Marcas en el corazón — capítulo 21
-Debemos seguir - esa voz parece tan lejana.
-Debemos buscar un médico, - replica alguien - Sophia no ha despertado en tres días.
-Se te paso la mano Ethan - escucho cierta burla.
-Qué tal si la lastimaste - le espeta, la que creo que es Kat - tienen que revisarla.
-Tú sigues aquí - le dice.
-¡¿Y?! - Kat parece molesta.
-Ella no va a morir, ni a necesitar a un médico, mientras tu sigas en peligro - responde con la voz ronca.
Las voces se van haciendo de nuevo más lejanas, los párpados cada vez son más pesados, y sin más de nuevo dejo de escuchar palabra alguna, estoy tan cansada, que mi cuerpo no responde, por lo que caigo de nuevo en la inconsciencia.
Siento algo húmedo y frío en mi frente, eso se siente bastante bien, aunque el dolor horrible de cabeza, va en aumento, aunque esa sensación, lo hace un poco más tolerable, aunque no sé que parte de mi cuerpo me duela más. Además de que me siento débil y mi estómago gruñe, haciéndome ver que también tengo hambre.
Abro los ojos, me arden demasiado, pero no los cierro, me encuentro con el cielo estrellado y unas manos pequeñas y blancas, que enseguida se acompaña del cuerpo de mi hermana sobre mí.
-¡Oh, Soph! - dice aliviada, aunque no evito quejarme, mi cuerpo no está deseoso de ese tipo de demostraciones - ¿te lastime? - pregunta preocupada y alejándose de mí.
-Estoy bien - aunque la debilidad de mi voz no lo hace muy creíble.
-Hasta que despiertas - observo a Roger, aunque no lo veo muy bien en la oscuridad.
-¿Tienes hambre? - pregunta Kat, sin poner atención a nuestro acompañante.
Solo asintió, la veo alejarse, me siento, aunque eso hace que el dolor de cabeza aumente, pero no le tomo importancia, veo a Kat acercarse a una pequeña fogata, en donde veo a Ethan sentado.
-Pasaste casi 4 días inconsciente;
- me informa Roger - comenzaba a preocuparme.
-¿Qué paso? - mi voz sale un poco ronca.
-Te pusiste un poco irritable, Ethan tuvo que dormirte - responde con un ligero levantamiento de hombros.
Mi hermana regresa con lo que parece caldo, lo tomo sin prestar atención a lo que es, mi estómago en ese momento no le interesa que es lo que sea, solo sabe que necesita alimento, sin importar lo que sea.
Al sentir el líquido caliente en mi boca, el hambre se hace más atroz y en menos de lo que imagino mi plato está vacío, Kat lo nota, por lo que me quita el plato y me sirve más, después de un tercer plato por fin mi hambre se ha ido, le entrego el plato y Kat y le sonrió dándole las gracias.
-Descansen, - gruñe Ethan - nos iremos en unas horas - no entiendo porque no me ha dirigido la palabra - yo haré a primera guardia.
Nadie se niega, veo a Kat y a Roger recostarse cerca de la fogata, pero yo en estos momentos ya no tengo sueño, después de todo he dormido casi cuatro días. Por lo que obligo a mis piernas a levantarse, cuando lo hago, debo apretar los dientes, pues siento como si miles de agujas se clavaran en ellas.
Camino con lentitud hacia él, cada paso que doy duele un demonio, pero intento que mi rostro no lo haga notar, al igual que prohíbo a mi voz soltar cualquier tipo de quejido de dolor. Ethan ni siquiera me mira, sigue con su vista puesta frente a él, no le tomo importancia y me siento a su lado, aunque eso duele más que haber caminado, me muerdo con fuerza el labio para no quejarme.
Pero él sigue sin mirarme, y bueno ahora que estoy a su lado me siento un poco tonta, y también molesta, porque si me hubiera quedado donde estaba, no me dolería tanto el cuerpo. Sin embargo regresar a mi lugar, sin decir nada, sería un insulto para mis músculos.
-Gracias - no sé porque lo digo, pero ya está.
-¿Por qué? - pregunta, su voz suena lejana.
-Por no traicionarnos - suena estúpido, pero es lo más sincero que he dicho en mucho tiempo - y por mantenernos vivos.
No responde, tampoco me mira por lo que supongo que quiere estar solo, suspiro antes de ponerme en pie, cuando lo hago mis piernas gritan de nuevo, sé que no debería moverme mucho, pero no quiero incomodarlo, después de todo además de amarlo, estoy en deuda con él, ha salvado a mi hermana, eso es algo que jamás podré pagarlo.
-Gracias a ti - susurra, antes de que me mueva, y en un segundo estoy entre sus brazos - por despertar.
No sé que responder, por lo que sencillamente rodeo su cuello y oculto mi rostro en su pecho, sus brazos se aferran a mí, es como si temiera que en cualquier momento fuera a desaparecer.
-No me iré - le aseguro.
-Lo siento, - me toma el rostro con suavidad - no pensé que hubiera sido tan fuerte - sus ojos buscan los míos - eres lo que más amo, y te deje inconsciente por días.
-No pasa nada - le digo con suavidad, acariciando su mejilla - lo hiciste por nuestro bien.
Une sus labios con los míos con suavidad, acaricia mi rostro y luego juega con mi cabello, mis piernas siguen doliendo horrible, pero intento que eso no impida mi momento con Ethan, sin embargo no soy yo quien rompe el beso, y estoy a punto de volver a besarlo, pero es cuando escucho pasos.
Sin pensar en el dolor, le doy la espalda y comienzo a caminar hacia donde se ha escuchado el ruido, siento a Ethan caminar detrás de mí, está demasiado cerca, supongo que es por si me encuentro en peligro, él pueda intervenir. En ese momento el temor de que la vida de Kat pueda estar en peligro, ha hecho que el dolor apenas sea perceptible.
Los pasos cada vez son más cercanos, y al buscar en mi bota la navaja que siempre guardo en ella, me hayo con las manos vacías, pues no está en su lugar; antes de que pueda girarme, Ethan se coloca delante de mí, sin embargo no es necesario el uso de violencia, pues a nuestros pies se ha desplomado la persona que oímos caminar.
Tiene varias heridas, y supongo que ha vagado por mucho tiempo, pues está extremadamente sucio y su ropa esta vieja y rota, se ve bastante delgado y su cabello negro está demasiado alborotado.
-Se desmayó - susurra Ethan, al comprobar su pulso.
-Se ve bastante mal, - comento, mientras me hincó para verlo más de cerca, su piel se ve cetrina - dame agua - le digo a mi compañero.
-Podría ser un enemigo - me espeta.
-No podemos dejarlo morir - clavo mi mirada en Ethan.
Gruñe, pero camina hacia lo que le pedí, me siento a su lado, pue en este momento las piernas están doliendo de nuevo un infierno, vuelvo a fijar mi mirada en el hombre tirado boca abajo frente a mí, y es en ese momento que sus ojos café se clavan en mí.
-Estás a salvo - le digo sin pensar, y acaricio su cabello, para que confíe.
-Gracias - su voz apenas es audible y después de nuevo cae en la inconsciencia.
No sé ni como decir que lamento, este largo tiempo sin actualizar, espero que todavía haya alguien que lo lea, no pondré excusas, porque creo que ninguna vale de que no haya subido nada, enserio lo lamento, espero que les guste el capitulo
Capitulo dedicado a:
ana_de_cullen22