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Masoquismo — capítulo 4

-Ѽ Juro solemnemente que mis intenciones no son buenas Ѽ-

Holaaa! Ya volví & como prometí, actualicee! Espero les guste & nos vemos abajo!

:D

Recomendación Musical: la qe qieran! ;D

Cuarta parte.

Corrí como loca por el pasillo del hospital, estaba asustada, aterrada, desde hace dos meses que casi no respiraba, el miedo me apretaba tan fuerte el pecho que me impedía hablar…

Desde el momento en que vi como el coche se llevaba a mí bebe, dejando a Leah tirada en la acera, mi corazón se detuvo. Cuando encontraron la mochila de ella con sangre, me sentí morir…

Pero ahora… ahora había esperanza de que Renesmee estuviera viva, y me aferraría a ella, a esa pequeña luz de esperanza con mi vida… Los pasillos del hospital nunca se me hicieron tan largos y desolados…a mi mente las palabras de mi bebe me llegaban. Cuando la escuche en la noche una puta semana antes de ese día, hacer una oración por su padre. ¡Dios! Necesitaba tanto a Edward… Desde hace dos meses que lo necesitaba…

Dos malditos e insufribles meses donde secuestraron a mi bebe…

Dos meses antes, dos semanas antes…

La conversación con Evan nos dejo un poco alterados, no me imaginaba la vida sin mí muñeca. Sin mi vida…

Esa noche, me fui a mi habitación a bañar, cuando salí, mi corazón me insto a dormir con mi bebé. Al llegar a su cuarto, la escuche rezar.

Yo no era muy religiosa, sin embargo le hable a mi hija de Dios. Ella dice que la Virgen María la cuidaba a ella, a mí, a sus tíos y tías… Y a su padre.

— Queído Diosito, sé que no te he hablado desde hace días, peó me duemó tempano poqe me toca despetáme tempano—Escuché que hablaba mi bebé, entreabrí la puerta y vi a mi nena arrodillada en la mitad de su cama, con las manos juntas viendo la pared, en ella habíamos colgado un cuadro de un ángel, diciéndole que por medio de él, Dios la cuidaría. —, además, sabes que no me guta despetáme tempano…

Me reí bajito, mi bebé se veía tan dulce e inocente. Su pijama del camisón con la Cenicienta era su favorita, y siempre se la ponía. Rosalie se la había regalado cuando cumplió dos años, le quedaba muy grande en ese entonces, aún le quedaba grande, pero la amaba. Sus rizos estaban en dos trenzas bien peinadas, aunque sabía que en la mañana no estarían tan bien como ahora, a cuatro años de edad, me era un misterio como le hacía Renesmee para quedar tan despeinada.

— Te extaño, papi…— Sus palabras me dejaron fría, sacándome de mis pensamientos— Han pasado casi cuato años desde que no te veo… Yo sé que tú etás conmigo… Y tabien sé que Diosito te dida lo que te etoy dishiendo… Poque como digo mi mami y tía Belle, él me cuida y entonces te cuida a ti tabien…—Se quedo un momento callada, las lágrimas empezaron a bajar por mi cara, casi sin darme cuenta, me tape la boca con la mano para ahogar los sollozos—. Sé que a ti te gustaía esta con nosotas… Conmigo y mi mami. Peó esa señoa no te deja… No she poque, mi mami no me dice, solo me dice que ella es tu esposa… Peó yo sé que tu nos amas, y quiées esta con nosotas…

Intente no llorar, pero ya era tarde, recuerdos de él llegaron a mi mente, casi podía ver a Edward a su lado, sonriendo con su particular sonrisa. Me imagine una vida con él, lo que hubiera pasado si Edward y yo nos hubiéramos casado, si él hubiera estado conmigo, como hubiera sido mi embarazo… Como malcriaría y mimaría a nuestra hija… Reí al verlo rendido ante su pequeña manita, aceptando cualquier cosa que ella quisiera, malcriándola un poco más. Por un momento, me arrepentí de no haberle dicho a Edward, de haberme ido.

— He intentado no llolal, poque mi mami me necesita… tía Belle nos ha ayudado mucho, peó mama extaña a papá, lo sé poque la he ido a vel de noche y ella llola po él… Diosito, cuídalo. Aunque no esté con nosotas, no pemitas que le pase nada malo… Que algún día estemos unidos ota vez. ¡Como en mi sueño! Una familia de vedad… Con mi papi y mi mami…

Ella se persigno y le hizo un guiño pícaro al ángel, sonrió dulcemente y se acostó en su cama, reuní todas mis fuerzas de voluntad para borrar las lágrimas restantes de mi rostro, tomar aire hondo y entrar a su cuarto aparentando normalidad. Ella me esperaba y cuando me vio sonrió, dejando mostrar los hoyuelos de la familia Cullen.

— Mami… ¿Poque me abazate muy fuete hoy? —Me pregunto cuando estaba frente a su camita, arreglando las sabanas y arropándola.

— Porque me gusta abrazar a mi bebé mucho muy fuerte, Nessie. —Me agache para darle un beso, aspirando su deliciosa aroma.

Ella sonrió y se abrazó a mi cuello, murmuro un te quiero y le bese la frente nuevamente, me acosté con ella y le cante unos minutos antes de que cayera en brazos de Morfeo. Me quede un rato más con ella, viéndola dormir dulcemente.

Era igual a su padre, pestañas largas y negras, mejillas sonrojadas, cabello rojizo cairelado, las mismas facciones bellas y en ella dulces y delicadas. Mi perfecta bebita. Sus ojitos siempre brillantes me encantaban. Sus labios rositas estaban en una pequeña sonrisa. Le acaricié suavemente su mejilla, era como tocar el suave pétalo de una rosa. Suspire y no me di cuenta que lloraba hasta que mis lágrimas mojaron un poco la carita de Nessie, ella arrugo su naricita de botón y me quite las lágrimas restantes, Renesmee suspiro y se removió un poco, volviéndose a dormir.

Me levante con cuidado, dejando un suave beso en la frente de mi hija y salí con cuidado de su cuarto.

Necesita de un padre, necesita el amor paterno… Mi pobre bebé… Necesita a su padre.

Camine a la cocina por un vaso de agua, tenía mucha sed, estaba descalza y todos se habían ido. Solo estaban Belle y Alec, Ian estaba en la cocina. Cuando pase cuidadosamente por la sala, escuché una conversación rara entre Belle y Alec.

