pasa contigo? ¿Desde cuándo tienes esos gustos tan raros?- dijo Pansy tomando asiento al lado del rubio asiendo como que no veía a Hermione.
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¿Granger qué haces aquí?- pregunto Theo sin dejar de mirar como Draco engullía un trozo de pastel.
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Pues desayunando- contesto la castaña sirviéndose un poco de chocolate sin hacer caso de las miradas que se encontraban fijas en ella.
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Y se puede saber qué le ha dado a Draco, ¿cómo puede comer eso…?- pregunto Theo señalando el plato del rubio, donde se veían trozos de pastel picado, rodajas de limón y algo de sal.
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No me lo preguntes, no tengo ni idea…- respondió Hermione levantando la cabeza para dirigir su mirada hacía la mesa de los leones donde Harry y Ron atacaban a sus panqueques con una fuerza innecesaria y Ginny echaba chispas por los ojos, bajo la mirada sintiéndose desdichada por no poder estar desayunando con ellos en lugar tener que soportar como las serpientes la observaban descaradamente y murmuraban a su alrededor.
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Vamos Draquito, solo déjame probar un pedazo muy pequeñito- dijo Pansy
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No - contesto el rubio alejando su plato de las garras de la slytheriana.
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Solo un poco, vamos no seas egoísta- replicó la muchacha alargando el tenedor hacía el plato de su compañero logrando arrebatarle un trozo del dichoso pastel- wkfjoefhc nsn, Draco esa cosa sabe horrible… como puedes comerla de esa manera- grito ni bien hubo probado el pastel.
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Eso te pasa por intentar robarme el pastel- se burlo el rubio.
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A ver déjame probarlo a mi- pidió Theo tomando un tenedor.
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Esta bien pero luego no te quejes- dijo Draco ofreciéndole su plato con una expresión autosuficiente.
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msiufeh kjcfwhn, Pansy tiene razón, esto sabe horrible- replicó haciendo una mueca de desagrado.
-Tú también quieres probarla Granger- dijo Draco ofreciéndole el plato a la castaña.
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Creo que es mejor para tu seguridad que no lo hagas- se adelanto a decir Theo.
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Vamos pero si es delicioso- repuso el rubio cortando un trozo de pastel para ofrecérselo a Hermione y de pronto todas las miradas estaban clavadas en ella.
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Bueno solo un pedazo muy pequeño- acepto ella para no despreciar al rubio delante de sus compañeros.
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Delicioso- declaro cuando probo el primer bocado y antes de que Draco se diera cuenta ya le había arrebatado el plato y de disponía a terminar con su pastel.
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Ahora sé porque te casas con ella- dijo Theo cuando la castaña termino el último pedazo de pastel.
hola, sé que he tardado un poco más de los normal en actualizar pero fue por buenas razones, espero sus comentarios.