Marcas en el corazón — capítulo 28
Abro los ojos y me encuentro en una habitación con ventanas, siento mis manos atadas, y veo una de mis manos sujeta a la que reconozco enseguida como la de Ethan, aún siento el dolor de mi pierna, pero esa herida hace meses que sucedió, veo que mi compañero no abre los ojos, los mantiene fuertemente cerrados. Ethan - llamo, pero él no parece reaccionar - Ethan. Tranquila - escucho una voz a mi espalda y recuerdo a la doctora que nos metió en todo esto - él ya no tarda en despertar, fue más complicado entrar a sus recuerdos, así que tardará unos minutos más inconsciente. ¿Estará bien? - la veo asentir - ¿puedes desatarme? - me mira con cierta duda - quiero acariciar su cabello. Camina hacia mí, y desata mi mano, me siento en la camilla y comienzo a acariciar su cabello, veo como frunce el ceño, no sé que recuerdo esté viviendo, de hecho no entiendo porque estoy despierta, si faltan unos meses de recuerdos, veo a la doctora caminar hacia los vidrios polarizados, en donde supongo están los demás sujetos que están viendo nuestros recuerdos. Sophia - llama después de unos momentos fuera, giró mi vista a ella - saliste antes de que yo te despertara de tus recuerdos - enarco una ceja - apenas si he podido mantenerte dormida, pero lo cierto es que con los recuerdos de Ethan van a ser suficientes en los últimos meses. No digo nada, pues lo cierto es que no hice nada para salir antes de los recuerdos, lo cierto es que han sido dolorosos cada uno de ellos, y de hecho sentir tan fuerte de nuevo la muerte de mi hermana, hace que las ganas de llorar de nuevo aparezcan, pero sencillamente me las trago, mientras veo a Ethan hacer muecas, necesito ya verme en sus ojos, necesito abrazarlo. Pasan como veinte minutos, en los cuales se acerca la mujer y comienza a desconectar los electrodos que había puesto en nuestras cabezas, se aleja de nosotros, mientras observo como poco a poco sus ojos grises se abren, y se clavan en los míos. Hola - saludo con una media sonrisa - ¿cómo estás? Un tanto confundido y mareado - contesta con sinceridad - ¿y tú? Bien - respondo con tranquilidad. Ya tenemos lo que necesitamos - comenta la doctora - en un momento vendrá alguien a llevarlos a sus habitaciones. ¿Habitaciones? - repite Ethan - ¿estaremos separados? Lo siento - se disculpa con una leve sonrisa - a su habitación. Eso parece tranquilizarlo, aunque me sorprende un poco que en ese lugar haya habitaciones para nosotros, pero no lo hago notar. Dos minutos después de eso, veo aparecer a un hombre bastante alto como unos dos metros, viene todo de negro y con pasamontañas, por lo que solo logro ver sus ojos negros, que nos ve sin emoción alguna. A la zona 47, habitación C-512 - repone con suavidad - mañana les enseñare un poco el lugar. Gracias - le dedico una media sonrisa, mientras veo al hombre esposar nuestras manos. No me quejo, pues en cierta forma los entiendo nos temen y estoy segura que si yo estuviera en su lugar haría lo mismo, pues somos desconocidos para ellos, cuando salimos de la habitación, observamos a otro hombre él más alto se coloca delante de nosotros y el otro se coloca detrás. Comenzamos a caminar, cuando salimos de aquello que parece ser el laboratorio, pasamos por pasillos de metal, en donde no hay ventanas y no se puede ver el exterior, así que no sé si es de día o de noche, aunque lo cierto es que eso no tiene mucha importancia. Caminamos cerca de 15 minutos, antes de que se detengan en una puerta, veo al hombre teclear una clave, para posteriormente la puerta abrirse, en cuánto salimos del lugar, observo que el cielo estrellado es lo que alumbra. Me emociono al sentir el aire golpear mi rostro y darme cuenta que estamos al aire libre, veo varios árboles rodear el camino, al igual que algunas farolas, hacia unos