— Deberíamos decirles. Están en su derecho. Los dos. — Dijo Belle, el pasillo que llevaba a la cocina, detrás de los sofás de la sala, donde ellos estaban sentados, estaba oscuro, yo podía verlos, pero ellos a mí no.

La cara de Belle era un poema, mientras que Alec la miraba reprobatoriamente.

— No está bien, si ella se fue de ese lugar, es por algo. Y no estés del lado de él, conoces la historia mejor que yo. Creo que él tiene la culpa. Nunca debió de hacer eso y no tiene derecho.

— ¡Claro que lo tiene, Volturi! Es el padre —Susurró, una alerta en mi cabeza empezó a sonar.

— Pero solo por engendrar, ella la ha educado. Él ni siquiera lo sabe.

Está conversación se me hacía rara, pero al mismo tiempo sentía que algo sabía y se me escapaba.

— ¡Por eso mismo, Alec! Hay que decirle. Él tiene derecho a saberlo. Si ella no le dijo fue por algo, la amo con mi alma, pero siento que estuvo malo lo que hizo…

— Suficiente. Ella es como tu hermana, y no voy a hablar de esto hoy contigo, suficiente tenemos con que la loca de tu madre las quiera matar… Mañana regresaremos y hablaremos los dos—Resalto la palabra Alec— con él. Fin de la conversación.

Decidí no seguir escuchando conversaciones ajenas, por la cara de Belle, esa conversación no acaba aún, así que fui a la cocina. En ella estaba Ian, sirviéndose café.

— Hola—Saludó con una sonrisa, se la regresé. —. ¿Café?

— Por favor— Él puso otra taza y la lleno de café, me la pasó y me la preparé mientras él tomaba un sorbo. —. No es por ser grosera, pero… ¿Qué haces aquí? Pensé que ya te habías ido.

— Preferí quedarme hasta que te tranquilizarás… Y que si Alec se enojaba, no pasará a mayores…

— Alec es un caballero, estoy segura que él no le haría nada a Belle. —Lo defendí, él me caía bien, me había protegido muchas veces de Anastasia y adoraba a mi hija.

— No me refería a Alec—Soltó una carcajada—, si no a Belle… Mira, esto…—Me enseño su antebrazo, arremangándose la camisa y mostrando un brazo fuerte y cubierto de suave vello negro, una cicatriz de media luna estaba en el centro.

— ¿Qué te paso? —Pregunté sorprendida, él se volvió a reír.

— Belle me lo hizo cuando tenía cuatro años, y yo le robe su muñeca favorita y la degollé, me arrepentí de haberlo hecho. A los catorce, cuando un chico jugó con ella, mi hermana lo miro como vil cucaracha, cuando el tipo ese le pidió perdón, y se fue a sus clases de ballet.

Me reí ante la imagen, una pequeñita Belle mordiendo a su hermano, por defender a su muñeca y dejando al tipo ese, a los catorce años, con una disculpa en la boca y caminando a sus clases de Ballet. La carcajada se interrumpió cuando un grito salió de la sala.

— ¡Entonces, vete a la mierda, Alec! ¡Si no puedes ver que ellos merecen ser felices, los tres, entonces no me hables hasta que lo entiendas, estúpido! —Grito Belle, enfurecida.

— ¡Cuando te calmes, hablamos! ¡Todavía tenemos que hablar bien con él y… con ella!

Alec paso por la cocina, enfurecido, no nos vio y fue directo a la puerta, azotándola al salir. Para lo que no estaba preparada era para ver un florero azul celeste salir volando y dar a parar a la puerta, un segundo antes de que la puerta se cerrara.

Belle entro echa una furia a la cocina, Ian me dijo con un gesto que me callara y así lo hice. Fue por un vaso y lo lleno de agua, de la nada lo aventó al fregadero, rompiéndose este en miles de pedazos y salpicándola de agua. Ella gruño de furia y limpió su desastre, sin vernos ni hablarnos, salió de la cocina, con un vaso nuevo en sus manos.

Ian y yo nos quedamos callados hasta que se oyó la puerta azotándose del cuarto de Belle.

— No le hables hasta que ella lo haga…—Me recomendó, tomando otro sorbo de café, me senté con él en la mesa y empezamos a hablar.

Me encantaba sentirme tan cómoda, con Jake fue diversión y cariño, con Edward amor y pasión… Pero con Ian me sentía… normal, tranquila, relajada…

Durante una hora estuvimos hablando de cualquier trivialidad, me conto que al casi terminar la carrera de Administración, decidió irse a fotografía. La Administración no era lo suyo y prefería mil veces sacar fotos. A sus 31 años, nunca se arrepentiría de haber tomado esa decisión. Empezamos a tocar temas más profundos, hasta llegar a comentar lo que paso este día y lo que nos dijo su padre. Yo estaba muy nerviosa, no quería que nada lastimará a mi bebe.

Mucho menos una loca demente psicótica como Anastasia Evenson.

— No dejaré que nada le pase a Renesmee, Bella. —Me prometió, mirándome a los ojos intensamente—. No puedo dejar que les haga daño como a Heidi y Maggie…

Sus ojos decayeron y miro la mesa, mi curiosidad pudo más así que tímidamente me atreví a preguntar:

— ¿Se puede saber quiénes son ellas?

Ian me miró pensativo, decidiendo contarme o no.

— Eres como una hermana para Belle, en este tiempo has llegado hondo al corazón de los dos… Y de todas formas, Anastasia quiere hacerle daño a tu hija y por ende, a ti…—Meditó, mareándome un poco—, de acuerdo… Por favor, no juzgues a mi papá…

Esas palabras me intuyeron algo, decidí callarme y esperar a que él me lo dijera. Sabía lo que conllevaba la palabra juzgar… Claro que sí la sabía.

— Mis padres se casaron por compromiso, ellos eran novios de secundaria y cuando papá se fue a estudiar a Italia su carrera, mamá se quedó acá a estudiar la suya. Papá regreso, y mamá creyendo que eran novios aún, fue a su casa a recibirlo. Pero mi padre había hecho su vida haya en Italia, tenía una novia… Heidi. Ella se fue a Estados Unidos por algo de su familia, mi mamá se enfureció cuando supo que papá estaba comprometido, decidió que sería mejor hacer de la suya… Emborracho a mi padre y se acostó con él. Al mes siguiente, ella estaba embarazada y mi padre tuvo que casarse con ella.

