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I wish that was me (1D) — capítulo 5

Mullingar, Irlanda, 30 de Enero.

2:30 pm.

Un joven castaño camina en silencio, entra en la habitación del fondo del pasillo, que se encuentra totalmente en la oscuridad. Se dirige al fondo y abre las cortinas de golpe, y la luz del día entra en la estancia. Todo está desordenado, como siempre que está habitada, así que no se sorprende. Se sienta a los pies de la cama, y empieza a mover con la mano el edredón enorme, que cubre toda la cama.

-Hermanito, levanta-dice, con un tono alegre.

-Greg... vete a la mierda-responden debajo del edredón sin que este se mueva un solo milímetro, y la luz penetra dentro de él.

-Oye, ¿qué humor es ese?-bromea Greg.

-Odio madrugar, por si lo has olvidado-responde el aludido, mientras se gira bajo el edredón y se tumba hacia el otro lado.

-Claro que no, pero las 2:30 de la tarde no creo que se consideren "madrugar" en ningún sitio... Dímelo tú, que has viajado más que yo-responde él, pacientemente.

-Me da igual. No me apetece hacer nada.

-Como los últimos quince días-replica Greg, intentando contenerse y no arrancarle el edredón de golpe y llevárselo a la basura. Después de 15 días sin moverlo apenas, ni siquiera un lavado en una industria podría salvarle- ¿No crees que ya es hora de que vuelvas a la ciudad?

-Ya te he dicho que no me apetece-repite, con voz cansina. Está harto de decir lo mismo una y otra vez, parece que nadie lo escucha.

-Niall, en serio, cuéntame: ¿qué ha pasado?-pregunta Greg, por milésima vez en los últimos días. Está comenzando a preocuparse.

-No ha pasado nada, estoy cansado, eso es todo. Sólo quiero descansar y no hacer nada por unos días, ¿no lo entiendes?-replica él, sacando la cabeza de debajo del edredón. Tiene el cabello rubio alborotado, y está comenzando a perder el color que había cogido en la piel durante la gira.

-Bueno, si solo es eso...-responde su hermano no muy convencido, mientras se levanta- Has descansado lo suficiente, es hora de volver a la vida real Niall. Lo siento, pero tienes que enfrentarte a tus problemas. Tienes un billete para Londres dentro de tres días.

-¿¡Qué!?-exclama Niall, incorporándose de golpe.

-Ya es hora de que vuelvas, y hagas lo que debes-dice Greg, y no admite ninguna réplica- Además, es el cumpleaños de Harry, es el momento ideal para que regreses y lo celebréis-añade, antes de salir de la habitación.

-¡Eres un gilipollas!-replica Niall, y cabreado vuelve a taparse la cabeza con el edredón.

Londres, 2 de Febrero.

8:30 am.

Alice se ha levantado hace pocos minutos, se viste con un pantalón deportivo y una sudadera, y se pasa un cepillo por el pelo. En el momento en que coloca unos vasos sobre la mesa mientras se terminan de hacer unos pancakes, tocan a la puerta suavemente. Se dirige a abrir, y se encuentra a tres chicos al otro lado esperando.

-Pasad-les invita.

Louis es el que primero entra, al ya conocerse la casa, se dirige a la cocina, y se sienta en una de las sillas que la rodean. Acto seguido entra Zayn, con la cara de enfado natural ya en él, por lo que Alice solo le dirige una mirada y sacude la cabeza. Finalmente Liam entra rápido y cierra la puerta tras él.

-Hey, qué apartamento más guay-comenta este último, mirando al salón.

-Bueno, no está mal…-responde ella mientras rodea la mesa de la cocina y quita los pancakes del fuego, para servirlos en un plato y colocarlos en el centro de la mesa.

-¿Café?-ofrece a los chicos, que ya están sentados y esperando expectantes al desayuno.

Diez minutos después, siguen desayunando pancakes con nata y sirope de chocolate, mientras discuten qué hacer ese día.

-Bueno, ya tengo confirmado todo lo del palco en el partido de la tarde, así que eso va bien-comenta Liam mientras echa un montón de nata sobre su tortita.

