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El lado tenebroso de Hermione — capítulo 17

Antes de salir del despacho de Dumbledore, éste les pidió encarecidamente que no se quedaran solos con Hermione en especial Harry, pero que si deberían vigilarla y mantenerlo informado de lo que pasara, así ellos con el alma en vilo se fueron a su sala común dejando al director solo con Severus que estaba lívido y tembloroso, el hombre se lamentaba una y otra vez el no haberle creído a Hermione, le dolía recordar sus lágrimas de impotencia cada vez que ella le decía que era inocente y sobre todo le dolía recordar la noche anterior donde ella en un arrebato de lucidez decidió acudir a él y pedirle ayuda

¿Cómo pude ser tan ciego? - Se lamentaba mientras se sostenía la cabeza con ambas manos - ¿Cómo pude negarle mi ayuda?

No te culpes Severus - Trataba de tranquilizarlo Dumbledore, recordaba la noche en que Lily murió - ¿Cómo podías saber que no era ella?

Tú tuviste sospechas Albus yo he debido tenerlas también

No Severus, yo solo pensé que la magia oscura de los Horocruxes la había afectado, jamás imaginé hasta el día de ayer y hoy que lo confirmé, que fuese el propio Voldemort el que habitaba dentro de ella

En la sala común de Gryffindor, los tres chicos (Harry, Ron y Ginny) entraban por el hueco del retrato, se sorprendieron cuando vieron a unos alumnos de primer curso que salieron corriendo casi atropellándolos, se veían muy asustados y deseosos de abandonar la torre de Gryffindor; los tres chicos respiraron profundamente y se adentraron en la sala, Hermione yacía sudorosa y pálida tendida en el sofá mientras respiraba agitadamente, ella no se había percatado de la presencia de los chicos porque estos entraron sigilosos y además porque su rostro no daba a la entrada de la sala

¿Por qué no puedo salir? - Decía la castaña con la respiración entrecortada

Harry les hizo señas a sus amigos para que guardaran silencio

¡Deja de temblar Ron! - Le susurró Ginny a su hermano

¡Déjame en paz! - Suplicaba la castaña con voz temblorosa para un segundo más tarde volver a cambiar el tono de voz por uno aterciopelado pero intimidante - No puedo abandonar tu cuerpo sangre sucia, ya deja de gimotear

Ginny reprimió un sollozo y fue Harry quien se atrevió hablar, pero lo hizo como si nada hubiese ocurrido

¡Hola Hermione! - Saludó el moreno mientras la chica se sobresaltó en el sofá y Ginny lo sujetaba de la mano para que no se le acercara - ¿Estás sola?

¿A ti que te parece? - Respondió ella con una pregunta sarcástica

Harry no deberíamos… - Intentó hablar Ron, pero Harry le hizo una seña para que se callara

Bueno si, eso es evidente - Le respondió el niño que vivió a Hermione - Oye, hoy es sábado y todos están acudiendo a Hogsmeade ¿No te gustaría ir?

Si quieren vallan ustedes - Respondió la chica en tono más relajado al tiempo que se levantaba del sofá - Yo tengo mucho que hacer

Pero si ya hiciste todos tus deberes - Insistió Harry

No todos Harry - Le respondió ella apartándole cariñosamente el cabello de la frente descubriéndole la cicatriz, él tuvo que soportar una punzada de dolor al contacto con los suaves dedos de la chica, tratando de relajar la expresión de su rostro - Aun tengo un asunto pendiente

 Ginny y Ron se miraron instintivamente teniendo el mismo pensamiento, la varita de sauco; la castaña giró su rostro hacia Ginny y la contempló con pesar al ver que esta tenía vestigios de lágrimas en los ojos

Querida Ginny - Musitó - ¿Aun estás triste por cómo te traté el otro día? Discúlpame, es solo que estaba estresada - Expresó mientras le acariciaba el cabello y la pelirroja se echó para atrás y se estremeció cuando advirtió un destello rojizo en los ojos de Hermione

No tienes de que… Preocuparte - Titubeó Ginny

Si está bien - Respondió Hermione - Aunque aún sigues molesta ¿No es así?

