Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← ¿Leona o Serpiente? · de

¿Leona o Serpiente? — capítulo 6

La verdad duele

  • Y yo no permitiré que pongas tu vida en riesgo por algo que nisiquiera existe- dijo Harry apartándola con delicadeza - No sé qué es lo que pretendes pero entiende que yo no puedo corresponderte, ni ahora ni nunca. - siguió subiendo las escaleras con paso torpe y sintiéndose un estúpido pero sabiendo que había hecho lo correcto, alguna vez se había sentido atraído a ella como algo más que la hermana de Ron pero ahora, después de la muerte de su padrino todo eso se había esfumado, esos sentimientos le parecían lejanos y sin sentido. Él ya no sentía nada por ella, al menos no esa de esa forma y no podía permitir que Ginny se hiciera ilusiones sobre castillos de arena.

  • No te creo- grito la pelirroja corriendo escaleras arriba hasta alcanzarlo.- Mientes, no es verdad…

  • Lo siento Ginny pero esto no tiene sentido, lo sabes tan bien como yo, por favor entiende… No lo digo solo por mantenerte alejada de mi lo digo porque es verdad, no puedo amarte- repuso Harry volteándose para continuar su camino mientras la joven dejaba caer sus lagrimas.

Hermione se encontraba sentada en su rincón favorito de la biblioteca con un libro grueso y viejo entre las manos pero no podía concentrarse en la lectura, sentía que miles de ojos se clavaban en ella  mirándola con reproche, gritándole *traidora,*hasta madame Prince parecía estar molesta con ella, no le había devuelto el saludo al entrar y al tenderle el libro que necesitaba prácticamente lo  lanzó sobre el mostrador.

Draco lanzó la silla contra la pared con tanta fuerza que esta quedo destrozada, no conforme con eso pateo el baúl hasta que le dolieron los pies pero nada de eso lograba aplacar su ira, odiaba ser tratado como un chiquillo, tomo la carta que acababa de recibir y la lanzo a las llamas de la chimenea, la lechuza se revolvió inquieta pero permaneció inmóvil viendo el espectáculo a la espera de que él se clamara y le ofreciera agua y alguna golosina.

  • ¿Me puedes explicar a qué viene todo este escándalo?- pregunto Theo abriendo la puerta del cuarto del rubio.

Merlín pensó Draco, se le había olvidado utilizar un hechizo silenciador sobre su cuarto y afuera de esta estaba reunida la mitad de la Casa de las serpientes observando con cierto brillo malicioso en sus ojos a su príncipe.

  • Déjame en paz Theo que no estoy para tus bromas - contesto el rubio recuperando la calma.

-Si  su majestad así lo desea- repuso e hizo una graciosa reverencia  que ocasiono que los Sly sonrieran de buena gana y comenzaran retirarse.

  • Deja de comportarte como un bufón- replicó Draco caminando a zancadas hacía él

  • Y tu deja de comportarte como un estúpido y acepta que estás perdido, debes cumplir tu misión- le contesto Theo pereciendo serio de pronto.

  • No sé de qué estás hablando- dijo haciéndole señas para que saliera

  • ¿Crees que eres el único que lo sabe?- por qué crees que todos están tan tranquilos y no se han levantado contra ti a pesar de tu futura boda con la san… con Granger.

  • ¿Qué estas intentando decir?- pregunto Draco interesado, ¿sería posible que supieran lo del embarazo?, el rubio se sintió perdido pero no dejo que su rostro demostrara sus emociones, se mantuvo frío e inescrutable.

  • Nada que tú no sepas ya- dijo el castaño- mi príncipe- se arrodillo frente a él recuperando su aire burlón y salió dejando a Draco sumido en la confusión.

Bellatrix estaba sentado en uno de los extremos de la mesa  ajena a los asunto que se discutían ese día, cuando todos se marcharon ella se quedo rezagada esperando el momento indicado para dar su informe.- La boda será en menos de un mes mi señor, ¿qué sea que haga hasta entonces? - pregunto observando al hombre con adoración.

  • Vigílalos, evita que comentan una tontería. Necesito que ayudes a Greyback a reclutar a  los hombres lobos, estoy seguro de que tú inteligencia puede resultarnos muy útil.- Bella sonrió ante le cumplido de su Señor y salió de la estancia con rapidez.

La simple idea hacía que se le revolviera el estomago pero su madre tenía razón, aunque eso no evitaba que no terminara de de gustarle lo que debía hacer. Entró a la biblioteca con paso gallardo, sabía que Granger estaría allí, ¿Dónde más podría estar una comelibros?, la vio sentada en una de las esquinas y camino hacía ella sintiéndose hipócrita, se acerco a ella por detrás y observo atónito las imágenes del libro que la castaña sostenía entre sus manos.

