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¿Leona o Serpiente? — capítulo 7

Gracias a todos los que toman la molestia de dejar sus opiniones, sus consejos, sus quejas, sus peticiones....

Su opinión es muy importante además de que me sirve para mejorar el fic

Anarys

Draco estaba realmente confundido, como era posible que Voldemort le pidiera algo así, es que al Señor Tenebroso le estaba fallando el cerebro o algo, no entendía por qué le encomendaba a él una misión tan ¿loca?¿estúpida?¿arriesgada? ya no sabía que pensar. Había  esperado que Voldemort lo insultara, le gritara e incluso lo torturará debido al error que había cometido pero El que no debe ser nombrado parecía feliz con la noticia, hasta le había felicitado por su iniciativa alabándolo a ante los otros mortifagos. La risa del Lord Tenebroso aún retumbaba en su mente, una risa que le producía escalofríos y hacía que se le helara la sangre, era la primera vez que veía al líder de los Mortifagos y no se creía para nada esa farsa demostración de felicidad, algo extraño estaba sucediendo pero no lograba comprender qué, tanto alboroto solo porque había conseguido separar un poco a Granger de el estúpido de Potter era demasiado sospechoso.

El rubio termino de vestirse y bajo las escaleras con rapidez, el delicioso aroma de la cena recién servida inundo sus fosas nasales y su estomago rugió, después de la reunión con los mortifagos no pudo regresar al Colegio ya que su padre se empeñó en ponerlo al día sobre sus nuevos negocios e inversiones, ni tiempo le había dado para desayunar, almorzar o comer algo durante el tiempo que estuvieron encerrados en la oficina estudiando las nuevas propuestas para unos negocios en América y sus riesgos. Apenas tuvo unos minutos para asearse y la perspectiva de una deliciosa cena guiaba sus pasos hacía el comedor, por un instante el tapiz con el árbol familiar de los Malfoy llamó su atención, se dijo a si mismo que debía recordar pedirle a su tía que le enseñara el hechizo que había usado para hacer que el nombre de Granger y el lazo que lo unía a su hijo desaparecieran… solo por si acaso.

Al llegar frente a la puerta estas se abrieron frente a él revelándole el interior de la habitación, vio a su padre sentado en el lugar de honor como siempre y  a su madre a su lado con una sonrisa en los labios pero su mirada se detuvo un momento en la muchacha que mantenía la cabeza agachada y parecía sentirse fuera de lugar sentada a la derecha de su madre, ocupando el lugar que le había pertenecido desde que tenía uso de razón.

  • Buenas noches hijo. ¿Has pasado un buen día?- pregunto Narcissa sonriendo ampliamente.

  • Si madre, he pasado un buen día- respondió con seriedad- ¿Y la señorita que nos acompaña esta noche es…?

  • ¿Es que no reconoces a tu futura esposa?- pregunto Narcissa al tiempo que Hermione levantaba la cabeza y miraba al rubio con furia destellando en sus ojos- Es increíble lo que un poco de maquillaje, muchas pociones alisadoras y la ropa adecuada pueden lograr ¿verdad?

Draco observaba el cambio de imagen de la castaña y solo podía estar de acuerdo con lo que su madre había dicho. Con un poco de maquillaje resaltando sus rasgos, la poción alisadora domando su cabello y con aquel vestido tan elegante Hermione Granger se veía diferente, no parecía la misma bruja que caminaba por los pasillos de Hogwarts con la ropa dos tallas más grande de las necesarias y la mata de pelo indomable al viento, hasta podría decir que no se veía tan mal.

Lucius no le dio importancia al asunto y con una señal suya comenzaron a aparecer diferentes manjares sobre la mesa, Draco noto entonces que habían puesto un lugar al lado de su padre y comprendió que debía estar destinado a él. El ambiente era tenso, Hermione se limitaba a observar su plato y a revolver el puré de patatas sin atreverse a comerlo, Narcissa sonreía como si aquella fuera una cena de lo más normal y Lucius parecía una gárgola de piedra, su rostro no dejaba entrever ninguna emoción pera obvio que la idea de compartir la mesa con su futura nuera no había sido idea suya.

Un sonido estrepitoso inundo el ambiente, Narcissa miraba horrorizada en todas direcciones buscando la fuente del sonido, Lucius tenía una vena latiendo en la frente y Draco aparentaba toda la seriedad posible mientras Hermione se levantaba apresuradamente en busca del bolso que había usado esa tarde durante las compras y del cual provenía el misterioso sonido…. En verdad tú eras quien ponía el cielo azul, tú eras el interruptor de luz en la pared, te apagaste y regrese a la obscuridad… en verdad obscuro esta….