Ginny negó con la cabeza

¿Y a ti que te pasa? - Le preguntó a Ron - Parece que hubieses tenido un encuentro con Quien - Tú - Sabes - Dijo mientras reía divertida por el comentario sarcástico

Ron esbozó una sonrisa nerviosa y los demás fingieron reír

No te preocupes Hermione - Dijo Harry - Quédate si quieres, nosotros iremos y te traeremos algo de "Honey Dunkes"

Ella sonrió agradecida

Voy por dinero, acompáñenme chicos - Les dijo Harry a Ginny y a Ron mientras subía "despreocupadamente" por las escaleras que conducían a la habitación de los chicos, Hermione volvió a tumbarse en el sofá con una expresión de fastidio

Una vez que los tres se encontraron dentro de la habitación de los chicos, Harry decidió arrojar un hechizo silenciador para que sus palabras no fuesen advertidas desde afuera

¡Silencius! - Exclamó, pero aun así hablaron en susurros

¿Estás loco Harry? - Preguntó Ron temblando - Dumbledore nos acaba de decir que no debemos quedarnos solos con ella, es decir con él ¡Ay por Merlín!

Es cierto Harry - Secundó Ginny - Salgamos de aquí

Tranquilos chicos - Dijo Harry - Solo trataba de ganarme su confianza, así no la pondremos bajo alerta y podremos vigilarla mejor, es evidente que intentará hacer algo

¿Y cómo vamos a vigilarla si nos vamos a Hogsmeade? - Inquirió Ginny

No iremos a ninguna parte Ginny - Le respondió Harry acariciándole la mejilla - Nos quedaremos aquí a vigilar lo que hace y si trata de arrebatarle la varita a Dumbledore, se lo impediremos

¿Cómo rayos vamos a vigilarla sin que ella se dé cuenta Harry? - Preguntó Ron indignado

Sencillo, con esto - Respondió el chico con tranquilidad sacando su capa invisible de debajo de su almohada

Ginny y Ron sonrieron satisfechos

Solo tenemos que fingir que nos vamos de aquí cuando en realidad no lo haremos ¿De acuerdo?

Los demás asintieron y unos minutos después Harry le quitó el hechizo a la habitación y bajó junto a los demás hasta la sala común, Hermione se mordía el labio inferior mientras le daba vueltas a su varita entre los dedos y contemplaba la chimenea

¡Adiós Hermione! - Le dijo Ginny alegremente ¿Segura de que no quieres ir?

Sí, estoy segura Ginny, vallan ustedes - Respondió ella

Los tres chicos salieron por el hueco del retrato y afuera, para su sorpresa encontraron a Dumbledore y a Severus

¿Dónde está ella? - Preguntó Severus con preocupación

Adentro, está sola - Respondió Ginny

Que no les dije que tuvieran cuidado y no… - Intentó increpar Dumbledore, pero Harry lo interrumpió

Es que ella, o mejor dicho él, trama algo señor - Dijo mientras se ajustaba las gafas que se le resbalaron hasta la punta de la nariz - Solo la tratamos como siempre y le hicimos creer que vamos a Hogsmeade como todos los demás, pero en realidad solo buscaba mi capa invisible para vigilarla, es necesario

Tienes razón Harry, eso fue muy hábil de tu parte - Reconoció Dumbledore

A mí me dio la impresión de que quería quedarse sola - Añadió Ron

Evidentemente trama algo - Soltó Severus

Bien, uno de los chicos y yo vamos a entrar nuevamente con la capa puesta, es que los tres ya no cabemos en ella - Dijo Harry evocando con nostalgia los momentos en que solía meterse bajo la capa junto a Ron y Hermione

Pero deben ser muy cautelosos - Apuntó Dumbledore

Esto me parece una locura - Sentenció Snape con el ceño fruncido

Yo te acompañaré Harry, pero se me ocurre una idea mejor - Saltó Ron con entusiasmo - ¿Qué tal si le dejamos a ellos una de estas orejas extensibles de sortilegios Weasley? Así podrán escuchar lo que sucede adentro y cualquier cosa ellos sabrán que hacer

¡Que astuto señor Weasley! - Lo felicitó Dumbledore - Ya veo que es lo que usan los jóvenes para espiar hoy en día

Es por una buena causa señor - Se excusó el pelirrojo

Severus puso los ojos en blanco

Quédese a mi lado señorita Weasley - Ordenó Dumbledore

Los chicos se echaron la capa por encima y se dispusieron a entrar sin hacer el menor ruido mientras los demás aguardaron impacientes afuera

¿Qué ocurre? - Preguntó la dama gorda bostezando pues se estaba despertando de su sueño