-¿Qué.. .qué clase de libro  es este?- pregunto dudoso, nunca en su vida había visto esa clases de imágenes y la curiosidad lo había llevado a soltar la pregunta sin meditarla.

Hermione se sobresalto al escuchar su vos pero lo observo divertida, con ese aire de quien se sabe en posesión de todas las respuestas- Este es un libro sobre el desarrollo del embrión y ..

 -¿Embrión?- pregunto el rubio con una mueca desagradable en el rostro.

  • Del bebé- se corrigió Hermione, a veces olvidaba que los brujos no tenían los mismos conocimientos que los muggles y no necesitaban de los ultrasonidos ni  nada de eso- es para saber cómo se va desarrollando.

  • ¿Y qué haces con ese libro aquí? Alguien podrá verte ¿Hasta pera eso necesitas un libro rata de biblioteca?- la reprendió el Slytherin.

  • Y eso por que debería de importarme, vete y déjame en paz Malfoy- dijo la castaña alzando la voz y las miradas se clavaron en ellos.

  • Madre me ha pedido que pase tiempo contigo para hace  más creíble esta farsa- respondió con una sonrisa falsa.- No creas que lo hago por gusto, a mí también me están obligando.

  • Entonces no lo hagas, la parodia de que nos casamos por amor no se la creen ni los niños de Primer año así que no veo la razón por la que debamos aparentar algo que no sentimos- tomo la mochila con rapidez y dejo el libro sobre el mostrador de la Biblioteca dejando al rubio con una sonrisa de satisfacción en el rostro.

Una cosa menos por la cual preocuparme pensó el rubio mientras caminaba hacía el gran comedor pero después recordó la carta de su madre y su malhumor regresó. No le hacía ninguna gracia la idea de tener que presentarse ante los mortifagos ese día pero no podía negarse. Esperaría a la media noche, se escabulliría a la oficina de Snape y él lo escoltaría personalmente a su primera reunión con Voldemort.

Al entrar al comedor Ron noto que Hermione estaba sentada en una esquina de la gran mesa de Gryffindor, sola y las miradas que los integrantes de su Casa dirigían a ella eran una mezcla de decepción y rabia. Harry lucía extraño esa noche, apenas y le había respondido el saludo y Ginny estaba sentada entre Neville y un muchacho de primer año que no conocía, tenía los ojos rojos como si hubiera estado llorando. Unos muchachos a su lado conversaban sobre un nuevo avistamiento de la Marca Tenebrosa en Londres y la muerte inexplicable de 5 muggles.

El terror del regreso de Voldemort se extendía poco a poco llenándolos a todos de dudas y temores que no les permitían dormir plácidamente, sobre todo cuando recibían noticias sobre muertes que el Profeta no publicaba, resultaba bastante aterrador no saber que estaba sucediendo con sus familiares, solo la presencia de Dumbledore infundía algo de calma, pero hasta los de primer año comprendían que pronto vendrían tiempos oscuros… que quizás habría guerra.

Draco tiro el libro sobre la cama y lo observo con recelo,*¿ para qué diablos tome el estúpido libro?*Se preguntaba mientras lo ojeaba deteniéndose en algunas de las ilustraciones que llamaban su atención poco a poco fue interesándose en algunos de los párrafos que le parecieron útiles…Aunque el periodo total de gestación de los seres humanos dura nueve meses, el feto tiene una apariencia humana reconocible hacia las 12 semanas de desarrollo. Los órganos vitales no están desarrollados como para permitir su supervivencia en el exterior hasta los siete meses. En el útero, el feto es especialmente sensible a los efectos de las drogas, el alcohol y los rayos X… Algunas de las cosas que encontró en el libro le resultaron de los más extrañas pero luego de media hora lanzo el libro a la basura y se dijo a si mismo que había sido un idiota por hacer caso de los inventos de los muggles, además el no quería ese niño ¿verdad?, no debía preocuparse por él y nisiquiera estaba seguro de que fuera un niño, tal vez fuera una niña. Y por que ahora le daba por preocuparse por eso… sacudió la cabeza violentamente y se envolvió en las sábanas de seda deseando que el sueño llegara a él con rapidez pero cuando al fin llego soñó con una niño y al que no pudo verle el rostro pero estaba seguro de que era un niño… Al mirar el reloj de arena que se encontraba sobre la mesa de noche se dio cuenta de que había dormido demasiado, ya solo faltaba una hora para la media noche…

 Hermione fue llamada a la Dirección donde su futura suegra la esperaba para "acompañarla" a medirse el vestido de novia, esperaba que Narcissa la llevara al callejón Diagon pero fue a París a donde se dirigieron; su vestido de novia era hermoso, con bordados delicados y pequeños diamantes colocados de forma estratégica, el lugar en el que se encontraban estaba abarrotado de personas y todas enmudecieron al verla y alagaron su buen gusto pero Hermione pensaba que podrían haberle puesto una simple túnica blanca y ella se habría sentido igual de desdichada que luciendo aquel vaporoso vestido.

