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Como convivir con Voldemort y no llegar a San Mungo en el intento — capítulo 8
Una vez en la cola de la entrada, Voldemort seguía palpándose la cabeza, en busca de un pelo que diese al traste con el insulto de la muggle.
-Voldy-lo llamó la irrespetuosa muggle-ahora tienes que decirle a esa mujer que yo tengo once años.
-¿Por qué?-preguntó fríamente.
-Porque así mi entrada sale gratis-respondió sonriente-está en mi manual del ahorrador-rata. Me lo acabo de inventar-confesó.
Voldemort la miró mal, y cuando llegaron a donde la mujer daba las entradas, la muggle sacó de su bolso de lunares de colores un monedero muy colorido tambien.
-Un adulto y una menor-pidió ella-tengo once años.
-¿Seguro?-cuestionó la mujer con una ceja levantada.
-Si, gracias por pensar que soy mayor-añadió con una sonrisa-es que vengo de una familia de personas altas. Este es mi... er... mi amigo.
La mujer miró a Voldemort y soltó un grito de terror.
-No le gusta que le contradigan-añadió Amy.
La mujer asintió muy despacio y les dejó pasar sin pagar.
-Esto de tenerte aquí es la caña-opinó Amy muy feliz-nos dejan pasar gratis ¿eso tambien ocurría en tu mundo?
-A mi no me hace falta invitación a nada, niña muggle-respondió Voldemort muy digno.
-Como sea-respondió ella-¿quieres que vallamos a ver directamente a las serpientes o prefieres darte una vuelta por la jaula de los leones?-preguntó con doble sentido y una sonrisa burlona.
-Si vamos a los leones es para que te devoren sin piedad-espetó Voldemort con odio.
-A las serpientes, pues. No quiero que te de un ataque psicótico y nos echen.
Mientras caminaban hacia La Casa de los Reptiles, (la muggle dando saltitos, como siempre) y la gente se apartaba como si estuviesen contagiados, mirando a Voldemort con miedo, al mago se le ocurrió una pregunta.
-Oye, niña muggle-le llamó-¿donde están tus padres?
-Se fueron a por tabaco-respondió en un tono dramático y después lo abrazó con fuerza-¡Ahora tu eres mi papi!
La gente los miraba aun mas extrañados, a la niña loca que gritaba "¡Papi!" y al mago tenebroso que tenía una expresión en la cara a lo "¡Crucios, una muggle repelente me esta abrazando!", después de varios forcejeos, Voldemort consiguió separar a la muggle loca, Voldemort se arrepentía de haberle preguntado aquello, pero en su defensa, pensaba que iba a responder que se la iban a llevar a un psiquiatra o a un manicomio... o a Azkaban, podría hacerse amiga de la loca de Bellatrix, aunque ella se hubiese escapado tiempo atrás.
-¡Vamos a ver las serpientes, papi!-exclamó la muggle cogiendole la mano a Voldemort, este pegó un tirón y se soltó, la muggle trató de cogerle la mano tres veces mas, pero Voldemort se soltó en todas, entonces la muggle se plantó y comenzó a gritar-¡Mi papá no me quiere! ¡Mi papi-reptil no me quiere! ¡BUAH!
La gente los volvía a mirar con caras raras (desde su distancia correspondiente), Voldemort se dio con la palma en la frente (N.A: Frente-nuca jajaj), con ganas de que su varita funcionase tan solo para matarla de una maldita vez por hacerle pasar aquella verguenza.
-¡BUAH! ¡Mi papi quiere abandonarme!-seguí gritando la muggle a pleno pulmón.
-Que no-le dijo Voldemort deseando que acabase-no soy tu padre.
-¡Mentira!-gritó exageradamente.
-Vámonos de aqui, y callate de una maldita vez-ordenó entre dientes.
-Solo si me llevas a caballito-pidió parando de llorar auntomáticamente.
-Ni loco.
-¡Porfaaaaaaaaaa!-pidió dando saltitos, emocionada.
-¡He dicho que no!
-¡Mi papi no...!
-¡Esta bien!-exclamó Voldemort desesperado-¡pero callate ya, por Salazar Slytherin!
-¡Bien!-exclamó mientras saltaba dando palmas.
Voldemort se preguntó que había sido de su dignidad mientras llevaba a la molesta y escandalosa muggle cargada en su espalda, mientras los muggles los miraban raro, y la muggle de vez en cuando le daba pataditas instándole que fuera mas deprisa.
-Si tuviera mi varita...-murmuró con nostalgia, recordando lo grande y respetado que había sido en su mundo mágico.
