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Errores — capítulo 5

  • ¿¡..Hermione..!? Harry Potter abría los ojos desmesuradamente, a la par que Hermione Granger exhibía una sonrisa espléndida en sus labios rojos...

  • ¡Harry!-   ....

Todo pasó en una increíble fracción de segundo, Harry solo supo que un olor delicioso inundaba de pronto su mente y hacía mas profundo su absoluto estado de aturdimiento...ese olor delicioso, fascinante, lo estaba trastornando mientras sentía un cuerpo cálido y pequeño abrazarse a él con demasiada fuerza, tanta, que pronto su rostro enrrojeció y su cuerpo comenzó a sofocarse, entonces lentamente...muy lentamente Hermione se separó de él, hasta que su perfume dejó de estar lo suficientemente cerca como para enloquecerlo.

-¡Harry!- repitió la castaña cuando sus ojos brillaban soltando algunas lágrimas que claramente eran de infinita felicidad. Harry solo podía prendarse de esa intensidad que despedía la mirada de la castaña, paralizandolo para continuar observando su brillo sin realizar ningún otro tipo de movimiento.

Parecía como si una bludger loca acabara de golpearlo exactamente en la cabeza, era imposible para él articular palabra,  Harry continuaba estático, observando a esa hermosa mujer, que parecía todo, menos su mejor amiga Hermione.

Ella le sonreía de manera magnífica, parecía muy extraño que hace solo unos segundos continuaba desesperada, sorbiendo con angustia cada gota de su taza de café, esperando ansiosa cada segundo en el que su ojiverde mejor amigo, decidiera llegar a buscarla. Hermione miraba inquisitiva la expresión embobada de el pelinegro, no pudo evitar el esbozo de una sonrisilla traviesa que de pronto iluminó su rostro. Sin duda eso no le ayudaba a Harry a salir de aquél estado.

  • ¡Vamos, Harry! ¿no me invitas a sentarme?

-¿Eh...?- Fué su respuesta...pensándolo mejor, tal vez solo hizo un extraño ruidito con su voz, necesitaba controlarse, quizá una cubeta de agua helada, o alguna bofetada que lo hiciera salir de aquel ¿aturdimiento? Sus ojos observaron como Hermione fruncía levemente el ceño mientras acercaba su rostro al suyo para examinarlo. Sus mejillas enrojecieron entonces.-...Quiero decir, ¡Si! ¡Por supuesto!- Avergonzado y ruborizado aún más, el ojiverde hizo gala de una concentración desconocida, reaccionó perfectamente al llamado de la castaña, enseguida le recorrió la silla, invitandola a tomar asiento, demostrando así su caballerosidad.

-Gracias...

-No te preocupes...

Sus miradas continuaban unidas por un lazo invisible, Harry había relajado un poco su rostro y ahora también le sonreía a Hermione nerviosamente.

  • Hemmm.. discúlpame, yo...juro que no te había reconocido- dijo el ojiverde poniendose extrañamente incómodo al recordar las circunstancias en las que su amiga lo había pillado.

  • Claro que no Harry, tampoco había notado tu precencia, fue un alivio que la mesera me avisara sobre...- su sonrisa pareció titubear un poco...- ¿Porque me mirabas, por cierto?-

-¿Yo?- contestó torpemente..- Te- Te me hiciste conocida, fue por eso...- Bien, había acertado en su respuesta, sin embargo, ahora tenía que encargarse de curbrir el sonrojo de su rostro, para no delatarse a si mismo.

  • ¡Oh!- exclamó la chica, conforme con la aclaración- sí, claro...¡Es increible verte!

  • ¡Yo...no tengo nada que decir! La verdad es que me tienes más que sorprendido...¡Luces tan...tan! - ...Sensual, esa era la palabra que su cuerpo le pedía exclamara para halagar a la castaña, pero por alguna razón lógica, su cerebro se empeñó en retenerla en la punta de su lengua.- tan...diferente!