Me quedé callada, y él miro a la nada. Sabía que Anastasia era mala, pero me equivoque, estaba loca… Completamente loca.

— Cuando Heidi regreso, para ver a la familia de mi padre, descubrió que ellos estaban casados y que mamá estaba a punto de dar a luz. Se decepcionó mucho de mi padre, y mamá la obligo a irse… Fue así como vine a este mundo, por una pasada de copas y la ambición de mi madre. Pero eso no fue todo, cuando yo tenía seis años, Heidi regreso, pero mi madre lo esperaba, Heidi era de las personas que lucha por lo suyo, como mi madre… Solo que ella lo hace sin medir consecuencias y Heidi sí lo hacía. Mi mamá se embarazó de Belle para retener a papá, pero cuando Anastasia vio que Gabrielle era la adoración de mi padre, ella odio a Belle.

Jadee por aire, lo sabía. Sabía que esa loca no quería a mi Belle.

— Cuando cumplí 15 años, me enteré que mi papá y Heidi eran amantes. Fui a su estudio en su trabajo y lo vi besándose con ella, le reclamé pero supe que no tenía derecho, mis padres se odiaban. Mi padre me retuvo en su estudio y me dijo que Heidi había sido su novio durante tres años y prometida durante uno, se iban a casar cuando ella regresará a Londres, pero Anastasia lo arruinó. Me dijo que ellos eran amantes desde hace años, unos meses antes de saber que mamá estaba embarazada de nuevo. Casi diez años de amantes. Belle tenía nueve años. Y mi papá tenía otra hija. Margarette, tenía en ese entonces cuatro.

Virgen mía… No podía dejar de escuchar, era extraño oírlo, pero… No podía dejar de escuchar.

— Anastasia siempre lo supo, cuando yo cumplí 25, Belle 19 y Maggie 14, Anastasia decidió atacar…—Se quedó un momento callado. —. Heidi y Maggie murieron el 14 de Noviembre, tras dos meses de estar secuestradas.

Ahogue un grito de horror, miré horrorizada a Ian. ¿Por qué presentía que Anastasia tenía culpa en ello?

— Mi papá nunca supo como murieron, pero yo sí… Escuché a mi madre decir las órdenes de lo que les harían a ellas. Mi papá se enteró de ello dos meses después, casi mata a mi madre. Lo detuve y me fui de la casa, no podía seguir ahí. Lo sentí por Belle, pero sabía que papá la defendería. Creo que me equivoque. —Unos momentos de silencio siguieron. No podíamos hablar, no sabía de qué hablar, le quería decir que yo la había protegido, aunque Belle no necesitase esa protección. —. Tal vez… no entiendas a mi padre, y su relación clandestina. Cuando una tercera persona se interpone entre una relación, es porque ya había una gran brecha entre esos dos. No es que justifique la infidelidad, pero todo tiene un porqué.

Me levante de sopetón y me recargue en el fregadero. Él me había contado algo muy íntimo de su familia, ¿Por qué no hacerlo yo? Yo entendía a la perfección a su padre, la infidelidad a veces era extraña de entender, muchos no sabía porque lo hacían, yo aún me preguntaba porque lo hice. Porque no le exigí que dejará a Tanya. Pero era excitante el hecho de que nos descubrieran, eso pensaba antes de saber que estaba completamente enamorada, que si él me dejaba, moriría.

Ian me había contado algo tan íntimo... Tome mi decisión.

— Claro que entiendo a tu padre, Ian. Porque…—Tome aire fuertemente, preparándome para lo que se venía—, porque yo fui amante del padre de mi hija por dos años. Era el novio, ahora esposo, de mi prima, mi casi hermana…

Escuché la silla arrastrarse bruscamente en el suelo, sentí como Ian se paraba sorprendido. También sentía su mirada en shock. Nunca, después de Belle y Leah, había dicho eso a alguien más, los recuerdos se amontonaron en mi mente y las lágrimas empezaron a luchar por salir.

— ¿Tú…, amante de una persona? —Su voz era completamente sorprendida. ¿Tan raro era escuchar a una mujer decir que ella había sido amante de un hombre?

Supongo que sí.

— Fue mi primer amor. Desde niña…—Empecé a hablar, sin voltearme a verlo—, era mi mejor amigo. Ni siquiera sé cómo se dio. Solo sé que él no me amaba… Se caso con Tanya después de dos años de estar juntos. Supongo que se cansó de mí. —Suspire—. Yo siempre le dije te amo, pero él nunca… Porque nunca lo sintió. El mismo día que se caso, me vine a Londres y en el avión me entere que estaba embarazada.

Ian se acercó con cuidado a mí, quedándose a mi lado. Suspiro y me tomo de la barbilla, levantando mi cara, vio mis lágrimas e hizo una mueca de dolor, quito dos lágrimas traicioneras y me sonrió con dulzura.

— Cuando un hombre dice Te Amo, lo dice porque lo siente. No te juzgo. No tengo derecho. En realidad, te admiro. Decidiste irte, tal vez fue lo mejor… Yo por mi parte, nunca te habría dejado ir, ni te hubiera convertido en mi amante. Te hubiera convertido en mi mujer.

Su revelación me dejo fría. Era cierto que Ian despertaba emociones encontradas en mí, pero yo seguía amando a Edward, y creo que nunca lo olvidaría. Nunca podría.

Él se acercó lentamente a mí y supe sus intenciones, me debatí entre dejarlo o no. Pero cuando sus labios tocaron los míos, supe que ya no había vuelta atrás. Estos meses habíamos estado más cercanos, él un caballero. El hombre perfecto. Lástima que no sabía si podía ser mi hombre perfecto.

Sus labios suaves y dulces bailaron con los míos en un baile sensual. Era… cómodo. Sentía revolotear mi corazón, pero estúpidamente me atreví a compararlo con lo que sentía cada vez que Edward me besaba. Y no era ni la mínima parte de lo que sentía en este momento… Con Edward ese fuego empezaba lentamente, para acabar en un momento tierno e íntimo. En este momento, yo solo sentía… ternura.

Tal vez me estaba adelantando demasiado.

Suspire y ese suspiro Ian lo malinterpreto. Se alejó poco a poco de mí y me sonrió dulcemente, intente corresponderle pero no podía, una opresión se aferraba a mi pecho.

