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I wish that was me (1D) — capítulo 6

Londres, 2 de Febrero.

23:35 pm.

-Chicos. ¡Chicos!-exclamó Harry, mientras movía con la mano el hombro de Liam con fuerza, para que se despertara. Después de una breve sesión de gritos, consiguió el objetivo deseado.

-¿Qué mierda quieres, Harry?-masculla Zayn, con tono de enfado, intentando zafarse del chico.

-Niall está en casa-dice solamente, y los tres chicos se despiertan de golpe, como si hubieran recibido una descarga eléctrica. Tras unos segundos de estupor general, se van levantando de uno en uno, y se abrazan brevemente.

-Tío, ¿qué haces por aquí?-pregunta Harry. No suena muy bien la pregunta, pero es lo que todos están pensando en ese momento. Aún así, se autocorrige- O sea, no es cómo si no deberías estar aquí, pero...

-Ya lo he entendido, Harry-soluciona Niall, al ver que el chico va a empezar a liarse con sus propias palabras- Bueno, pensaba que ya era hora de volver-explica, y se encoje de hombros sin darse cuenta de que no ha solucionado casi ninguna (por no decir ninguna) de las preguntas que todos se hacen.

Hubo unos segundos de silencio incómodo. Ninguno de ellos sabía muy bien qué decir. Alice les miraba con curiosidad mientras conversaban. El sueño parecía habérseles pasado de golpe al reencontrarse con su amigo, que seguía de pie frente a ellos, con los brazos cruzados, y las maletas en medio del pasillo.

-Tendrías que haber llegado antes-se lamentó Harry- te has perdido el mejor cumpleaños del mundo.

Niall le miró con curiosidad.

-Hemos visto el partido del Chelsea- Manchester United en un palco privado en Stamford Bridge, con la mejor comida del mundo de acompañamiento, ¡y ha venido 'Take That'!-gritó, haciendo que los oídos de los demás se resintieran por el alto tono de su voz.

-Vaya... enhorabuena, me alegro por ti. Lamento no haber estado, pero el vuelo se retrasó por el mal tiempo y... no me encuentro muy bien, estoy cansado, y las turbulencias me han revuelto el estómago-comentó Niall poniendo cara de disgusto.

-Venga, te ayudo a llevar las maletas a tu habitación, y te enseño el apartamento rápidamente-dijo Liam mientras se levantaba del sofá y le hacía un gesto para que le siguiera.

Ambos llevaron las maletas hasta el fondo del pasillo, y entraron en la habitación que se encontraba a mano izquierda. Las paredes eran de color crema, y el mobiliario era escaso: una cama, un armario, un escritorio, y una silla.

-No es nada del otro mundo-reconoció Liam rompiendo el hielo- pero ya la irás decorando a tu gusto-dejó la maleta en una esquina, junto con la que cargaba Niall, y la caja de su guitarra. Quería preguntarle muchas cosas a su amigo, pero sabía que no era el momento- Ven, te enseñaré el resto del apartamento.

Mientras, en el salón, Louis, Harry y Zayn intercambiaban miradas cargadas de significado. Para ellos, claro. Alice no entendía nada. Se quedaron en silencio un rato, cada uno pensando en sus cosas, hasta que Alice rompió el hielo.

-¿Os apetece comer algo?-sugirió.

-¿Pancakes?-preguntó Louis inocentemente, como si ella misma hubiera planteado esa opción.

-Por mi bien...-respondió ella mientras se encogía de hombros. Cualquier cosa era mejor que quedarse ahí en silencio sin enterarse de nada. Se levantó y se dirigió a la cocina. Curioseó entre los armarios hasta que encontró todo lo que necesitaba, y se puso manos a la obra en silencio. Estaba concentrada en sus asuntos cuando reparó en que alguien estaba a su lado, curioseando en la nevera.

Zayn tenía el pelo revuelto, la camiseta gris entera arrugada, e iba descalzo, pero no le daba la menor importancia. Después de varios segundos mirando en el interior de la nevera, la cerró sin sacar nada.

-¿No te decides?-preguntó Alice.

-Tengo esa sensación de "quiero algo, pero no sé qué"-reconoció él con cara de disgusto.

