Marcas en el corazón — capítulo 27
Saber cuánto tiempo llevo corriendo, no es fácil de decidir, mis piernas duelen, claro que no es nada comparado con el dolor interno que tengo, dudo que un dolor físico pueda opacar el dolor que llevo a cuestas. Observo a mí alrededor, hace un rato que he dejado de ver personas correr, supongo que ya las pase a todas. A obscurecido, la poca luz de luna, alumbra muy poco mi camino, tal vez debería detenerme, debería descansar un rato, pero lo cierto es que en cuanto eche a correr, no pase a casa por ninguna mochila, solo corrí, queriendo alejarme, de ese dolor que parece quemar mi interior, me está destruyendo sin miramientos. Hace horas que las lágrimas se han detenido, aunque eso no quiere decir que haya dejado de doler, de hecho creo que cada hora que pasa el dolor es peor, cada vez que pienso en ella, siento como la herida se hace más profunda, no volveré a verla, no volveré a escucharla reír, no volveré a abrazarme a ella, no volveré a consolarla, no tendré nunca más a mi hermana. Ante ese pensamiento, mis piernas fallan y caigo de rodillas, de nuevo las lágrimas se hacen presentes, es la única manera que encuentro para intentar sanar un poco el dolor, aunque por más que llore, no deja de doler. Soph - escucho su voz, pero no es la que quiero escuchar. Lo siento tomarme de los brazos, no evito que me abrace, de hecho en este momento podrían atacarme y no haría el menor intento de defenderme, estoy indefensa, estoy débil, la he perdido. Está noche ya no puedo perder más, dudo que en algún momento de lo que me quede de vida, tenga algo más que perder, ya no hay nada que me interese. Yo estoy aquí - susurra, besando mi cabeza. Yo la quiero a ella - suena cruel, pero es la verdad. Lo sé - me acurruca en sus brazos, intentando disminuir mi dolor. Ninguna muerte de las muchas por las que he estado rodeada, ha hecho algo en mí, excepto la de Katherine, la de ella me ha dejado vacía, me ha dejado sin nada. Ya no existe Sophia Mendler, ya no tengo nada porque seguir luchando, ella está muerta, soy horrible, pero habría preferido mil veces que quién muriera es quien me está abrazando, o yo misma debería de estar muerta. Ella no debía morir, - mi voz suena temblorosa - hice un pésimo trabajo. No hay respuesta, él sabe como yo, que mi único objetivo se ha ido a la basura, mi único trabajo no lo he hecho absolutamente nada bien, he fracasado estrepitosamente y ese no es el problema sino que en mi fracaso, me lleve entre los pies a lo único bueno y puro que tenía, a mi pequeña niña, a mi hermanita. Chicos - ante esa voz. Me separo de Ethan, y sin ver bien a la persona, comienzo a golpearlo, si él no hubiera llegado a nuestras vidas, mi hermana aún estaría con vida, todo es su culpa, cada golpe que le doy, no hace que me sienta mejor, no hay alivio. ¡Basta! - gruñe Ethan, mientras me separa de él, y me retiene de la cintura, alejándome de Andrew. Por tu culpa, ella está muerta - gritó. No - lo escucho apenas si es audible - yo también la quería, a mí también me duele, pero yo no tuve la culpa. Si la hubieras dejado partir ayer, nada de esto habría pasado - le espeto, mientras sigo luchando con Ethan para que me suelte. No fue culpa de nadie, - la voz de Ethan es fuerte y un tanto intimidante - Andrew no tenía idea de que esto pasaría, si lo hubiera sabido, no nos habría detenido, sabemos que Kat era importante para los tres - en ese momento he dejado de forcejear - y Kat nos quería a los tres, así que mantengamos juntos y sin discusiones por ella. Por fin me suelta y sin más me alejo de los dos, no voy a huir de ellos, simplemente quiero mi espacio, quiero llorar la muerte de mi hermana. Me recuesto un tanto alejados de ellos, los escucho entablar una conversación, y es extraño, que haya tenido que pasar esto, para que ellos comiencen a tratarse. No quiero poner atención a nada de lo que hay a mí alrededor, por lo que sin más me recuesto en el césped, mi cabeza queda cerca de un tronco, cierro los ojos esperando que la inconsciencia llegue, y es casi inmediata. Sangre, cadáveres, fuego, es lo que se repite en mi inconsciente, la veo a ella, caminar hacías las llamas, por más que le grito ella no se detienen. Sophia - escucho a lo lejos, mientras siento que alguien me sacude de los brazos - Sophia - se escucha más cerca - despierta. Ante eso, mis ojos comienzan a abrirse y me encuentro en la obscuridad, es Ethan quien me ha despertado, mi corazón late con demasiada prisa, parece querer salírseme del pecho, mi respiración es un jadeo, y siento como las lágrimas ruedan por mis mejillas, sus manos las limpian. Solo fue un sueño - me consuela. Me acurruco en sus brazos, dejo que intente consolarme, nada puede mejorar mi estado de ánimo, pero no se lo digo, dejo que me abrace y me acaricie el cabello, mientras me susurra que todo estará bien, pero lo cierto es que nada está bien, al menos no para mí.