-Perfecto-dice Louis- Anoche me llamaron de la discográfica, de BMG, y me temo que va a haber que pasarse por ahí esta mañana...

-Está bien... bueno, te acompaño-responde Liam animado.

-Genial. Pues de la comida os encargáis vosotros entonces, ¿no?-pregunta Louis, mirando intermitentemente a Zayn y Alice durante un buen rato, hasta que se dan por aludidos.

-Claro...-responde ella, distraída- Un momento, ¿qué?

-Que Zayn y tú os encargáis de la comida-repite Liam- Estás espesa por las mañanas, ¿eh?

-Son apenas las 9:00, ¿qué quieres?-responde ella. No le hace mucha ilusión encargarse de ello con Zayn, pero no la queda otra, así que prefiere no hacerlo más difícil, y no replica.

-Vale. La amiga de Eleanor...-comenta Louis-sí, la guarra-añade, al ver las miradas de los tres-va a llamar a Harry en un rato para quedar a comer, le mantendrá fuera de aquí un rato para que no os moleste.

-Está bien.

-Bueno, espabilaos, ¡y manos a la obra!-exclama Liam con ímpetu, haciendo que los demás pongan cara de disgusto por el alto tono de voz a esas horas.

Los tres chicos se levantan y se dirigen hacia la puerta del apartamento.

-Luego vuelvo-dice solamente Zayn con tono neutro, y cierra la puerta tras él, dejando a la chica cabreada, para no variar.

11:00 am.

Llaman a la puerta del apartamento, y Alice se levanta de un salto del sofá. Abre la puerta y al ver a Zayn al otro lado, le agarra del brazo y la arrastra dentro del apartamento.

-¿¡Pero qué horas te crees que son estas!?-exclama, una vez ha cerrado la puerta.

-Hey, tranquilita, no empecemos-responde él, haciendo un gesto con la mano para que se calme, que la saca aún más de quicio. Se dirige al salón y se sienta en el sofá.

-Como si estuvieras en tu casa, ¿eh?-comenta ella con tono sarcástico, pero él la ignora.

-Bueno, ¿cómo lo vamos a hacer?-pregunta, dejándola totalmente descolocada.

-Yo no lo sé. Dímelo tú, que es tu amigo-responde, mientras se sienta a su lado y se cruza de brazos, molesta.

-Venga, ahora no te hagas la indignada, que no me lo trago-replica él riéndose de ella.

-No me hago la indignada, ¡estoy indignada! No, mejor, ¡estoy harta de ti! Harta, ¿me entiendes? No te aguanto, no aguanto esa actitud de sobrado que llevas por la vida. Ni tus comentarios sarcásticos, ni tus bromas (que no tienen ninguna gracia) hacia mí-exclama, dejando al chico sin palabras. Eso sí que no se lo esperaba. Intenta pensar en algo que responder, pero no se le ocurre nada, y cuando se quiere dar cuenta ella ha vuelto a hablar.

  • No te entiendo-continua- A veces estamos bien, es decir, hablamos con normalidad, y no eres ni tan idiota, pero luego la terminas fastidiando...-comenta ella, que ya no entiende nada, y ha perdido las ganas de intentar entenderlo- Mira, no me importan tus movidas, solo quiero preparar esto y que todo salga bien y Harry esté contento, y tenga un buen cumpleaños ¿entendido? Así que vamos a apartar toda esta mierda a un lado, y centrémonos por un día.

Aún sin decir nada, él asiente levemente con la cabeza, lo que la vale como respuesta.

-Vamos a hacer una lista de las cosas que vamos a necesitar. Necesito tu ayuda para las comidas favoritas de Harry. Luego llamamos a algunas empresas de catering a ver qué nos dicen-explica su plan, intentando no pensar en el sermón que le acaba de echar al chico, porque ni ella misma se cree que haya sido capaz de decir todo eso.

17:15 pm.

Liam y Louis han regresado ya de la discográfica, y se encargan de revisar que todo esté listo.

-¿Todo bien hoy?-pregunta Liam a Alice, mientras están en la cocina del apartamento de los chicos, sacando una botella de zumo de la nevera.

