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Entre Llamas — capítulo 2
Abrió los ojos… era como si miles de partículas de arena estuvieran alojadas en sus en sus párpados… le ardían… al principio visualizó sólo manchas blancas, luego una gran mancha blanca… pudo advertir entonces que miraba el techo…pero ¿de dónde? Bajó su vista lentamente y se dio cuenta de que a su derecha se encontraba una mujer sentada en un sofá frente a ella… la conocía… ¿Era su madre? o ¿No? ¿Segura que era ella? Su madre era más joven… giró su cabeza y vio sus brazos conectados a un par de aparatos, los únicos que logró reconocer fue el del suero… cuya aguja estaba clavada en su brazo izquierdo y en la otra sólo tenía en su dedo medio un oxímetro para medir su nivel de saturación.
Tenía la boca seca, pero al intentar hablar sólo un ronco gemido salió de sus cuerdas vocales… lo suficientemente audible para que la mujer que estaba dormitando frente a ella, levantara sus ojos. ¡Por dios, era Jane, su madre…! Pero ¿Qué se había hecho...? tenía el pelo más cano y corto… entonces llegó a su mente aquella fatídica escena… fuego, humo, derrumbe… ¡El incendio! ¡Su hija! ¡El colapso del edificio! ¡Draco!... ¡Lo había visto! ¡Estaba allí!
Quería hablar, pero no podía… algo había en su boca que no la dejaba articular palabra alguna. Intentó moverse pero justo ingresó una enfermera, pues su madre la había llamado.
-Tenía razón el doctor Sullivan… iba a despertar en cualquier momento… ayer y la semana pasada dio indicios…- Dijo la mujer.
*"-¿Despertar? ¡Por dios, cuando uno despierta nadie se alarma tanto! Pero… ¡Qué mierda…! ¿Por qué no puedo hablar? ¡Sáquenme este tubo de la boca!"-*Pensaba e intentaba articular palabras pero las presentes sólo escuchaban gemidos desesperados.
-Voy a llamar al doctor para que le pueda quitar la intubación.Tranquila Hermione… ya ha despertado.- Le dijo la mujer que le había puesto una mano en el pecho para tranquilizarla-- La mujer salió de la sala y su madre se acercó a ella. Sí, era su madre, más cansada, más triste, pero le acariciaba el rostro y lloraba…
"- ¿Mi madre llora porque he despertado? ¡Un momento….! ¿Cuánto tiempo he dormido? ¿Y mi hija? ¿Dónde está mi hija? ¡Mierda, que me quiten este tubo de la garganta…!"-
A los instantes entró un hombre de delantal blanco… y otro… y dos mujeres más, doctoras, de seguro, comenzaron a revisarla. La daban vuelta, leían su historial, escriban, revisaban instrumentos, le ponían luces en los ojos para ver su reacción. Hasta que por fin uno se acordó de sacarle el tubo.
-¿Me escuchas? ¿Entiendes lo que estoy hablando? Mueve la cabeza por sí o por no.
"-Oye, este tipo es estúpido… estoy despierta... Entiendo el idioma… y me habla como si fuera retrasada mental... ¡Claro que lo entiendo! ¡Si no he estado en hibernación…!"-
-Respira profundo y cuando empiece a jalar el tubo debes contener la respiración unos segundos… será desagradable…. Te darán náuseas… pero luego podrás hablar tranquilamente… al principio te costará… pero ya luego será normal… ¿Me entiendes?- Hermione movió su cabeza afirmativamente. No le quedaba de otra que acatar.
Luego del procedimiento, algo desagradable, tosió. Alguien le limpió la boca con una toalla de papel, y la volvieron a examinar.
-¿Qué ha ocurrido?- "-¿*Esa es mi voz? Suena como si hubiera estado gritando en un estadio de Quiddich por una semana entera..."-Pensó.Al parecer la pregunta había importunado a los presentes, ya que se miraron entre ellos y ninguno respondió. Giró su vista hacia su madre, que tenía la boca tapada con ambas manos y sus ojos llorosos.- Mamá… ¿Qué ocurre?-*Le preguntó, pero no respondió, sólo se limitó a mirar al doctor que estaba a su lado.
-Hermione… va a venir el Doctor Thompson y a va conversar contigo…
-Pero ustedes son… (tosió) son… doctores… ¿no? ¿Por qué no me dicen ustedes que… que pasó?
-Hija… Hermione… El doctor Michael Thompson es psiquiatra… él es el experto...
-Pero… ¿Por qué requiero un psiquiatra…? ¿Qué ha ocurrido? ¿Dónde está Aniie?
-Tranquila bebé… te lo explicaremos todo…- Su madre intentaba tranquilizar a su hija, mientras una enfermera le revisabael goteo del suero.