Nada madame - Respondió Dumbledore amablemente

Harry y Ron se adentraron nuevamente en la sala y hallaron a la chica conversando con alguien por la chimenea donde se advertía cierto resplandor de las brasas ardiendo, Harry le hizo una seña a Ron para indicarle que se acercaran, él asintió con temor mientras sostenía con fuerza la oreja extensible; afuera Dumbledore sostenía la otra oreja a la altura de su rostro para que todos pudiesen oír bien, los dos chicos ya se habían ubicado muy cerca de Hermione y pudieron comprobar que lo que advertían en la chimenea en realidad era el rostro de Pettigrew fusionado con el fuego y las brasas ardientes, Harry sintió un arrebato de ira al verlo

No sé qué pasa, no puedo abandonar el cuerpo de esta sangre sucia Colagusano, creí que sería muy fácil - Decía la chica frente a la chimenea con una mano en la cintura y la otra recostada de la pared

señor es que usted nunca practicó como abandonar el cuerpo sino como habitarlo

  • Dijo Colagusano

Tienes razón - Aceptó Voldemort hablando por la boca de la chica - Y me estoy sintiendo débil, necesito encontrar esa maldita varita y estoy seguro de que el anciano la tiene, es muy astuto y creo que comienza a sospechar algo

Harry y Ron se miraron nerviosos

¿En serio? ¿Y porque cree eso? - Preguntó el otro

Porque ha estado haciendo preguntas y eso no es lo peor, sospecho que Snape me está traicionando  - Dijo con rabia golpeando la pared con el puño - Creo que está aliado con Dumbledore y le ha llevado información sobre mí todo este tiempo

Afuera, Dumbledore miró a Ginny y a Severus alternativamente

¿Qué? Pero ¿Por qué? - Preguntó Pettigrew abriendo los ojos como platos sin poder creer lo que escuchaba - Pero no se supone que es eso lo que debía estar haciendo, fingir ante Dumbledore que le es fiel

Bueno si, tienes razón, eso mismo pensé yo, pero es que la manera en que hablaba con el viejo, con esa seguridad, me hizo dudar, es que mi muchacho es un buen actor eso no se puede negar - Dijo Voldemort con orgullo - Él no pudo morder la mano que le dio de comer, no me traicionaría a mí, a su señor, a su amo - Luego rió y añadió - Quizá lo que me hizo dudar también fue lo que descubrí sobre él

¿Qué descubrió amo? Si se puede saber claro

Está loco por esta maldita sangre sucia - Dijo señalándose a sí mismo - Y pensé que tal vez me habría querido traicionar para protegerla, como es amiga de Potter

Pero no comprendo señor, ¿Severus enamorado de una alumna? - Inquirió Colagusano intrigado

¿No lo entiendes pedazo de inútil? - Preguntó Voldemort dejándose caer en el sofá, Harry y Ron se apartaron rápidamente ya que estaban muy cerca - El pervertido está encaprichado con esta impura, él dice que la ama - Dijo esto con tono de burla mientras se llevaba el dorso de la mano a la frente en un gesto teatral  - Pero ahora que lo pienso, quizá solamente la desea como a la otra sangre sucia, la madre de Potter - Siguió Voldemort

Harry apretó los puños, le era muy difícil escuchar a su mejor amiga hablando de esa manera sobre su madre y sobre sí misma, pero no era ella, era el terrible Voldemort quien soltaba aquellas horribles palabras, por otra parte estaba sorprendido ¿Acababa de oír realmente que Severus amaba a Hermione? 

Quizá solo le dijo esa sarta de cursilerías para llevársela a la cama porque no creo que la ame realmente, es solo una sangre sucia - dijo Voldemort

Severus estaba crispado de impotencia, no soportaba oír aquel montón de basura

Me deja usted pasmado con lo que me cuenta amo- Espetó Colagusano

Sí, de verdad no creo que Severus me haya traicionado, cualquiera que osara a traicionar a Lord Voldemort se enfrentaría a su furia - Soltó con crueldad mirando directamente a Colagusano quien se estremeció y tragó saliva con dificultad

Si señor… Tiene toda la razón… yo… yo… jamás lo traicionaría - Titubeó el sirviente

Más te vale Colagusano - Respondió Voldemort en el cuerpo de la chica - Porque de lo contrario no te alcanzaría tu miserable vida para arrepentirte, por ahora debo hallar una forma de entrar en el despacho del maldito viejo sin que se dé cuenta, luego ya me encargaré de regresar a mi propio cuerpo

¿Y qué hará con la chica señor?