-Bueno, estas tortitas van a estar en unos minutos, si quieres...-ofreció ella señalando con la cabeza a la sartén que estaba sobre el fuego.

-Si Niall tiene hambre, creo que no quedará para los demás...-bromeó él mientras se sentaba sobre la encimera.

-No te preocupes, he hecho suficientes para alimentar a un batallón-respondió ella, y los dos se echaron a reír. La sartén empezó a chisporrotear, sobresaltándoles. Alice se lanzó sobre ella, apartándola del fuego.

-Zayn, pásame un plato, rápido.

El chico le tendió un plato y esperó a que colocara la última ración de tortitas sobre él.

-Qué buen pinche soy... si no fuera por mí tendríamos tortitas con una fina capa de chamuscado de segunda cena-bromeó él, poniendo sonrisas seductoras, y haciendo que a Alice le entrara un ataque de risa- Todos te lincharían, de la que te has librado...-añadió.

-Oh, mi gran salvador, infinita gratitud por mi parte-respondió ella siguiendo con la guasa.

Segundos después de que Zayn se fuera a su habitación a buscar algo, Niall entró en la cocina, y se quedó de pie mirando a la chica, sentada en la mesa, como si fuera su casa. Ella misma se dio cuenta de lo extraña que era la situación, así que rompió el hielo.

-¿Te apetecen unas tortitas? No sería buena idea irte a dormir con el estómago vacío, después de un viaje…-comentó, intentando ser simpática, y señalando con el brazo las sillas, invitándole a que se sentara, aunque era algo extraño dado que en realidad el apartamento era de él, y no de ella.

-La verdad es que me muero de hambre-reconoció él, sentándose junto a ella.

-Por cierto, no nos han presentado como es debido... soy Alice, vivo en el apartamento de al lado-se presentó ella mientras le servía tres tortitas en su plato.

-Yo soy Niall-dijo él y sonrió durante medio segundo, o igual ella se lo había imaginado, porque al instante volvió a estar tan serio como antes.

Se quedaron los dos en silencio, sin saber muy bien qué decir.

-Bueno, ¿te gustan las tortitas?-preguntó ella, para romper ese silencio incómodo- Me han dicho que eres el experto en comida de la casa, así que me fiaré de tu opinión.

-Mmmm... les pongo un... ¿cinco?-comentó él, intentando poner tono serio, aunque no sonó muy convincente.

-¡¿Cómo que un cinco?!-exclamó ella con falsa indignación- Deberías reconsiderar la nota, no vaya a ser que se me escape un poco de arsénico en la próxima comida...-le amenazó, y Niall no pudo contener una carcajada.

Zayn salió de su habitación con un pantalón deportivo, y la misma camiseta arrugada. En el salón se encontraban Liam, Louis y Harry, hablando en voz baja.

-¿Qué, os venís a la cocina? Alice ha hecho tortitas...-comentó cuando se acercó a ellos.

-Ahora la llamas Alice, ¿eh?-bromeó Liam- Veo que aquí está mejorando la relación a pasos agigantados, ¡cuánta complicidad...!-los cuatro se dirigieron a la cocina, donde encontraron a la chica charlando animadamente con Niall.

-Chicos, os vais a quedar sin ellas, yo me daría prisa...-comentó Alice.

Niall no dijo nada, siguió concentrado comiendo sus tortitas, lo que los demás interpretaron como que estaban ricas. Si una comida lograba mantener a Niall distraído, era un gran logro para el cocinero, eso sin duda.

-No tengo hambre-replicó Zayn- Estoy cansado, me voy a dormir. Hasta mañana-y con las mismas, se dio media vuelta y se marchó a su habitación, dejando a los demás sin entender nada.

-Creo que no debería haber adelantado acontecimientos...-dijo por lo bajo Liam a Louis, que le lanzó una mirada por la que entendió que él tampoco entendía nada.

Londres, 10 de Febrero.

6:30 pm.