Hermione tomo el extraño aparato y la música se corto- si, mamá- dijo la castaña- creo que dentro de una hora, no te preocupes, yo también te quiero.- Cuando termino de hablar la Gryffindor noto la mirada de los Malfoy clavados en ella.

-¿Por qué le hablabas a esa cosa?- se atrevió a preguntar Lucius mirándola como si estuviera loca.

  • ¿Esto?- puso el aparato sobre la mesa y tanto Lucius como Narcissa se hicieron hacía atrás, como si le tuvieran miedo a ese insignificante rectángulo negro- es un celular, sirve para que las personas hablen unas con otras sin importar la distancia…

  • ¿Cómo un Patronus?- pregunto Narcissa curiosa.

-Sí, algo así- respondió la castaña- La cena ha sido muy agradable- mintió- pero creo que es momento de que me despida, mis padres están esperándome en casa y me gustaría hablar con ellos…

  • Pensé que pasarías la noche en la mansión- dijo la rubia madre de Draco

  • Preferiría aprovechar la oportunidad para conversar con mis padres, han sido muchas sorpresas juntas- dijo Hermione deseando salir de allí lo más pronto posible.

  • Entonces creo que no debemos demorarlos- dijo Narcissa todavía mirando con recelo al "celular".

  • ¿Demorarnos?- pregunto el rubio temiendo la respuesta.

  • Draco no pongas esa cara, que van a pensar tus suegros…- contesto la mujer al ver la expresión de pánico en el rostro de su hijo. Lucius abrió la boca para decir algo pero se contuvo, cuando a su mujer se le metía una idea en la cabeza era mejor no contradecirla… al menos no por el momento.

Hermione no podía usar la red Flu para transportarse a casa de sus padres así que no les quedo más alternativa que salir al Londres muggle- ¿Cómo es que terminaste cenando en casa del enemigo Granger?- pregunto Draco tomando por el brazo a la joven cuando perdieron de vista la mansión Malfoy, su vos reflejaba molestia.

  • Suéltame, a caso crees que estoy aquí por gusto, fue tu madre…- contesto forcejeando por liberar el brazo pero solo consiguió que el rubio tomara su otro brazo y la empujara con fuerza hacía una pared aprisionándola con su cuerpo.

  • La próxima vez inventa una excusa o has algo, se supone que eres una bruja inteligente, demuéstralo… No quiero que vuelvas a poner un pie dentro de mi casa… entendiste- repuso mirándola fijamente mientras aflojaba el agarre que mantenía sobre sus brazos y un momento después el rubio salió despedido hacia con tanta fuerza que choco contra un árbol y cayó a la acera sobre las hojas secas.

Hermione sostenía la varita en alto con firmeza- No te atrevas a volver a amenazarme - replicó con una expresión entre furiosa en incomoda, de pronto pareció que el colora abandonaba sus mejillas y retrocedió hasta apoyarse en la pared, respiraba entrecortadamente como si algo le impidiera respirar- ¿Granger?- escuchó la vos del rubio que se acercaba a ella confundido.

  • ¿Estás bien?- pregunto Draco sin poder creer que las palabras salían de su boca pero aún así camino hacia la castaña y la observo indeciso antes de tomarla entre sus brazos.

  • ¿Qué estás haciendo?- quiso gritar Hermione cuando noto que alguien la levantaba del suelo, su voz era apenas un susurro y parecía a punto de perder la conciencia.

  • Creo que hoy no podrás ver a tus padres- fue lo último que Hermione escucho antes de sumirse en la inconsciencia. Cuando despertó un hombre de avanzada edad, con una túnica gris y mirada amable la observada fijamente y sonrío al verla consciente.

  • Muy bien, muy bien…. - dijo el hombre rodeando la cama para inclinarse sobre su vientre con la varita en alto-

  • ¿Qué está haciendo?- pregunto la castaña llevando las manos a su vientre- ¿Quién es usted?

  • Oh, mil perdones señora… Mi nombre es Asmir Alatrón, soy el sanador de la familia Malfoy, si me permite estoy intentando determinar qué fue lo que causo el desvanecimiento- respondió amablemente.

Hermione lo miro con recelo y levanto la vista examinando el lugar donde se encontraba, gruesas cortinas verdes cubrían los amplios ventanales los muebles aprecian muy antiguos pero estaban en prefectas condiciones y la cama donde la habían instalado era extremadamente amplia- No, preferiría que me examinen después, ahora me siento muy cansada- mintió Hermione temiendo que el hombre insistiera.

  • Comprendo señora pero le recomiendo que sea cuidadosa con su alimentación, está usted muy delgada- dijo antes de salir de la habitación.

