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Errores — capítulo 4

Sostenía una taza de té entre sus pálidas manos, mientras miraba através del cristal empañado la tormenta que en esos momentos hundía en gotas heladas e incesantes la vieja ciudad de París. Suspiró lentamente. Ladeó  la cabeza en un gesto inocente que casi la hacía parecer tranquila. Solo alguien que se hubiera fijado atentamente en los temblores de sus dedos, que provocaban sacudir el té dentro de la porcelana, se daría cuenta de la verdad, de que Hermione Granger estaba pasando por el momento más difícil de toda su vida...

  • Es la hora...- murmuró, y su aliento se incorporó a la niebla que cubría el cristal de su ventana. Se puso en pie sintiendo sus rodillas temblar, afortunadamente consiguió dar algunos pasos hasta llegar a la mesita donde con suaves tintineos colocó la tibia taza de porcelana.

Llegó al centro de su habitación, se sentó en la orilla de la cama y miró al rededor suyo. Observaba todo en su lugar, en ese cuarto había tanto orden que la desesperaba, bajó la mirada atónita de sus propios pensamientos, después de todo ella siempre había amado el orden y las normas, difinitivamente el vivir con Ronald Weasley le había hecho cambiar algunas cosas...

 Un quejido se amortiguó en su boca, haciéndola sentir de pronto un enorme nudo en la garganta...¿Porqué tenía que recordar eso ahora?

Rápidamente se puso en pie dispuesta a marcharse de una vez por todas, no pretendía seguir soportando su propia mente en esos momentos, necesitaba otros aires, y los neblinosos y fríos de París no se le hacían una buena opción.

Sus maletas descansaban en la puerta de la habitación. Las miró. Solo dos maletas muggles, negras, medianas, ordinarias...¿Que mas daba por pasar desapercibida? Para irse no necesitaba más que un gran temple y solo un poco de ropa.

Hermione se dirigió al cuarto de baño para arreglarse por ultima vez, el espejo la recibió con una mirada triste, distraída y unas enormes ojeras..."Estoy hecha un desastre" musitó negando con la cabeza, para así comenzar a ponerse un poco de rubor y maquillaje. Nunca había abusado de este, pero ahora parecía ser un buen aliado para su aspecto.

De pronto unos suaves golpecitos se escucharon detrás de su puerta. La chica terminó con un poco de labial rosa y decidió que había conseguido un buen trabajo, ahora lucía mucho mejor. Caminó con pesadez hacia la puerta, le diría al chico de la recepción, porque seguro era él, que no demoraría más. Pronto desocuparía la habitación.

Giró el picaporte con una mediana sonrisa en los labios. Y lo que encontró detrás de la madera de caoba, hizo desaparecer esa sonrisa como por arte de magia.

  • ¿Que haces aquí?- fué lo primero que su boca emitió, mientras su rostro pasmado parecía lívido.

  • ¿Cómo estas?- El pelirrojo titubeó en encontrar el saludo apropiado. Fallaste Ron, ese, difinitivamente, no era la mejor forma de saludar a Hermione Granger, y mucho menos por tí.

¿Cómo estaba la castaña? Tal vez temblando, tal vez muerta de miedo, tal vez apunto de explotar en llanto, tal vez en peligro de cometer un error, tal vez en peligro de arrepentirse, tal vez sintiendose la mujer, más despreciable de todas...

Los ojos de Hermione brillaron intensamente, al contener las lágrimas.

  • Estoy muy bien.- fué su respuesta.

  • ¿Te vas hoy?

Hermione compuso una sonrisa sombría mientras se hacía a un lado y dejaba que Ronald viera las dos maletas que significaban su partida.

  • Ahí tienes tu respuesta...

El pelirrojo quedó estático, la realidad había caído sobre él. Hermione se iría, se iría difinitivamente...Miró a su castaña intensamente, una revolución de sentimientos se desataba en su corazón y apesar de decidir mostrarse sereno, tranquilo y neutro, en ese momento ya no pudo controlar las lágrimas que de pronto recorrieron las lineas de su rostro. Hermione lo miraba a los ojos mientras su corazón se hacía pedazos al observar aquellos color cielo llorar por ella, ¿Cómo podía compadecerse ahora de él? Lo amaba, y esa era la única respuesta a todo lo que sentía.

