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Siendo una Malfoy — capítulo 2
Ningun personaje es mio, todos pertenecen a JK ROWLING.
Perdon por la demora mi hermosines, pero juro que no volvera a pasar :)
CAPITULO 2: De Letts a Malfoy
Ginny despertó a la mañana siguiente del incidente con millones de preguntas flotando en su cabeza. Aun no comprendía exactamente que había sucedido la tarde pasada.
Recordaba que había ido a dar una vuelta por el condominio y había descubierto un parque hermoso, el que se hubiera quedado dormida era la cosa más ilógica del universo ¿Cómo demonios había sido tan estúpida?
Y aquellos muchachos. Ellos la habían salvado de morir de hipotermia y ni siquiera recordaba sus nombres, lo único que recordaba era que uno de ellos era rubio y otro morocho y de tez oscura.
Se levantó de la cama y se metió a la ducha. Odiaba no saber que era lo que sucedía.
-¿Qué quieres para desayunar, Ginevra?- Preguntó la señora Letts al ver a Ginny salir de la ducha.
-Este… huevos con tocino y jugo de naranja.
La señora Letts sonrió y se dio media vuelta para volver a la cocina y prepararle el desayuno a Ginny.
Ginny ingresó a su habitación y se vistió rápidamente con un simple vestido blanco de tirantes. Bajó las escaleras y se sentó tranquilamente a desayunar.
-Ahora nos explicaras que fue lo que sucedió ayer, jovencita.- Exclamó el señor Letts sentándose el costado de la señora Letts frente a Ginny.
Ginny se atoró con un pedazo de tocino, tardó cerca de 10 segundos en volver a respirar.
-¿A que te refieres con eso?- Preguntó Ginny algo asustada.
-Pues a que dos muchachos te trajeron inconsciente a las 7:30 p.m.- Exclamó algo crispado el señor Letts.
Ni siquiera ella estaba segura de lo que había sucedido y ellos esperaban que se los explicara. Fue salvada por el timbre de la puerta.
La señora Letts le dedicó una especie de mirada de odio a Ginny. Quizás el ser echada de esta casa no iba a ser tan complicado como ella pensaba.
De pronto la figura cansada e impecable de Remus Lupin apareció en la cocina asombrando bastante a la pelirroja quien saltó prácticamente sobre él.
-A mi también me alegra verte, Ginny.- Dijo Remus sonriendo.
-Planeábamos llamarte ayer, Lupin.- Dijo el señor Letts sombríamente.
Lupin asintió y les pidió a los señores Letts si podía hablar con Ginny a solas. Ellos aceptaron a regañadientes y salieron de la cocina dejándolos solos.
-¿Qué es lo que sucede, Remus, a que se debe tu hermosa visita?- Preguntó Ginny aun embargada por la felicidad de ver a ese hombre a quien consideraba como su padre.
-Creo que te he conseguido otra familia, mas… como decirte, estable.
A Ginny se le iluminaron los ojos de una manera asombrosa, eso significaba, ¡Adiós familia Letts, adiós ropa de señorita, adiós Escuela Pública Richmond!
-Explícame por favor, Remus.
-Se trata de la familia Malfoy, adinerados. Viven en Londres en un condominios exclusivo…- Fue interrumpido por Ginny en este punto de la historia.
-Vendida al mejor postor, diles que soy suya para siempre si así lo quieren.
Remus rió un poco ante las ocurrencias de la pequeña.
-Debes escuchar toda la historia.- Ginny asintió.- Sus nombres son Narcisa y Lucius Malfoy, al parecer uno de los caprichos de esta mujer es tener una hija adolescente y bueno, recurrieron a mi y yo se que tu eres la mejor opción, aparte, ya es momento de que te mande con alguien que te trate como la princesa que eres.
Ginny se sonrojó un poco y abrazó amorosamente a Remus.
-No se que haría sin ti, Remus.
-Probablemente serias mucho menos mimada de lo que eres ahora.- Respondió él sacando una gran barra de chocolate de su maletín.- Por soportar esta familia de locos por más de una semana.
Mientras Ginny comía su enorme barra de chocolate conversaba con Remus sobre lo que había sucedido con los dos muchachos. Remus escuchaba todo con suma atención y no interrumpió a la pelirroja hasta que ella hubo acabado.
Remus estaba realmente sorprendido, en su época si un par de muchachos encontraban a una chica con Ginny tiraba en una vereda durmiendo no la abrían ayudando tan fácilmente, no estaba muy seguro de exactamente que habrían hecho.
Antes de que Remus pudiera responderle algo a Ginny la puerta se abrió dando paso a la desganada cara de la señora Letts quien le dijo a Remus que una mujer rubia lo estaba buscando en la puerta.
-Narcisa.- Murmuró
-¿Qué? Dime que Narcisa Malfoy no esta en la puerta.
Remus salió al encuentro de la mujer rubia que en efecto, era Narcisa Malfoy.