Alice acaba de llegar de clase de francés, en una academia unas calles más abajo de donde se encuentra el apartamento. Harry le había dicho que si alguna vez tenía alguna duda que él podría ayudarla, pues sabía mucho de este idioma, así que la chica se dirigió al apartamento vecino, buscando respuestas y ¿por qué no?, una cura a su aburrimiento crónico. Liam le abrió la puerta. Estaba comiendo un bocadillo, y le ofreció un mordisco, que ella rechazó amablemente.

-Bueno, ¿qué te cuentas?-preguntó el chico. No es como si fueran amigos íntimos, pero se llevaban bien, y cuando estaban todos juntos tampoco es que se pusieran a sincerarse y hablar de sus cosas.

-No mucho. Estoy algo estancada con las clases, y Harry me dijo que si tenía algún problema que le pidiera ayuda así que...

-Pues vas a tener que esperar, porque aún no ha llegado. Salió a comprar no-sé-qué, y no ha vuelto aún. Estará al llegar-oyó sonar un teléfono en la lejanía- Vaya, esa debe ser Danielle. Tengo que contestar, ya sabes que estás en tu casa...-y se marchó a toda prisa para intentar coger el teléfono a tiempo.

Alice se quedó sentada en el salón un rato, mirando con curiosidad a su alrededor, al disco de platico colgado en la pared, y a los DVD que descansaban sobre la televisión, hasta que reparó en que, de vez en cuando, sonaba una melodía simple de piano. Se levantó con curiosidad, y se dirigió a "la habitación artística", un mote que le había puesto Liam en un momento de inspiración, y que habían adoptado todos, preguntándose quién de los chicos estaría allí trabajando. Abrió la puerta lentamente, intentando no hacer el más mínimo ruido, y se adentró en la habitación. Se sentó sobre uno de los pufs del suelo y contempló cómo Zayn meditaba, escribía en un papel un par de anotaciones, y volvía a tocar el piano de pared. Repitió esa misma rutina varias veces, hasta que se quedó inmóvil.

-¿Qué tal lo llevas?-preguntó Alice con interés. Desde la semana pasada, los chicos habían retomado sus labores musicales, practicando con sus instrumentos, e intentando componer algo, pero por el momento no habían tenido muy buenos resultados.

Zayn se dio la vuelta lentamente, con cara seria.

-Iba bastante bien hasta que llegaste a desconcentrarme-respondió él. Típica respuesta Malik: corta, concisa, e hiriente, a partes iguales.

-Lo siento, no quería fastidiarte-se disculpó ella, ignorando el tono del chico. Sabía que en esa parte del proceso creativo se necesita mucha concentración, y en concreto Zayn se irritaba bastante- Me voy, continúa trabajando-dijo, mientras se levantaba.

-Tú nunca quieres nada, pero vas... como un tsunami, arrasando con todo lo que te encuentras, y ni siquiera eres consciente de ello-replicó él, dejando claro que las disculpas no le valían para nada.

Alice se quedó de pie, con la mano en la manecilla de la puerta, sin entender nada.

-Pensaba que estábamos bien-dijo solamente. El día del cumpleaños de Harry, durante el tiempo que ambos se habían encargado de las empresas de catering, se habían llevado bien. Más tarde, cuando Niall ya había llegado, habían compartido un buen momento en la cocina. Desde entonces, no es que se hubieran visto demasiado, porque Zayn se había pasado los días ensayando o encerrado en su cuarto componiendo, pero ella había deducido que sus diferencias estaban arregladas.

Él la miró con incredulidad.

-Yo pensé que...-se calló, confusa.

-¿Estar bien dices?-le interrumpió él ¿Me insultas, en mi cara, y piensas que vamos a estar bien? ¿Pero tú quién te has creído que eres? ¿Y yo? ¿Un hermanito de la caridad? Por favor, Alice, pensaba que eras algo más inteligente-replicó él, y su tono de voz se había elevado hasta acabar casi gritando.

-Muy bien-respondió ella con tono neutro, serio- Si eso es lo que piensas...-y salió de la habitación, cerrando la puerta con fuerza.

Segundos después, se abrió la puerta del final del pasillo, y Louis salió de su habitación.

-Dios, ¿estamos todos locos en esta casa, o qué?-preguntó, pero al ver la cara de Alice, se puso serio- ¿Qué ha pasado?