-Sí-responde ella sin entrar en detalles. Él la mira con incredulidad- Cuando deja de ser tan imbécil, podemos tolerarnos por el bien común-añade.

-Bueno, me alegro mucho-comenta Liam mientras le da un abrazo cariñoso. Sabe que es un tema que la afecta especialmente- No entiendo qué le pasa últimamente…

-¡Ya estoy en casa!-oyen gritar a Harry, segundos después de abrirse la puerta. Se asoma al salón y al no ver a nadie, se dirige a la cocina.

-¡Feliz cumpleaños!-exclama Alice mientras se acerca hacia él corriendo y le abraza con fuerza- El pequeñajo de la casa se nos hace mayor...-bromea mientras le despeina los rizos, pero por una vez él no se molesta porque le destrocen su peinado. Es su cumpleaños, ¿no? Puede hacer una excepción.

-Felicidades otra vez-dice Liam, y se saludan con ese gesto común entre hombres de darse unas palmaditas en la espalda, y que a Alice siempre le ha hecho mucha gracia- ¿Qué tal fue la comida con...?-la verdad es que ninguno sabe el nombre de la chica, a excepción de probablemente Louis.

-Janet. He descubierto un dato muy interesante a tener en cuenta. No sólo tiene pinta de guarra, es una pesada-Liam y Alice se echan a reír, y Harry se ríe algo también- en serio, ¡qué pesada! Todo el rato como entreteniéndome, llevo queriendo irme desde hace 4 horas al menos.

-Pero si has estado con ella ¿cuánto? ¿4 y media?-pregunta Liam entre risas.

-¡Pues por eso! De verdad, qué desesperación, que ganas tenía de quitármela de encima...-exclama, aliviado. Los tres caminan hacia el salón- ¿Están Louis y Zayn en casa?

-Están en sus habitaciones-comenta Liam- ¿Por qué?

-Pues que vengan ipso facto, tenemos que decidir qué vamos a hacer. ¡Es mi cumpleaños! Y el día va en decadencia gracias a Janet...-añade, con desesperación fingida.

-¡¡¡Chicos!!! ¡Harry está en casa!

Cuando Zayn y Louis se unen a ellos, vuelven a felicitar a su amigo de nuevo, y escuchan cómo él se pregunta qué podrían hacer para celebrarlo.

-Cambio de planes, bro- dice Liam, una vez que para de hablar- Vete a vestirte, que tenemos una sorpresa.

-¿Una sorpresa? ¿Qué sorpresa?-pregunta él, emocionado- Venga, decídmelo-demanda.

-Nos vamos dentro de 45 minutos, y si no estás listo... bueno, tú te lo pierdes-comenta Louis, para mantenerle intrigado.

-Vale vale, pero venga, una pista. ¿A dónde vamos?-les cuestiona, pero ninguno responde- ¿Tú también vienes?-le pregunta a Alice.

-Yo, bueno...-responde ella, incómoda. Claro que la encantaría ir, pero es una celebración de los chicos, y ni siquiera las novias de Louis y Liam están invitadas, así que más razones por las que no debe ir.

-Alice nos ha estado ayudando mucho-comenta Liam, y ella le sonríe, agradecida.

-Entonces vienes, está dicho-resuelve Harry- Bueno, decidme, ¿ropa formal, informal?

-Yo creo que informal mejor-responde ella después de meditar unos segundos.

-¡Todo el mundo a arreglarse!-exclama Louis, empujando a Harry por el pasillo en dirección a su habitación- ¡Nos vemos en 45 minutos, y quién no esté se queda en tierra!

Alice corre hacia su apartamento, y no para hasta que no se encuentra en frente de su armario. ¿Qué se puede poner? Después de varios minutos rebuscando, decide un look informal (una camiseta de manga larga de color claro, unos vaqueros oscuros y unas bailarinas, así que cruza los dedos para que no llueva porque entonces se la van a encharcar)así que deja la ropa sobre la cama y corre al baño a peinarse el pelo.