Ya me ha servido bastante, solo me desharé de ella una vez que despoje al anciano de la varita que necesito, ya verás mi querido Colagusano, cuando acabe con Potter y yo ascienda al poder te sabré recompensar, por ahora necesito que te vallas

Está bien amo, estaré atento a su llamado - Respondió Colagusano desde las llamas ardientes

Cuida de Nagini - Ordenó Voldemort usando los labios de Hermione

Será un honor señor - Respondió el otro haciendo una reverencia antes de marcharse y dejar la chimenea apagada despidiendo humo de las brasas

 La chica parada frente a la chimenea sonrió con malicia, se dio una leve palmadita en la mejilla y exclamó:

Gracias por servirme, pero debes quedarte quieta - De pronto su voz se tornó angustiada - Por favor déjame en paz - Suplicó mientras una gota de sangre le salía por uno de los orificios nasales, lo limpió con el dorso de su mano, pero brotaba más y más; luego su actitud volvió a cambiar - ¡Quédate quieta maldita sangre sucia! - Espetó con odio, últimamente te estás volviendo más fuerte, pero no vas a salir, no hasta que acabe con tu querido amigo usando tu cuerpo, después usaré el mío propio para acabar contigo

Todos se estremecieron de horror con aquel monologo bizarro y escalofriante, tanto que sin querer, Ron tropezó con un sillón que había tras él al retroceder horrorizado y cayó sentado sobre éste despojando de la capa a Harry; instintivamente Ron se quitó la capa de encima descubriéndose también para no dejar solo a su amigo. El cuerpo de Hermione Granger giró sobre sus pies quedando frente a los chicos mirándolos con odio

¡Hola! - Exclamó Ron mientras se incorporaba del sillón moviendo los dedos de su mano a modo de saludo y forzando una sonrisa, fue lo único que se le ocurrió en ese momento

Conque ahora les ha dado por espiarme - Exclamó Hermione con voz aterciopelada mientras desenfundaba la varita - ¡Malditos cretinos!

Pensaste que estábamos en Hogsmeade ¿No es así? Pero una vez más resultamos ser más listos que tú - Respondió Harry - ¿Qué vas a hacer ahora? -Inquirió luego sonriendo sarcásticamente - No puedes matarme, Tú mismo lo dijiste

A ti no, pero que tal a Weasley - Contestó levantando su varita por encima de su cabeza ensanchando más su macabra sonrisa y un hilo de sangre le salía de la nariz, Ron temblaba como una hoja y no fue capaz de mover su varia en su defensa, Harry desenfundo la suya para proteger a su amigo cuando ya la chica comenzaba a pronunciar la maldición asesina, pero una fuerte voz irrumpió en la sala común 

¡Expelliarmus! - Gritó Dumbledore al entrar a la sala seguido por Severus y Ginny

La varita de Hermione voló por los aires y fue a parar a la mano del anciano, la chica quedó estupefacta al igual que Ron y Harry, Ginny con un ataque de llanto se abalanzó a los brazos de su hermano comprobando que estuviese en perfectas condiciones

¿Estás bien Ron? - Preguntó mientras lloraba - ¿Y tú Harry?

Estamos bien Ginny, no llores - Respondió Ron con voz temblorosa, cuando hubo soltado a Ron, Harry la abrazó también

¡Pro… Profesor Dumbledore! ¡Profesor Snape! - Exclamó la chica con marcada sorpresa tratando de disimular ante ellos - Yo… Yo solo les hablaba a los chicos de las maldiciones, no creerán que realmente iba a matar a Ron ¿Verdad?

Se acabó el juego Tom - Dijo Dumbledore con expresión solemne mirando a la chica directamente mientras le devolvía a Ron su oreja extensible

¿Qué… Que dijo profesor? No le entiendo - Respondió la chica con sorpresa

¿No es evidente? - Preguntó Harry con lágrimas en los ojos, para él y para todos era muy difícil ver a Hermione actuar de esa manera, era difícil imaginar siquiera que era Voldemort quien habitaba en su cuerpo junto con ella - Estás perdido, ellos estuvieron afuera todo el tiempo y también escucharon lo que decían tú y esa peste de Pettigrew

En realidad ya te habíamos descubierto desde ayer - Saltó Ron

Hermione recorrió a todos con una mirada de odio, pero cuando miró a Severus suavizó la mirada, él por su parte tenía un nudo en la garganta, era muy duro comprobar que la teoría de Dumbledore y los chicos era cierta, Hermione estaba sufriendo mientras Voldemort se apoderaba de su ser

Severus hijo - Exclamó la chica extendiéndole una mano - Ya no es necesario que sigas fingiendo ante este anciano y los mocosos, es tiempo de actuar y salvar a tu señor, ¡Llama a los demás!