¿Qué día es? ¿Lunes? No tengo idea de que día es, ni cuánto tiempo ha pasado desde que ella se ha ido, solo camino porque Ethan me arrastra, apenas si como porque él me obliga, casi no duermo, las pesadillas me atormentan, así que solo dormito, lo que ha dejado huella, pues mis ojeras cada día van en aumento. Mi aspecto no se compara con lo horrible que me encuentro interiormente, aunque Ethan siempre me observa con preocupación, mientras Andrew apenas si me dirige la palabra, y lo cierto es que no me interesa, ya nada puede interesarme. Estoy muerta, mi cuerpo sigue sobreviviendo, pero mi espíritu se fue con ella, debo mantener con vida mi cuerpo, porque eso es lo que Kat desearía o al menos eso es lo que siempre repite Ethan. Nos hemos detenido de nuevo, y él ha ido a cazar, mientras Andrew a recolectado madera, para la fogata. Mientras yo me he dejado caer a unos metros de él, lo veo caminar de un lado a otro, mientras toma una roca y un palo bastante gordo, que comienza a hacer rodar con la roca. No prenderá - susurro. Al menos hago el intento de hacer algo - es lo que obtengo de respuesta. ¿Qué dijiste? - finjo no haber escuchado. Lo escuchaste, perfectamente - me manda una mirada ácida, por lo que frunzo el ceño - enserio ¿crees que eso es lo que quería Katherine? No te atrevas a mencionarla - gruño. Eres un despilfarro - me espeta - mírate, - me señala con cierta desilusión - no eres nada - no puedo decir nada, siento la boca seca - Kat te tenía en un altar, creía que eras valiente, que eras una guerrera, pero lo cierto es que se equivocó - camino hacía su mochila de donde saco un cuchillo, se giró hacia mí - hagámosle un favor - lo veo caminar, y no hago nada - quitarte del camino, matar tu cuerpo. ¡Andrew! - escucho gruñir a Ethan. No te metas - esa es mi voz. Él no se detiene, y lo cierto es que no quiero que se detenga, pero antes de que llegue a mí, Ethan lo tira al suelo, veo el cuchillo salir de su mano, y sin más lo atraigo hacia mí, con el poder que creí muerto, escucho gritar a los dos, no entiendo que dicen. Lo siento clavarse en mi pierna, gruño, pues esa no era mi intensión, quiero matar al asesino de mi hermana. Y en ese momento descubro que soy yo, que fui yo quien decidió esperar las horas, que soy yo la que fui débil con ella, la que acepto su capricho, que por mi culpa ella está muerta, por mi debilidad ante ella. Levanto de nuevo el cuchillo, está vez no voy a fallar, un golpe certero en el corazón y será una muerte rápida. Cierro los ojos esperando esa puñalada, pero lo que obtengo es un gruñido, en cuanto abro los ojos, veo a Ethan caer ante mí, mi corazón se acelera a límites insospechados, mi respiración se detiene al ver que se cubre el costado y veo que sus manos se llenan de sangre. Ethan - sale en un susurro, mientras me arrastro a él. Ella debía morir - le espeta Andrew y es cierto. Siempre voy a protegerte, - me sonríe, mientras lo hago recostarse y coloco su cabeza en mi regazo - aún de ti misma. Eres un idiota - le espeto, mientras siento como mis ojos empiezan a picar. Bueno ahora será más fácil que te mates - la voz de Andrew es ronca - ya no habrá nadie que te detenga, y tampoco tendrás a nadie por quien vivir. Y en ese momento entiendo, que a pesar de creer que perdí todo con Kat es una mentira, pues en ese momento que Ethan está entre mis brazos con una herida que puede ser mortal, me doy cuenta que aún lo tengo a él. Perdóname - susurro, mientras beso su frente - no me dejes - le suplico - eres lo único que tengo, eres mi vida. Tú eres la mía - a pesar de la herida sigue sonriendo. ¿Qué tan lejos queda el poblado más cercano? - le pregunto a Andrew. No lo sé - me espeta - jamás he estado por aquí. Tranquila, ángel - mientras me enseña la mano, que es la que sangra. Ante eso, me abrazo a él con fuerza, pues no se ha herido el abdomen, solo ha sido su mano, al intentar detener el cuchillo, sé que debería estar furiosa por engañarme, pero no puedo, siento tanto alivio que esté bien, que no me importa que me haya manipulado, en ese momento solo me interesa que él está bien. No vuelvas a hacer algo así - replica Andrew, mientras lo patea - casi, me da un ataque. Lo siento, - susurra, aunque sé que no es para él, es para mí - pero ya no sabía qué hacer. Gracias - ante eso me separa de él, y me mira con una ceja elevada - por no dejarme caer, por obligarme a salir de mi inmundicia, por hacerme ver que aún me quedas tú, y que no vas a dejarme. Soph - me mira fijamente - siempre voy a estar para ti. Me vuelvo a abrazar a él, no me importa nada, más que el hecho de que él sigue vivo, que estará conmigo. Y entiendo lo que me dijo Andrew, a Kat no le serviría de nada que siguiera con vida, siendo un bulto, siendo una carga, eso no puede continuar, se los debo a ella y a Ethan, es por eso que ya basta de culpas y de tenerme lastima. Es momento de seguir con mi vida.Espero que les guste el capitulo Capitulo dedicado a: Oliiii