  • No te vayas...-Rogó Ron con la voz espantosamente rota.- te lo suplíco...

Hermione arrugó el entrecejo, mientras se soltaba del intento de Ron por tomar sus manos...Esa voz...esa voz que sufría y la hacía sufrir también a ella.

  • Serénate, Ron, por favor.- La castaña se dió la vuelta, incapáz de continuar viendo el rostro compungido de su esposo...entonces dejó a las lágrimas en libertad, mientras nadie la veia derramarlas, se limpió discretamente y continuó...- Todo esta dicho entre nosotros, no hay vuelta atrás...

El pelirrojo guardó silencio, y respiró hondamente...Su castaña tenía razón, debía recuperar la cordura y empezar a  decir, lo que había planeado desde un principio. Aunque la desesperación, apenas y lo dejaba concentrarse...

Y es el momento de callar Pero no es tiempo de llorar Tendremos que fingir, normalidad. Y es el momento de aceptar Que perdimos el juego Y no hay vuelta atrás... Cuando el sol se vuelve triste, Y vez las nubes derramar hostilidad. Perdimos el juego, dejámos de amar...

  • ¿Adónde vas? -indagó.

La chica sorprendida del repentino cambio, se dió la vuelta y volvió a estar de frente a él.

  • A Londres, buscaré un departamento hasta conseguir empleo...

  • ¿Y era necesario venir a un hotel muggle para huir de mi?

Hermione lo miró escéptica.- Este lugar es cómodo....- dijo sintiéndose de pronto estúpida.- y claro que no quería huir de tí, me importa un comino...

A Ron le dolió esto último, habría deseado con todas sus fuerzas un "No soportaba estar cerca, claro que huí de tí", porque esa sería la señal de que aún existía una posibilidad entre los dos. Al parecer no la había, porque a Hermione le había dejado de importar...

  • ¿Cómo llegaste hasta aquí? La  tormenta es espantosa...- Preguntó la castaña en un intento por cambiar el tema de conversación y no dirijirse hasta terrenos peligrosos.

  • ¿Olvidas que soy mago?- Ron sonrió- Solo me aparecí enfrente de este lugar...

  • ¿Cómo supiste dónde estaba?

  • Ya me has hecho muchas preguntas...

Hermione se ruborizó, desvió su mirada hacia otra dirección, esto era todo. Tenía que irse pronto, no necesitaba más de las palabras  de él.

  • Me encantas cuando te sonrojas.- musitó el pelirrojo y acarició suvemente una mejilla de la castaña.

Hermione se hizo hacia atrás y se retiró a grandes zancadas al centro de la habitación. ¿Cómo podía ser tan cruel?

-Me tengo que ir...así que te ruego que te retires...- la voz se le atoraba en la garganta, aquél nudo que sentía desde un principio comenzaba a ahogarla.

Ronald no estaba dispuesto a largarse sin tirar sus últimas cartas, con pasos cautelosos fue acercándose a su esposa mientras ella permanecía dándole la espalda con los brazos cruzados sobre el pecho y el ceño fruncido.

  • No me iré...- dijo cuando estaba a dos metros de la chica...- sin decirte...-su voz se acercaba- que te amo...- Su aliento acarició el oído de Hermione, haciéndola estremecer de pronto, sintió como los brazos grandes de Ron se cerraban sobre su cintura aprisionándola, no había forma alguna de soltarse de ese abrazo...por alguna razón su boca no lograba emitir algun sonido, se había quedado muda, y solo pudo demostrar su desacuerdo al moverse insistentemente para safarse del pelirrojo...pero resultaba imposible...- Realmente estoy arrepentido.- Ronald escuchaba sus propias palabras hacer eco en su cerebro, trataba de asimilarlas y tomárselo con calma, necesitaba que Hermione lo escuchara, ésta era la última vez que pediría perdón.- Te amo...te necesito...no puedes irte ahora...

