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Como convivir con Voldemort y no llegar a San Mungo en el intento — capítulo 14
Al volver a casa, lo primero que hizo el perro fue saltar en torno a Voldemort para olfatearlo, Voldemort lo miró mal.
-Quítate de en medio, chucho-gruñó, el perro tambien lo hizo.
-De chucho nada, que es de pura raza-lo defendió Amy de mala manera, después abrazó de nuevo a su perro-mira Canuto, ahora vivimos con Voldy.
-No me llames Voldy.
-Pues aprendete mi nombre, cara reptil-espetó la muggle, luego se volvió a su perro-¿quien es un buen perro? Tu, ¡claro que si!
-Ah, de modo que ahora tambien hablas con los perros.
-Claro, es que yo soy muy sociable-sonrió la muggle.
-Que ganas tengo de...-Voldemort empezó a palparse los bolsillos en busca de algo-de... ¿donde crucios...?
-¿Buscas esto?-preguntó la muggle enseñándole su propia varita.
-Dámela-ordenó con mal humor.
-¿Y si no quiero?-preguntó ella-Porque si me haces algo,... esto te va a hacer gracia-sonrió malevolamente-porque mientras dormías pintado del Niño que Vivió, te eché unas fotos, que subiré a internet donde miles y miles de personas pueden verlo. Tu mismo.
El mago puso una cara de ira asesina que Amy recibió con una carcajada, Amy se puso a rascarle la barriguita a Canuto mientras Voldemort leía de nuevo sobre las serpientes, al cabo de un rato alzó la mirada del libro y vio a la muggle jugando con el perro.
-He estado pensando-comentó muy digno.
-Me sorprendes, Voldemort-sonrió ella levantando la vista de su perro.
-Cuando tenga que castigar a mis mortífagos los voy a traer aquí, que es peor que un crucio-siguió como si no le hubiese dicho nada.
-¡Que guay!-exclamó ella emocionada-¡Yo quiero!-Una sonrisa psicotica se dibujó en su cara-traeme a Colagusano, que le voy a explicar un par de cositas.
Voldemort sonrió complacido.
-Puede que no seas tan inutil después de todo-comentó.
Amy se abrazó al mago tenebroso con fuerza.
-¡GRACIAS!-exclamó emocionada.
-Retiro lo dicho-gruñó intentando apartar a la chica, cosa que le llevó al menos cinco minutos.
-¿Y, y, y,y,y,y,y... me dejarás tirarlo por las escaleras?-preguntó emocionada.
-Si me dejas en paz, si.
-¡Wii!-exclamó saltando con un brazo en alto.
Voldemort la miró ya nada extrañado, sabía que la muggle estaba como una regadera, no había mas vuelta de pergamino.
De pronto, apareció una especie de niebla densa de color negro, Amy y Voldemort se quedaron quietos, ambos intuían lo que eran, pero no podían reaccionar.
A los dos les latió con fuerza el corazón, (suponiendo que Voldemort tenga alguno), y se olvidaron por un momento de respirar (una por la nariz y otro por... eh...) el humo se disipó hasta dejar al descubierto a dos personas, a los cuatro se les agradaron los ojos el doble.
-¿Mi señor?-preguntó ansiosa una mujer con un vestido negro, como su cabello rizado y alborotado, tenía los párpados gruesos y cierta expresión de loca, además de emoción por ver a Voldemort-Mi señor, me alegro muchísimo de verlo, he puesto orden entre los demás mortífagos que estabamos preocupados por su repentina desaparición...
La interrumpió un grito de emoción que retumbó en el salón, todos giraron la cabeza a una chica que estaba junto al mago tenebroso.
-¡ES BELLATRIX LESTRANGE!-chilló con emoción.
-Mi señor ¿Donde estamos?-preguntó en ese momento el segundo mortífago, que tenía cabello largo, negro y grasiento. Ojos negros, igual que la túnica con la que vestía. Tez pálida y nariz ganchuda, y un parecido con los murciélagos.
-¡Y SEVERUS SNAPE! ¡AAAAAAAAAAAAAAAAAH!-chilló abrazándose al hombre que la miraba como si fuera un bicho raro, nunca le habían abrazado, y aquella chica tan rara apretaba muy fuerte.
-¡Vienen a salvarme!-exclamó Voldemort con muchísimo alivio, los mortífagos ignoraron un momento a la chica mientras observaban con asombro como Lord Voldemort los miraba con desesperación-¡Teneis que sacarme de aquí!-señaló a Am, que no se había separado de Snape-¡Está loca! ¡Me maltrata, me humilla, me hace escuchar música horrible...!
-Perdona, pero mis gustos musicales son la caña de España-replicó sin soltarse del profesor de pociones.
-¡Metedla en Azkaban! ¡De por vida!-pidió Voldemort.
Bellatrix y Severus se miraron confundidos. Jamás en su vida habían visto a Voldemort en aquel estado.
-Bueno ¿vais ha hacer algo, o hago unas palomitas en la espera?-preguntó Amy separándose por fín de Snape.
-¿Donde estamos?-le preguntó Snape con frusquedad.
-En mi casa-respondió sin mas.
-¿Donde esta tu casa?-preguntó de nuevo.
