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Historia 106736 — capítulo 5

Hermione esperaba a la directora sentada junto a la gárgola. ¿Por qué demonios tardaba tanto? De repente, el monstruo de piedra la miró e hizo aparecer la puerta. La chica subió por las escaleras de caracol, sorprendida. -Buenas noches, señorita Granger. -McGonagall la invitó a tomar asiento con un gesto de su mano.-Buenas noches, directora -Hermione se sentó, pues las piernas le temblaban como gelatina.-¿Y a que se debe el honor?-Tengo algo que contarle. Algo muy importarte. De verdad.-La escucho.-El día del juicio de Draco Malfoy no conté toda la verdad cuando me preguntaron -Hermione cerró los ojos para evitar que las lágrimas se escurrieran por su cara. Sólo contaría lo suyo. El resto dependia de sus amigos- Cuando nos apresaron y nos llevaron a la Mansión Malfoy, Draco se negó a identificarnos a Ron, Harry y a mí.  También nos ayudó a escapar avisando al hermano del director Dumbledore. Cuando estábamos en la sala de los menesteres, evitó que un Avada lanzado por Goyle me diera de lleno empujándome al suelo. -Hermione abrió los ojos y miró a la mujer, que parecía estática.- Lo siento muchísimo, de verdad. Yo....-¿Por qué me cuenta esto ahora? ¿Por qué no habló en el juicio? -McGonagall endureció la voz, molesta- ¿Se da cuenta de que, si sus compañeros de casa no se hubiesen colado en el Ministerio para declarar en su favor, ese joven ahora estaría en Azkaban, padeciendo el mayor horror del mundo? ¿Se da cuenta de que ha estado a punto de arruinar la vida a un joven que, aunque no lo aparentaba, ha tenido una vida durísima?-Sí, lo sé. -Hermione lloraba abiertamente. Todo aquello era verdad, y la estaba matando lentamente.-¿Por qué no habló?-Porque yo la obligué con un hechizo silenciador.         Hermione levantó la cabeza, sorprendida. Se giró a la velocidad del rayo y contempló por primera vez, desde que había entrado en el despacho, la figura que permanecía en la penumbra.-¿Y por qué hizo eso, señor Malfoy? Sabía que con su silencio usted estaría condenado a Azkaban.-Porque quizá sí merecía estar en ese agujero inmundo -la voz fría del chico hizo estremecerse a la directora- Pero no quería que la... señorita -hizo una pausa, como si sus palabras fuesen a ser otras- Se viese luego acosada por todas esas sanguijuelas de la prensa y por sus adorados amigos al defender y declarar a favor de alguien tan... abyecto como yo. La jovencita tiene una reputación de heroína de guerra que mantener.         Hermione se encogió ante la ironía que destilaba Draco en cada sílaba. McGonagall pasó por alto dicha ironía y guardó silencio unos minutos, sopesando ambas confesiones. Al final, habló.-Bien, como la cosa no ha desembocado en una tragedia, pueden irse los dos. Arreglen las cosas entre ustedes. Buenas noches.      Draco abrió la puerta y esperó en silencio a que Hermione saliera para ir detrás suyo. Bajaron las escaleras en silencio. Hermione aún intentaba digerir lo que había pasado. Ella estaba dispuesta a confesar para recibir su justo castigo y se encontró con que, su supuesto peor enemigo, mentía para que ella quedara bien ante todo el mundo. Miró de reojo a Malfoy. El ex-mortífago parecía perdido en sus pensamientos. Cuando llegaron a uno de los pasillos principales, se toparon con Harry y Ron.-¿De donde vienes, Herms? -la voz de Harry era demasiado fría. La muchacha no pudo evitar temblar por el miedo.-Del despacho de la profesora ... de la directora McGonagall.