Conversaron un rato afuera y después ambos ingresaron a la cocina con el permiso de la señora Letts.
Narcisa Malfoy era una mujer muy guapa de cabellos rubios platinados y ojos de color niebla, una mezcla entre celeste cielo y gris casi blanco, eran descomunales. Se notaba a leguas que su ropa era fina y de marca, parecía hecha precisamente para ella. Ginny imaginó que ella en algún momento de su vida se vería así.
Remus las dejó solas después de las respectivas presentaciones, para hablar del tema del traslado con la familia Letts.
Narcisa le contó a Ginny acerca de su casa, del cuarto que estaban adaptando para ella, de sus ansias por tener una hija, de su familia, de absolutamente todo.
-Pero, ahora cuéntame algo de ti, Ginny.- Suplicó Narcisa al notar a Ginny un tanto abrumada por tantas palabras.
-Bueno, la verdad es que mi vida no ha sido tan divertida ni glamurosa, mis padres murieron cuando yo tenia 7 y a mi y a mis hermanos nos mandaron a distintos orfanatos…
Narcisa no esperaba aquella respuesta, por lo que abrazó maternalmente a Ginny.
-Yo no pretendo ser tu madre, si es que tu no lo deseas, solo quiero darte una vida mejor…- Ginny la cortó.
-Es que a mi me gustaría tener una mamá, alguien con quien compartir las cosas que me suceden, me gustaría que tu lo fueras.' Ginny jamás había sido así de sincera con nadie, pero Narcisa era de esas mujeres tan absolutamente maternales que es simplemente imposible no ser sincera con ella.
A Narcisa le rodó una lágrima por la mejilla y volvió a abrazar a Ginny, Ginny correspondió el abrazo de igual manera.
Remus volvió a la cocina y les comunicó a las mujeres que el traslado se haría la semana siguiente.
El día en el que Ginny se uniría a su nueva familia llegó bastante rápido.
La señora Letts la despertó a las 8 de la mañana para que no se le hiciera ni un minuto tarde.
"Al parecer ella ya me quiere fuera de esta casa" Pensó Ginny mientras la ayudaba a empacar sus pocas ropas.
Apenas Ginny salió de su habitación escuchó el característico claxon de Remus y bajó corriendo las escaleras para subir al automóvil he irse de esa horrible casa con esa horrible familia.
Los Letts firmaron los últimos papeles y se despidieron de Ginny con una enorme sonrisa plasmada en el rostro.
-Hipócritas.-Murmuró Ginny cuando ya estaban lo suficientemente lejos de la casa.
Después de media hora de viaje llegaron a un gran conjunto de grandes casas que formaban una pequeña urbanización llamada "Los Madrigales". Solo gente con mucho dinero vivía ahí y Ginny cada vez se sentía más emocionada por conocer su nuevo hogar. Había conversado con Narcisa por teléfono en la semana y le había contado que todos estaban muy emocionados por su llegada, pero las sorpresas ya no eran novedad para Ginny.
Se estacionaron frente a una hermosa casa con estilos modernos. Estaba cercada por unas rejas altas y con algo de estilo gótico. No había jardín delantero, solo algunos matorrales llenos de rosas de color rojo y alguna que otra blanca. Para llegar a la puerta tenías que subir unos cuantos escalones, en donde ahora se encontraba Narcisa y un muchacho, igual de rubio y de guapo que su madre. El rostro del joven era afilado y se notaba en sus hermosas facciones que la situación de tener una nueva hermana no le agradaba en lo absoluto.
El cielo amenazaba con un gran aguacero pero Ginny estaba acostumbrada a los aguaceros.
Remus bajó del automóvil antes que Ginny para ayudarla a bajar.
Ginny miró su ropa. Un pantalón pitillo color blanco, un suéter morado claro con detalles en rosado y unos zapatos color blanco. Se sentía totalmente dispareja con su nueva madre y con su "hermano".
Narcisa tenía puesto un pantalón negro con unas botas de taco aguja del mismo color sobre puestas al pantalón, una blusa con cuello V con algunos bobos de color blanco con destellos plateados y tenía encima todas las pulseras que Ginny había visto en su vida. Estaba perfectamente peinada y maquillada.
El nuevo hermano de Ginny tenia puesto un jean algo oscuro, un suéter de un color crema medio ocroso que contrastaba algo con el pálido de su piel. Tenía colgado del cinturón un celular caro.
A Ginny siempre le había gustado analizar a la gente y con su nueva familia no iba a dejar de hacerlo.
-Tal vez no sea tan difícil acostumbrarme a esta vida.- Murmuró mientras bajaba y ponía los pies sobre el asfalto.
Ginny se paró al costado de Remus y le tomó la mano tímidamente.
-Vamos Gin, te agradaran.- Intentó animarla Remus
-De ella no lo dudo, pero el muchacho no creo que yo sea de su agrado.
