← Historia 105246 · de
Historia 105246 — capítulo 62
Al fin entre mis brazos, mi más preciado tesoro.
Corrí de tras de Manieli y Claus, ellos me llevarían donde mis bebes se encontraban. En el camino texteé a Alec, mi mensaje de texto era este:
"Alec, ya encontré a nuestros hijos y estoy en camino te veo en la cabaña mas alejada de roma, en un bosque al oeste… sigue mi olor…
Elizabeth"
La verdad era el primer mensaje que le mandaba, era una forma de comunicarme, la primera comunicación que tenia con el desde hace semanas.
Lo extrañaba y mucho, ¿Cómo era posible sobrevivir sin el amor de tu vida? Yo no podía, pero también era muy grande la desesperación y el dolor que sentía el no tener a mis niños conmigo, para una madre primero están sus hijos.
Estábamos lejos eso lo sabia, y Manieli llevaba entre sus brazos al pequeño Eliam, Claus estaba detrás de ella cuidándola, era como si la protegiera de algo que fuera a salir de un momento a otro.
Entendía su actitud, creo que Alec seria así… o tal vez un poco mas exagerado, ahora que pensaba mejor las cosas, Alec jamás fue un mal padre, siempre se preocupo por nuestros hijos, pero el no mostraba sentimientos por dos razones, la primero; que el intentaba no preocuparme mas y trataba de hacer las cosas mejor para mi, la segunda; él estaba acostumbrado a hacer las cosas seriamente y sin mostrar sentimientos para no poder ser débil.
-¿creen que pueda sacar a mis hijos sin que nadie se entere?- les pregunte cuando paramos un poco, ya que le tenían que dar de beber un poco de agua a Eliam, yo traía cosas en una mochila para el.
-si, este es el mejor momento ya que solo se queda Carlos, los demás se va a cazar y es el momento, el no tienen ningún don… creo que si lo tuviera no seria ningún problema para ti ¿no?-
-por su puesto- afirme sonriendo divertida.
-Manieli se quedara aquí… si es que no ahí objeciones- me miro a mi.
-no, creo que eso es buena idea, claro, Eliam podría pasar un momento mal, ya saben- asintieron.
-bien, entrare yo primero, distraeré a Carlos y… tu entraras, no te preocupes por los demás que como te dije están cazando, pero aun así no bajes la guardia, si se complica veré que hago con Carlos-
-perfecto-
-ten cuidado Claus, y regresa ¿quieres?- Manieli miraba a Claus con ojos tristes… eso me removió algo dentro de mi.
Me gire y mejor no quise ver la escena romántica y familiar que hacían ellos, me dispuse a caminar por entre las ramas, Claus no tardo en seguirme.
Yo acate sus órdenes, claro que me era difícil seguir ordenes a mi, no estaba en mi hacer mucho caso que dijéramos, use mi don para cubrir mi olor y esconder mis latidos de corazón, así nadie se daría cuenta que yo estaba aquí y solo Claus.
Claus se metió a una cabaña saludando al tal Carlos, creo que Claus y Manieli eran supriores de Carlos ya que este al verlo de inmediato se puso rígido…o tal vez era por rencillas viejas, sea como sea eso a mi no me interesaba en absoluto.
-Carlos, ¿Dónde están todos?-
-Claus, están cazando como siempre, me dijeron que cuando llegaran ustedes yo me fuera a cazar, ¿te encargas de los mocosos tu?- solté un gruñido, lo bueno que mi escudo reprimía cualquier sonido sino ya estuviera descubierta.
-bien, si quieres ya vete, Manieli no tardara en llegar ella… fue por unas cosas…- me dispuse a extender mi escudo a donde se encontraba Manieli y Eliam, así estarían ocultos y a salvo.
Observe como ese tal Carlos se iba de esa cabañita… ¿Por qué esto seria tan sencillo? Algo pasara, estoy segura y no es mentira, tengo un presentimiento.
Cuando estuve segura de que el tal Carlos no estaba cercas para escucharme, salte de la rama y fui donde estaba Claus esperándome, estaba en la puerta con esta abierta dejándome el camino libre.
Camine mirando todo a mi alrededor… lo mejor era que esos idiotas jamás se pusieran enfrente de mi porque los destrozaría de un momento a otro, ¿Cómo era posible tener a unos bebes en estas condiciones? La cabaña estaba húmeda y estaba fría, esto era… completamente desagradable.
Corrí donde se escuchaban dos corazones latiendo, pero el latido me preocupo mucho, era un poco lento a comparación de el mio, el de mis bebes era el mismo que el mio.
-¡Clarise, Michel!- grite eufórica cuando los vi, pero mi felicidad se fue en segundos así como binó.- ¿Clarise, Michel? Niños, contesten cielos, ya estoy aquí, mamá ya esta aquí para llevarlos amores-
Les quítelo que tenían en sus manitas y pies, eran amarres, mis ojos veían de color rojo, estaba furiosa, saque mi celular y marque el numero rápido.
-¿Hola? ¿Elizabeth?- me contestaron del otro lado de inmediato.
-Alec, necesito que llames a Carlisle ahora mismo, encontré a nuestros hijos y… no están bien, necesitas llamarle ahora mismo yo iré para allá, llevare a alguien y no quiero problemas ¿entiendes?- mi voz sonaba ronca, estaba furiosa.
-bien, los esperaremos- y colgó, yo guarde mi celular de nuevo tomando a mis hijos.
Les quite las sabanas sucias que tenían y les puse nuevas, había llegado a un pueblo a comprar cosas, eso era lo que llevaba en mi mochila que cargaba. Sus cabecitas sin vida se movían, me partía el corazón pero eso no bajaba mi furia hacia esos malnacidos.
Salí de ese horrible lugar sacando a mis hijos conmigo en mis brazos. Claus solo me miraba y caminaba a mi lado, me dirigí a donde se encontraba Manieli con Eliam en brazos dormido.
-necesito que vallan conmigo, al castillo Vulturi-
-nosotros ya cumplimos el trato así que…-
-no les aran nada, se los prometo, pero solo quiero que sean testigos de todo esto… Aro necesita ver todo y así buscar a los responsables descartándolos a ustedes, ¿entienden? Les prometo que no les pasara nada ni a ustedes ni a Eliam-
-bien… pero si nosotros salimos heridos, con la primera que arremeteremos es contra ti, ¿entiendes?-
-no les pasara nada, se los prometo, ahora, necesito llevar a mis hijos al castillo de inmediato… mis hijos están mal-
Ahora tenia a mis hijos en mis brazos, si, pero ellos estaban mal, necesitaban de inmediato que Carlisle les revisara.