-Nada-respondió ella- Zayn es un idiota, pero tampoco es como si no lo supiera ya, ¿no?-añadió, decepcionada.

-Hey, ven y cuéntame qué ha pasado-dijo él, invitándola a pasar a su habitación- ya he acabado de trabajar, de todas formas.

7:30 pm.

-¿Qué demonios ha pasado antes?-preguntó Liam nada más entrar en la habitación de Zayn.

-¿A qué te refieres?-respondió él, con una pregunta, sin levantar la vista de la partitura que descansaba sobre la cama, a su lado.

-¿Tú pegando gritos a diestro y siniestro, tal vez? Estaba hablando por teléfono con Danielle, y apenas podía escucharla.

-No ha sido nada-respondió escuetamente el moreno, mientras se encogía de hombros.

-Para ti puede que no haya sido nada, pero he escuchado a Alice hablar con Louis hace un rato en su habitación, y estaba bastante afectada-replicó Liam, cruzándose de brazos y con tono serio.

-Es una dramática, por favor... Estaba trabajando y viene a molestarme, que se atenga a las consecuencias-replica Zayn.

-Tampoco hay necesidad de hacerla sentir tan mal. Hay otras formas, ¿no crees?

-Lo que yo creo que es necesita una buena cura de humildad. De nada-añadió, y volvió a prestarle interés a sus notas.

-Te estás comportando como un chiquillo, y como un idiota. Haz el favor de ir a disculparte con ella-dijo Liam, y más que como un consejo, sonó como una orden. Salió de la habitación y cerró la puerta con fuerza.

En la habitación de Louis, Alice y él seguían hablando. Hacía tiempo que habían abandonado el "tema Zayn", para acabar comentando películas, y derivar en la música.

-Estos estaban pensando en hacer una fiesta-comenta Louis mientras se despereza, y se levanta de la cama, donde se encontraba recostado.

-¿Otra fiesta?-comentó Alice, que se encontraba tumbada en un pequeño sofá junto a la pared- Y luego queréis aparentar que sois tranquilos...-bromeó.

-Yo prefiero estar de relax-se defendió el chico, mientras fingía estar ofendido- Pero Harry, Zayn,... eso ya es otra cosa. Bueno, y tú tampoco digas, que buenas fiestas te pegabas con tus antiguos compañeros...

-Esos tiempos ya pasaron a mejor vida...-resumió ella, con algo de nostalgia.

Louis se dio cuenta rápidamente, así que se pegó un salto y tiró del brazo para levantarla a ella.

-Venga, vamos a buscar a Liam, a ver qué novedades nos cuenta-y la arrastra fuera de la habitación.

Mientras caminan por el pasillo, se cruzan con Zayn, que después de haber cogido un refresco de la nevera, regresa a su habitación. Les lanza una breve mirada, que apenas dura un segundo, seria, y una mueca de desprecio casi imperceptible aparece en su cara, para desaparecer cuando mira hacia otro lado. Continúa en silencio y cierra la puerta de su habitación tras él sin inmutarse.

-Hey, Alice-Harry se asoma desde su habitación al oírles pasar- Me ha dicho Liam que necesitabas ayuda, ¿quieres que lo miremos en un momento?

-La verdad es que no estoy ahora muy centrada para trabajar...-reconoce ella- No tengo mucho ánimo, y necesitaríamos mucho más de un momento... Otro día mejor, ¿vale?

-Bueno, cuando tú quieras...-responde Harry encogiéndose de hombros, y regresando dentro de su habitación sin entender nada, ni por donde iban los tiros.

-Creo que me voy a ir a casa, cenar e irme a dormir pronto; ya he tenido suficiente por hoy...-murmura Alice, y Louis la anima con ese gesto tan suyo, poniendo una mano sobre su hombro como muestra de apoyo.

-No dejes que te amargue, es idiota-le susurra al oído, y provoca que la chica al menos esboce una sonrisa.

