¿Leona o Serpiente? — capítulo 4
¿Un nuevo Malfoy o un nuevo Weasley?
La mujer suspiro y observo detalladamente al niño que tenía frente a ella, lo había llevado en su vientre por nueve meses, lo había visto dar sus primeros pasos, escuchó sus primeras palabras; había visto como el tierno niño que una vez fue su hijo se transformaba en alguien egoísta, caprichoso , incapaz de expresar sus emociones pero a pesar de todo ella lo adoraba, como toda madre solo deseaba lo mejor para él y por eso no podía evitar sentir que lo estaba condenando a una vida que él no se merecía.
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Madre- escuchó la voz de su hijo llamándola- ¿qué haces aquí, ha sucedido algo a padre?- pregunto el niño y de pronto ella se dio cuenta de que por más que ella deseara que él continuara siendo un niño, su hijo, su pequeño… ya era un hombre y pronto sería padre.
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Draco- saludo la mujer sin atreverse a acortar la distancia que los separaba- tu padre está bien. Son otras las razones que me traen aquí- musito sin saber cómo comenzar- Hijo ¿cómo es posible que nos hicieras esto? Habiendo tantas otras porque tenía que ser ella, dime la verdad ¿la amas?¿sientes algo por esa impura?- dijo en un arranque de nervios.
- De qué estás hablando madre, no entiendo a que te refieres- replicó el rubio confundido.
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Por favor hijo, ¿es que de repente decidiste rebelarte contra tu padre?, como es posible que tú, nuestro orgullo nos pusiera en esta situación…
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Madre explícate por que no estoy entendiendo nada- la interrumpió Draco.
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Si piensas que voy a creer que no sabes que Granger espera un hijo tuyo eres más tonto de lo has demostrado con tus recientes acciones…- Narcissa continuo hablando pero en la mente del Slytherín nada de lo que su madre decía tenía sentido, ¿Granger embarazada? Eso debía ser un error, una broma estúpida de ese trío de bobos- Entiende hijo, tienes que casarte con ella, es la única manera de que todo esto se arregle y de que el Señor Tenebroso no nos mate a todos.
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Pero madre es que no tiene sentido, ¿Cómo es posible que la sangre sucia este embarazada?¿de dónde sacaste esa locura?- replico él luchando con la sensación de mareo y vértigo que desesperadamente intentaba tomar el control de su cuerpo. Eso no podía ser posible, no ahora que finalmente Astoria había aceptado ser su novia.
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Granger lleva en su vientre impuro a mi nieto, un Malfoy… Tu padre a ordenado que te cases con ella para evitar que el nombre de la familia sea humillado aún más. Un Malfoy impuro y bastardo … es imposible consentir algo así, te casaras con ella dentro de un mes- sentencio Narcissa- agradece que tu padre está demasiado afectado para venir en persona o esto hubiera sido peor- se volteo hacía la chimenea dispuesta a marcharse pero la voz de Draco resonó clara y serena.
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No voy a casarme con ella, no quiero a ese bastardo…
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Eso no importa, no eres tu quien decide- replico su madre antes de que las llamas verdes la consumieran y la transportaran a la mansión Malfoy.
Hermione sentía que todo estaba sucediendo demasiado rápido, salió de la oficina del Director con una sensación extraña pero no supo determinar a qué se debía. El recuerdo de Ron diciendo que pretendía tomar el rol del padre de su hijo vino a ella con claridad y no pudo evitar que una corriente de felicidad la inundara por completo, dio la vuelta en una esquina y se encontró de pronto pensando en lo que los padres Ron dirían cuando supieran la noticia, ahora que sabía que contaba con el apoyo de sus amigos se sentía más tranquila.
Ella nunca hubiera esperado que Ron hiciera tal ofrecimiento, esa acción era más apropiada para alguien como Harry; que siempre estaba dispuesto a correr riesgos por sus amigos y sacrificarse por los demás. Ella quería a sus amigos pero lo que sentía por Ron era algo que no tenía comparación, los celos que la llenaban cuando lo veía con otra evidenciaban sus sentimientos por más que ella se empeñara en ocultarlos hasta de sí misma y todo por miedo a perder su amistad. Y ahora, él quería ser el padre de su hijo, ¿qué significaba eso? Acaso él sentía lo mismo, podría ser el también la…
Una mano fuerte la tomo por el brazo y la introdujo a viva fuerza a un aula vacía sacándola de sus pensamientos, confundida intento librarse del agarre que su captor ejercicia sobre ella pero él era más fuerte así que finalmente se quedo quieta y espero en silencio.
