Como cambia la vida... — capítulo 14
Jueves 21 de Abril:
Hablé con Nadia seriamente al salir de clase el primer día que la volví a ver. Le eché una charla que se quedó flipando, y yo mas, no me esperaba reaccionar así, pero ESE tema tan delicado que intentaba olvidar y que nadie me dejaba consumía mis energías y mis ganas de vivir.
Las heridas ya las tenía mejor, pero se me abrió una nueva cuando Nadia no me dirigió ni una palabra esa noche por chat, ni el viernes me llamó ni me miró siquiera, y el sabado y el domingo me los pasé encerrada en casa, lamentándome y llorando sin que se me notara, aunque fue imposible ya que era rarísimo que no saliera un fin de semana. Y mi hermano, que es adolescente como yo, me conoce demasiado:
TOC, TOC. Llaman a la puerta.
_¿si? ¿quien?
_Soy David, ¿estabas durmiendo?
_¿no es evidente?
_Jaja pues no la verdad...
Puse los ojos en blanco _Ya estás dentro de todas formas. ¿Que quieres?
_¿No sales?
_¿por qué? ¿a ti que te importa?
_Es rarísimo- dijo mi hermano sentándose en la cama, a la altura de mi costado y poniéndome una mano en la frente mientras sonreía irónicamente.
_Ja, ja. ja. No tiene gracia, en serio, ¿que quieres?
_Ayer te pasaste todo el dia, desde que viniste del instituto haciendo deberes, paseando de un lado para otro mirando el teléfono y esta mañana solo te has levantado para desayunar, luego has vuelto a la cama y como mamá no te ha dejado en paz te has dignado a sentarte en el sofa mirando fijamente el teléfono. Y despues de comer te has metido otra vez en la habitación a dormir. ¿Te parece eso normal?
Visto así parecía una loca, una demente pero...¿que quería mi hermano que hiciera? como no sabía que responderle encogí los hombros y bajé la vista. _Y tu ¿que? ¿te dedicas a espiarme ahora o te han contratado del FBI?
_Jaja, no, en serio Marta, es solo que me preocupo por ti, a mamá no le extrañará pero a mi si, y mucho, y hasta tu misma te has dado cuenta de que parecías una loca.
_¿y tu que? ¿no sales con Sergio? ¿ni con Ivan?
_Marta...
_¿que? si, vale, si, lo admito, el jueves discutí con Nadia, ¿contento?- y con los ojos nublosos por las lágrimas me di la vuelta mirando la pared y dándole la espalda.
Haber discutido con mi mejor amiga me dolía muchisimo, tanto que no sabía que hacer ni como arreglarlo, tenía miedo de empeorar la situación. Y mi hermano se imaginaba como me sentía.
Al cabo de un rato, sin habernos movido ninguno de los dos, mi hermano me puso una mano en el hombro y yo me incorporé secándome las lágrimas, no quería que me viera llorar.
_Marta...eyeyey...tranquila, ven- dijo tapándome con una manta y acercándose a mi.
_Yo...
_No digas nada, es culpa mia, sabía que estas tan mal y había subido de tono la conversación, no quería que te sintieras mal- dijo mientras me quitaba las lágrimas de la cara.
_No...si yo tengo la culpa no tu, yo la he cagado y aqui estoy, amargada como una perra porque no se que hacer.
_Bueno...yo me iba a ir a correr ¿vienes?
_¿a correr? si sabes que soy nula en deportes.
_Va, tranqui, vamos despacio, si total es para que nos de un poco el aire y no nos atrofiemos como abuelitos- dijo pegando su carita a la mia cuando sonreí un poquito.
_Que tonto...esta bien, pero vamos despacio, ¿eh? si no me vuelvo
_OK. Aprovechemos ahora que mamá se ha ido.
_¿ah si? ¿y eso? ¿a donde?
_A trabajar, se fue hace un par de horas, como has estado aqui encerrada no te has dado cuenta de nada, enana.
_Que raro- dije irónicamente mientras mi hermano salía de la habitación y yo me vestía.
Mi madre me había faltado casi siempre. Y mi hermano (y a veces MIS hermanoS) habían estado ahí conmigo, con la niña y la pequeña de la casa.