Hermione fue ahora la de las mejillas carmesí, sorprendiendo una vez más a Harry.

-Si...me, me hice un cambio...

-¿Solo uno...? quiero decir, estás muy cambiada, muy...muy hermosa.- Y eso no se podía negar, apesar del movimiento de cabeza que Hermione hizo, negando la afirmación de Harry, era algo tan visible que incluso los caballeros de las mesas vecinas se habían molestado en notar. Harry continuaba admirado de la nueva castaña que tenía en frente, aquella que lucía tan bella, tan viváz, tan delicada, tan sensual, provocativa...

  • Gracias...- respondió la ojimiel sonriendo.

  • Me  alegra mucho que estén de regreso- comentó Harry distraído...- Un momento...¿Donde... dónde está Ron?

    Hermione deshizo la sonrisa.

  • Lo siento mucho, Harry, el no ha podido venir...

-¿Cómo que no?- El ojiverde estiraba el cuello para asomase a la acera intentando en vano de dar con alguna cabellera pelirroja y despeinada.

  • Tuvo algunos...contratiempos en el trabajo, no sabemos hasta cuando se resuelva todo.

  • ¿Contratiempos? Vaya...que mala noticia, ¿Pero vendrá no?

  • Eso creo, pero por ahora no hay que hacernos muchas ilusiones.

  • De acuerdo...- El pelinegro había sentido una punzada en el pecho al enterarse de que su mejor amigo no estaría para compartir ese reencuentro tan especial, sin embargo, a pesar de todo lo que lo extrañaba y de las infinitas ganas de platicar con él de sus asuntos, ya que Ron era de esas pocas personas con las que Harry podía hablar abiertamente acerca de todo lo que le preocupaba o lastimaba...Sin embargo, la otra persona con la que tenía esa conexión estaba sentada frente a él, sonriendo, como nunca la había visto sonreir en toda su vida.-...Hermione ¡Me encanta que estés aqui!- Su emoción era ya muy difícil de controlar, Harry solo sabía que ese abrazo de reencuentro le había devuelto la vida de un momento a otro y que el perfume de la castaña pareció convertirse en el oxígeno revitalizador que hace mucho tiempo necesitaba para volver a ser felíz.

La castaña se enterneció con aquellas palabras que su amigo acompañó con una caricia en su mejilla, entonces la revolución se desató dentro de su corazón, repentinamente recordó la razón por la que estaba en ese lugar, sentada en esa silla, en frente de Harry, la razón por la que hacía unos minutos deseaba desesperadamente más que cualquier otra cosa tener cerca el hombro de su mejor amigo, su calor y su protección de hermano...Hermione derramó algunas lágrimas sinceras, mientras el ojiverde las observaba recorrer la piel de ella, extrañado, pero encantado...

  • Te extrañé muchísimo...- le dijo cuando posaba su pequeña mano en la mejilla de Harry, éste cerro los ojos al contacto de esa piel suave y cremosa, ni siquiera se dió cuenta de que él también lloraba, esos instantes de contacto cálido con Hermione, habían sido la medicina a meses enteros de dolor y soledad...solo un pequeño contacto, bastaba para devolverle la esperanza; siempre que se trataba de ella.

  • Fuí un verdadero estúpido al dejarlos partir así nada más, nunca imaginé que los extrañaría de esta manera, estos años parecieron una tortura sin ustedes...me sentía solo...muy solo...

  • Nosotros también te necesitabamos Harry...- Se apresuró en contar Hermione, conmovida.-yo te necesitaba...aveces Ron es un completo idiota y...

-Lo sé, así es Ron....- rió el ojiverde, causando un momento de humor que sirvió para que Hermione también volviera a sonreir y se secara lás lágrimas que aún brillaban en su rostro.

  • Somos unos sentimentales.- Dijo intentando parecer tranquila.- pero háblame de todos...la orden, Ginny, Luna ¿Que ha sido de ellos?