— Me gustas, Bella. —Me confesó. Me despedí de mi ritmo cardiaco normal en ese momento—. Y mucho… Sé que esto es difícil… Pero, ¿te gustaría intentarlo conmigo? ¿Ayudarte a olvidar a ese hombre que no te supo valorar? ¿Me dejas se tu héroe?

Ni siquiera me había dado tiempo de decirle si lo correspondía. Pero por alguna razón, enrede mis brazos en su cuello y lo bese. Sonreí tiernamente cuando me pidió ser mi héroe, y mis ojos se llenaron de lágrimas. Sí, necesitaba a un héroe en mi vida…

— Tú también me gustas. Y sí, aceptó intentarlo. —Dije, aún de puntillas y con mis labios cerca de los suyos.

Su sonrisa fue deslumbrante y me dolió en el alma. Me dolió porque sabía que lo utilizaría, pero Renesmee necesitaba de un padre y yo… Yo necesitaba olvidarme de Edward. Yo necesitaba tratar de olvidarlo.

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Esa noche, cuando Ian se fue, corrí a mi cuarto y lloré como tonta. Me sentía mal. Sentía que traicionaba a Edward y a mi bebe. Me quede dormida hasta que el llanto se apagó. Al día siguiente, pensé que todo había sido un sueño, pero cuando salí de mi cuarto y me dirigí a la cocina a preparar el desayuno, él ya la tenía. Belle y Nessie estaban en el comedor comiendo, la sonrisa de Belle no estaba, y aún se veía enojada.

— Buenos días. —Dije en un murmullo, bese la coronilla de mi bebe y ella me regreso una de sus sonrisas angelicales.

— Buenos días, mami… ¡Ian hizo pancakes! Y etoy comiendo futa.

Sonrió orgullosa de sí misma, le di un rápido saludo a Belle y ella me lo regreso igual de frío. Cuando llegue con Ian, me tomo de sorpresa que me diera los buenos días y me besara delante de ellas dos.

Nessie no vio nada pero Belle abrió desmesuradamente los ojos. Su enojo repentinamente cambio.

— ¡Oh, mierda! —Grito, Nessie la vio curiosa e Ian y yo la fulminamos con la mirada. —. Quiero decir… ¡Oh, Dios! ¡Están juntos! ¡Mi Dios!

— Hermana, te agradecería no dijeras esas palabras frente a Nessie. —Dijo Ian con una sonrisa.

— ¡No me han contestado!

— No nos preguntaste, Belle. —Le guiñé un ojo. Ella me miro exasperada, y bufo.

— ¿Están o no juntos? —Pregunto tratando de calmarse. Ian me volvió a agarrar de la cintura, y me dio un dulce beso en la mejilla. Yo sonreí, tratando de parecer cómoda. Lo estaba, pero me sentía muy extraña.

— Sip. Ayer le pedí que fuera mi novia, y ella acepto. —Dijo sencillamente Ian. Me atragante, pero lo logre disimular.

Belle nos miró sorprendida y me escruto con la mirada, sabía lo que estaba pensando y me daba miedo que lo descubriera. Ella era tan malditamente consciente de todo lo que pasaba a su alrededor, era buena leyendo a la gente. Tenía miedo de que se diera cuenta que lo utilizaría y que me odiará por lastimar a su hermano.

— Bueno…—Empezó lentamente, una sonrisa se formo en su bello rostro— ¡Muchas felicidades! Me alegro por ustedes. Aunque es raro… Mis dos hermanos como novios.

Se echó a reír ante la ironía, y le seguimos, yo forzadamente. Renesmee nos miraba curiosa, su mirada se poso en Ian y sonrió.

— ¿Qué es novio? —Pregunto confundida.

— Novio, es como… Como alguien a quien quieres mucho y quieres estar con él, cuando quieres compartir tu vida con esa persona, se casan. —Explico Ian, sentándose frente a la sillita de Nessie, la sonrisa de Belle desapareció y su rostro se formo una mueca preocupada, la mire curiosa.

— Ohhh…—Exclamo mi hija— Yo también te qeó mucho, Ian… ¿Eles mi novio?

La pregunta de mi hija nos desarmo a todos, una sonrisa dulce se formo en nuestros rostros y la expresión extraña de Belle desapareció. Ian se rió dulcemente y tomo a Nessie entre sus brazos.

— Si usted quiere, señorita Nessie. Seré su novio, pero—Agrego, sonriendo pícaro a mí—, su madre también lo sería.

— She compatí. —Sonrió, dejando ver sus hoyuelos y sus pequeños dientes. Me deshice en gelatina, mi hija era tan bella… Tan tierna…

El resto de la mañana paso lentamente, Belle estaba muy callada y pensativa, su celular sonó miles de veces, pero ella no contesto. La mire mal.

— Deberías arreglar lo que paso con Alec, él te ama… No dejes que por terceras personas esto que ustedes tienen se arruine. —Le recomendé en la tarde, cuando su celular volvió a repicar.

Ella me miró impaciente, algo iba mal. Se acercó a mí, sin dejar de verme a los ojos fijamente.

— Si yo te escondiera algo, ¿podrías perdonarme?

La mire con cuidado, evaluando su expresión seria y ansiosa. Suspire.

— Sí fue por mi bien… Me enojaría, eso sí y mucho. Pero al final, terminaría perdonándote, porque eres mi hermana y eso hacen los hermanos.

Belle suspiro y sonrió de nuevo. Me dio un gran abrazo.

— Todo lo que estoy haciendo, es por amor a ustedes. —Creí escuchar que ella decía.

La tarde se pasó en un santiamén y en la noche, Alec vino a la casa, pidió hablar con Belle y ella aceptó, alegando hablar afuera. Ian y yo estábamos en la sala, con Nessie, viendo una película. Al terminar la película, mi hija estaba profundamente dormida en los brazos de Ian.

La tome entre los míos y la lleve a su recamara. Salí con cuidado y me reuní con Ian en la sala. Paso un rato más antes de que Belle regresara a la casa, pálida y sonriente.

— ¿Paso algo? ¿Estás bien? —Pregunto Ian con curiosidad.

— Sip. —Hizo explotar la "p" —Nunca he estado mejor en mi vida… Todo está tomando forma.