enormes edificios, pasamos entre varios edificios, veo un parque en medio de todos los edificios, aunque a esa hora ya no hay nadie. Pasamos unos 10 edificios, antes de que el hombre comienza a subir las escaleras de uno, que lo cierto es que ni siquiera lo identifico, a mi todos me parecen tan iguales, que sencillamente sigo al hombre. Subimos cinco pisos, que es el último piso, el hombre se dirige hacia la izquierdo en donde veo solo 3 puertas, él se dirige a la última en donde veo la C-512 que ha sido nuestra habitación asignada. De nuevo lo veo teclear algo, y la puerta se abre, nos hace una seña para que entremos, en cuanto estamos dentro, se acerca y nos quita las esposas. Lo veo salir, mientras masajeo mis muñecas. En cuanto estamos solos, observo el lugar, lo cierto es que no es una habitación, es un pequeño departamento, en donde puedo observar la sala y la cocina y un pequeño comedor, observo una puerta al fondo, a la cual me dirijo sin prestar atención a mi acompañante. En cuanto abro la puerta me encuentro con la recamara que solo consiste en una cama matrimonial, un pequeño tocador, dos buro y una puerta que supongo es el baño, pero lo cierto es que no me quedo con la curiosidad y abro la puerta en donde me encuentro con un baño sencillo, no me quejo, es más de lo que teníamos hacía unos días. ¿Por qué pareces acoplarte tan bien a esto? - pregunta Ethan a mi espalda. ¿Qué debo hacer? - lo observo sin expresión alguna - desperté antes de que vieran mis últimos meses, y si tengo que besar el piso por donde caminan lo haré. ¿Dónde quedo la Sophia valiente, que no se deja humillar por nadie? - su mirada es fría. Observar esté lugar, me hace ver que tal vez si haya un mejor futuro - susurro. Ellos nos odian - su voz salió elevada. No, no nos odian - digo con tranquilidad - solo nos tienen miedo, y tenemos que hacerles ver que no somos peligrosos. Ahora hablas como si fuéramos animales - está furioso lo puedo notar - ¿qué diablos te pasa? Estoy embarazada - suelto sin más - hace unas semanas lo descubrí, pensé que lo mejor era abortarlo - me dolía decir aquello - no quería que mi hijo viviera lo mismo que nosotros, no quería que toda su vida se la pasará escondiéndose. ¿Y creíste que yo no merecía saberlo? - su mirada de decepción me dolió. Lo hable con Andrew - ahora su mirada es de furia. ¿Andrew? - repitió con asco - ¿acaso me perdí de algo entre ustedes? ¿él es el padre? Ethan - susurro - sabes perfectamente, que el padre eres tú - estoy a nada de ponerme a llorar - y también sé que debí decírtelo a ti, pero Andrew vio la prueba, así que tuve que decírselo no porque quisiera - camino hacia él, que sigue furioso - lamento habértelo ocultado, - mientras tomo sus manos - pero estoy aterrada, cuando lo supe quise abortarlo, pero basto un minuto de pensar en su hermoso cabello castaño y sus pequeños ojos grises, en darme cuenta que ya lo amaba - las lágrimas ya salen - tengo miedo de no poder defender lo, de no poder salvarlo como con Kat - su rostro poco a poco se va relajando - soy un fracaso cuidando lo que amo, no quiero perder lo, si algo llega a pasarle, no podré superarlo, esta vez no. No estás sola - me toma el rostro con suavidad - es nuestro, y como tal lo vamos a cuidar, nada va a pasarle, no dejaré que nadie los toque.
Sé que no fue la mejor manera de decirle sobre el embarazo, pero lo necesito para protegerlo o protegerla, porque ese pequeño ser que crece dentro de mí es de los dos, y si tengo que humillarme lo haré con tal de mantenerlo a salvo, porque a pesar de aún no tenerlo en mis brazos ya es lo que más amo, porque es algo de los dos, aunque suene estúpido es muestra de nuestro amor.Bueno espero que les guste el capitulo, ya está por terminar, solo quedan a lo mucho tres capítulos más. Capitulo dedicado a:Oliiii