  • En realidad no mucho.- comenzó el ojiverde.- Ginny está...- ¡Era posible esto! ¿Donde rayos estaría Ginny en este momento y que haría? Sintió verguenza de sí mismo al no conocer las respuestas.- ...está en su gira de quidditch,.... Luna continúa viviendo en África con Rolf, Neville está en Hogwarts y la Orden...bueno, todo sigue normal, a veces nos reunimos en la Madriguera para almorzar.

  • Debes de extrañar mucho a Ginny...- comentó la castaña sin ninguna malicia. Pero aquel comentario...le había llegado muy hondo a Harry.

  • Sí, la extraño.- respondió el ojiverde cortante. Enojado, pero no con su amiga, sino con su esposa, que estando a kilómetros de distancia, tenía el poder de arruinar aquel momento que ingenuamente le había parecido a Harry, la luz que iluminaría sus días en adelante, ¿Cómo pudo creerse semejantes tonterías? Sí todo continuaba igual, la única diferencia, era que Hermione estaba ahí, para compartir con él esa etapa que seguramente solo sería pasajera. Pero, ¿Serviría realmente de algo?

-¿Estás bien? - Preguntó la castaña, al notar la mirada aucente de él.

  • Todo esta bien, discúlpame, solo pensaba...en que me hubiera gustado ver a Ron...

-Lo sé Harry.- entonces la castaña escondió la mirada.- también lo lamento...

-No importa ya vendrá alguna vez.- Sin embargo, el ojiverde no había notado la herida que ahora le había dolido a su mejor amiga, el agachar la cabeza no solo fue un gesto de pesar, sino un movimiento hábil para esconder el fruncir de ceño que precedió a una amarga lágrima resbalar por su mejilla izquierda.- ¿Donde te quedarás?.- Comentó el chico sonriente, mientras le daba un pequeño sorbo a su taza de café, ajeno a los sentimientos de ella.

  • Hemmm...no lo sé, llegué a la ciudad sin planes, realmente no tengo idea de lo que voy a hacer durante este tiempo...

  • ¿De verdad?, ¡sorprendente!, tu siempre planificas todo con detalle.- Harry hizo una mueca tonta.

Hermione alzó una ceja y entonces el moreno cambió rápido su semblante.- Lo siento.- se disculpó.

-He cambiado, señor Potter, no solo por fuera sino en otros aspectos.- La castaña pareció de pronto hablar con ella misma, perdió su mirada en la nada y continuó.- Hay respuestas en la vida...que no las puedes encontrar en ningún libro, aprendí que aveces los susurros del corazón o los instintos, resultan mas útiles para afrontar algunas situaciones...a veces, tu mejor respuesta, la más estudiada, solo resulta ser una ilusión, entonces cometer un error y arriesgarte, comienza a ser mas interesante...una opción más divertida...

  • Supongo que tienes razón...- Harry pensó en las palabras de su amiga y se sorprendió. Con cuánta razón había hablado, pensó primero en una palabra: Respuestas...él había respondido un Sí, delante de un altar, delante de Ginnevra, ¿Pero realmente había escuchado a su corazón?, o como dijo Hermione...simplemente había respondido algo que suponía ya decretado por el destino: un Sí.- Parece que todos cambiamos durante este tiempo...

-Eso parece.- Dijo ella mientras el amago de una sonrisa, se formaba en sus labios distraídamente.

  • Podrías quedarte con migo.

-¿Eh?

-En mi casa, podrías quedarte con migo...

-Oh no Harry, no quiero darte molestias, ya encontraré algun sit...

-¿Qué?, no dejaré que te quedes por ahí, vendrás a la casa, además yo quiero que vengas, vivo solo, no tengo companía y sinceramente me aburro mucho...

-No lo sé...

-Vámos Hermione, no eres ninguna molestia, todo lo contrario, porfavor.- el ojiverde tomó las pequeñas manos de su amiga mientras la observaba directamente a los ojos haciendo un gracioso gesto de súplica.

Hermione rió.- Está bien...acepto.

-¡Genial! ¿y quieres irte ya? debes de estar muy cansada por el viaje...

