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Entre Llamas — capítulo 12
Los Weasley estaban estupefactos. El único apellido "Granger" que ellos conocían era el de Hermione, y hacía muchos años que no la veían, ni sabían de ella. ¿Sería Aniie nieta de ellos? Ellos sabían que durante algún tiempo Hermione fue novia de Ron, pero que luego habían terminado.
-Con mayor razón, la niña debe estar con nosotros.- Dijo Molly.- Cabe la posibilidad de que...
-Si crees que es tu nieta... imposible. No tiene ningún rasgo Weasley... es rubia de cabellos blanquecinos y ojos grises...- Le dijo Rosmerta.
-La conozco Rosmerta, no es necesario que me la describas.- Molly estaba muy enojada. ¿Cómo era posible que una bruja robara a niña? ¡Con razón los muggles tenían tantas historias terroríficas en relación a los magos y las brujas! Si la que tenía enfrente se había robado a una pequeña... aprovechándose de que su madre estaba internada en un hospital.
-Haremos los trámites de rigor, Rosmerta. Pero Aniie se va con los Weasley, mientras, a través del Ministerio, buscaremos a su madre.
-Hasta donde yo sé... por los periódicos muggles, sus policías mantienen la búsqueda y ella,hasta hace unos meses, seguía hospitalizada.... en estado de coma, como ellos le llaman.... más, no he sabido... hace tiempo que no voy al Londres muggle.
-Eso lo averiguaremos a través del Ministerio.-Dijo Arthur quien se puso de pie.
-Rosmerta, trae a la niña, por favor.-Dijo Molly.
-Estoy aquí.- Aniie bajó las escalera y tenía los ojos llorosos. Había escuchado toda la conversación: su madre estaba en algún hospital y ella fue rescatada por Rosmerta, pero luego ella nunca más volvió dondesu madre. Miró con tristeza a Rosmerta que tenía el rostro empapado por las lágrimas.
-Hijita.... yo te he querido mucho...
-Quiero ver a mi verdadera mamita.... - Dijo llorando y Molly de inmediato la tomó en brazos.
-Buscaremos a tu madre... tranquila bebé.
-No se la lleven, por favor...!! ¡Es mi hija!- Aniie se abrazó de inmediato al cuello de Molly y no quiso mirar a Rosmerta.
-Luego nos envías las cosas de la niña.- Le dijo Arthur.
-Déjenme despedirme de ella, por favor.- Aniie, giró y Molly la puso en el piso. Se acercó a Rosmerta y la abrazó. Pero ya no lloraba. Era fuerte. Siempre supo que ella no era su madre y que algo le ocultaba aquella mujer.
-Gracias por cuidarme.- Le dijo y le dio un beso en el rostro a Rosmerta quien estaba en cuclillas. Luego se separó y buscó la mano de Molly, quien avanzó con ella hasta la puerta junto a Arthur.
-Debemos conversar tu situación judicial, Rosmerta.
Fue lo último que escucharon los Weasley mientras salían con Aniie de Las Tres Escobas, irían a la casa de una pariente cercana, para luego dirigirse a La Madriguera mediante la Red Flu, aquel mismo día Arthur comenzaría a indagar si efectivamente Aniie, era hija de Hermione. Esa pequeña no tenía ningún rasgo Weasley por lo tanto, no era hija de Ron, más bien, tenía rasgos de alguien que había sido enemigo declarado durante los años de escuela de su hijo. Ya Molly había reparado en aquel parecido
En la Mansión Malfoy:
Hermione se arregló con ropa deportiva al igual que Michael para iniciar el segundo día de actividades. Se realizaría una excursión a un bosque cercano, la finalidad era encontrar un pequeño tesoro con los puntos necesarios para ganar la competencia. Así que juntos se encaminaron rumbo al lugar en donde estaban dispuestos algunos traladores (botas, tarros, envases plásticos), en fin, basura muggle, que les serviría de medio de transporte a los magos y brujas presentes.
-Michael, no me siento bien... como para caminar.... - Le dijo Hermione deteniéndose antes de llegar lugar en donde se debían desaparecer.
-¿Te has tomado tus medicamentos?
-Sí, tal como me lo indicaste.
-Creo que ha sido muy pronto el salir... y por sobretodo con tantas emociones juntas... mejor nos quedamos y no vamos a la excursión...
-Anda tú... no te la pierdas...Yo me quedo...
-¿Ocurre algo?- Draco que venía de la mano con Scorpius se dio cuenta de la situación.- Hermione estás pálida... Michael, ¿Qué ocurre?
-Como ya sabrás Hermione estuvo mucho tiempo en coma... creo que ... ¡Hermione!- Michael exclamó al ver a "su esposa" desvanecerse, pero Draco fue más rápido y la tomó en brazos.
-Hay que llevarla adentro.
-No, me la llevo al hospital.- Repuso Michael.