¡¿Embarazada?!- grito más que preguntó- como has sido tan estúpida y se supone que eres la bruja más brillante de nuestra generación, Granger es que estas demente como se te ocurre embarazarte…
La Gryffindor observo con recelo al rubio frente a ella luchando por no perder el control, lo último que hubiera esperado era que Draco lo supiera pero que la culpara por eso era algo que no pensaba tolerar, *como si él no hubiera estado presente,*pensó-si, embarazada- dijo tranquila- pero no veo por qué eso tenga que afectarte, que Ron y yo esperemos un hijo no es algo que tenga que importarte.
- La comadreja… ¿tú y la comadreja?- musito y en su rostro se formo una mueca de incredulidad, eso era simplemente imposible o tal vez no, quizás hubiera alguna forma…
Lo primero que Narcissa vio al materializarse bajo la chimenea fue a su esposo sentado frente a esta con un vaso de Wiskey de Fuego en la mano y la botella casi vacía sobre la mesa. Suspiro resignada y camino decidida hacía el, no debes postergar lo inevitable, le había dicho una vez Bella y al parecer había mucha verdad en sus palabras. - Draco está bien pero no desea casarse con la impura, ha dicho que no lo hará…
El sonido del vaso al chocar contra la pared corto sus palabras, los pedazos de vidrio roto reflejaban la poca que luz que se filtraba por uno de los ventanales. Narcissa se acerco a su esposo y se inclino hacía él para juntar sus labios con los suyos- Saldremos adelante mi amor, siempre salimos adelante, no importa que …- dijo tratando de infundirle ánimos.
Lucius se limito a asentir silencioso y tomándola por la cintura la acomodo sobre sus piernas, murmuro un hechizo que encendió las llamas de la chimenea y abrazo a Cissy con cierta ternura, su vida no tendría sentido sin ella, lo sabía, lo había sabio desde el primer momento que la vio el día que sus padres firmaron el contrato de su compromiso cuando apenas tenían cinco años.
- Toma. Dijo entregándole una caja de cuero negro adornada con el escudo Malfoy grabado en oro- si queremos que esto funcione debemos estar listos para lo que vendrá, dispone todo lo necesario para la boda, yo mismo hablare con Draco.
Hermione aprovecho el aparente desconcierto del Slytherin para caminar hacia la puerta pero este la detuvo tomando su brazo con brusquedad.
-No seas estúpida Granger, no hay manera de que ese niño sea hijo de la comadreja o del imbécil de Potter, no puedes engañarme- la expresión del rostro de Hermione permaneció inmutable- Todas las familias como la mía poseen un tapiz donde se encuentra grabado nuestro árbol genealógico, cada vez que un nuevo Malfoy está en camino el tapiz muestra la línea de su nacimiento y la unión de sus padres, supongo que esa fue la forma en la que mis padres se enteraron.
- ¿Tus padres?- hablo por primera vez la castaña, la idea de que Lucius Malfoy estuviera al tanto de embarazo le producía escalofríos, ese hombre no permitiría que su hijo naciera, seguramente intentaría algo- no importa, este hijo es mío y de Ron, tu sales sobrando- declaro demostrando una valentía que realmente no sentía- no necesito nada tuyo, es más puedes olvidarte de este bebé, olvida que existe.
Draco sopeso las palabras de la castaña durante una fracción de segundo y pensó lo fácil que sería para él tomarle la palabra y hacer de cuenta que nada de eso había sucedido. Tal vez no todo estuviera perdido…
Harry tomo el mapa del merodeador y busco a su amiga en él, había pasado más de dos horas desde que la castaña se hubiera marchado a la oficina del Director y algo no lo dejaba tranquilo, necesitaba hablar con ella. Al ver el nombre de Hermione junto al de Malfoy se levanto de la cama con rapidez y corrió hacía el aula de pociones, la idea de que Malfoy se atreviera a molestar a su amiga en su estado lo llenaba de ira hacía el rubio. El príncipe de las Serpientes había dejado de molestar a Hermione durante un largo tiempo y temía que ahora se lo cobrara con creces; entró al aula sin anunciarse e inmediatamente sus ojos de clavaron en la mano del rubio que aún sostenían a Hermione. - Suéltala - grito levantando la varita ante el desconcierto de la Gryffindor y el Slytherin.