-¿Que dices papi?-preguntó la chica inocentemente.
-Que pesas-espetó cortante y frío-y deja de darme patadas de una vez, que no soy un caballo.
-Es que vas a paso de tortuga-dijo ella.
-Creo que estoy pagando por todos y cada uno de mis crímenes-murmuró entre dientes.
-¿Como puedes decir eso?-preguntó ella-yo me lo estoy pasando muy bien.
Voldemort soltó un montón de palabras incomprensibles en párcel, a lo que Amy respondió riendo y abrazándolo por el cuello.
-Oh... ¿piensas que soy guapa?-preguntó haciendo su propia traducción de párcel.
Voldemort simplemente pasó de ella, tan harto como estaba, al fin llegaron a La Casa de los Reptiles, y trató de sacarse a la muggle de encima.
-Ya hemos llegado-anunció-abajo.
-¡No!-exclamó agarrándose con fuerza a su cuello y cortándole la respiración-¡no me sueltes, te quiero papi!
Voldemort trató de sacarsela de encima en un intento por respirar, hecho que la muggle no sabía e interpretó como ganas de quitarsela de encima (cosa que tambien eran) por lo que se agarró aun mas fuerte a su cuello.
-No... puedo... respirar... crucio... muggle...-era lo único que pudo decir.
-¡Anda, perdona Voldy!-se excusó ella saltando al suelo con agilidad-¿por que no lo habías dicho antes?
Al ojo de serpiente de Voldemort le empezó a dar un tic, Amy le cogió de la mano y prácticamente lo arrastró hasta dentro de La Casa de los Reptiles.
Todo estaba lleno hasta arriba de reptiles (como el nombre indica), en su mayoría serpientes, a Voldemort le encantó ese lugar tan oscuro y se acercó rápidamente a un cristal desde donde lo observaba una enorme serpiente (con un gran parecido a Nagini), en seguida comenzó a sisear y el animal lo miraba con interés, Amy se puso al lado intentando sin éxito descifrar su conversación, le dio una pista cuando Voldemort la señaló como si fuera un desperdició y ella automaticamente puso una sonrisa de lunática, la serpiente la miró unos instantes y después siguió hablando con Voldy.
-¡Ja!-exclamó triunfal-hasta la serpiente dice que no eres normal.
-Dijo el hombre que susurraba a las serpientes-replicó ella burlona.
-No susurro; siseo-corrigió Voldemort.
-Yo se lo que he querido decir-replicó ella-bueno ¿te ha dicho ya si es prima de Nagini?
Voldemort no le hizo caso, en vez de eso lanzó un mensaje de socorro a la serpiente:
-Necesito tu ayuda-le dijo en párcel-esta loca de la que te he hablado me esta volviendo la cabeza loca.
-¿Y que quieres que haga?-preguntó la serpiente enfadada-yo tengo mis propios problemas, como por ejemplo estar aquí atrapada.
-VoldyPoo-lo llamó la muggle-¿le estás proponiendo matrimonio? ¡A que se lo digo a Nagini!
-Nagini está lejos de tu alcance-le recordó él con una sonrisa burlona, por lo menos su adorada mascota estaba a salvo de aquella lunática.
-Bueno, voy a por palomitas, ¿quieres que te traiga algo?
-Una forma de volver a mi mundo o una varita que funcione-respondió.
-Es que no se si tienen de eso... yo te traigo una cocacola y te sobra-acordó ella.
Voldemort la miró con odio y la vio salir de allí, una enorme satisfacción lo recorrió por dentro.
Estaba solo.
Sin la muggle.
¡Era libre!
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Amy volvió mas tarde a La Casa de los Reptiles, con una bolsa de la tienda de regalos, dos de palomitas y dos refrescos, pero no vio a Voldy ni con la serpiente de antes ni en ninguna parte.
-Oh, oh-murmuró al adivinar que habría pasado-Si es que soy tonta. ¿Como se me ocurre dejar solo a Voldy?
No se entretuvo y lo primero que hizo fue ir al Punto de Información.
-¡Se ha perdido mi Voldemort!-gritó sin aliento nada mas llegar.
-¿Que aspecto tiene el Voldemort?-preguntó la mujer que masticaba con la boca abierta un chicle de tres colores y se estaba limando sus largas uñas con una lima.
-Tiene cara de serpiente, una calva blanca y reluciente, no tiene ninguna clase de pelo y no tiene nariz-lo describió Amy muy nerviosa-y viste totalmente de negro.
-Señorita, no tengo tiempo para bromas-espetó la mujer enfadada.