  • Creo que luce perfecto, ahora debemos ir a otro lugar- repuso la madre del rubio con una sonrisa enigmática en sus labios rojos. La castaña asintió desganada y se apresuro a quitarse el vestido, quería salir de allí lo más pronto posible, las otras novias se veían tan felices y emocionadas que le ocasionaban un malestar en la boca del estomago, un vacio.

  • Vamos niña, actúas como si no estuvieras de acuerdo en casarte con mi hijo- replicó Narcissa parada debajo de la chimenea con los polvos Flu en la mano pero no espero que Hermione le contestara antes de pronunciar la dirección de lugar al que se dirigían.

Tardaron toda el día y parte de la noche buscando unos zapatos que combinaran a la perfección con el vestido que debía usar, Hermione de buena gana hubiera aceptado cualquiera pero Narcissa no paraba de recordarle que debían ser perfectos, después de todo solo puedes casarte una vez había dicho la mujer con una sonrisa ignorando la tristeza en el rostro de la Gryffindor.

Astoria  siempre había estado enamorada de Draco, su contrato matrimonial con el rubio le aseguraba tenerlo como esposo pero no le aseguraba un lugar en su corazón. Se sabía hermosa, refinada, con buen gusto, de buena familia y todas las virtudes que las damas de sociedad debían cultivar pero eso no era sufriente para cautivar al Dragón, había otras más hermosas, más refinadas… y ella no podía evitar sentir celos de todas la población femenina de la Casa de las Serpientes.

Cada vez que veía a Draco acompañado de una de sus nuevas conquistas agachaba la cabeza y se decía a si misma que no importaba, que llegado el momento ella sería su esposa, que ella sería la única y todo aquello quedaría atrás… Draco sería suyo tarde o temprano y encontraría la forma de que llegara a amarla, pero en el fondo muy en el fondo sabía muy bien que su matrimonio con el heredero de los Malfoy no representaba nada más que un buen negocio para ambas familias.

  • No- dijo cuando escucho la propuesta.- no lo acepto, no hay manera.

  • Entiende hija, los Malfoy han roto el compromiso… No hay manera de que te cases con Draco.- dijo su padre.

  • Tu compromiso con el heredero de los Parkinson sería una buena forma de acallar las murmuraciones y además su fortuna es considerable- añadió su madre.

  • Por si la memoria te falla ya estoy comprometida padre, con Draco y no pienso dar mi consentimiento para romper el compromiso- respondió parándose frente a la chimenea. Las llamas de la hoguera iluminaban los muebles con un resplandor apagado y de cuando en cuando arrancaban brillos fugaces a los marcos de plata y oro que colgaban de la pared.

  • ¿Tu consentimiento? ¿Acaso crees que te lo he pedido, no es suficiente con el anuncio del Profeta para que comprendas la situación?- replicó su padre- Esto no es algo en lo que tú puedas decidir, si te hemos hecho llamar es para que puedas…

-No podrían importarme menos tus razones pero entérate de una vez que no pienso renunciar a convertirme en la señora Malfoy- se levantó con brusquedad y camino a la puerta que la llevaría hacía el  pasillo donde los cuadros de sus antepasados la observaban con asombro- No soy una niña padre, no dejare que controles mi vida.

  • Astoria como te… - grito su madre mirándola como si no reconociera

-¿Cómo me atrevo madre? ¿Es que de verdad pensaban que me iba a quedar con los brazos cruzados viendo como esa sangre sucia toma todo lo que es mío… lo que por derecho me pertenece? Que poco me conoces madre pero supongo que no puedo reprochártelo después de todo has estado muy ocupada con tus reuniones y viajes como para tener el tiempo de conocer a tus hijas.


Dedicado a todos los que dejaron sus comentarios en el capítulo  anterior.

No he escogido el sobrenombre aún debido a que no pude escribir el capítulo que tenía en mente por razones personales, así que escribí otro para compensarles, espero que les guste.

y si lo desean pueden dejar otras sugerencias respecto a como les gustaría que los Slytherin llamaran a Hermione.