35 minutos después, todos se encuentran en el salón del apartamento de los chicos. Harry lleva un abrigo marrón del mismo tono que su pelo, Alice se pregunta si lo escogería adrede o no, pero prefiere no preguntar. Liam aparece por el pasillo poniéndose un abrigo gris, seguido de Louis, de negro. Zayn aparece el último y, cómo no, lleva una chaqueta de cuero negra, incrementando hasta niveles insospechados la imagen de malote.

-Tío, hace frío-comenta Harry cuando le ve. Ha estado en la calle antes, y sabe de lo que habla.

Zayn solamente se encoge de hombros, con gesto de indiferencia.

-Déjale, ¿no ves que tiene que dar la nota?-le comenta Alice por lo bajo a Harry, para que sólo él lo oiga.

-Allá tú, pero si luego tienes una hipotermia, no me pidas que te arrope en la cama-replica Louis, haciendo que todos se echen a reír- bueno, el coche nos espera abajo, vamos.

Salen del edificio, y un coche grande, negro, con las ventanas tintadas, está parado junto a la acera. Entran en él, y descubren que es de esos en los que los asientos están unos frente a los otros. Harry se sienta entre Louis y Alice, y la mira sospechosamente cuando ella saca un pañuelo del bolso y le mira maliciosamente.

-Si te resistes, tendré que estropearte el peinado-le amenaza, antes de ponérselo sobre los ojos, y atárselo.

-Ya puede merecer la pena…-masculla Harry.

Durante los más de 15 minutos que tarda el trayecto, los chicos hablan entre ellos: Louis y Liam comentan anécdotas de la gira, mientras Zayn apoya la cabeza contra la ventanilla, aburrido y con la mirada perdida, y Harry intenta sonsacar a Alice la sorpresa, sin mucho éxito. El coche entra en un párking, bajando una cuesta, y poco después, se para.

-Bueno, ya hemos llegado-dice Liam, bajándose de un salto y acercándose rápidamente a un hombre vestido de traje que espera fuera. Segundos después, les hace gestos para que les sigan.

-Harry, tenemos que bajar, ¿vale?-le comenta Alice- Salimos por la puerta de la derecha, ten cuidado.

Harry sale lentamente del coche, y pone cara de enfadado. Los chicos comienzan a andar detrás del hombre, traspasan una puerta y desaparecen, y Alice agarra a Harry del brazo.

-Venga, tenemos que andar algo-dice, mientras tira de él suavemente para que la siga.

-Me estoy empezando a poner nervioso, odio esto de no ver-masculla, y ella le nota especialmente tenso.

-No te preocupes, no va a pasar nada, yo te guío...-le asegura ella en un susurro, y echan a andar detrás de los demás. Comienzan a recorrer pasillos y más pasillos, y suben escaleras, y toman un ascensor- ¿Sabes que en mi colegio una vez hicimos un curso de ecolocación?-comenta por lo bajo, intentando distraerle.

-¿Sí? ¿Y qué tal se te da?-pregunta él con curiosidad.

-Bueno... podríamos decir que si me dejas a ciegas, me iré a estampar contra la pared-reconoció ella, provocando las carcajadas del chico, y las miradas curiosas de los demás, que no habían oído la anécdota.

Cruzan una última puerta, y llegan a su destino. La sala es grande y confortable. Los tres chicos esperan en semi-círculo hasta que Alice lleva a Harry hasta allí. Cuando los chicos lanzan una mirada, ella suelta al chico, por lo que él se gira instintivamente.

-Ey, tranquilo... voy a quitarte el pañuelo, ¿vale?-le avisa, para comenzar a quitárselo.

Cuando ella finalmente termina, y se queda con el pañuelo en la mano, él abre lentamente los ojos. El chico se queda paralizado durante varios segundos. Ha reconocido el lugar a la primera, es inconfundible. No hace falta que su cerebro trabaje mucho, al instante relaciona todo. Y sonríe como hacía tiempo que no lo hacía.

-Estamos en Stamford Bridge-dice, aunque es obvio. No es capaz de enumerar las miles de veces que ha visto el estadio por la televisión.

