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Motivos por los que odiar a One Direction — capítulo 3
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De verdad, amigo, pensaba que tenías mejor gusto. Las malhumoradas siempre acarrean problemas… ¡Y luego dicen que yo soy el ligón!
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¡Harry, hurry! -gritó Liam a unos metros de nosotros.
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Con que me llames una vez basta, que luego me gastáis el nombre -repliqué, sonriendo.
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¡Date prisa, zanahorio! -fue la exasperada respuesta de Liam.
Sonreí. El pobre se estaba poniendo nervioso… Habíamos perdido a Louis, cuando se fue corriendo como un esquizofrénico por ahí, y con tanto tumulto de gente no distinguíamos ni nuestros propios zapatos.
Los tres empezamos a correr, intentando hacernos paso entre la multitud. Ahí fue cuando me di cuenta de algo. Los tres…
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¿Dónde está James? -pregunté, omitiendo su primer nombre ya que no queríamos ser reconocidos. Liam se paró en seco. Zayn siguió corriendo mientras chillaba: - Dejadlo, seguro que estará buscando comida o algo… Según creo recordar tenemos prisa, ¿o no?
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Cierto -afirmé antes de volver a echar a correr.
Liam sacudió la cabeza antes de seguirnos. Un cuarto de hora más tarde llegamos a la terminal por donde llegaban los vuelos de España. Louis estaba abrazado a Emma, la chica de pelo azul que conocimos el verano pasado. Un grupo un tanto variopinto se hallaba allí.
Una chica morena y de ojos castaños miraba todo con una curiosidad extrema. Otra, pálida y de ojos claros, miraba la escena que estaban montando Emma y Louis con aburrimiento. Luego venía un chico bastante moreno que estaba escuchando música con unos cascos… A la izquierda de éste, otro chico moreno, pero algo más alto y flaco trataba de calmar a una chica castaña y algo más bajita. Para completar la descripción añadiré que la chica llevaba un antifaz de los que se usan para dormir puesto.
Todos parecían tener la misma edad que Emma, salvo la del antifaz que, gracias a las descripciones de Louis, seguramente sería la hermana pequeña de Emma.
En ese momento, se quitó el antifaz y se metió un puño en la boca, seguramente para no gritar. Sus ojos se abrieron aún más durante un instante y se desmayó. El chico que trataba de calmarla impedió que se diese contra el suelo. Emma se dio la vuelta y suspiró.
- Cojámosla -ordenó Liam-, debemos llevarla a unos bancos o algo donde pueda estar bien.
Me acerqué para ayudar pero el chico que la sostenía y Liam se hicieron cargo de ella. Encontramos unos bancos a unos metros…
Hasta que no pasaron unos minutos no me di cuenta de la presencia de Niall. Éste estaba silencioso y tenía una mirada culpable en su cara de bebé.
La chica comenzó a pestañear y segundos después trató de incorporarse, algo que Emma impedió: - Quédate ahí tranquila -dijo con voz autoritaria. Luego se volvió a los demás con una sonrisa tímida- Se me olvidó decirles que no trajesen a Niall en la primera visita.
El duende enrojeció notablemente y Emma recibió un pequeño golpe de su hermana.
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¿Por? -preguntó Zayn con evidente curiosidad. Emma pareció recordar el golpe y murmuró un "Más tarde" apenas audible.
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Nos vas a tener aquí, como monos de feria sin presentar ni nada, ¿o qué? -preguntó la chica pálida con una mirada algo cansada. Emma le dirigió una mirada paciente.
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Vale, ellos son Louis, Niall, Harry, Zayn y Liam -sonreí cuando me nombraron. Luego, Emma se dio la vuelta para señalar a los del pintoresco grupo: - Claudio -el chico moreno que había sostenido a la hermana-, Antonio -el otro chico-, Ainie -la chica de ojos claros y pálida-, Areia -la morena- y mi hermana, Leah.
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Encantado -dije después de las presentaciones.
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Bueno, tenemos que ir a dejar los trastos así que nosotros nos vamos… -los dos chicos se largaron de ahí arrastrando las maletas.
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Vosotras también tenéis que dejar las maletas -afirmó Zayn.
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Ya, pero varios alguienes nos ahorrarán el taxi y nos llevarán -concluyó la ojiazul con un brillo pícaro.