-¡Que no es una broma!-gritó Amy rabiosa-¿que no tienes tiempo de buscar a un maldito lunático suelto por el zoo pero si para limarte las uñas!
-¿Un lunático suelto?-preguntó la mujer asustada.
-¡Si!-exclamó ella-cree que puede hablar con las serpientes y que es el mago tenebroso mas poderoso de todos los tiempos ¡Tengo que encontrarlo y llevarlo de vuelta a la residencia antes de que haga una locura!
-¡Oh, dios mio!-exclamó la mujer muerta de miedo olvidando sus uñas, cogió el micrófono de información, pero antes de que dijese nada, Amy se lo arrebató de las manos.
-¡Tom Riddle Gaunt!-gritó y el sonido de su voz se escuchó en todo el recinto del zoo-¡ Preséntese en el Punto de Información ahora mismo!
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Voldemort había curioseado un rato mas el reptilario y después, aprovechando la ausencia de la muggle, había salido, el problema es que no sabía por donde salir (el mapa que repartían en la entrada lo llevaba la muggle) y de pronto, sin previo aviso se encontró con dos policías muggles.
-Señor, no puede acceder a este punto-le negó uno de ellos.
-¿Y eso por que?-preguntó Voldemort molesto.
-Porque está prohibido-respondió el otro.
-¡A mi nadie me prohíbe nada!-gritó montando en cólera-¡Yo soy Lord Voldemort! ¡Y voy a pasar si me da la gana!
-Señor...-empezó el primer policia muggle, pero Voldemort lo empujó contra el otro guardia, abrió la puerta y se metió dentro, cerrando con pestillo.
-¡MUHAHAHAH!-rió Voldemort como un auntentico lunático, pero entonces algo cortó el curso de su risa; un sonido de agua y... ¿aletas?
-Y el entrenador Thomas Colon va a hacer el número con el delfín Flipper-anunció una voz con los megáfonos.
-¿Que crucios...?-empezó Voldemort cuando todas las miradas se dirigieron a él, fue a dar la vuelta pero se resbaló y terminó cayendo a la piscina-¡Ahhh!-gritó pataleando sin control-¿¡Que es esto!? ¡Quiero salir de aqui! ¡MUGGLE!
Un delfín se acercó creyendo que Voldemort era alguien para jugar, después de haber echo bastantes payasadas y de medio traumar a Voldemort, se colocó debajo para efectuar el número, Voldemort se encontró de pronto sentado sobre el lomo del delfín que nadaba a toda velocidad.
-¡Quieto!-trató de detenerlo-¿Que vas a...?
Pero no pudo continuar, porque en aquel momento el delfín se sumergió en el agua arrastrando al confundido mago tenebroso, después de un momento, emergieron del agua Voldemort tosía como un loco mientras el delfín fue a saltar por encima de una red, Voldemort intentó bajarse en medio del proceso y como consecuencia se quedó enredado en la red.
-Parece que Thomas ha decidido hacer de payaso de rodeo-comentó la voz del hombre desde la tribuna-¡con ropa incluida!
Los muggles comenzaron a reirse y Voldemort se enfadó como nunca antes lo había echo.
-¡MALDITOS SEAN TODOS LOS MUGGLES!-bramó furioso mientras intentaba desenredarse solo-¡IROS A AZKABAN VOSOTROS Y LA BOGGART MADRE QUE LES TRAJO A ESTE ASQUEROSO MUNDO! ¡CABEZAS DE TROL, ESCUPITAJO DE ESFINGE, CEREBROS DE COLAGUSANOOOOOO!
-Atención, por favor-pidió de nuevo el comentalista con un tono de voz asustado-Nos informan de que hay un loco suelto por el zoo. Salgan ordenadamente hacia las salidas de emergencia. Repito: ¡Un demente anda suelo. Salgan ordenadamente!
Los muggles, pasando totalmente del hombre, salieron corriendo y pisoteándose los unos a los otros, a Voldemort le recordó la vez que arrasó una ciudad muggle y consiguió sonreir nostálgico mientras trataba de descolgarse de la red, sin darse cuenta de que habían entrado un grupo de muggles.
-¿Es ese?-preguntó la voz de uno de los guardias.
-Si, gracias-les sonrió Amy, después gritó-¡TOM SORVOLO RIDDLE, VEN AQUI AHORA MISMO!
Voldemort dio un respingo al oir el grito, se dio la vuelta y reconoció desalentado y a la vez aliviado a la muggle y a los policías.
-¡MUGGLE!-gritó Voldemort desesperado-¡SACAME DE AQUÍ!