-No van solos. Scorpius, ve donde tus abuelos y cuéntales lo que acabas de ver.- El niño asintió y salió corriendo. Michael suspiró y puso la mano en el hombro de su primo y los tres desaparecieron. Pero no se fueron a San Mungo, el hospital del mundo mágico, sino que aparecieron en la entrada del hospital en donde Michael trabajaba.
-¿Por qué estamos para acá...? ¡Debemos ir a San Mungo! Debe verla un medimago.
-Prefiero que esté acá, pues en este sitio tengo todo lo necesario. ¡Camilla!- Gritó y de inmediato unos enfermeros trajeron una camilla en donde Draco depositó a Hermione con sumo cuidado.-Sígueme.- Le dijo Michael.
Entraron a la sala de urgencias en forma rauda. Draco se quedó en la sala de espera mientras su primo, junto a otros médicos ingresó a la sala de atención. Nunca había entrado a un hospital muggle y sinceramente, le llamó mucho la atención con la premura que atendían y la gran cantidad de artefactos con que contaban. Eso reemplazaba a la magia.Y si Michael, siendo mago, y de los buenos, prefería ese sistema, por algo sería.
Casi dos horas después salió Michael con su delantal blanco, y ya más tranquilo.
-¿Qué ocurrió... ? ¿Qué tiene Hermione?
-La hemos logrado estabilizar, generalmente ocurren este tipo de situaciones, luego de una lesión craneana... se hizo una evaluación de su condición, midiéndole sus signos vitales y reflejos... tuve que hace un examen neurológico. Revisamos su temperatura, su presión arterial, pulso, ritmo respiratorio y dilatación de las pupilas ante la luz... en realidad tuvo una taquicardia... son muchas emociones durante los últimos días... deberá quedarse en observación hasta mañana... Draco, ella estuvo dos años en coma...
-Me lo dijo... dos años sin saber nada...
-Dos años alejada de su hija...
-De mi hija.
-Sí, de tu hija.- Le reconoció Michael.
-¿Qué va a pasar ahora con Hermione?
-Debe estar tranquila... avísale a tus padres que no volveremos a las celebraciones... mañana nos vamos a casa... ella requiere descansar... debemos evaluar a qué se debió esa taquicardia... esperemos que sólo sea por cansancio... pero no debo descartar nada.
-Dime la verdad, Michael. ¿Corre riesgo su vida?
-Su vida ha corrido riesgo desde que cayó en coma... lo de ahora es sólo una reacción a las emociones vividas... como te dije, espero que sea sólo eso... Hermione no tiene antecedentes cardiacos... así que tranquilo. Confía en mí... soy tan buen mago... como neurólogo... no obstante, la cardiología no es mi especialidad, así que llamé a un médico amigo que la examinará dentro de un rato...
-Bien. Voy a quedarme acá para saber.
-No es necesario, Draco. Yo soy el esposo de Hermione....
-Y yo el padre de su hija. Así que me quedo.- Le respondió desafiante.
-Como quieras.
Un par de horas más tarde, Hermione despertaba luego de su desmayo en casa de los Malfoy, otra vez miró el cielo blanco de la habitación del hospital. Un grito ahogado salió de sus cuerdas vocales: la última vez que despertó así, habían transcurrido dos años.. ¿Cuánto tiempo pasó ahora?
-¡Michael! -Gritó sentándose de inmediato en la cama y se vio que tenía otra vez las vías con suero en su brazo derecho.- ¡Noooo!- Michael ingresó corriendo a la habitación.
-Tranquila, Hermione, estoy acá contigo.
-Michael, ¿Cuánto tiempo ha pasado? ¿Otra vez caí en coma? ¡No!
-Tranquila... te desmayaste hace un par de horas... luego te estabilizamos... no has caído en coma...
-¡No quiero que vuelva a ocurrir lo mismo! ¡Tengo miedo! Debo recuperar a mi hija... ¡Michael no permitas que me duerma! ¡Por favor no lo permitas!- Hermione lloraba.
-Nada de eso pasará... sufriste una descompensación. Fue una especie de síncope... que el cardiólogo lo confirmará en un rato más... pero estás bien. Te quedarás hoy hospitalizada y mañana regresamos a nuestra casa.
-¿Nuestra casa? - Esa pregunta la escuchó perfectamente Draco que estaba en la puerta. Ni Michael, ni Hermione no se percataron de su presencia.
-No pensarás irte con tu madre... ah... le avisé hace un rato y viene para acá...
-Yo no me iré a tu casa, Michael....
-Prefiero cuidarte yo... ¿Sí? y sin discusiones. Descansa.
-Tengo sed. Y no me digas que en el suero tengo todo. ¡Quiero agua!- Antes que terminara de hablar Michael le hizo a parecer un vaso con agua en su velador.
-Vuelvo en seguida.- Draco al escuchar eso, se apresuró a sentarse en la sala de espera.
-¿Puedo verla?- Le preguntó a su primo.
-Prefiero que no.Es posible que tu presencia le cause más daño.