Alice camina por el pasillo, llega al vestíbulo y cuando está a punto de llegar a la puerta de entrada, da un par de pasos hacia atrás y se queda mirando al salón. Allí se encuentra Niall, tumbado en el sofá, lo que no sería nada extraño, pero estaba en una posición antinatural, como tumbado boca arriba mirando al techo, con una expresión indescifrable.

-Hey-saluda Alice, sin saber muy bien qué decir.

Niall repara en ella, baja la mirada y la mira.

-Hola.

-¿Pasa algo?-pregunta ella, intrigada.

-No, nada. Estaba... pensando-resuelve él.

-Oh... bien... Bueno, pues te dejo pensar. Nos vemos-se despide Alice, y sale del apartamento. Claro que Niall no ha logrado convencerla, ella es la mayor experta en encontrarse deprimida del mundo, pero ¿qué puede hacer ella? ¿Amargarlo con sus problemas, que probablemente son peores que los de él? Además, ¿por qué va él a preocuparse? ¿Por qué no le sale componer una buena canción? Vaya dilema...

Entra en el apartamento, y se dirige a la cocina. Saca de la nevera un caldo que había sobrado del almuerzo, y lo pone a calentar al fuego. De mientras, coge el ordenador, lo enciende y lo coloca sobre la encimera. El skype se conecta automáticamente, y ve que Sarah se encuentra disponible. Medita unos segundos, pero realiza una videollamada.

-Hey, ¿qué tal va todo?-saluda su amiga, pero en cuanto ve su cara, cambia de expresión- ¿Qué te ha pasado?

-Todo vuelve a ser igual, Sarah, lo vuelvo a repetir una y otra vez...-se lamenta, mientras respira agitada, y lucha porque no se la salten las lágrimas. Se tapa la cara con las manos, y contiene un sollozo.

 Bueno, aquí tenéis el nuevo capítulo, mil años después. Lo siento mucho, pero los exámenes y trabajos finales me están volviendo loca, no hay otra excusa.

Centrándonos en el capítulo, creo que el título (no muy intrigante, no muy inteligente, lo sé) describe bastante bien cómo están las cosas por ahora. Todo parecer normal, pero ¿desde cuando es normal ese Zayn arisco y borde, Niall deprimido, todos pasando un poco de los demás...? Parece que todo el mundo se ha hecho ya a la idea de que así van a ser las cosas a partir de ahora. A eso me refería con "falsa normalidad". Bueno, y Alice por ahí rondando, sin enterarse de la misa la media, pero sabiendo que lo que hay no es muy normal...

Otra cosa, entrando en el tema Zayn. Ya sé que estaréis todo el mundo ahí mandandome amenazas mentales, de por qué le pongo tan malo, que el no es así, que es un amor de chico... ¿Qué puedo decir? Lo sé, pero lo que quiero reflejar con esto es que todos podemos cambiar en determinadas circunstancias, como veréis que va pasando con cada uno de los chicos, más tarde o más temprano. ¿Eso significa que todos van a odiar a Alice y la van a tratar tan mal que la pobre chica traumatizada tenga que irse de Londre, de Inglaterra, y cambiarse de nombre? NO. Cada uno, en sus circunstancias, reaccionará de una manera diferente a las cosas que les vayan pasado.

¿Qué más os quería decir...? Es que se me olvida, son tantas cosas... Ah, sí, Niall. Niall de bajón todavía. ¿Qué pensábais, que cuando se juntara de nuevo con los chicos todo iban a ser alegría, abrazos y fiestas? Fiestas puede, de lo otro lo veo difícil ahora mismo...

Y bueno, qué decir de Alice, mi querida Alice... estáreis pensando que esta chica está loca, que por qué le da un ataque, y qué demonios la pasa, si (en su juventud) ya ha ido destruyendo más bandas, y si ella misma ve venir todo lo que va a pasar... Ya veremos ;)

Lo siento mucho por actualizar tan tarde, y encima con este capítulo que deja las cosas peor aún de como estaban, y no soluciona nada, pero c'est la vie! Va encaminando las cosas para los siguientes capitulos, en los que, como ya he adelantado cuando he contestado los comentarios del capítulo anterior, se descubra el misterio Malik. Y lo digo aquí al final para dejaros con la intriga y que sigáis leyendome (risa maligna).

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