-Feliz cumpleaños-dicen todos de nuevo, pero Harry ya no les escucha. Se acerca a la pared que es entera de cristal, y que da al campo de fútbol, y coloca las palmas de las manos sobre él, como si quisiera comprobar si es cierto.

-Vamos a ver al Manchester en el palco de Stamford Bridge-dice en voz baja, y empieza a pegar pequeños saltitos, sin preocuparse de lo ridículo que parece en ese momento. Todos echan a reír al verle de esa guisa: como si fuera un niño de cinco años la mañana de Navidad, al ver todos los regalos bajo el árbol.

-Y eso no es lo mejor...-dice Louis para llamar su atención, y cuando el chico se da la vuelta ve como la puerta se abre de nuevo y dos hombres empujan dos grandes mesas repletas de comida y bebida- Pensamos que igual te entraba el hambre...-comenta.

Harry se acerca lentamente. En la mesa hay tacos, maíz dulce, sushi, dulces de goma, zumo de manzana, alcohol, y más cosas. Se le hace la boca agua solo de verlo. Alarga el brazo para tocarlo, sus comidas favoritas, de sus restaurantes preferidos... más de lo que podía imaginar.

-Chicos, esto es...-comienza a decir, pero se queda sin palabras, tiene un nudo en la garganta que le impide continuar, le es imposible explicar todo lo que siente en ese momento. Durante el final de la gira, la situación no fue lo que hubiera deseado ninguno, nadie tenía la culpa, fue un conjunto de circunstancias que hicieron la convivencia cada vez más difícil, y entonces, apenas dos semanas después, todos habían aparcado sus diferencias para prepararle esa sorpresa. No era por la grandeza del regalo, era el detalle, y era todo lo que implicaba. El nudo en la garganta se hace más grande, y siente que se le empiezan a humedecer los ojos, pero no le importa.

-Venga, vamos, que va a empezar el partido-le echa una mano Zayn, mientras señala con la cabeza al campo, donde los jugadores ya han saltado al terreno de juego, y se disponen a alinearse en el centro. Harry le manda una mirada de agradecimiento, y todos se acercan a los asientos. Harry, Louis y Zayn se sientan rápidamente, y Liam y Alice se sientan a su lado. Ellos tres son los verdaderos seguidores del Manchester, y cantan en voz alta cuando el himno resuena por todo el campo gracias a los altavoces.

-Todo ha salido bien, ¿eh?-le dice Liam por lo bajo.

-Perfecto-asiente ella, y luego todos ponen todos los sentidos en el campo.

20:30 pm.

-¡Ha sido increíble!-exclama Harry mientras se abraza con Louis y Zayn- ¡Qué golazo de Rooney, increíble! ¿Y ese paradón de De Gea en el descuento? Ya somos líderes indiscutibles, ¡este año ganamos la liga!-comenta, emocionado. Los demás simplemente contemplan como el chico no para de hablar, temblando de la emoción, y se acerca hacia la mesa con la comida, y cuando alarga el brazo para coger un vaso, se dan cuenta de la emoción que tiene cuando ven como su mano apenas puede cogerlo sin que se le caiga.

Comienzan a coger comida mientras comentan las jugadas del partido.

-Os habéis lucido con el regalo, de verdad...-les agradece el cumpleañero, con la boca llena de comida.

-Pues todavía no sabes...-se le escapa a Louis, pero recibe un codazo de Liam en las costillas, y no termina de completar la frase.

Siguen comiendo hasta que oyen una voz a sus espaldas.

-Nos dijeron que por aquí había una fiesta...-y cuando Harry se da la vuelta, se encuentra con cinco hombres a escasos cinco metros suyos. Intenta tragar con dificultad, y necesita beberse un vaso de zumo, porque cree que se va a ahogar- Oh, Dios mío...-solo puede decir.

El que se encuentra más adelantado da unos pasos al frente, y le tiende la mano.

-¿Qué pasa? Soy Jason-le saluda- Estos son Gary, Mark, Howard y Robbie, pero creo que eso ya lo sabías, ¿no?

21:30 pm.

