Canciones Para Paula — capítulo 11
El sábado pasé la tarde y la noche en la habitación 119 del Hospital Central. Y no estuvo tan mal. Cristina se quedó conmigo a dormir. Lo pasamos bien, y ella vigilaba mientras yo dormía y viceversa.
El Domingo vinieron la madre y la hermana de Mario. Se quedaron hasta la hora de comer. Que fue cuando recibí la llamada de mi tutor.
_Javier!! que sorpresa ¿que ocurre?
_Mario ya tiene asignada habitación, la UCI 1, en la tercera planta.
_Genial. Está cerca de rotondas.
_Si. Pero todavía queda por decidir los médicos que llevarán su caso. Esta tarde hay una reunión...
_OH!! pues voy en seguida!!!
_No, no, no hace falta, le pedí a Cristina que asistiera conmigo. ¿OK?
_Vale, vale. Mejor.
_¿que tal está Mario?
_Como siempre. No ha cambiado ni han hecho nada para que cambie. Esto es una mierda...
_Bueno, bueno, eh, eh, tranquila, mañana ya estará por aquí.
Sonreí. _Bien, mucho mejor. Te tengo que dejar.
_Adios Paula.
Colgué. Mi tutor era un médico excelente, buena persona y se preocupaba por mi. Habíamos tenido suerte Cris y yo cuando nos lo asignaron.
El domingo por la tarde vino David. Un amigo de Mario y mio.
_Hey...¿que tal estáis?
_¡¡¡David!!! me lancé a su abrazo cálido y suave pero que no tenía comparación con los de Mario.
_Bien, bueno yo entera por ahora, el sin novedades, supongo que como entró.
_¿lo van a cambiar?
_Si- se me iluminó la cara- y encima está cerca de las rotondas donde yo paso mas tiempo.
_Genial entonces ¿no?
_Si. y bueno, cuentame algo de ti, forastero. Estás muy guapo, eh- dije pasándole una mano por el pelo.
_Gracias, eso siempre!- oh, le asesté un codazo- por lo demás bien. He estado en Londres con mis padres hasta el mes pasado que volví para los exámenes parciales.
_Ajá, en Londres...¿por qué no me llevaste? si sabes que me encanta...
_No había hueco, además es nuestra casa, no hay habitaciones libres.
_Jo, que injusto. Yo fui de vacaciones a Mallorca una semana en Julio y en Agosto estuve en mi pueblo dos semanas. Y tu ahi, viva la vida.
_No, se llama suerte.
Le pegué en un ojo. Este David...pero bueno, al menos me había hecho distraerme y sonreír un poco mas que ultimamente no lo hacía casi nunca.
_¿Quieres que me quede hoy a dormir aquí contigo?
_¿eh? oh, no, no hace falta. Si mañana a primera hora le van a llevar y a preparar. Pero gracias.
_De nada. ¿tu no vas al instituto?
_No. Cris me coge los apuntes y las fechas de los exámenes. Hasta que Mario se recupere solo voy a ir al instituto para hacer los exámenes y punto.
_Vaya...vas ha hacer pellas.
Puse los ojos en blanco y le tiré un cojín que no esquivó antes de que trajeran la cena (para mi porque Mario no come, está en coma) y David se fuera dandome un beso en la mejilla. Es un rubio pijo buena persona. Por eso es mi amigo.