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Historia 105246 — capítulo 61

Una pequeña salida, estoy tan cercas.

Las calles iluminadas por un tenue sol, que a mi claro, no me afectaba en lo absoluto. Vestida con un pantalón de mezclilla azul desgastado, unos botines negros y una blusa de tirantes blanca.

Ser como la chica delos cullen, renesmee, me era mas fácil de lo que esperaba, todo esto me ayuda mejor de lo pensado, puedo hacer todo en la mañana y tarde sin preocuparme por el sol. Y no tenia que fingir comer o beber algo, ya que mi organismo lo toleraba por completo.

Abrí la puerta del orfanato, que tenía un color muy viejo ya. Camine por el pasillo hasta una recepción, donde estaba una señorita con gestos de desprecio y cansancio en su cara.

—Buenas tardes, ¿podría decirme donde puedo ver a los niños? —

—Aun no es hora de ver a los niños, si se fija bien… — me señalo un cartel que estaba a sus espaldas — entenderá que falta una hora —

—Este caso es de vida o muerte… ¿podría dejarme… no sé? —soborno, eso era lo único que podía ayudar… y la verdad no me equivocaba ya que lo acepto.

—Bien, sígame —

Ella camino por el pasillo que estaba a nuestra derecha y me llevo a un pequeño salón, donde estaban unas mesas llenas de niños desayunando. Empecé a buscar al niño que tenia en mis recuerdos y… estaba en una mesa del fondo, comiendo tranquilamente un plato con serial.

Me acerque al niño despacio y sin asustar a los demás, ignorando a las mujeres que estaban ahí.

—Hola — lo salude suavemente y con una sonrisa.

—Hola… ¿te conozco?**— valla para ser un pequeño, era inteligente.

—La verdad no, pero yo si te conozco… venia a verte porque… ¿recuerdas a Manieli?**—

—Si, ella me dijo que me llevaría con ella— sus ojitos me miraron con mas interés y dejando de lado su desayuno.

—Bueno… vengo a llevarte con ella, ¿me ayudarías a darle esa sorpresa? De seguro ella estará muy feliz… ¿Qué me dices?**—

—¿crees que se ponga feliz?**—me pregunto curioso.

—Claro que si, ¿Qué me dices? —

—Está bien, ¿no tendrás problemas?**—

—Claro que no, ve y recoge tus cosas y tenemos muchas cosas por hacer —

El salió corriendo, dejando a las señoras perplejas. Yo salí de el lugar y me fui alas oficinas… en primer momento estaba pensando en "secuestrar" al niño, pero… ¿Por qué no hacer bien las cosas? Además de que era un pequeño y me recordaba a mis hijos, además de que yo no hacia daño a los niños.

Además de que usar la fuerza bruta era…algo sin educación en vez de usar la gran tarjeta platinum sin límite que Alec me había dado… Alec… tenia días sin saber de el ¿estará bien? ¿Estará buscando a nuestros hijos? Menee mi cabeza, tenia que olvidar eso y sacar esos pensamientos de mi cabeza, pensar con la cabeza fría.

Teníamos días desde que discutimos… sabia que esta situación nos afectaba todos, pero es que a mi me ganaron los nervios, y ahora que podía pensar las cosas mejor y fríamente, sabia que estaba mal ante mis actos.

No debí de haberle gritado a Alec cosas feas como las que le dije, sabia que a él le dolía igual que a mi que mis hijos estuvieran secuestrados.

Mire mi celular varias veces y eso lo repetía cada día a cada hora, la tentación de llamarle era tan grande como la necesidad de encontrar a mis niños.

Sacar al niño del orfanato no me llevo a muchos problemas, hasta creo que les hacia un favor… donando una buena suma de dinero a la institución, que claro, dudaba que ese dinero beneficiara a los niños.

Tenia un auto fuera de la institución, así que el niño, que llevaba el nombre de Eliam, tenia que tenerlo entretenido con comida y que no levantara sospechas, lo llevo a comprar ropa nueva y fuimos a comer algo en un restaurante. Estaba a nada de cumplir mi objetivo.

(Salto espacio-temporal)

Estaba parada en un prado, donde sabía que Manieli y el tal Claus pasarían, y sabía que reconocerían el olor del niño. Él estaba parado a mi lado tomando mi mano, y preguntando cada vez en cuando que hacíamos aquí.

—Ya no falta mucho, Manieli ya no tarda en llegar —

Ya estaba aquí, así que tome al niño entre mis brazos y lo sostuve con firmeza. Ellos estaban tan cerca… los escuchaba pisar sigilosamente. Y de entre los arbustos salieron ellos… la pareja que había visto.

—¿Qué…?— la tal Manieli hizo un gesto de sorpresa y cambio a furia.

—Yo que tu no intentaría nada Manieli, tengo entre mis brazos algo muy preciado ¿noes así?**—

—Él no te a echo nada… déjalo ir—

—Sé que no me a echo nada, es solo un niño… pero ustedes si, me han echo y mucho… me quitaron a mis hijos—

—¿los niños Vulturi? Son ellos ¿no?**—

—Claro, ¿Quiénes mas serian los niños que se encuentran prisioneros tumbados en un colchón sucio y en un cuarto húmedo?**—

—Dame al niño… no te a echo nada— la tal Manieli extendió sus brazos hacia Eliam… un chantaje bueno.

—Primero quiero que me ayuden a sacar a mis hijos de ese lugar… y a cambio les prometo que Eliam estará seguro con ustedes, no serán buscados por los vulturis… ¿lo toman o lo dejan?**—

—Te ayudaremos— me contesto Claus después de mirar a su querida, suspire y deje a Eliam en el suelo con cuidado y el corrió a los brazos de estos.

Una familia feliz era lo que veía… es así como yo quería estar con mis hijos y Alec.