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¿Leona o Serpiente? — capítulo 13

Ahora si aquí les dejo el capítulo completito...

Una noche

La castaña parpadeo sorprendida y temerosa desde mientras Draco esbozaba una sonrisa, Hermione no sabía que le sorprendía más; tener sobre ella a esos dos ¿perros?o la sonrisa tan… sincera del rubio, era sonrisa tan extraña, si lo pensaba detenidamente nunca había visto al rubio sonreír de esa manera, sin sarcasmos, ni hipocresía, ni una sola pizca de malicia.

  • Victor, Weazel… quietos- dijo Draco con voz autoritaria dirigiéndose a los animales- Granger te presento a los guardianes de la mansión Malfoy, ellos son mis ¿cómo los llaman los muggles?... mascotas… - explicó extrañado por la actitud de sus guardianes, normalmente ya deberían haberla atacado… nadie podía acercarse a ellos a menos que él lo consintiera, nadie ni siquiera su padre.

  • ¿Perros?- pregunto Hermione sorprendida- nunca pensé que los magos tuvieran perros…

  • Es una larga historia y ya es muy tarde, es mejor que entremos- cambio de tema el rubio justo en el momento en que un elfo pequeño y de orejas aparecía frente a ellos.

  • Anarys los siente señora Malfoy, no pude detenerlos… Anarys es mala… ella se castigara ahora mismo - dijo la elfa.

  • No has hecho nada malo, no es necesario que te castigues, todo está bien- intervino Hermione sorprendida al oír cono la llamaba, la elfa la miro con recelo pero no se atrevió a contradecir a su nueva ama.

  • Creo que es mejor que entremos de una vez- repuso Draco mientras acariciaba a los animales con cierta ternura pero en cuanto noto la mirada de su esposa sobre él se incorporo apresuradamente y adopto su postura aristocrática tan característica.

La obscuridad de la habitación era asfixiante, había un olor a humedad mezclado con sangre y algo más, algo que hacía que el estomago de la mortifaga se revolviera de manera alarmante sin embargo su expresión era insondable, a su alrededor cientos de pares de ojos ocultos tras máscaras de plata la observaban atentos mientras el Señor Tenebroso sonreía maliciosamente- Estas agotando mi paciencia niña, tienes que cumplir tu misión lo más pronto posible… Dumbledore debe morir- exclamó con una voz tranquila causando que muchos de los presentes se estremecieran alarmados ante la aparente calma- Bellatriz … ¿tienes algo que informar?

  • La misión ha sido un éxito mi Señor, Lucius ha ganado más apoyo del esperado con el ataque de esta noche- contesto la aludida sonriendo satisfecha.

-¿Y su hijo? ¿Cuándo podremos contar con tu sobrino como uno de nosotros?

  • Aún es demasiado pronto mi señor, aún no es su momento… la sangre sucia no confía en él y la marca podría ponerla sobre alerta por lo pronto sería mejor…

-¿Estás segura Bella? ¿No es acaso llevar la marca tenebrosa un gran honor, no es eso con lo que sueña Draco desde hace años, acaso no desea unirse a mí?- siseo con suspicacia.

  • Es un gran honor mi señor pero… pero…- Bella titubeaba sin saber que responder mientras un silencio de muerte reinaba en el lugar y los demás bajaban la mirada para evitar ser incluidos en el interrogatorio.

  • Esta bien, pero lo quiero vigilado día y noche. Parkinson

  • Si mi señor- respondió Pansy intentando controlar los temblores de su cuerpo.

  • Encárgate de que el joven Malfoy no olvide a quien es su amo- repuso Voldemort acariciando con más fuerza de la necesaria a Nagini.

La luz ilumino la estancia y Hermione suprimió una sonrisa nerviosa cuando los finos muebles y la enorme cama matrimonial se hicieron visibles, sobre todo la cama era lo que más le preocupaba, no es que fuera la primera vez que ella y Draco dormían en la misma cama pero … de la primera vez casi no recordaba nada y la segunda ella había bebido una poción para dormir y cuando despertó el rubio ya se había marchado a clases, así que en esta sería la primera vez que compartiría una cama con Draco Malfoy estando ambos en pleno uso de sus facultades mentales y eso la tenía muy nerviosa pero se animo recordándose que solo sería por esa noche, luego regresarían a Hogwarts y ella tendría que vivir con su esposo en la Casa de las Serpientes, la sola idea de compartir la sala común con sus enemigos naturales hizo que volviera a sentirse atrapada y deprimida pero la imagen de unos duraznos nadando en jugo de limón llegaron a su mente e hicieron que el estomago le gruñera ruidosamente, el rubio que hasta ese momento había permanecido inmóvil a su lado la observara extrañado.

  • ¿Crees que pueda comer algo?- pregunto Hermione con la mirada baja algo avergonzada aún por la situación.

-No veo por qué no - repuso Draco alzando los hombros y salió de la habitación al tiempo que la elfa aparecía frente a Hermione.

Un par de figura negras se abalanzaron sobre el rubio y lo derribaron al suelo entre gruñidos felices y lamiéndole la cara, Draco suspiro resignado y acaricio a los perros con cierta ternura. Ciertamente Theo tenía razón , Granger no le era indiferente…

Hermione llevo a la boca la copa para beber lo que quedaba del jugo y aliso su pijama nerviosa, Draco podría regresar en cualquier momento y ella no deseaba enfrentarse a él, había sido una larga noche. Se había casado con Malfoy, esperaba un hijo suyo y lo que era peor lo había besado y aunque en un principio había sido solo un beso por deber después ella se había dejado llevar y había disfrutado…. Eso era lo peor porque estaba segura de que el rubio lo había notado.