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Harry- lo llamo Hermione liberándose del agarre del rubio- no vale la pena- vámonos- le dijo tomando su brazo para obligarlo a bajar la varita, Harry se debatió entre lanzarle un hechizo de piernas pegadas al rubio pero finalmente cedió ante el pedido de su amiga y camino junto a ella hacía la puerta.
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Esto no ha terminado Granger- se escucho la voz del rubio antes de que la puerta antes se cerrara por completo.
Ron estaba sentado frente al lago observando al calamar gigante, necesitaba razonar por un instante… Hermione, su Hermione esperaba un hijo de otro y el amablemente se había ofrecido a ejercer el rol de padre de ese hijo, intentaba desentrañar sus sentimientos y comprender en qué momento durante todos los años que llevaba conociendo a Hermione, se había enamorado de ella.
Recordaba claramente que al principio la había considerado una molestia pero con el tiempo ella había demostrado ser realmente muy importante en su vida, una parte que lo mantenía sujeto a la realidad y lo obligaba a intentar mejorar. Se había enamorado de ella en algún momento pero nunca tuvo el valor de decírselo por miedo a perder su amistad, a que ella no correspondiera sus sentimientos. Lavander era solo una forma de intentar olvidar a Hermione y lo que sentía por ella pero ahora parecía que el destino le ofrecía una oportunidad de y él estaba dispuesto a aprovecharla.
Draco recibió la noticia con resignación, sabía que eso sucedería inevitablemente así que cuando Snape le dijo que su presencia era solicitada en la mansión Malfoy se limito a asentir con la cabeza y tomo los polvos Flu. Esperaba ser recibido por sus padres pero la sala estaba vacía así que decidió buscarlos; subió al segundo piso y se detuvo frente a una puerta de la que salió uno de los elfos arrastrando un pergamino muy largo, en cuanto la abrió vio a su madre hablando con una bruja regordeta de rostro redondo, ojos azules y rubios cabellos.
- Perfecto - dijo Narcissa contemplando su imagen frente al espejo- Draco. Has llegado a tiempo para probarte la túnica, rápido toma- extendió una túnica de gala a su hijo y los empujo hacía uno de los vestidores.
El rubio la observo desconcertado pero obedeció por inercia, en cuanto salió del vestidor Narcissa arremetió contra él llenándole la boca de trozos de pastel y preguntándole su opinión sobre cual le gustaba más, le mostro una variedad de flores y le exigió saber cuales era sus favoritas por último lo llevo a una habitación abarrotada de vestidos blancos pero se detuvo antes de entrar murmurando algo sobre la mala suerte y que el novio no debía ver el vestido aún.
El rubio intentó en varias ocasiones explicarle a su madre y a la bruja que la acompañaba que no habría boda, que él no deseaba casarse con la impura pero lo único que consiguió fue que su madre pusiera en sus manos un paquete que contenía el anillo de compromiso de la Familia Malfoy y lo observara como si estuviera loco.- Pero si llevas esperando esta boda desde que la conociste…- había dicho su madre- son los nervios por la boda- declaro más para la bruja que los acompañaba que para él, como si quisiera dejar en claro que no había nada de extraño en que su hijo se casara con la impura.
Finalmente Draco solo atinaba a mover la cabeza y responder si o no ante las exigencias de su madre o por último simplemente callaba ya que no tenía ni la menor idea de que contestar. Al final de la tarde cuando estaba a punto de considerarse rendido su padre apareció en la sala donde su madre lo había prácticamente obligado a sentarse, probarse zapatos y discutir con ella la disposición de los invitados durante el banquete; para decirle que lo esperaba en el estudio en veinte minutos. Draco pensó que prefería enfrentarse a su padre que pasar otro hora oyendo a su madre y a la organizadora de la boda hablar sobre flores, colores que combinan o la diferencia entre el color crudo y el blanco, que por cierto para él no tenían ninguna diferencia. *Esto es una locura,*pensó el Slytherin mientras caminaba por el pasillo lleno de retratos que lo miraban con reprobación y murmuraban a su paso.
¿ustedes que opinan?¿quien debería ser el padre?