  • Es cierto debes comer más- dijo una vos que salía de detrás de uno de los doseles de la cama y entonces la castaña notó la mirada del rubio fija en ella, se levantó con rapidez y busco su varita sin éxito.

  • No creo que esa sea una opción inteligente, estamos en mi casa… además tu varita esta en un lugar seguro…

-¿Qué es lo que quieres Malfoy?- pregunto Hermione interrumpiéndolo

  • Nada- respondió el rubio- Mañana iremos a ver a tus padres, es mejor que duermas. Madre ha insistido en que debes pasar la noche aquí y el medimago aconseja que evites usar la red Flu.- repuso caminado hacía la salida.

Hermione corría apresuradamente por entre los árboles, no recordaba de quién o de qué huía pero sabía que debía seguir corriendo, una raíz sobresaliente la hiso perder el equilibrio, cayo de frente sobre la tierra y solo entonces noto lo abultado de su vientre, las pisadas se escuchaban cada vez más cerca, las hojas que cubrían la tierra crujían y ella intentaba desesperadamente levantarse, sintió frió de pronto y la tristeza comenzó a invadirla, sentía que perdía las esperanzas, que todo estaba perdido, una sombra se abalanzó sobre ella y entonces grito… su grito retumbo por la habitación y se dio cuenta de que estaba acurrucada en una esquina de la cama, estaba empapada en sudor y llevaba puesta una bata blanca de seda, pero si llevaba puesto un vestido pensó desconcertada recordando el incidente de la noche anterior.

  • Mi señora se encuentra bien- se escucho una voz chillona, Hermione bajo de la cama desconcertada y observo al elfa que se encontraba frente a ella, tenía un ligero parecido al Kreacher, sus mismas orejas- Anerys creyó que la señora estaría más cómoda si le cambiaba la ropa, Anerys  es mala…

  • No, claro que no… has sido muy buena, es más… voy a recompensarte- dijo Hermione, pensando en si su plan podría funcionar - ¿Quién te ha enviado?- pregunto dudosa.

  • La señora Narcissa me ordenó servirle y obedecerle en todo, señora- respondió temerosa haciendo una venía.

  • ¿Y si lo deseo puedo liberarte?- repuso castaña con un brillo en los ojos.

  • La señora puede ordenarme lo que desee… pero… pero… Anarys será buena señora… Anarys no volverá a cometer errores, por favor… perdóneme… por favor… no me libere… por favor- chillo la elfa con amargura y cada vez más fuerte.

  • Calla de una vez o cumpliré esa amenaza- dijo el rubio abriendo la puerta con brusquedad- Vete, vamos ve a preparar el desayuno- replicó impaciente cuando la elfa se tiró a sus pies y comenzó a agradecerle su generosidad.

  • Ellos no quieren ser libres Granger, son felices así. Es mejor que bajas de una vez ese aparato tuyo ha estado gritando desde muy temprano y ha habido forma de callarlo, además aún tenemos que visitar a tus padres.

La puerta se abrió con un leve crujido pero él continuo inmóvil esperando el momento adecuado, los pasos del intruso apenas producían un leve sonido al ser amortiguados por la alfombra, palpo la varita que mantenía siempre debajo de la almohada y rodeo la empuñadura con la mano, sintió la respiración del intruso cerca de su cara y un movimiento brusco esgrimió la varita frente al desconocido al tiempo que fino rayo rojo emanaba de esta.

  • Vaya recibimiento, esa es la forma de saludarme- dijo Astoria esquivando el hechizo por milímetros.

  • No te esperaba a estas horas, si hubiera sabido que vendrías no tendríamos estos problemas- contestó él colocando la varita en su lugar.

  • Claro, pero entonces donde estaría la emoción- respondió la joven bajando la varita sonriéndole con arrogancia.

  • ¿Cómo entraste?- replicó levantándose de la cama.

  • Por la puerta…

  • No te burles de mi, ¿Cómo conseguiste entrar? hay un hechizo que protege la entrada, es imposible que puedas abrirla sino …

  • Si no tengo una Marca Tenebrosa- completo Astoria levantando la manga de su túnica para dejar al descubierto el extraño tatuaje.

En realidad el título de este capítulo era Suegros pero lo cambie antes de publicarlo por que me pareció que la elfa merecía  algo de reconocimiento

¿Quién creen que es la persona a la que ha acudido Astoria?

¿Prefieren un fics largo o uno corto? los que ya me conocen saben que generalmente escribo one-shot, pero ahora me estoy arriesgando a escribir algo más largo... ¿Hasta ahora que opinan del fic?

Debido a la falta de comentarios estoy consideran dejar de publicar el fic

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