El Slytherin abrió lentamente la puerta de la recamara, entro sigiloso y observó a la castaña que dormía plácidamente arropada por las sabanas de seda verde que su madre había escogido para ellos después de volvió sobre sus pasos y se instalo en la habitación continua, no deseaba imponerle su presencia… no después de ver cuánto le había costado a ella negarse a la petición del pelirrojo.

La habitación estaba en penumbras, pequeños rayos de luna se filtraban entre las cortinas haciendo que algunos de los objetos lucieran tenebrosos y absurdos, la castaña se froto los ojos con pesadez giro sobre ella misma y se encontró con que estaba sola, no había nadie más en la cama ni en la habitación, Draco aún no había regresado.

Se levanto de la cama dispuesta a buscar un vaso de jugo de duraznos cuando unos ruidos extraños atrajeron su atención, risas, gemidos y respiraciones entre cortadas la guiaron hasta la habitación continua donde la puerta entre abierta dejaba entre ver dos personas que se besaban con pasión, como queriendo devorarse entre ellos permitiendo a sus manos explorar libremente fundidos en un abrazo que no permitía distinguir donde terminaba un cuerpo y comenzaba el otro. Hermione retrocedió sintiéndose traicionada pero justo en el momento en el que se disponía a salir de allí corriendo los amantes notaron su presencia; la mirada de Draco era tan fría como siempre pero Astoria lucía radiante entre los brazos del rubio. La castaña sintió un dolor agudo en el vientre y se doblo de dolor ahogando un grito, un liquido se deslizo lentamente por entre sus piernas empapando su ropa y aterrada bajo la mirada para encontrarse con un charco de sangre su propia sangre que manchaba los pisos de la mansión.

El grito hizo que Draco saltara de la cama con tanta rapidez que se tropezó con las sabanas y termino golpeándose contra el piso pero un nuevo grito hizo que se pusiera de pie y corriera en dirección al cuarto de su esposa; Hermione estaba medio sentada en la cama empapada en sudor y temblando descontroladamente, respiraba con dificultad y tenía la mirada perdida.

El rubio entro sin pedir permiso y al verla en ese estado unas ganas inexplicables de abrazarla lo embargaron pero se detuvo a tiempo al pie de la cama a unos centímetros de su esposa- Malfoy- susurro Hermione con un hilo de voz antes de lanzarse sobre él y envolverlo en un abrazo apretado- fue horrible, el bebé…- sollozo dejando que las lagrimas corrieran libremente liberando la angustia que sentía- Tú estabas con Astoria… y… yo… el bebé…

  • Tranquila, fue una pesadilla… nada de eso es real, el bebé está bien. Yo estoy aquí, todo está bien- murmuro el rubio permitiéndose acariciar sus cabellos con cierto temor, él nunca había consolado a nadie y nadie lo había consolado a él, ni siquiera cuando era un niño, su padre no lo había permitido y ahora no estaba seguro de estar haciendo lo correcto.

Poco a poco Hermione fue calmándose y el llanto cesó pero no dejo de abrazar al rubio, se sentía vulnerable y su cercanía le brindaba una seguridad extraña pero que en ese momento agradecía sobremanera. Él la ayudo a recostarse nuevamente sobre la cama y la cubrió con la sabana pero cuando se disponía a marcharse una mano tomo la suya y lo atrajo hacía la cama. En silencio y sin decir ni una palabra Hermione le hizo un lugar en la cama a su lado invitándolo con la mirada a recostarse junto a ella, Draco la observo sorprendido durante unos segundos pero luego concluyo que nada le costaba acompañarla un momento, además por más que le costara admitirlo… se sentía muy a gusto en su compañía. No fue consciente de cuando el sueño se apodero de él o de cómo su esposa lo cubrió con la sabana cuando la temperatura de la noche comenzó a descender.

Nahuel suspiro resignado y se encogió de hombros aparentando indiferencia, si Astoria quería seguir jugando a la mortifaga pues que lo hiciera, él tenía otros problemas más urgentes que las niñerías de su hermana.

  • No puedo creer que mi Draco se casara con esa estúpida, la odio… maldita impura- grito Astoria lanzando el florero que descansaba sobre la mesa hacía la pared.

  • Astoria- la reprendió su hermano- no estás aquí para remodelar mi casa.

  • Pero, Nahuel… tienes que ayudarme…- dijo Astoria haciendo un puchero- Debe haber alguna forma de hacer algo.

  • No seas infantil, no es posible que sigas pensando en eso cuando hay cosas más importantes de que preocuparse, concéntrate en cumplir tu misión- la regaño con expresión severa.

  • Es que no puedo perderlo, esa sangre sucia debe haberle hecho algo… mi Draco nunca se habría casado con esa escoria- declaro con altivez sentándose frente a la chimenea.

  • Hermanita… deja de decir tonterías y busca la forma de matar Dumbledore antes de que El Señor tenebroso comience a impacientarse.

  • Tú sabes que es lo que está pasando ¿verdad? Él confía en ti… Nahuel- dijo sonriente Astoria - ¿Qué está planeando Voldemort?.

¿Se merece un comentario?

¿Un tomatazo? ¿Algo?

Algo corto ¿verdad?

Me parece que es lo justo para lo que quiero expresar por ahora.

Cuídense.