Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Entre Llamas · de

Entre Llamas — capítulo 21

Luego de aquella confesión a viva voz en un pasillo del hospital Saint George por parte de Astoria Greengrass, Michael creyó morir, ahora era la vida de su hijo que estaba en sus manos. Enmudeció y palideció. Sintió que su mundo se derrumbaba. Draco de inmediato, se dio cuenta de que esa verdad le llegó en forma desprevenida a su primo y, lejos de hacer un escándalo de hombre engañado, pidió a Ginny que llevara a Hermione y a su hija a una cafetería, para que esta última desayunara, y para que no fueran testigos de un posible mal rato en la familia Malfoy.

Ingresaron al despacho de Michael, tanto los padres de Draco, como Astoria. Cerraron la puerta. Astoria sabía que posiblemente fuera sometida a un juicio familiar. Guardaría silencio. Ya había dicho la verdad, lo demás era asunto de Michael y de esposo.

-Draco...yo sinceramente no sabía nada de esto.- Michael entre nervioso y serio se dirigió a su primo.- Te juro que si lo hubiese sabido...

-Yo creo que es tarde para buscar culpables, primo. Yo amo a Scorpius... es mi hijo... ha estado conmigo desde su nacimiento.... y no porque tú seas el padre biológico, mi cariño va a desaparecer.

-Te entiendo...de ti dependen los pasos a seguir.- Le respondió Michael.

-Haz lo que debas hacer, Michael. A mí solo me interesa que salves la vida de mi hijo.

-¡Scorpius también es mi hijo! ¡Y no quiero que pase por esas tonterías de "quimosterpia" que hacen los muggles....! - Pero ninguno la escuchó.

-Creo, querida Astoria, que cuanto antes inicies el proceso de divorcio... mucho mejor.- Narcisa fue quien le habló.

-Narcisa...yo pensé que tú me ibas a apoyar... Lo que ocurrió con este muggle fue hace muchos años... yo no me puedo divorciar de Draco... ¿Qué va a decir la gente...?

-¡Te divorcias ya, o yo hago público tu amorío con Lucius!- Dijo Narcisa mirando con odio a su esposo.- Sé muchas cosas Lucius... sé todo lo que ocurre en mi casa... y sé que desde hace un año tú y esta... "¿dama?" son amantes... así que Astoria, o te divorcias ya y dejas que hijo hago su vida con la mujer que ama, o todo el mundo mágico sabrá la verdad.

-No eres capaz de eso, Cissy.- Le dijo Lucius.

-¡Oh. Sí, sí que soy capaz...! Tengo una lechuza preparada para cuandodiga "Ya" ésta de inmediato se dirigirá a El Profeta contando toda nuestra verdad... Tú decides... - Y Narcisa de su bolso sacó un documento, era un pergamino enrollado.- Toma... es el acta de divorcio... fírmala ya... y deja libre a mi hijo...

-Mamá.... - Draco no entendía cómo Narcisa tuviera todo listo.

-Ya te dije... sé todo lo que pasa en mi casa... - Astoria tomó el pergamino y efectivamente era un acta de divorcio en donde ella renuncia incluso a la tutela de su hijo, recibiendo por cierto, uno cuantos millones de galeones, incluyendo el pent-house de Londres. No iba a quedar desamparada.

Michael, por su parte, sólo miraba la escena.. ¡El no debía estar allí! Se trataba del divorcio de su primo... y de la vida de su hijo, pero en fin, todo estaba relacionado. Narcisa hizo aparecer una pluma y Astoriala tomó.

-Draco... perdóname.- Dijo Astoria con los ojos llenos de lágrimas.

-Que tu hijo te perdone...- Le respondió Draco.

Astoria bajó la mirada y firmó el documento. Se le entregó a Draco y este de inmediato también lo firmó.

-Bien. Ahora están legalmente divorciados.- Dijo Narcisa haciendo desaparecer el pergamino.- Lo acabo de mandar a nuestros abogados. El proceso que sigue es rápido. Draco, sólo debes fijar una fecha para tu matrimonio con Hermione.

-Pero...

-¡Tú no te metas, Lucius..! La que manda ahora soy yo. Y mucho cuidado con tus artimañas de maldiciones imperdonables... en Azkaban hay una celda esperándote.- Le respondió en forma amenazante la otrora sumisa de Cissy Malfoy.