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Alguienes no existe -protestó el moreno.
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Pues entonces alguiens.
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¡Eso suena a aliens! Y tampoco existe -repuso. De forma inconsciente, comenzaron a caminar, ella arrastrando su maleta mientras discutía con él. Zayn se dio la vuelta y me guiñó el ojo. Al parecer ya le había echado el ojo a Ainie.
Emma se organizó para organizarnos en los coches. En el de Louis irían Leah, Niall, Louis y Emma. En el mío iríamos Zayn, Liam, Ainie y Areia (y obviamente yo). La última había permanecido muy callada algo de lo que Liam se dio cuenta. Poco a poco consiguió que hablara un poco.
Me di cuenta de que era porque tenía poco dominio en el idioma. Aún así, se le entendía. Supongo que aprender una segunda lengua era difícil, yo no me veía muy capaz de ello.
Zayn se enzarzó en una discusión con Ainie sobre si él era un idiota o no. La chica pensaba que sí, mientras Zayn sostenía lo contrario.
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¡Oh! ¡Vamos! Alguien tan guapo como yo no puede ser idiota.
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¿Seguro? Eres un egocéntrico y un…
Dejé de prestar atención y me centré en la carretera. Había un atasco… Lo raro sería que no lo hubiese. Entre lo del Jubileo de la reina y los juegos olímpicos… Vi por el retrovisor que Areia fruncía el ceño.
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Y… ¿Tienes alguna preferencia en Londres? ¿Algún sitio que visitar? -preguntó Liam, con la intención de que saliese de su silencio.
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Bueno… El museo británico de Londres, donde están grandes restos de la cultura grecorromana… Restos que no deberían estar aquí, sino en Grecia, los ingleses sois unos ladrones.
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Tranquila, que yo no robé nada.
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¡Pero pagarás las consecuencias por tu patria! ¡Muajajjaa! -la chica que en principio se había mostrado tímida comenzó a hacerle cosquillas a Liam, mientras al lado de él Ainie seguía discutiendo con Zayn que estaba en el asiento del copiloto. Ahora, por el motivo de que supuestamente, además de que los ingleses somos unos ladrones también somos unos raritos…
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¡¿A quién se le ocurre conducir por la derecha?! ¡Claro a los ingleses! Tenéis que estar siempre a la inversa de todos, para destacar ¿o qué?
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Yo soy inglés y destaco por mí mismo, no porque conduzca como la gente normal -contestó Zayn.
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¿Gente normal? ¡No me hagas reír! -pude detectar en su voz bastante veneno- En todo el mundo conducen por la izquierda y vosotros como sois unos…
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Todavía no hemos matado a nadie, ¿eh?
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El abuelo de una amiga mía murió en un accidente de tráfico por culpa de una guiri que no sabía conducir.
Por suerte (para mí y para Zayn) llegamos. Aparqué y salí del coche. Saqué una de las maletas mientras Liam sacaba la otra. También hay que mencionar que la madre de Emma vivía en el 5º piso y no había ascensor. ¿Adivinad quién llevo una maleta de 20kg por varios tramos de escaleras? Exacto, Liam y Zayn.
Dejaron las maletas en las habitaciones que Emma les indicó. Luego nos encaminamos al salón. Una chica pelinegra se tumbó en el sofá, mirando de forma aburrida a Liam y a Zayn, los cuales estaban hablando con Areia y Ainie. Louis la miró de forma extraña… La chica se levantó de forma repentina.
- Tú -dijo señalándome- ¿Tienes alguna relación más allá de haberlas conocido con Leah, Areia y Ainie?
La chica ésta está loca. Sin ningún remedio.
Me miró, interrogante. Negué con la cabeza.
- Me mostrarás Londres y serás mi guía turístico. Desde ya. ¡Vamos, vamos, vamos!
Y con esa última frase, me echó de la casa, cerrando la puerta tras nosotros. Sus ojos verdes refulgían con diversión.
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Lo siento, este es el capítulo más cacola y corto que he escrito por meses... (y eso que no he escrito mucho pero bueno)... Mañana me exilio a Costacabana (las que vivan por Almería sabrán donde está) y no tendré internet... Así que este será mi último capítulo (aparte de alguno de Poseidonia que no se si me dará tiempo) hasta el veintipico de agosto...
Besosos libelulosos, Celia.