-¡Oh, dios mío! ¡Oh, dios mío! ¡¡¡OH, DIOS MÍO!!!-exclama Harry, mientras intenta abanicarse con las manos- Oh, Dios. ¡¡¡Habéis traído a 'Take That' a mi cumpleaños!!!-grita, totalmente loco.

-Tranquilo, que te va a dar un infarto, relájate...-comenta Alice, mientras le tiende un vaso de zumo para que se tranquilice, aunque sabe que no servirá de nada.

-¿Tranquilo? No tienes ni idea de lo que dices. ¡'Take That'! El mejor grupo inglés después de los Beatles... bueno, y nosotros, ahí andamos, está reñido-añade, provocando las risas de los demás integrantes de la banda.

Los chicos de 'Take That' han pasado casi una hora con ellos, cenando y bebiendo mientras charlaban, y cuando ya se han ido, Harry se encuentra eufórico. Deciden irse a casa y relajarse, seguir tomando algo allí, y ver algo en la televisión. La idea del 'cumpleaños íntimo' que tuvieron ha encantado totalmente al cumpleañero.

-Ha sido el mejor cumpleaños de mi vida-dictamina Harry mientras se suben al coche, y se dirigen de regreso a casa.

23:30 pm.

El apartamento está en relativa calma. Han llegado bien, y han decidido ver una película, que emiten por la televisión. No es nada del otro mundo, sugieren ir a algún club, pero Harry dice que ya ha tenido suficiente, que nada va a mejorar ese día, que solo quiere relajarse con ellos, así que ahí están. Es una película de intriga retorcida, que ninguno entiende, y si le añadimos el cansancio de un día repleto de trabajo, no es de extrañar que todos acaben dormidos.

Hasta que dos suaves toques se oyen en la puerta. Alice se revuelve en sueños. Esta soñando, claramente... hasta que vuelve a oírlos de nuevo, inconfundibles. Abre los ojos despacio, y ve la pantalla de la televisión, brillando encendida en la oscuridad. Se revuelve hasta que se da cuenta que está apoyada sobre el hombro de Harry.

-Harry... hey, llaman a la puerta...-dice bajito, para no despertar a los demás, que siguen dormitando en el sofá.

-Abre, anda...-responde él sin abrir los ojos, y ella juraría que está dormido.

Se levanta a duras penas, saltando por encima de las piernas de Liam y Zayn, y se dirige hacia la puerta, y la abre lentamente, y al principio no es consciente de nada, hasta que despierta de golpe.

-Hola-saluda, confundida.

-Hola-responde él, con un tono de voz que no es capaz de describir ni entender.

-Pasa-dice, mientras abre la puerta. Le guía por el pasillo hasta el salón, y se quedan los dos de pie, parados.

-Harry...-susurra la chica- Harry...-repite.

-¿Qué pasa?-responde él, aún medio dormido, con los ojos cerrados.

-Deberías ver...-solamente puede decir. No sabe cómo actuar, porque la situación la ha tomado realmente desprevenida.

Al tiempo que Harry abre los ojos lentamente, sin entender nada de lo que pasa, oye una voz que desde hace semanas ya no escuchaba, pero que es inconfundible.

-Feliz cumpleaños.

Bueno, ante todo decir que este capítulo no me convence nada... Me ha costado mucho escribirlo, y aún sin gustarme, no sé que puedo hacer para mejorarlo, así que ahí va. no quería un cumpleaños convencional, pero tampoco se me ocurría nada especialmente innovador, que dejara a todo el mundo con la boca abierta, así que imaginé que me hubiera gustado hacer a mí en su lugar, y salió esto.

A cambio de que sea el más flojo, ahí tenéis a Niall, al fin. ¿Qué os parece? ¿No os dan ganas de achucharle? ¿O de ahogarle con el edredón por quedarse encerrado en Irlanda? Bueno, he's back, ladies and gentlements. Sé que tampoco he solucionado muchas dudas, pero ya está aquí, así que todo irá saliendo poco a poco.... o no.

Gracias a por comentar,

y gracias a esas 40 personitas que ya tienen la historia en favoritos. No me cansaré de decirlo: GRACIAS. LO SOIS TODO.