-Creo que no es mi presencia la que causa daño... creo que eres tú, Michael... creo que tú la has manipulado.... no sé para qué ni por qué... pero presiento algo... y lo voy a averiguar.
-¡No te atrevas a ingresar!
-No, no lo haré... no quiero que me culpes de tus actos.... volveré mañana... ahora debo hacer algo importante.- Hizo un pequeño movimiento con su mano y se desapareció en el mismo pasillo del hospital.
Una enfermera que venía con una charola vio lo ocurrido y gritó, botando todo lo que traía en la bandeja. Michael suspiró y movió su cabeza. Odiaba hacer hechizos a los muggles, pero ahora era justificable*.- Obliviate*.- Dijo y la mujer respiró profundo, hizo una sonrisa nerviosa y salió caminando en dirección contraria. Michael con su varita recogió todo lo que estaba tirado en el piso y lo colocó sobre un pequeño mueble que allí encontraba.
En La Madriguera:
Durante la mañana Aniie había llegado a su nuevo hogar junto a Molly y Arthur. La acomodaron en la habitación que perteneció a Ron, quien desde hacía un par de años vivía en un departamento en el Londres Muggle, cerca del Ministerio de Magia. La niña estaba muy contenta, ya que la familia, numerosa, la recibió muy feliz. Los más contentos eran Albus y Ronald Junior, que sabían que gracias a todas sus andanzas lograron sacar a Aniie de su encierro.
En la tarde cuando Ginny llegó de su trabajo en San Mungo, se enteró de que, a través del Servicio de Menores del Ministerio de Magia, se les había entregado en forma temporal la custodia de Aniie a sus padres, quiso de inmediato conocerla. Ya sabía de quien, posiblemente fuera hija,según lo informado por sus padres. Subió de inmediato a la habitación que ocupaba la pequeña, la que estaba ordenando algunas pocas cosas, que eran sus pertenencias, cuando sintió que alguien golpeaba la puerta.
-Hola, ¿Puedo pasar?- Le preguntó Ginny. Al ver a la pequeña se sorprendió de encontrarse con una niña tan hermosa y de ojos tan bellos.
-Sí, pase.
-Me llamo Ginevra... pero me dicen Ginny...- La niña asintió sonriente.
--Hola... ¿Tía Ginny?- Ginny sonrió. La niña era un amor. Tenía una sonrisa suave y sus ojos irradiaban fingida felicidad.
-¿Qué haces? ¿Ordenas tus cosas?
--Sí. Mamá.... digo la Señora Rosmerta, me envió mis cosas.- Ginny se puso seria al ver que la niña tenía muy poca ropa, y al parecer no tenía juguetes.
-¿Eso es todo?
-Sí.
-¿Conoces el callejón Diagon?
-No... Mam... Rosmerta hablaba de ese lugar, pero nunca me llevó.
-¿Te gustaría ir?
-¡Sí!- El rostro de Aniie se iluminó, por fin podría conocer algo más de ese mundo.
-Mañana tengo libre medio día, así que aprovechamosy salimos de compras, ¿Te gustaría?
-Sí, tía, me gustaría.
-Pues bien. Ahora, ven acompáñame que vamos a cenar. La abuela Molly hizo unas ricas tartas de melaza y bizcochuelos de fresas para festejar tu llegada. Ven pequeña, que en esta casa, nadie la pasa mal. Esta es La Madriguera, se llama así, porque vivimos muchos acá... y porque por arte de magia se mantiene erguida... somos todos brujosy magos... debes estar tranquila, que tú serás la mejor bruja.... si no me equivoco, por ambos lados tienes sangre mágica.- Decía pensando en cierto rubio que ella perfectamente conocía y del cual estuvo enterada de sus andanzas con su amiga durante el último año en Hogwarts.- No sé si sabrás, pero Albus, es mi hijo.
-Sí, él me lo dijo. ¿Y el papá de Albus?
-Lo conocerás ahora. Está invitado a cenar, se llama Harry Potter.
-¿Invitado? ¿No vive contigo?
-¡¡No....!! ¡¡Menos mal!! hace rato que nos separamos... pero no te pongas triste... somos felices así.- Dijo con su cara llena de risa.ambas bajaron al comedor y allí estaban todos esperando a la niña: George, Angelina, la hija de ambos; Albus, Ronald Junior, Molly y Arthur. Harry al ver a la pequeña quedó de una pieza. Esa niña tenía mucho de Granger... ¿Qué le habría ocurrido a Hermione? ¿Dónde estaría? lo último que supo de ella era que ya no era bruja, que renunció a la magia, pero porqué, no tenía idea y ahora esa pequeña, al parecer era su hija, tenía mucho que investigar, y comenzaría mañana mismo en el ministerio. Mientras tanto se acercó a la pequeña y la abrazó.
-Me llamo Harry Potter.
-El Niño que Vivió.- Le respondió Aniie y todos quedaron en silencio.- Me lo dijo Rosmerta....- Respondió sonriendo al ver que todos quedaron callados.