Llegaron a la puerta de la casa y Ginny soltó la mano de Remus para dar una buena impresión.
Draco miró a la que viviría y notó algo que le hacia pensar que la había visto antes, cosa que era casi imposible ya que el no se junto con gente tan inferior como aquella chiquilla mal vestida.
-Narcisa, Ginny ustedes ya se conocen.
Narcisa miró a la joven y le brindó una cálida sonrisa. Ginny también sonrió aunque algo más nerviosa que Narcisa.
-Bienvenida Ginny… Este es tu nuevo hogar, espero que estés cómoda en él.- Exclamó Narcisa entusiasmada.
-Yo espero lo mismo…- Murmuró Ginny lo suficientemente alto como para que Narcisa la escuchara pero no tanto como para que Remus lo hiciera. La pelirroja le sonrió.
-Bueno Narcisa, yo debo irme, nos comunicamos para ver los avances. - dijo Remus regresando al automóvil.
-Muchas gracias Remus, te llamo en la semana.- Le contestó Narcisa pasándole un brazo por lo hombros a Ginny.
Remus se despidió con la mano de Ginny y ella le devolvió el saludo, se subió al automóvil y emprendió marcha. Se alejó de la morada y después de unos segundos se perdió de vista.
Narcisa volteó a mirar a su hijo disimuladamente, seguía con el gesto aburrido en el rostro. Le dio un codazo.
-¿Que sucede?- preguntó Draco sobándose las costillas.
-Draco, te presento a Ginny, tu hermana.
Draco miró de arriba abajo a su "nueva hermana" y soltó una risita de sorna.
-Lo que sea ¿Puedo irme ya a la casa de Blaise? - Narcisa lo miró con cara de pocos amigos.
"¿Blaise, Draco? - Pensó Ginny. - Esos nombres…"
-Mete la maleta de Ginny en su habitación y te vas…
Draco puso cara de agonía y suplicó.
-¿No puede subirlas Bertha o Sam? ¡Son 4 pisos!
Narcisa lo miró mal nuevamente y Draco agarró las maletas de Ginny de malagana e ingresó a la casa.
-¿No le caigo muy bien no?- Inquirió Ginny de la forma más sutil posible.
Narcisa sonrió de lado, abrazó a Ginny y ambas ingresaron a la casa.
La sala era simplemente enorme, más grande que la sala, la cocina y el comedor de la casa de los Letts. Había una gran alfombra en tonos marrones que ocupaba todo el espacio de la sala. Las paredes estaban repletas de cuadros que combinaban perfectamente con el color de las paredes, que eran de un color verde olivo muy tenue, a excepción de una que era de piedra en donde estaba encajado un televisor de plasma enorme. Debajo de la gran televisión había una hermosa chimenea de mármol tallado. En frente de la chimenea había un juego de sillones de color crema con cojines de colores.
-Créeme, le caes mejor de lo que crees, Ginny- Narcisa sonrió tranquilamente mientras Ginny fruncía el ceño.
-¿A que te refieres?- A Ginny le costó un poco tutear a Narcisa tan libremente.
-A estado emocionado por tener una nueva hermana, solo es así por que no quiere mostrarte sus emociones tan abiertamente, mi hijo es un problema…
Ginny sonrió tranquilamente y comenzó a subir las escaleras, mas en el segundo piso no se encontraba su habitación, ni en el tercero… al llegar al cuarto piso había al final de las escaleras una puerta con manchas de pintura hechas a propósito. A Ginny le fascino la puerta, su cuarto debía ser mejor que la puerta.
Era simplemente un sueño hecho realidad, el sueno de la mayoría de las adolescentes. Más grande que toda la casa de los Letts junta… tal vez no tanto pero más grande que la sala, el comedor y la cocina juntos. Su habitación era un poco más pequeña que la sala de la morada Malfoy.
Draco se encontraba al costado de lo que Ginny pensaba era su cama dejando sus escasas dos maletas.
-¿Puedo irme ya, mamá?
-Por supuesto, amor.
Los ojos de Ginny se abrieron como platos al notar que ESA era SU habitación.
La cama era de 4 plazas y era circular, tenía por lo menos 10 cojines de colores y el cubre camas de color morado claro. Las paredes eran de color turquesa claro y también oscuro, ventanas con cortinas color frambuesa, el piso era de madera oscura. El baño era gigantesco, tenía una ducha, un jacuzzi y una sauna, además de todos los productos de marca que Narcisa había encontrado. Había una mini habitación adjunta a manera de estudio, un mini living y lo más impresionante, una pasarela, nunca en su vida se hubiera imaginado una habitación con una pasarela, pero con los Malfoy, al parecer, todo era posible. Incluyendo un closet de 10 metros de distancia.
Tal vez, solo tal vez, vivir en casa de los Malfoy con un hermano odioso iba a ser mas fácil de lo que creía.
Gracias por el comentario :)
Un besote
espero que les guste la historiaa
S.