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Como convivir con Voldemort y no llegar a San Mungo en el intento — capítulo 15

-¡Quitame a este chucho de encima!-gritó Bellatrix.

-Otra; que es de pura raza, es un pastor belga-repitió Amy.

-¡Que me lo quites!

-Vale... vale...-miró al perro y dijo amorosamente-ya puedes soltarla, Canuto.

Severus se puso tenso al escuchar el nombre del perro, al verlo y ver el parecido le miró sospechosamente, quizá no fueran los únicos que estuviesen allí atrapados, en caso de que Black fuera el perro... se tiraría por la ventana mas cercana.

-Bueno, si vais a vivir aquí de gratis, habrá que organizarse-opinó la muggle muy tranquila, como si lo mas normal del mundo fuera que en tu casa apareciesen personajes de ficcion-seguidme.

La muggle comenzó a andar a su típico paso a base de saltitos en dirección a su habitación, Voldemort la siguió sin importarle mucho, acostumbrado ya, Bellatrix y Snape se quedaron un momento sin saber que hacer, pero finalmente los siguieron.

Lo primero en lo que se fijaron al entrar en la habitación, fueron los posters que no se movían, tuvieron la misma idea que Voldemort al verlos por primera vez, luego se fijaron en el escudo de Gryffindor y pusieron una mueca de asco, Amy los ignoró completamente y lo primero que hizo fue poner una música estridente (NA: Que exagerados sois, es LMFAO Sorry for party rocking)

-¿Otra vez con ese grupo de los crucios?-preguntó Voldemort cansado.

-Perdona, pero LMFAO es un grupo genial, con canciones geniales-replicó ella sentada en su silla del escritorio, de esas que tienen ruedas-a lo que ibamos,... Sorry for party rocking-cantó cuando llegó el estribillo, al ver la cara de confusión de sus nuevos "invitados" paró-lo siento. Decía que vamos a tener que organizarnos, yo duermo en mi cama, como era de esperar, Voldy...

-¿Como has llamado al señor Tenebroso?-preguntó Bellatrix sin dar crédito a lo que oía.

-Mira, Tommy-Too, tambien es sorda-dijo Amy señalándola-como decía...

-¿¡QUE!-volvió a decir Bellatrix.

-Uff... Las preguntas para el final, gracias-indicó cansada-Voldemort duerme en su colchón respectivo, pero vosotros...-frunció el ceño y puso una cara de concentración, después dejó de hacer eso y cerró los ojos, y apoyó en ambos lados de la sien dos dedos, empezó a masajearse la sien como si fuera una vidente-Ammmm... Ammmm...

Los tres magos se miraron en una expresión que quería decir "Merlín, está loca de remate" -Ammm... saparajia...moco de Voldemort...peine de Bella... Champú de Snape... Bueno, creo que lo tengo-dijo abirendo los ojos de golpe para encontrarse con caras de WTF de los mortis-traemos el sofá aquí y uno duerme allí, y el otro... pedimos otro colchón, pero hoy no puede ser de modo que...-miró con una gran sonrisa de lunática al profesor de pociones-¡Esta noche duermes conmigo, Sevy! El susodicho la miró con los ojos muy abiertos mientras que Bellatrix y Voldemort se rieron, la primera abiertamente y el segundo entre dientes.

-No muerdo-le aseguró con una sonrisa lunática-bueno, a ti no.

-Yo no quiero dormir en el sofá-se quejó Bellatrix.

-Pues duerme tu conmigo-sonrió ella malevolamente.

-Soy una sangre pura, no puedes obligarme a dormir en un mugriento sofá muggle.

-Pues duerme en el suelo, aquí da exactamente igual que sangre tengas-dijo la muggle.

-No te dirijas a mi con ese tono, niña-riñó Bellatrix.

-De niña nada que voy al instituto-replicó Amy muy digna.

En aquel momento sonó su móvil, Amy paró la música y Severus cogió el teléfono (era el mas entendido en aquellas cosas) -¿Diga?

-¿Amy?-preguntó su madre extrañada-¿quien eres tu?

-Severus Snape-respondió el hombre.

