Como cambia la vida... — capítulo 18
Al día siguiente no fui a clase. No podía, no tenía fuerzas suficientes...Además David iba a tener su "encuentro" con Nadia y no quería verlo ni estar cerca. Miedo me daban. Los dos.
Estuve esperando a David desde la una de la tarde. Estaba tan nerviosa que movía la pierna derecha, me movía de un lado a otro, hacía mil posturas...No podia estar quieta!!! Ag. Y en cima, David vino tarde, a las tres...
_Hey!! cuanto has tardado!!
_Jajaja...¿Que tal estás pequeña?
_Oh, no me vengas con tonterías, ¿y Nadia?
_En su casa supongo. Y no son tonterías, me preocupo por ti.
_Si, ya. No te hagas el gracioso!! ¿Y Nadia? ¿que ha pasado? dime que está viva!!
_Es la verdad!! Nadia estará en su casa. A la salida he hablado con ella... y no he necesitado pegarla!! la verdad esque ha sido demasiado amable...ha sido raro.
_Ya, bueno, ¿que te ha dicho?- y al decir esto, en di un traspié loco y casi me abro la cabeza de no ser porque David me agarró con las piernas y luego me sentó a su lado.
_Marta...esto...¿de verdad quieres saberlo?
Le miré con cara de "noooo!! tengo una salud mental inestable por ello pero no quiero saberlo,ehh" pero no se lo dije, porque sino se enfadaría y nunca me lo diría...
_Vaaaale. Te retransmitiré la conversación pero tienes que prometerme una cosa
_¿el qué?
_Que no pararás de respirar.
Le miré con cara de miedo. _David, cuentalo ya!!! me estás poniendo mala ehh...
Sonrió y empezó:
_Al principio Nadia se mostró borde y distante, pero poco a poco la fui ablandando, lo que me costó que se sentara conmigo en un banco!!!. Luego le pregunté que qué le pasaba contigo y despues de echarme una inmensa charla que no entendí lo entendí todo...Nadia está enfadada contigo porque cree que tu eres una diosa y acaparas toda la atención. Siempre están Marta aquí Marta allá, el grupo de Marta, Marta y compañía. Cuando os atacaron y os llevaron al hospital a ti te tomaron mas atención, hasta te dieron una habitación individual. Y cuando necesitas ir al baño eres de las pocas a las que dejan ¿por qué? porque la pobrecita lo está pasando mal...
Escuchaba atentamente cómo David me contaba todo aquello...Tenía los ojos que se me salían de las órbitas. No podía creerlo...El pecho me dolía, no notaba el corazón.Me agarré la zona para ser consciente de ello, no me encontraba nada bien. Me faltaba incluso el aire.
_¿Marta?- dijo David asustándose y poniéndose lívido.
Pero yo no respodí. Solo hiperventilaba y me agarraba el pecho. Quería decir algo pero no podía.
_Marta!!!Eh, Marta, ¿hola? me oyes? no te duermas, ven, mírame. Dime, qué te duele.
Y antes de perder el conocimiento le señalé a David dónde me dolía intensamente. Luego, todo se tornó negro para mi...