Sonrió enigmáticamente, esta niña me sacaría de quicio, era una completa loca. La semana se fue volando, en la rutina de ir a comer todos juntos, que Ian me llevará a mis trabajos y que se fuera a su departamento después de que terminamos de hablar, o sea a las diez, once de la noche, se hizo constante, Belle y Alec llevaban a Nessie el parquecito cuando yo regresaba del trabajo, Belle y Alec estaban bien, aunque se veían extraños cada vez que estábamos Ian y yo con ellos. Jake se mudo con Leah y al parecer estaban pensando en fecha para la boda. Belle no le gustaba que la acompañara cuando llevaba a Ness al parque, nunca pregunte el porqué, al y al cabo, mi hija se divertía y ella pasaba tiempo con Renesmee y Alec.

Belle había terminado sus terapias hace unas semanas, pero seguía yendo. Le había preguntado porque seguía yendo al hospital con Alec antes de irse al parque con Renesmee, ella me miro con los ojos bien abiertos, pero me contesto un poco nerviosa.

— Porque el doc que me atiende, me lo recomendó, para que en la temporada navideña vuelva a bailar con normalidad.

Asentí y fui a la cocina, Belle estaba muy rara desde que Ian y yo éramos novios. Pasaba mucho tiempo fuera, con Alec. Tal vez yo lo estaba malinterpretándolo y solo quería pasar más tiempo con su novio.

Tal vez estaba histérica. Lo contado por Ian sobre Heidi y Maggie aún me calaban, sobre todo con el hecho de que Anastasia nos rondaba y el hecho de que me odiará, me ponían aún más nerviosa. El odio es algo terrible y no te hace pensar con sensatez, en personas como Anastasia, ese odio era… Como un huracán, destruyendo todo a su paso sin detenerse a ver lo que causaba después de que se iba.

— ¿Pensando en la inmortalidad del cangrejo? —Me pregunto Ian, entrando a cocina y dándome un beso en el cuello, detrás de mí.

Me estremecí, era tan raro que me besarán, cuando me había acostumbrado a ser besada por una sola persona de esa forma.

— Sí, sigue siendo un misterio para mí. —Me reí en voz baja, Ian sonrió y rió entre dientes, negando con la cabeza. —. ¿Dónde está Nessie?

— Fue con Leah y Jake al parque, Belle y Alec dejaron que ella se fuera con ellos, parece que Leah y Ness hicieron una apuesta y Jake debe pagar. Me compadezco de lo que haya sido que perdió.

— ¿Por qué? —Pregunte confundida, viendo la expresión divertida de Ian.

— Porque iba vestido como la princesa Bella. No tengo ni idea de donde mierda lo saco. — Se echó a reír, y yo le seguí ante la imagen mental de Jake en el vestido amarillo de Bella. —Renesmee y Leah iban tomándole fotos y diciéndole que el parque esperaba a la princesa.

Mi carcajada acompaño a la de Ian, mientras me agarraba el estomago. Sabía que las apuestas de Jake eran fuertes, pero Leah sabía jugar muy bien, Renesmee era como su tía Alice. Cualquier cosa que tuviera que ver con castigos de princesas, ella lo aceptaba. Me empezaba a preocupar el haberle comprado todas las películas de las princesas.

Por la noche, pude ver a la princesa Jake en vivo y en directo. Estábamos en la sala Ian y yo, viendo una película, cuando escuchamos la puerta abrirse y las risas de mi hija y mi amiga se escucharon de inmediato.

Cuando pasaron a la sala, fue imposible no ahogar la carcajada que salió de mí cuando vi a Jake. Él me vio muy feo y yo lo único que pude hacer, fue reírme más fuerte.

— Claro…—Empezó, pero un carraspeo de parte de Leah, lo hizo gruñir notablemente molesto y cambiar su voz por una chillona intento de niña—Claro, ríanse, cuándo sean ustedes vestido así, ¡YO me reiré en su cara!

Ian no pudo más y se echó a reír, le seguí. En ese momento, no le creía mucho a mi amigo, viéndolo con el vestido de Bella era tan difícil tomarlo en cuenta en serio.

— Jake, amigo—Ian se paró y paso un brazo por los hombros de Jake, él le miro irritado, pero Ian volvió a reírse—, te recomiendo que primero te quites ese traje, dejes de hablar con voz de pito y te vistas decentemente, princesita.

La carcajada volvió a salir de todos, excepto de Nessie, que frunció el ceño.

— ¿Qué es voz de pito? —Pregunto inocentemente.

— Emmm, nada, cariño. Nada. —Dijo Leah, dándole un beso en su cabello, mi hija se encogió de hombros y se rió.

Cuando Belle y Alec llegaron, alcanzaron a la princesa Bella, la risa de Belle fue tan contagiosa que todos nos volvimos a reír. Alec trató de no reír, pero la risa de su novia termino por desarmarlo y se echó a reír histéricamente.

Cuando pudimos calmarnos, Jake estaba furioso. Miró a Leah y ella asintió con la cabeza, corrió por todo mi apartamento hasta llegar a la puerta, deshaciéndose del vestido de Belle en el camino a la puerta, gritando: "¡Libre al fin!". En ese momento, pensé en Dobby, cuando digo: "Dobby es un elfo libre".

Mi risa volvió a sonar, seguida de la de Belle y los demás. Cuando Jake regreso, volvía a ser él. Cenamos en buenas risas y molestando a Jake, que aceptó las burlas y juro nunca volver a aceptar apuestas con Leah y Ness. Todos se fueron ya tarde, Ian se quedó todavía conmigo unas horas más.

Esa noche, estaba nerviosa. Durante toda la noche no dormí muy bien, un sueño se repetía constantemente en mi mente. Soñé que mi hija estaba en peligro. Que me la quitaban de mi lado y la lastimaban, también soñé con Edward. Soñé cuando pasábamos esas noches alocadas, cuando me dormía con él en sus brazos. Soñé una vida con él, con nuestra hija, con que dormía conmigo. Sentí sus brazos a mí alrededor. Pero Ian volvió entró en mi sueño y me desperté sobresaltada.

Me sentí tan mal… Me sentí pésima, no podía hacerle eso a Ian. Él era mi novio ahora, Edward era de mi pasado, tenía que ser de mi pasado. Ian sería mi presente y futuro, él podría ser el padre que Renesmee nunca tuvo y que necesita.