Astoria no soportó más la situación ydesapareció. Lucius estuvo tentado también de hacerlo, pero conocía a Narcisa y cuando estaba decidida a algo, nada la detenía. Mejor bajar la cabeza y continuar. "-*La imagen Malfoy ante todo-",*se dijo.

-Draco, ve por Ginny... yo me someteré de inmediato al examen de compatibilidad... Mientras tanto llamaré a un par de colegas neurólogos para que apoyen el procedimiento.

-Bien.- Draco salió del despacho y se digirió de inmediato a la cafetería del hospital.

A llegar vio que Aniie ya se había comido un pastel y estaba tomándose un jugo, mientras que Ginny y Hermione tenían sus tazas de café casi vacías.

-Ven bebé, acompáñame al baño.- Le dijo Ginny a Aniie entendiendo que Draco debía hablar con Hermione.

-No demores, Ginny. Michael quiere que vayas donde él... - Ginny asintió y tomó a Aniie de la mano.

Draco se sentó frente a Hermione y le explicó lo sucedido...

-Así que ya eres un hombre libre...- Le dijo tomándole una mano y sonriéndole tiernamente.

-Sí... libre para que no casemos...

-¿Y en cuanto a Scorpius?

-Michael se hará los exámenes de rigor... y esperemos que sea compatible...

-Él es el verdadero padre de Scorpius... ¿Qué has pensado al respecto?

-Por el momento seguiré siendo yo el padre de Scorp... en algún momento habrá que decirle la verdad... pero no aún...- Hermione asintió.

Un mesmás tarde, Hermione se encontraba en la habitación de invitados de la Mansión Malfoy, mirando su reflejo en un espejo de cuerpo entero que allí estaba. Vestía un traje color perla de dos piezas y una blusa blanca de organza. Su cabello estaba tomado y suaves ondas caían por sus hombros. Ese día se celebraría su matrimonio civil con Draco Malfoy, el amor de su vida.

Desde el día de la confesión de Astoria hasta este día, ocurrieron varios eventos: el primero y más importante, Michael era 100% compatible con su hijo y se comenzó de inmediato con el cultivo y trasplante de células, para evitar el avance la enfermedad. Hasta el momento no hubo rechazo, no obstante, Scorpius seguía hospitalizado pero consiente. Era sabido que el tratamiento sería largo, pero con un alto porcentaje de éxito. Sobre todo si se consideraba que su padre, Michael, era el mejor neurólogo de Londres, por lo cual tenía muchas posibilidades. Además contaba con la ayuda de Ginevra... (su novia); la pelirroja estaba feliz de haber encontrado un hombre que compartiera con ella los mismos gustos y por sobretodo la medicina. Ambos se complementaban bien y compartían el conocimiento de ambas ramas.

Por otra parte, la familia Weasley estaba muy feliz con la gran noticia del matrimonio de Draco y Hermione. Incluso Ron, les había mandado sus felicitaciones. Harry Potter, por su lado, quien era el padrino de matrimonio de Hermione, había encontrado novia... y era nada menos que una antigua compañera de Colegio: Cho Chang que había vuelto a Londres, luego de triunfar como bailarina en el mundo muggle, se encontró con Harry con quien volvió a salir... era de esperar que esta relación por fin se consolidara.

Lucius y Narcisa hicieron una sociedad: "Tú haces lo que yo digo, sino te destruyo" y bien, Lucius había aceptado ese trato (no tenía mucho de dónde elegir); y Astoria, se mantenía informada del estado de su hijo. De seguido iba a verlo al hospital, siempre que no estuviera presente ni Michael, ni Draco. Tenía prohibido contarle la verdad a Scorpius, ya se encargaría uno de sus padres en revelárselo a su debido tiempo. Así como tampoco Aniie sabía que Scorpius era su primo en segundo grado y uno su hermano... Ya Hermione le explicaría también la verdad, cuando fueseconveniente.

-Te ves hermosa, hija.-Le dijo Jane a su hija.

-Gracias mamá...

-En unos segundos sube Harry a buscarte para que bajes... ya están todos esperándote... es la hora...

-Sí, mamá... ve tu adelante...yo esperaré a Harry.

Jane salió de la habitación y Hermione suspiró. Las cosas se dieron tan rápido que no había tenido tiempo para analizar las situaciones y lo que significaba ser la esposa del hombre que siempre amó.