  • La verdad sí, estoy muerta.- sonrió la chica mientras un rubor tenue cubría sus mejillas de nuevo.

-Pues no me digas más, vámonos ya.

    Harry pagó la cuenta y se despidió amablemente del Señor Tammers, enseguida él y Hermione se tomaron de las manos junto al equipaje de la castaña, para así aparecerse enfrente de las puertas de la mansión Black. Tras recuperarse de la molesta sensación que causaban las apariciones, Harry finalmente abrió las puertas.

-Estamos aquí. Bienvenida...

Con un movimiento de varita, las amplias puertas de roble dejaron paso a ambos amigos. -Increíble...¡Pero que decoración!

-Sí, hicimos un cambio a la casa...¿no querías que Ginny viviera entre doxys y arañas eh?

La castaña rió mientras paseaba su mirada alrededor de la amplia sala.

-Está fantástica...

Era cierto, de la vieja y empolvada mansión de los Black, no quedaba ni la sombra...Ginnevra había hecho un exelente trabajo en la remodelación, tan exelente que nadie podría reconocer la nueva casa de los Potter. El decorado se antojaba cálido y relajante, de colores oscuros y nocturnos, repartidos entre el violeta, negro y rojos oscuros en las paredes y muebles.

-Ginny se inspiró en nuestra Luna de miel, le agradaron esos colores...

-No niego que Ginny tiene muy buen gusto, Harry.- La castaña le giñó el ojo de manera pícara, causando un rubor instantáneo en él...

-No me hagas sonrojar.- reclamó risueño.- ya tengo bastantes con solo salir a la calle...

-Lo sé, "Corazón de bruja" enloquece con cada artículo dedicado a tí...

    Harry rió sonoramente, como no había reído en muchísimo tiempo.

-Te enseñaré tu habitación...vén.- El chico tomó de la mano a su amiga y la condujo por las escaleras hasta el pasillo donde se detuvieron delante de una puerta en especial.

-Ésta está bien, es grande, cómoda y bonita, la mereces...- Dijo el ojiverde mientras abría la puerta y le enseñaba la habitación a Hermione.

-Me gusta mucho, gracias...

-La mía es aquella.- Señaló una puerta del otro lado del pasillo, muy cercana de donde estaban. -Que bien, estaremos cerca.

-Sí, bueno...te dejo descansar, duérme o haz lo que quieras, ahora subo tu equipaje, descansa.- Con un beso en la frente que tiñó de carmesí a la castaña se dispidió.

-Gracias por todo...

-No tienes nada que agradecerme, todo lo contrario...soy yo el que te debe el haberme regresado la sonrisa.- Harry se dió la vuelta con una enorme sonrisa estampada en la cara. Una sonrisa que difícilmente volvería a borrarse de su rostro, o almenos eso esperaba, sus ojos verdes brillaban tanto como los de Hermione, quién permaneció de pie en el marco de la puerta, observando a ese chico maravilloso alejarse con paso alegre escaleras abajo.

 No se había equivocado. En todo este tiempo no había extrañado a Ron, su plan iba muy bien...o al menos eso quería pensar.

CONTINUARÁ.

   *  *   *

¡Gracias por leer cómplices! Lamento mucho haber tardado en actualizar, seguro no les interesa pero estuve de vacaciones y mi familia llegó desde lejos a visitarme, lo siento mucho.  Al parecer se terminó mi tiempo de descanso y ahora tendré que apurarme con mis tareas escolares y por supuesto con "Errores". Les agradezco a todos los que han agregado a favoritos y por sus comentarios de aliento, siempre trato de responder todos con mucho cariño. Recuerden que esto apenas inicia, este fue el capítulo con el que arrancamos la historia ¿Seguirás hasta el final?

Les mando muchos besos, y a los fíckers Mexicanos les deseo unas geniales vacaciones. Nos leemos pronto.

ElizGranger (No se arrepientan de sus errores, aprendan de éstos).

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