Suspire profundamente y me levante de mi cama, me senté en el alfeizar de mi ventana, para ver la noche. Era oscura y fría, como presagio de lo que pasaría pronto. De un mal presagio. Abrí la venta y deje la mitad de mi cuerpo fuera, observando la noche oscura, las nubes se veían más amenazantes, me quede un momento viendo la luna y las nueves, sentí una mirada sobre mí y baje la mirada hacía la calle, pero no había nadie. Solo coches parados. Suspire y cuando las nubes anunciaron la lluvia, cerré la ventana.

Mire el reloj, 3.30 a.m. suspire e hice cuentas mentalmente, en Seattle serían las 7.30 de la noche, podría hablar un rato con mi abuela, hace meses que no hablábamos y extrañaba nuestras platicas.

Me fui a sentar a la mecedora de madera caoba en la esquina de mi cuarto, donde tantas veces arrulle a mi bebe para que se durmiera. Suspire y volví a ver a la ventana, la lluvia mojaba sin piedad mi ventana. Me estire para tomar el teléfono de la mesita de noche y llame el número de mi abuela. La conocía, de seguro estaba en su casa tomando chocolate caliente, viendo su novela en turno. O estaría con la vecina chismorreando de las esposas jóvenes de los vecinos nuevos.

Oh, sí… conocía a mi abuelita.

Me fui a sentar a la silla mecedora donde muchas veces dormí a mi bebe en ella, la lluvia pegaba fuertemente contra la ventana. Un presentimiento me dejo sin aliento. Algo malo pasaría. Un trueno me saco de mis pensamientos y suspirando, me estiré para tomar el teléfono y marcar a la casa de mi abuelita.

— ¿Hola? —Canturreo como saludo. Reí como niña pequeña.

— ¿La señorita Swan? —Imité el acento inglés. La risa de mi abuela me confirmo que ella me reconoció.

— Creo que se equivoca, señorita. Mi hermosa nieta vive en Londres, con mi hermosa bisnieta, que por cierto no he sabido nada de ellas en varios meses—Me recrimino en tono burlón.

— Siento eso, abu—Reí nerviosa—, he estado ocupada con mi hija, Ian y Belle. Además, Jake regreso a mi vida, como pareja de Leah. ¿Puedes creerlo?

— ¡No! —Grito mi abuela. Reí emocionada.

Estuvimos media hora hablando de todo y nada, le conté que era novia de Ian, de cómo estaba mi bebe y de todo lo que había pasado estos casi tres meses.

— ¿Y cómo estás realmente? —Me pregunto mi abuela después de quedarnos unos momentos en silencio. Cuando le dije como me convertí en novia de Ian.

— Pues, bien…—Titubee. Suspire, sabiendo que no le podía mentir a mi abuela. Ella me conocía mejor que yo misma. —. Sinceramente, no lo sé. Es decir… Me siento bien con Ian. Pero… extraño demasiado a Edward. Demasiado.

Listo. Lo dije.

Era la primera vez que lo decía en todos estos años. Pero necesitaba decirlo. Algo me obligaba a tener que decirlo. No sabía que era y no estaba segura de sí me agradara, pero era mucho más fuerte que yo.

— El primer amor es imposible de olvidar, mi niña—Fue la contestación de mi abuela. Siempre tan dulce conmigo.

Cuando se lo dije a mi abuela, solo me vio a los ojos y me pregunto si lo amaba. Le dije que sí, y lo único que me pidió fue que me cuidara. Que cuidara mi corazón

Por otro lado, mi abuela Dywer, la mamá de mi mamá, solo me miró a los ojos y me sonrió tristemente. Fue lo único que hizo. Solo ellas lo sabían de mi sufrimiento, aparte de mis amigas.

—Lo sé, abuela. Pero duele. Duele demasiado y mi hija necesita tanto de su padre…

Un silencio siguió a esas palabras, la oí suspirar.

— Isabella—Me habló por mi nombre completo. Cuando ella me hablaba así, era algo serio —, no estás pensando utilizar a Ian como sustituto de Edward, ¿verdad? Porque eso sería cruel.

— No, abuela…—Me detuve, no pude seguir diciendo nada en mi defensa. Porque eso era exactamente lo que estaba haciendo.

Es decir, sí, me gusta Ian. Me siento cómoda con él, pero no siento esas mariposas, ese fuego… Ese algo que me hacía quedarme con Edward. Con Ian era tan diferente, porque me sentía… extraña.

Para ser sincera, me sentía demasiado incómoda para besarlo y no podía llegar a más. Tal vez era que me aferraba a Edward, a su recuerdo.

— Hija, Ian no se merece eso. Es un muchacho muy bueno, honrado y agradable. Es cierto que ama a Renesmee con su alma. Pero él no es su padre.

— Puede serlo—Susurré.

— Bella—Su voz se suavizo y eso me calmo un poco —, es cierto que te fuiste porque ya no podía más con lo que pasaba aquí, en Seattle, con Edward y Tanya. Pero hija, al no decirle a Edward que estabas embarazada, tú misma mataste esa posibilidad de que Renesmee tuviera a su verdadero padre con ella.

— ¿Qué querías que hiciera, abuela? —Reclamé. La amaba, y mucho. Pero me hartaba cuando se ponía en ese plan. En creer que nunca me debí de haberme ido. Pero yo ya no podía, no podía hacer eso más tiempo. —¿Qué ese mismo día, en la fiesta, o al día siguiente, o cuando regresaran de su jodida luna de miel, decirle a Edward, "Hey, ¿adivina qué? ¡Estoy embarazada! Vas a ser papá, ¿quieres que ocultemos a nuestra hija en un jodido apartamento, como hemos ocultado nuestra relación clandestina?"

Un silencio abrumado me indico que mi abuela intentaba no gritar y empezar con su sermón. Ella lo sabía, sabía que yo tenía razón. Si me quedaba en Seattle, mi hija también estaría escondida. Aquí en Londres ella libre. Podía salir al parque, a jugar, ser mi hija frente a todos.

Si me hubiera quedado con Edward, Renesmee no tendría esa libertad que tiene acá en Londres, estaría encerrada, tendría que mentir todo el tiempo. Esconder el hecho de cómo fue concebida, o quien es el padre frente a mis amigos, frente a Tanya.

Irme fue la mejor opción, aunque mi corazón, parte de él y de mi alma, haya quedado haya.