-¡NOS HAS TRAICIONADO! -Ron avanzó unos pasos y la cogió con fuerza de los brazos.- ¿Cómo narices has roto el hechizo silenciador?-Yo...-Ron, tranquilo -Harry se acercó a su amiga y la observó. Sus ojos parecían querer competir con los de Draco en frialdad.- No sé como narices lo has conseguido, pero me decepcionas. Pensé que tú querías ver a esa rata encerrada en Azkaban.-Harry... -Hermione miró de reojo hacia el lugar donde estaba Draco, que pasaba desapercibido. El chico escuchaba en silencio- De verdad que...-Tendré que buscar otra manera de cerrar tu bocaza, Hermione. He sufrido demasiado a manos de los mortífagos y de Malfoy como para que vengas tú ahora y me fastidies mi venganza.-Harry, yo no he traicionado a nadie. -Hermione estaba intentando no llorar. Aquella faceta de su amigo la aterrorizaba.-¿No? -Ron apretó un poco más los brazos de ella- Porque podemos acabar nosotros en Azkaban por tu culpa, maldita traidora.-¡YO NO SOY UNA TRAIDORA! -Hermione se zafó de su amigo- Pero tampoco soy una mentirosa. Tenía que contar la verdad. -miró a Harry, completamente furiosa- Te desconozco, Harry. Pareces la reencarnación de Voldemort.-¡No te atrevas a compararme con esa sabandija! -Harry cerró los puños con fuerza, temblando  por la furia-Entonces, ¿por qué buscas una venganza injusta valiéndote de sus métodos? Amenaza, hechizos, coacción... -Hermione se acercó a él y le apuntó con el dedo- De verdad que te pareces a él, actuando como un cobarde. ¿Tanto te cuesta entender que Malfoy es buena persona?-¡ESE ASESINO NO ES BUENA PERSONA! -Harry levantó la mano y abofeteó a su amiga, tirándola al suelo y apuntándola con la varita- No te atrevas a decir eso otra vez porque si no....-¿Si no que, Potter?       Draco salió de entre las sombras y se situó junto a Hermione. Se agachó y la examinó el rostro. Tenía el labio partido y varias marcas rojas de dedos en las mejillas- ¿También me vas a abofetear como a tu amiga? -Se irguió en toda su estatura. Con su casi metro noventa era mucho más alto que los otros dos chicos. Pero eso le sobraba para intimidar a aquel par. Bastaba sólo una mirada suya para que temblaran- Podré ser todo lo que tu quieras, Potter, pero jamás, y escucha bien lo que te digo, jamás me verás ponerle la mano encima a una mujer.-No te las des de santo con nosotros, serpiente, que te conocemos -Ron lanzó una mirada asesina a su amiga, que lloraba en el suelo, incapaz de levantarse.-Cierra el pico, pobretón -Draco le fulminó con la mirada- No ensucies mis oidos con tu voz. Das pena. -Se giró de nuevo hacia Hermione- ¿Puedes levantarte?-No -susurró ella. Draco se agachó, pasó uno de sus brazos por debajo de sus rodillas y con el otro la sujetó con firmeza de los hombros y la levantó en vilo- Gracias.-Ahora te llevo a la enfermería -volvió a mirar a Harry- Para tu información, Granger no te ha delatado, maldito imbécil. Sólo contó lo que pasó en la mansión. Yo te cubrí diciendo que fui quien hizo el hechizo silenciador. Total, un poco más de mierda encima no me va a dañar.          Comenzó a caminar por el pasillo, consolando en voz baja a una llorosa Hermione, Cuando iba a bajar por las escaleras, oyó a Harry gritarle:-Esto no queda así, Malfoy. Vas a pagar todo lo que nos has hecho.-Claro que  no queda así, Potter -Se giró lo suficiente para que los otros dos chicos viesen su mirada, aterradora- Esta me la cobraré con sangre, Potter. Como la que le has hecho derramar a ella. Tenlo por seguro. Es una promesa. Y yo siempre cumplo mis promesas.