-Estas en ella-sonrió Amy burlona.
Bellatrix miró la casa y después la vestimenta.
-¡Una muggle!-exclamó sorprendida.
-Muy bien, lo has adivinado, te has ganado un caramelo-luego miró a Snape guiñándole un ojo-¿lo prefieres de limón?
-¡Basta!-gritó Voldemort, que había vuelto a su orgullo, aunque por dentro estaba saltando de alegría-¡matad a esta sucia muggle!
-Me duché ayer por la noche, no estoy sucia-replicó la chica, esperando mas que sabiendo lo que ocurriría a continuación.
-¡No te atrevas a replicar a mi señor!-gritó Bellatrix y la apuntó con su varita-¡Avada Kedavra!
Amy había cerrado los ojos por si acaso, pero como no notó nada, abrió los ojos de nuevo para encontrarse una escena de lo mas divertida: Bellatrix observaba su varita con asombro, Voldemort se daba cabezazos desesperados contra la pared, mientras que Snape sacó su varita.
-Lumos-intentó, pero no funcionó.
Amy puso una sonrisa de suficiencia.
-Es inutil-dijo como si fuera la asesina en serie de una película de miedo-aquí las varitas no funcionan. Lo se porque la de mi papi no va.
-Que no soy tu padre, estúpida mocosa-repitió Voldemort cansado.
-Yo seré una mocosa, pero al menos tengo nariz-replicó ella con mala leche.
Bellatrix y Severus abrieron los ojos al máximo con la mandíbula desencajada, sin creerse lo que acababan de oir.
-Ya estamos con los chistecitos-dijo Voldemort de mal humor-¡Parece que no sabes hacer otra cosa!
-¡Pues entonces que te cocine tu padre!-gritó ella-¡Ah, no; que te lo cargaste!
-¡Ojala pudiese hacer lo mismo contigo!-gritó el mago tenebroso.
-¿Por que sigues haciendome daño de esta forma?-preguntó Amy dramáticamente-¡A ver si me muriese y te quedases como un pasmado sin saber que hacer en el mundo muggle!
-Ejem-carraspeó Severus.
-Si tienes la garganta mala, lo mejor es comerse un caramelo, voy a traerte uno a ver si me vuelven las ganas de vivir-dijo teatralmente.
-Señor... ¿por que no ha vuelto a nuestro mundo?-preguntó Bellatrix.
-Porque estamos aquí atrapados, la magia, la aparición,... nada funciona-respondió con pesar.
-Será una broma-dijo Severus esperanzado.
-¿Quiere decir que nos tenemos que quedar aquí con esta muggle?-preguntó Bellatrix.
-¡WI! ¡Fiesta morti! ¡Voy a publicarlo en Twitter! ¡Foto de grupo!-gritó la chica haciendo un baile bastante extraño.
Las caras de los mortífagos fueron épicas, los distrajo una luz, miraron hacia allí y vieron la muggle apuntandolos con una cajita extraña.
-¿Que es eso?-preguntó Severus.
-Es mi móvil, mi BlackBerry 8520-respondió enseñándoles el movil orgullosa-¿A que mola? Bueno, dejémonos de tonterías; vamos a tener que vivir los cuatro en mi casa, hasta que averigüemos como devolveros a vuestro mundo, si quereis podemos ir al zoo, pero creo que Voldemort prefiere quedarse aquí.
-Un momento, si eres una muggle ¿por qué sabes nuestros nombres, lo de la magia,...?-preguntó Snape con su característico tono frío.
-Porque en este mundo, existe una saga muy famosa de Harry Potter, donde apareceis todos vosotros, y habeis venido a parar a la casa de una de las mayores fans de la saga. Poneos cómodos que esto va para largo; vais a pasar una temporada aqui.
-¿En una casa muggle?-preguntó Bellatrix con una mueca de asco.
-Es o esto o un zoo-respondió encogiéndose de hombros-o un psiquiatra en tu caso.
Snape convirtió la risa en una tos.
-¡No te consiento que me hables así!-la apuntó con la varita-¡Crucio!
Amy se miraba las uñas de las manos.
-¿Aun con esas? No funciona la magia, Bella-le recordó ella.
-¡Cállate maldita muggle!-gritó la mortífaga.
-No te consiento que me levantes la voz en mi casa y en mi mundo-replicó ella-¡Canuto, a ella!
El perro negro, que se había quedado detrás del sofá a causa de no saber que ocurría con el humo, se tiró encima de la mujer que su dueña le señalaba, no la atacó, porque debía esperar la orden de su ama.
-Buen chico-sonrió ella acariciando al perro.
Bellatrix: Esto tiene que ser un error.
Severus: Una pesadilla mas bien.
Voldemort: Dandose cabezazos ¡No, no no... Tenían que aparecer para salvarme! ¡Crucios!
Amy: Ya vereis que bien nos lo pasamos todos, a Voldemort y a mi nos ha ido muy bien.
Voldemort: Tic descontrolado en el ojo
Amy: Bueno,... a mi me ha ido bien. Trollface
Bueno, pues lo siento por las que queríais a Draco Malfoy o a algún otro mortifago. Por cierto, cuando dejeis como mínimo dos comentarios, voy a poner una imagen en la portada que creo que os gustara. xD