Era suficiente. El llanto acudió pronto en su ayuda, mientras la rabia crecía y crecía hasta desbordarse dentro de ella, una fuerza asombrosa se apoderó de sus músculos y consiguió por fin soltarse del pelirrojo...Era suficiente...

  • ¡Demasiado tarde!-  gritó hasta sacar toda esa furia que Ron le había hecho sentir...

  • ¡Porqué no quieres escuchar! - El pelirrojo se desesperaba inconcientemente, sentía que la esperanza de un perdón por parte de su esposa se alejaba cada vez más y más...

  • ¡Eres un cínico! ¡Cómo te atreves a venir ahora, después de una semana entera sin tener noticias! ¿¡Planeabas llegar como si nada, pedirme perdón y luego salir a dar un romántico paseo!? ¡Lárgate Ron...no quiero seguir escuchándote!

Era una tortura verla así, tan agobiada, tan lastimada, destruída llorando por su culpa ¡Cómo había sido tan imbécil para arruinar su vida de un momento a otro! ¡Cómo había sido tan impaciente, tan idiota! Hermione lo había dejado sin armas...era el momento de terminar todo, de dejarla tomar su decisión, era lo mejor, sí, alejarse un tiempo y aclarar la mente...

  • Sé que todo fué mi culpa- musitaba en voz baja y la cabeza escondida por la melena roja que caía larga cubriendo su rostro lloroso...- no tengo derecho a venir a rogarte que te quedes a mi lado, cuando fuí yo quien te alejó primero...ya lo he comprendido...

  • Que maravilloso...- interrumpió Hermione tratándose de serenar y limpiandose el rostro con el dorso de su mano, sin embargo las traviesas lágrimas no dejaban de salir de sus ojos miel...- estupendo...ya no hay nada más que decir...

  • Sí lo hay- rebatió Ron...- Tienes que saber que te esperaré hasta el día que decidas volver y perdonarme..., te amo Hermione...pero aceptaré tu desición.

La chica sintió esas palabras construir un muro invisible entre los dos. Ese era su adiós sin lugar a dudas...eran las palabras que la liberaban, la tormenta que comenzaba a formarse sobre su cabeza, era la entrada a un nuevo comienzo, uno donde apesar de cerrar su historia nunca dejaría de existir la añoranza de los bellos años junto a Ron...

  • No creo regresar nunca...- dijo muy segura de sus palabras, observó a su esposo a los ojos, ambos contenían las respiraciones, las miradas les brillaban con timidéz al sentir el contacto visual de nuevo entre ellos, el mar y la miel, Ron y Hermione...Pero ese muro entre los dos desconectaba cualquier sentimiento mutuo que se encendiera de pronto en sus corazones, ese muro invisible que estaba formado por un error tras otro...no había marcha atrás, todo estaba dicho mediante aquella mirada profunda...Hermione no cambiaría de opinión.

  • Me da igual, yo te esperaré- repitió Ron.

  • Ya...ya te puedes ir..., perderé el tren.

  • Cuidate mucho.

  • Está bien...

Ron se acercó a ella con la intención de darle un abrazo, pero Hermione casi por instinto se hizo hacia atrás temblando, sin embargo vió el desconcierto en el rostro de su esposo y supo que tenían que cerrar las cosas en buenos términos, tímidamente dió un paso hacia él y sus cuerpos hicieron contacto...Ronald respiró por ultima vez el perfume de la castaña, mientras acariciaba sus rizos discretamente. Pero ella intentó de todas las formas bloquear todos sus sentidos para no percibir nada de él. No quería caer en tentaciones ni alterar las cosas una vez más.

  • Adiós...-dijo Hermione al deshacer el abrazo, entonces caminó a su puerta y la dejó abierta para que Ron saliera por ella.

  • Adiós...-


Despedir a tus labios, Decirle adios a tus brazos Ver partir muy lentamente tu sabor... Aquellos años en que amamos Cada sonrisa, Cada abrazo. Esos momentos que vivimos Cuando la luz era el camino...