Avanzó hasta la ventana, efectivamente, el jardín de la mansión estaba atestado de gente. Narcisa invitó a media comunidad mágica, parientes yamigos... iba a ser la boda del año. Ya habían publicado el bullado divorcio de Draco con Astoria, aludiendo "incompatibilidad de caracteres", justificación tan muggle pensó Hermione. Sólo ellos sabían la verdad: infidelidades por doquier. Cosa que en su matrimonio no ocurriría.... ella amaba a Draco y sabía cuánto él la amaba. Vio que abajo estaba Michael con Ginny de la mano. Sonrió. Al fin su amiga encontró el hombre indicado. Y estaba feliz de divisar a lo lejos a Harry quien sostenía de la cintura a Cho.

El mundo se les arreglaba. ¡Qué alegría más grande! El día era radiante, el sol daba sus rayos solares y abrigaba bastante... un rayo en especial... aquel que iluminaba su ventana.

Sintió que alguien ingresaba a la habitación. Era Draco, vestía saco y pantalón blanco, con camisa al tono y una corbata color crema.

-Hay una tradición muggle que dice que el novio no debe ver a la novia antes del matrimonio.- Draco sonrió y se acercó a ella, y la abrazó como nunca antes lo había hecho... Hermione levantó su vista y vio en sus ojos una tristeza enorme, pero también alegría y tranquilidad.

-Amor, ¿Qué ocurre?

-¿Sabes que te voy a amar por toda la eternidad?

-Claro que sí, amor... Yo también te voy a amar eternamente...

-¿Sabes que eres la única mujer a quien he amado en mi vida...?

-Lo sé amor... me lo has dicho...

-Hermione... te amo tanto...- La besó suavemente y ese beso tenía gusto a.... ¿Despedida?

-Draco, ¿Qué ocurre?

-¿Aún no te das cuenta, Hermione?- Y miró el rayo de luz que entraba por la ventana. Hermione pestañeó... no entendía nada...

-¡Mami!- Su hija estaba en la puerta... vestía la misma ropa de hacía casi tres años... aquella con la que la dejó el fatídico día del accidente... pero esta Aniie... era más pequeña... era su niña de 5 años...

Avanzó hasta ella, mientras soltaba la mano de Draco...

-¿Aniie?... ¿Draco?- Y Draco la miraba con sus ojos llenos de lágrimas y su figura se fue desvaneciendo de apoco...

-¡Mami! ¡Por fin has llegado!.- Aniie le abrió los brazos y ella se acercó a su pequeña...

-¿Qué... qué pasa?- No entendía. Ahora ya no estaba en su habitación. Todo se había vuelto blanco... entre nubes... su hija aún le tenía los brazos abiertos... Ella se conmovió y la tomó en brazos... ¿Qué ocurría? ¿Qué hechizo era ese? ¿Dónde estaba? ¿Porqué su Aniie era más pequeña?

-Bienvenida, Hermione.- Esa voz era conocida, a sus espaldas vio a Tonks de la mano con Reamus... a su padre un poco más atrás... a Dumbledore que caminaba despacio hacia ella....

-¡Noooo! ¡No puede ser!

-Mamita... te he esperado tanto...- Y la niña abrazaba el cuello de su madre.

-Aniie... Aniie mírame... Dime ¿Dónde estamos...? ¿Qué es esto...?

-Tranquila... ya no tienes nada de qué temer... estarás eternamente con tu hija... y con nosotros...- Le dijo Reamus.

-Pero... ¿Y Draco? ¿Mi matrimonio?

-Hermione... todo lo que has visto no ha sido real... has estado en coma todo este tiempo... - Fue Dumbledore quien se dirigió a ella, ahora.

-¿Nunca desperté?

-No, hija... ahora por fin descansas... - Continuó Dumbledore.

-No... no... no es cierto... Draco... ¡Yo lo amo!- Estaba llorando no se convencía de lo que realmente estaba ocurriendo.

-Y al él a ti... cuando sea su hora... vendrá... y estará contigo... eternamente...- Tonks le hablaba con una voz tan suave, como cantada.

-No.... no es cierto...

-Lo que para ti es un pestañeo en la vida son años.. pronto estará contigo y será para siempre.- Dumbledore se acercó a ella y le puso una de sus manos en su hombro.

-Mamita... te quiero mucho....

-Mi Aniie... Profesor... pero dónde estamos...

-En Antes de más allá... estamos contigo para acompañarte...