Severus tragó saliva con dificultad, no porque le temiera a Lord Voldemort ni a su ira, sino porque no quería ver a Hermione actuar de esa manera, sin embargo hizo acopio de todo su valor y habló

Nunca fingí - Dijo - O mejor dicho si lo hice, pero contigo, fingí estar de tu parte y serte leal, pero nunca fue así

El señor tenebroso estaba en shock, aquello no podía ser posible, lo que habían afirmado los chicos hace tiempo cuando conversaron había resultado ser cierto; su muchacho lo había traicionado, Severus Snape a quien él había enseñado tanto, aquel en quien confiaba y hasta se había convertido en su favorito le había dado una puñalada por la espalda, después de todo Bellatrix tenía razón al desconfiar siempre de él; Severus era un malnacido, un traidor

Tú… ¿Tú me traicionaste Severus? - Preguntó apuntándolo con su dedo índice

Él jamás estuvo de tu parte Tom - Terció Dumbledore

¡NO ME LLAMES ASÍ! - Gritó Voldemort con ira con la voz de Hermione

Tom Sorvolo Ryddle, estás acabado - Continuó Dumbledore

¿Cómo podías esperar que yo estuviera de tu parte cuando tú la asesinaste - Añadió Severus con rencor

¿Hablas de la otra sangre sucia? - Preguntó Voldemort

¡CÁLLATE! - Gritó Harry, y Ginny lo sujetó del brazo para que no se le acercara a Hermione

La mataste aun cuando te supliqué que no lo hicieras - Continuó Severus - Pero antes de eso yo mismo le pedí ayuda a este buen hombre que lamentablemente no pudo hacer nada por ella, pero afortunadamente hizo todo por su hijo - Dijo señalando a Harry que en ese momento sintió un arrebato de afecto por él - Lo único que Albus me pidió a cambio fue mi ayuda y se la ofrecí gustoso

Después de que te traté como a un hijo - Reprochó voldemort asqueado

Mentira - Soltó Snape - Tú nunca has pensado en los demás y mucho menos has sentido afecto

Así que me traicionaste por esa sangre sucia - Analizó Voldemort tomándose el mentón - Realmente la amabas después de todo, así como ahora amas a ésta maldita impura ¿No? - Dijo señalándose a sí mismo - Me sorprendes Severus nunca pensé que fueses tan débil, pero ¿sabes? Ese será tu castigo por haberme traicionado porque también la mataré a ella cuando recupere mi cuerpo

Severus sintió terror al escuchar esas palabras al igual que los demás, Voldemort, en ese momento hizo acopio de toda su concentración y trató de regresar a su cuerpo en la ruinosa mansión Ryddle, pero por más que lo intentó no lo consiguió, solo conseguía que de su nariz volviera a manar sangre

Lo sabía Tom - Expresó Dumbledore con satisfacción - No puedes escapar, ¡chicos salgan de aquí!  - Les ordenó a Harry, Ron y a Ginny - Severus y yo nos encargaremos de esto, avísenle a Minerva lo que está pasando, también a Hagrid y díganle a él que venga inmediatamente

Pero señor… - Trató de objetar Ginny con lágrimas en los ojos al ver a Hermione con aquella expresión de odio en el rostro

Salgan señorita Weasley - Volvió a ordenar Dumbledore - Ella estará bien se los prometo, Severus ¡sujétala!

Los chicos obedecieron, pero solo salieron de la sala común y Harry llamó a Kreacher y a Dobby porque consideró que era más rápido ya que solo los elfos podían aparecerse y desaparecerse dentro de los muros de Hogwarts 

No te acerques a mi maldito traidor - Expresó la chica mientras retrocedía mirando su propia varita que yacía fuertemente asida a la mano derecha de Dumbledore donde también estaba la famosa y preciada varita de sauco 

Severus avanzó más hacia ella

¡Lo sabía! - Exclamó ella - Tú siempre tuviste la varita anciano ¡DAMELA!