    "Amarlo para siempre...en la salud y en la enfermedad, en los buenos y los malos momentos, hasta que la muerte los separe..."    "-¿Esta noche es especial sabías?-   -¡Claro que lo es, muero por hacerte mía!-   -¡Ron eres tan sutíl como un troll!-   -Perdona, quise decir que te amo...y que esta noche, prometo hacerla la más inolvidable de tu vida...-    - Ya lo es, solo porque estás aquí, también te amo...-"

Hermione veía pasar los años con cada paso que Ronald daba hacia la salida, el tiempo transcurría muy lentamente, cada palabra de amor, cada beso..., fueron recordados por la traidora memoria de la castaña. Pasaban lo que parecían siglos mientras en su cabeza retumbaban los buenos recuerdos, y las lágrimas parecían ser las cómplices de lo que la chica  estaba sintiendo y pensando en ese instante...con ojos enrojecidos y los labios temblando, solo pudo musitar con desesperación un...

  • ¡Ron...te amo...!

Miró como su esposo giraba sobre sus pies, igualmente destruído y arruinado, una sonrisa se le dibujó en los labios, cuando sus ojos volvían a derrumbarse, y el miedo aparecía de pronto tan abrumador en su rostro...Se miraron, únicamente se miraron...


Me lastima ver una sombra en tu sonrisa Y en tus ojos un brillo de malicia, Me quieres tener muy lejos Y también hacerme tuya, En este mismo momento. Pero es tiempo de fingir, Que no te importa sufrir Por despedir a mis labios, Decirle adios a mis brazos Y ver partir muy lentamente mi sabor...


  • No hagamos esto de nuevo...- Dijo él.

A Hermione ya no le importaba llorar más, el orgullo se había derrumbado de su cuerpo. Ronald estaba a punto de irse, finalmente se había vuelto débil...¿Le rogaría que se quedase? ¿Sería capáz?

  • No hagas esto- Volvió a decir Ron, al ver el rostro de súplica de Hermione y sus ojos titilantes, rogando que se quedara, la tomara de la cintura y la amara como nunca antes.

  • Ron...

El pelirrojo bajó la cabeza, y le dió la espalda a Hermione...

Pero es tiempo de fingir Que no te importa sufrir Por despedir a mis labios, Decirle adios a mis brazos, Y ver partir muy lentamente mi sabor...

  • Hermione...también te amo...

  • ¡Ron!

La puerta se cerró al momento que la castaña corría hacia él, desesperada en busca de su pecho, en busca de sus labios, de su abrigo, de su sabor...Pero solo halló la fría madera en la que se recargó para llorar durante las próximas horas...

Despedir a tus labios, Decirle adios a tus brazos Ver partir muy lentamente tu sabor... Y en nuestras memorias El recuerdo de las miradas, Enterrarán este sentimiento, Cuando las lágrimas terminen, Y lo sanen todo por fin... Aunque hoy es tiempo de sufrir, Mañana será el día de amar.

                              *    *    *CONTINUARÁ...

N/A:¡Muchas gracias por leer! De nuevo me disculpo por el largo retraso, como les había comentado mandé a formatear la computadora, y no había tenido oportunidad de publicar. Ya está su capítulo, espero que les haya gustado. Pienso que muchas se identificarán con él, incluso yo al escribirlo derramé alguna que otra lágrima traviesa. También les informo que por ahora no tengo el Word, así que tendrán que disculpar los errores de ortografía y algún acento por ahí omitido. Por último quiero destacar que este tipo de capítulos pronto terminarán, sé que han sido muy tristes, dramáticos, pero era necesario para establecer el rumbo de la historia. No se preocupen que pronto vendrá lo interesante cuando nuestros personajes se reencuentren.

¡Nos leemos en la próxima cómplices! Les mando un beso enorme y que pasen un lindo fin de semana. Recuerden: No se arrepientan de sus errores, aprendan de éstos.

ElizGranger. (FB:  http://www.facebook.com/elizgrangerficker?__adt=6   )