Canciones Para Paula — capítulo 13
_Oh, si, si, si, si, BIEN!! que suerte la mia!! DIOS!!! GRACIAS, GRACIAS!!- daba saltos de alegría y tal era mi emoción y euforia que casi beso a Cristina en la boca.
_Tranquila, Paula, sientate, o te vas a desmayar, que no has desayunado.
Tenía una sonrisa que no me cabía en la boca. Estaba tan feliz por la noticia. Y esque esta misma tarde el doctor asignado a Mario, mi tutor, por cierto, iba a operar a Mario. Si, dios, mi tutor...que suerte!! no podía creerlo...
_Bueno...me voy que hoy me toca hacer rotación con Dana. Nos vemos luego.
_Vale. Adios, Cris, no trabajes mucho. Muak. Tee quiero!!
Cristina se marchó y yo volví con Mario. Pronto vendría el doctor ha hacerle una revisión. Y voilá!! Ahí estaba, tan puntual como siempre.
_toc, toc ¿se puede?
_Adelante!!
_Hola, Paula, supongo que ya te habrás enterado...- dijo mientras se acercaba a Mario y empezaba.
_Si...es genial, la verdad, en serio, muchisimas gracias.
_¿por qué? si no he hecho nada...
_Ya, pero lo hará. Usted es un gran médico.
_Solo tu tutor.
_A parte de eso...
El doctor sonrió y siguió con la revisión. Yo los miraba a ambos muy atenta mientras acariciaba la mano de Mario...mi pobre Mario...
_Bien, ya está
_¿¿yaaa??
_Si- dijo mi tutor acabando de apuntar algo en el informe y sentándose a mi lado en el sillón.
Yo paré de contemplar a Mario un segundo y me dirigí a mi tutor.
_¿a que hora será la operación?
_todavía no lo sabemos con certeza. Cuando haya hueco. Tranquilidad! eh Paula.
Yo asentí.
_¿sabes? me gustas ahora.
Yo abrí los ojos.
_Quiero decir- se explicó mejor- ahora te brillan los ojos como antes, tienes luz en la cara pálida y gris que tenías antes y tienes tu alegría y espontaneidad que te caracteriza, digamos que ahora estás viva, antes estabas apagada, sin vida...eso me gusta y me alegra, ya me estaba preocupando.
_Jaja, gracias, pero no debería preocuparse por mi. Se cuidarme.
_No, no sabes, ese es el problema. Eres autosuficiente desde muy joven y eso es, en parte, malo. Y ya sabes que a Cristina y a ti os considero como mis hijas ¿no?
Asentí. _Gracias de nuevo.
_No hay porqué, todavía no ha pasado nada. Da un tiempo.
Asentí mientras mi tutor se levantaba y me acarició la barbilla antes de salir por la puerta. Yo miré a Mario otro momento mas y cogí mi mochila para ponerme a estudiar.