-Si, claro-respondió la madre con sorna-¿tu eres Javi? ¿Como has echo para cambiar así la voz?

-Señora...

-¡Mamá!-exclamó Amy arrebatándole el móvil de las manos al mortífago-¡Mamá, no era yo!

-Ya lo se, ¿quien era?-preguntó con un tono de peligrosa suavidad.

-Un amigo-respondió rápidamente.

-¿Quien?

-Pues uno.

-¿Como se llama?

-Mam... queo que pierd... o cobertura...-simuló Amy, después se puso a hacer ruidos con la boca-bzzz...bzz...bzzz...

Colgó el móvil y suspiró aliviada, miró alrededor pero se dio cuenta de que los magos ficticios se habían ido, llegó un ruido del salón y Amy fue hasta allí, de pronto vio la jaula de Stewie que estaba abierta y vacía.

-¿Donde está Stewie?-reclamó buscando con la mirada.

Hubo un silencio incómodo en la sala mientras la muggle buscaba a su hamster, entonces Snape carraspeó y Amy se giró y vio con horror a Voldemort sujetando al pobre hamster, inmovil.

-¡STEWIE! ¿¡Que le habeis echo, malditos asesinos!-gritó consternada mientras cogía el cuerpo de su mascota-¡Stewie!-llamó con cariño y tristeza, después subió una mirada furibunda a los magos-¿Quien...demonios...ha...sido?-reclamó despacio y con odio.

Los mortis se quedaron un poco impactados, sobre todo Voldemort que nunca la había visto así.

-Es que...-comenzó el mago tenebroso-tu... rata...

-¡SE LLAMA STEWIE Y ES UN HAMSTER!-corrigió la muggle furibunda.

-Pues tu hamster-rectificó el mago-Bella abrió la jaula para verlo y... se escapó y después... Se metió en ese sitio extraño y después se quedó quieto-indicó señalando un enchufe, Amy se tapó la boca con la mano libre.

-¡ME HABEIS MATADO A STEWIE!-gritó sin poderselo creer.

-Bueno... no sufrió-dijo Voldemort muy flojito, aunque le encantaba fastidiar a la muggle, en aquel momento tenía...eh... cierto respeto hacia sus represalias.

La muggle se fue corriendo a su habitación y cerró de un portazo, los magos se miraron entre sí.

-Yo tengo hambre-se quejó Voldemort.

-Llamemos a los elfos domésticos-resolvió Bellatrix.

-Aquí no hay de eso-la reprendió Voldemort-la única que cocina es ella.

De pronto se escuchó un sollozo de parte de la muggle.

-Pues estamos arreglados-comentó Snape con sorna, los dos mortífagos lo miraron de una forma inquietante-¿que?

-Habla con ella-ordenó Voldemort.

-¿Yo por qué? Ha sido Bella-se quejó el profesor.

-Porque a ti te tiene mas aprecio-resolvió Bella-vamos, ve.

Después de una breve discusión, los tres magos se acercaron a la habitación de Amy, que seguía sollozando muy sonoramente, llamaron a la puerta.

-¡IROS A AZKABAN, PEDAZO DE INSENSIBLES!-gritó Amy desde dentro 

Snape puso una mano en el pomo y miró a los otros no muy convencido, ellos lo empujaron a dentro y cerraron la puerta

Severus los maldijo mentalmente y se quedó un poco cortado mirando a la muggle sollozar en la cama.

-Esto... Vamos a hablar-dijo Severus.

-¿De que?-preguntó la muggle con la voz ahogada por la almohada.

-De... la muerte de tu mascota-dijo con tacto.

-¡Sois unos malditos asesinos! ¡No os importan las vidas de las mascotas ni de la gente!-gritó sin levantar la vista.

Snape suspiró pesadamente y se sentó en la cama, decidió por una vez en su vida ser amable, porque el tambien tenía hambre pero ni idea de cocinar.

-Esta bien, empecemos desde el principio-decidió con una amabilidad fría-no me has dicho tu nombre.

-Que te lo diga el serpiente sin nariz-gruñó ella-ah no, no se acuerda.

Snape suspiró y enterró la cara entre las manos, aquello iba a ser dificil.