Canciones Para Paula — capítulo 14
A las once tuve que irme a trabajar. Esta vez sin mi tutor. Llevé resonancias a los medicos correspondientes, bajé a urgencias a echar una mano (eso me encanta) y acompañé a Cris en rotonda.
A las dos volví a la habitación. ¡Y que sorpresa! la puerta estaba abierta. Me entró miedo. No sabía que hacer. Se oían voces de dos médicos pero no las distinguía desde aquí a fuera por lo que entré en la habitación pero me quedé pegada a la pared sin decir nada, nadie me vio ni me escuchó pero yo si que oía lo que decían:
_Si, parece que las constantes están bastante bien, pero no responde al dolor, y solo con oxígeno no basta, habría que intubarle mejor. _Paula decidió no intubarle, es la cosa que mas odia del mundo.
_Ya pero buscamos lo mejor para el paciente...
_Paula es la chica que está haciendo residencia aqui y...
_Si, la conozco, es muy sensible, lo se, y esto es complicado pero no hay que andarse con contemplaciones. Se hará lo que los medicos consideren mejor.
_Bueno, ¿y cuando operamos, entonces?
_Esta tarde mismo. Como esperemos un poco mas podría ser muchisimo peor, lo sabes.
_Si. Está bien, se lo diré a Paula en cuanto la vea.
_No le digas nada mas...Esto...ya sabes...
_Si, y supongo que ella tambien sabe que es complicada, y que no es la ultima...el estado de este chico es grave, es un milagro que saliera mas o menos vivo
Ya no pude escuchar nada mas. Salí silenciosamente de la habitación y corrí al baño para romper a llorar, aunque mis lágrimas ya habían empezado a brotar por el camino. ¿Por qué no me habían dicho nada? Bueno, se supone que yo eso no debería de haberlo escuchado...Mi niño, mi Mario. Pobrecito. Yo estaba tan convencida de que iba a salir todo bien y de que estaba mejorando que me había creido mi propia teoria, que por lo que veo no era cierta... Me sentía mal, una estupida.
Cuando me calmé me lavé la cara, me limpié el rimel corrido y fui a buscar a Cris. Supongo que ya habría terminado su rotación asique buscaría en la planta baja.