— Hija, las cosas han cambiad tanto. Edward ha cambiado. Y creo que es momento de que te enfrentes a él, no toda tu vida podrás huir de él. —Dijo mi abuela en voz calmada.

— Abuela, no huyo de él. Tengo mi vida aquí en Londres. Y no creo que las cosas hayan cambiado tanto, Edward y Tanya están casados, felizmente casados. Tal vez ya hasta tengan hijos. Es momento de que lo deje atrás y yo también sea feliz.

— Y estoy de acuerdo con eso, mi niña…—Suspiro mi abuela. —. De acuerdo, este tema está tomando mucha importancia y no quiero acabar así la llamada, mejor dime, ¿has hablado con tú abuela Angelique?

— No, tampoco he hablado con ella. Con ninguna de las dos he hablado, abuela. Que mala nieta soy.

— No lo eres, mi Bella. Simplemente estás muy ocupada. La fiesta de la niña será en grade, eso toma tiempo. Y también buscar un vuelo para todos los que vivimos en Seattle.

— Lo sé…—Reí, mi hija quería a todos en su fiesta, y para ello solo faltaban una semana. Estas semanas, ella nos había traído de cabeza con su dichosa fiesta de princesas. Todos deberían ir de princesas y príncipes, nuevamente, me preocupaba haberle comprado la colección de princesas completa. —La princesa de la casa lo quiere en grande y quiere muchas princesas.

— Tal vez no seremos princesas, pero somos reinas. Y ahí estaremos. Quiero ver a mi princesa Renesmee y conocer en persona al apuesto Ian.

Reí ante eso y hable todavía veinte minutos más con ella, acordamos que ella buscaría a Lauren, que llegaría unos días antes de la fiesta, pero un día antes del cumpleaños de mi hija, para que las dos se fueran juntas. Cuando colgué, eran más de la cinco. Me sentí mal por enviarla a dormir tan tarde, pero esa sensación de paz y felicidad después de hablar con mi abuela, me hacía sentirme mucho mejor.

Me acosté en mi cama y me quede profundamente dormida, para despertarme unas hora después por un terremoto pequeño, de cabellos rizados alborotados rojizos y unos ojos verdes avellanas verme impacientes.

— ¡Mami, mami! —Gritaba mi hija, saltando en mi cama—Ya es de día, vamos a comé, qeó í al paqué con mi tío Alec y la tía Belle.

Gruñí interiormente, me tuce que desperezar, eran las nueve de la mañana. Sonriendo, agarré a mi bebe en mis brazos y salimos de la cama juntas. La lleve cantando a la cocina, donde le hice su desayuno a una muy alegre Renesmee y una muy adormilada Belle.

— Vaya, ¿Por qué tan dormida, Belle? —Me burlé, ella siempre estaba de buen humor y bien despierta en las mañanas.

— Preocupaciones…—Susurro—. No sé como me irá en las audiciones para el ballet, no sé si aguante bailar bien… Es decir, me siento mejor, pero… Tengo miedo… Además, de que tengo… Otro problema, un dilema más bien… Pero—añadió con rapidez—, me preocupa más el ballet.

La abrace por los hombros y le di un beso en la cabeza, ella era una perfecta bailarina de ballet, lo iba a logar.

— Lo lograras, amor, ten fe.

Sonreímos y desayunamos un poco más animadas, la plática de Renesmee nos mantuvo en risas. Belle me dijo que Ian regresaría hasta la noche, fue a una sesión de fotos a palacio de Buckingham, para la nueva temporada de otoño-invierno de Jane Volturi, la hermana de Alec, una reconocida diseñadora de todo tipo de ropa. Me encantaban sus diseños.

Jane era una joven de ojos azules y cabello muy rubia, muy bien parecida, como su hermano gemelo. Era dulce y amable, adoraba a Renesmee, pues varias veces había venido acá a hacerle los vestuarios a Belle. Desde ese tiempo eran amigas. Mucho antes de que Belle saliera de la academia The Royal Ballet.

Era sábado, así que tocaba sábado de películas, vestí a mi hija y nos fuimos a la sala a esperar a Belle, mientras ponía una película para niños. Pasamos la mayor parte del día viendo películas, hasta que Leah llegó y se puso a ver películas con nosotros, empezamos a ver las románticas. Alec llego una película después, y le dijo a Belle y a Nessie sí iban al parque un ratito.

A mi hija le encantaba el parque, no sabía porque.

— ¿Me dejas í, mamá? —Me pregunto tiernamente mi bebe, la mire con los ojos entrecerrados, hasta que vi la misma mirada de mi hija en Belle y me reí.

— De acuerdo—Me reí viendo a mi hija saltar, le di un beso a mi hija en su cabecita rizada. — ¿Por qué te gusta ir tanto al parque, Renesmee?

— Poque veo al seño apuesto, él me compá dulces. Y paletas. También patica con mi tía Belle y mi tío Alec. Es amabe y siempe me taé una estampita de la pincesa Cenicienta. Aunque también su hija me guta, me guta etá con ella. Es divetida. Y jugamos en los columpios.

Me quede callada ante la confesión de mi hija, ¿Quién señor? Interrogue a Belle con la mirada y ella me sonrió nerviosamente.

— Es un compañero de la academia, Alec y él se llevan muy bien y vive cerca de aquí, tiene una hija y le gusta llevarla a ese parque, aparte de que estando con nosotros, el tiempo se va más rápido y las niñas se divierten. —Me explico con tranquilidad, la miré dudando, pero una mirada más a sus ojos, fue suficiente para convencerme de que decía la verdad.

— De acuerdo. —Reí, Alec solo juagaba con Ness, ajeno a la conversación. Al final, Leah se pego a ellos, porque Jake llegaría hasta la noche también.

Me quede sola en la casa, pensando que hacer de cenar. Cuando me decidí por hacer pasta con lasaña e ir a comprar todo, me di cuenta que Belle había dejado su celular. Sonreí negando con la cabeza. Siempre se le olvidaba a a esa mujer. Tome mi bola, un suéter y el celular de Belle, frente al parque había una tienda de víveres, ahí podría comprar todo y regresarle el celular a Belle.