-¡Sácame eso...! ¡Me siento bien!- Gritó fuerte y en ese momento ingresó el Doctor Thompson, era un hombre joven de unos treinta años, delgado alto, de cabello rubio y liso , de cejas delgadas y de rostro agradable… ¿A quién le recordaba?
-Luego te sacamos el suero, pero por ahora tranquila… debemos hablar- Dijo serio.- Les agradeceré a todos que esperen afuera.
Para Hermione era demasiado. Era como si estuviera en exhibición. Eso, sin pensar en que le parecía que hacía días no se lavaba los dientes y ni que hablar de cómo estaría su cabello. Sin embargo, al tocarse la cabeza notó que tenía unas trenzas largas bien hechas. Esa debió haber sido su madre.
El médico tomó una silla y se acomodó a su derecha. Algo ocurría… no se explicaba por qué tanto alboroto por alguien que despierta luego de una conmoción.
-Quiero saber dónde está mi hija.- Dijo en tono más calmado. Ya su voz sonaba un poco más normal.- Tengo sed.- El doctor le negó con la cabeza.
-Tienes lo que requieres a través del suero. Es sólo la sensación. Estás bien hidratada.- Hasta ese tono de voz tan petulante y altanero le recordaba a alguien, que la intimidaba por completo.
-Bien. Lo que diga… Dígame de dónde está mi hija… ¿Cuánto tiempo llevo acá? ¿Qué ocurrió?
-A ver… vamos parte… Lo que te voy a decir no es fácil…
-¿Mi hija murió?- La pregunta que jamás habría querido realizar fue la primera que se le vino a la mente.
-No.- Respondió a los segundos "-¡Qué alivio!", pensó.- No lo sabemos.-Continuó.
-¿Cómo que no saben? ¡A lo mejor está aún adentro en los edificios derrumbados! A lo mejor aún los rescatistas no llegan allí…
-Calma. Como te dije vamos por parte. Ya no hay edificios derrumbados…
-Co.. cómo…
-Hermione tú llevas más de dos años hospitalizada.
En el pasillo estaba su madre cuando escuchó el "-¿¡Qué!?" desgarrador de su hija y luego un llanto inconsolable.
Efectivamente, habían pasado exactamente dos años y cuatro meses desde que el edificio en donde vivía Hermione junto a su hija y sus padres, había explotado producto del desgaste de las conexiones de gas y de lo viejo de las construcciones. Aquél horrible día, tanto Jane como Hermione habían salido temprano de compras. Recordaba que era día domingo, día de ir a la feria de verduras que se instalaba cercana al sector residencial… Aquél día habían dejado a la pequeña junto con su esposo, el abuelo de la pequeña… pero de pronto todo había sido un caos… explosiones… gritos… derrumbes…sirenas… bomberos… rescatistas… Un escenario dantesco.
Muchos muertos… mucha pérdida material… pero jamás se había logrado recuperar el cuerpo de su nieta… Su esposo había fallecido ese día… junto a muchas otras víctimas… Habían perdido todo.Recuerdos… fotos… todo… ella preocupada había logrado recuperar algunas fotografías del colegio en donde estaba la niña para entregarlaa la policía y otras se había guardado para dársela a su hija. Que ese día, en medio de su desesperación había logrado zafarse de los medios de seguridad y había corrido al edificio siendo alcanzada por una cornisa que la había golpeado en la cabeza. Golpe del cual no había despertado hasta hoy.
El accidente había cubierto portadas de diarios y revistas… y la búsqueda de la pequeña había sido conocida nivel nacional. Todos los cuerpos fueron recuperados, menos el de Aniie. Se barajaron muchas teorías, desde las más conspirativas hasta las más científicas… pero nada había surtido efecto. La niña no había aparecido. Era como si se la hubiera tragado la tierra el día del estallido de las cañerías de gas.
Si bien estaba perdido todo… los seguros habían respondido bien… tanto los de los edificios, seguros sociales, seguros de vida… seguros laborales…. En fin, todo había resultado favorable, considerando la tragedia tan grande vivida, era lo mínimo que podían hacer las aseguradoras que responderle a las víctimas. Tales dineros había permitido costear la larga estadía de su hija en el hospital y de tener un casa en donde vivir con las comodidades necesarias sin trabajar.
Por otra parte, en la escuela en dondetrabajaba Hermione como maestra, le habían cancelado todos los meses su sueldo y su trabajo estaba disponible cuando los doctores le dieran el alta.Bien sabían que cuando Hermione despertara y se enfrentara a este nuevo mundo, era muy difícil que su estabilidad emocional fuera la misma y que volviera pronto a las aulas.
El llanto desolador de su hija había cesado. Jane despertada de su ensimismamiento. Al parecer ese doctor de aspecto familiar y tanarrogante, la había logrado calmar. Quería ver a su pequeña, pero no podía… debía esperar a que la autorizaran…