El parque se dividía en dos. Una parte estaba el espacio para correr y atravesando una pequeña calle, donde casi no pasaban autos, estaba la otra mitad, donde estaban los juegos y demás cosas. Vi a lo lejos a Belle, Alec y Leah vigilar a Ness, en el lado de los juegos, vi a mi hija jugar con una niña de cabellos rubio rojizo. Sonreí y baje al cabeza, casi corriendo a la tienda, el aire estaba fuerte, pero no me preocupada por Renesmee porque estaba bien abrigada.

Compre todo lo necesario para la cena, le compre a mi hija un chocolate, y pensé en que debería invitar a cenar a ese compañero de Alec y su hija, es decir, si su hija y Nessie eran amigas, sería bonito que vinieran a la casa a cenar.

Cuando pase por el parque, ya de regreso a casa, vi a Belle y a Alec hablando con un señor alto, de espalda ancha y cabello tapado con una gorra, estaba de espaldas a mí, en el lado contrario del parque, donde yo iba caminando. Leah estaba a unos metros de los juegos, viendo con curiosidad al señor. Renesmee jugaba con su amiga en los columpios.

Belle me vio acercar y se puso tensa, murmuro algo y camino a mí, bloqueándome el paso para seguir viendo al señor o a Alec.

— ¡Bella! —Exclamó, poniéndose frente a mí, y volteándome, dejándome de espaldas al señor, Alec y Leah. Enarque una ceja confundida. —. ¿Qué haces aquí?

— Vine a comprar la cena y…—Rebusque entre mi bolso, haciendo malabares para tener todo en equilibrio, las bolsas de la cena y buscar en mi propia bolsa, Belle miraba nerviosa hacia atrás de mí, me quise voltear pero encontré el celular, que empezaba a vibrar. —. Ten, se te olvido otra vez…

Sonreí divertida, pero ella no lo hizo, miró el celular y vio que era un mensaje, lo abrió y suspiro. Me volvió a mirar y sonrió abiertamente.

— ¡Gracias! ¿Qué tal si vas preparando la cena? Ya tengo hambre, y en un rato Ness se querrá ir. En realidad ya se fue su amiguita.

Volteé justo cuando el señor agarraba a la niña con la que mi hija había estado jugando y sin voltear, camino con ella para irse del parque, me pareció extraño, mi hija se despidió de él y de su amiga. Sonreí, cuando volteé a ver a Belle ella se veía más tranquila.

Empecé a caminar y ella a mi lado.

— Deberías invitar a la niña y al padre para que vengan a cenar a la casa algún día—Sugerí como quien no quiere la cosa.

— Sí, algún día…—Susurró, suspiro y me miro culpable—, ya no puedo, Bella…

Nos paramos, ella se puso de espaldas a Alec y a Leah, que ahora hablaban entre susurros, Leah había cruzado la calle, Renesmee seguía en los columpios.

— ¿Qué no puedes? —Pregunte confundida.

— Ya no puedo con esto… Bella, debes de saber algo. Algo que tal vez haga que me odies y mi hermano igual…

— Belle, me estás asustando…

— Bella… Yo… Alec y yo… Nosotros hace tiempo que vemos… A alguien. Que tú conoces muy bien.

Una alarma en mi cabeza empezó a sonar, deje de prestarle atención a Belle para mirar detrás de ella, Leah y Alec empezaban a alterarse, porque Leah alzaba sus manos y empezó a gritar. Mi hija dejo de jugar en los columpios, cuando me vio, para correr al final del parque, para intentar atravesar la calle para ir conmigo.

Todo paso tan rápido, que no estuve seguro de que paso primero.

Leah le dio una cachetada a Alec y grito:

— ¡Es problema de ella, no de ustedes!

Belle me miro culpable y dijo unas palabras que no logre tender.

Renesmee intento atravesar la calle, cuando la alarma en mi cabeza se hizo más potente y vi como un coche negro derrapo frente a mi hija, abría una de sus puerta y mi bebe desaparecía dentro.

— ¡RENESMEE! —Grite con todas mis fuerzas. Después, todo paso en cámara lenta. Leah y Alec voltearon justo cuando la puerta se cerraba, deje caer las bolsas y correr al auto, Belle también grito y me siguió, parecía como si fuera espectadora de una película, Alec y Leah se echaron a correr también, pero no lograron alcanzar el coche.

Grite el nombre de mi bebe con terror. Y seguí corriendo, tan rápido como podía, hasta que ya no pude más. Jadeaba por aire, mis pulmones ardían y no podía hacer nada más.

Me deje caer de rodillas en medio de la calle. Y así, viendo como ese coche negro se llevaba a mí bebe, mi corazón dejo de latir y yo ya no pude respirar.

N/A: se esconde rápidamente detrás de la lap Seee, sé que me querrán matar por estoo! Pero es necesariooo! Edward vendrá pronto, más pronto de lo que creen.

No dejen de lado la historia que dijo Ian, & no olviden a Heidi ni a Maggie, qe después tocaremos más a fondo ese tema! :) Qe habrá dicho Bele, que Bella no puso atención? Quién es el tipillo con el que hablaban Alec & Belle? Qué le habrá pasado a Nessie?

Si, okey, sé qe me querrán matar por hacerle esto a mi bella Nessie. Pero es necesario. Los detalles más mínimos, no los olvide chicas. No los olviden.

Ahora. Tengo que decirles que estoy en finales. & me están haciendo un examen departamental, que me cuesta el 60% de mi calificación. Debo una materia :( Siii, mate es horriblee! :O Ahora, espero que para junio, la segunda semana, ya este libreee! Como Dobby! :D Jajaja, Okno' Emm, tengo dos sorpresotas. O sorpresitas. Quieren saber como nació Nessie? Como fue el embarazo de Bella? & como diablos apareció Belle en su vida? Bueeeno, pronto lo sabran! :D

Espero que les haya gustado este cap, & decirles, recuerden que es mini-fic. Pronto acabará, pronto habrá la versión de Edward, calma, no desesperéis! :D

Bueno, prometí dejarlo hoy en la noche. Acá está! Espero les haya gustado! Me dejan un RR? Ah! Por cierto… De Importa La Edad, muajajaja, ya tengo el cap! :P solo esperar a que le haga uno qe otro ajuste & listoo! :D Lo publicare!

Bueenoo, ahora síi.. Nos vemos pronto! Recuerden, para después de la segunda semana de Junio pede que ya este libre… Nos veríamos por ese entonces. Las amoo!

Mariie Emma.!

-Ѽ Travesura realizada Ѽ-