Me temo que eso no será posible Tom - Respondió el anciano moviendo su índice en forma negativa

¿Por qué está sangrando Albus? - Preguntó Severus con preocupación mientras continuaba avanzando sin quitarle la mirada de encima - ¿Por qué siempre lo hace? 

Porque se debilita hijo - Respondió Albus - Ella mantiene una lucha por su propio cuerpo y eso la debilita, aun cuando no sabía que era lo que le ocurría, la sola oscura presencia de Voldemort en su cuerpo siempre la debilitó

En ese momento un ligero crack se escuchó afuera de la sala común,y Kreacher apareció con una muy preocupada McGonagall tomada de la mano, el rostro de ella estaba pálido y apeas se podía sostener en pie

No lo puedo creer chicos - Expresó - ¿Es cierto lo que me dijo Kreacher? ¿El - que - no - debe - ser - nombrado estuvo todo este tiempo con nosotros?

Así es - Respondió Ginny hipando - Su objetivo era sacarle información a Harry y apoderarse de la varita de sauco que tiene el profesor Dumbledore, con el propósito de cumplir la profecía a su favor

¡Por Merlín! - Exclamó la mujer horrorizada

En ese momento otro "crack" volvió a escucharse y esta vez era Dobby acompañado de Hagrid al cual tuvieron que repetirle lo mismo que a Minerva porque se veía sumamente estupefacto; los dos elfos se desaparecieron nuevamente por órdenes de McGonagall, pero deberían permanecer alertas. Adentro, Hermione o al menos su cuerpo permanecía pegado a la pared fulminando con la mirada a Severus y a Dumbledore alternativamente

No te acerques maldito bastardo - Espetó tratando de alejarlo de si, haciendo que su magia se manifestara sin la ayuda de una varita, pero esta no se manifestaba simplemente ese cuerpo no le respondía a voldemort como lo hacía el suyo propio porque sencillamente no le había dedicado el tiempo suficiente para dominarlo y acoplarse a él, así como el tiempo que invirtió en averiguar cosas sobre sus adversarios

Severus al fin la tomó por los hombros, luego se ubicó detrás de ella y trató de inmovilizarla apresándole los brazos, logró hacerlo a pesar de la resistencia de ella y de sus gritos que se escuchaban afuera de la sala común, sin duda pese a que voldemort no tenía sus poderes sin la varita,  al menos le había brindado una fuerza extraordinaria a Hermione, a Severus le costaba en demasía sujetarla

¡SUÉLTAME MALDITO! - Gritaba desesperadamente

En ese momento, Hagrid entró corriendo a la sala mientras Minerva lloraba junto a los chicos afuera

¡Ayúdanos Hagrid! - Pidió Dumbledore - Por favor sujétala, debemos llevarla a la enfermería creo que allí podremos controlarla mejor

Pero profesor Dumbledore ella no es Hermione - Dijo el semigigante señalándola con un dedo tembloroso - Dobby me dijo…

Lo sé Hagrid - Respondió Dumbledore - Pero Hermione también está en ese cuerpo, debes ayudarla, es por su bien, además le arrebaté la varita y así no podrá hacerte daño

Ya basta de charlas y… ayúdame - Dijo Severus luchando por mantenerla neutralizada al tiempo que ella pataleaba

ME LAS VAS A PAGAR MALNACIDO

McGonagall y Ginny lloraban abrazadas y Harry y Ron quisieron entrar, pero McGonagall se los impidió

Ven Hermione - Dijo Hagrid extendiendo sus gigantescos brazos hacia ella - Estarás bien lo prometo

NO ME LLAMES ASÍ IMBECIL, NO SOY Hermione SOY LORD VOLDEMORT - Gritó la chica tratando de morder a Severus para que la soltara - Una vez hice que te expulsaran del colegio, pero ahora puedo expulsarte DE ESTE MUNDO

Hagrid retrocedió espantado

¿Qué esperas Hagrid? - Insistió Snape - ¡Sujétala!

El semigigante ocupó el lugar de Severus, inmovilizó a la chica con suma facilidad, con una sola de sus gigantescas manos logró a presarle los brazos; Severus respiraba con dificultad mientras trataba de aplacar sus cabellos alborotados tras la riña; Hagrid luego cargó a la chica sobre uno de sus hombros y se dispuso a salir de la sala

A la enfermería - Indicó Severus con pesar

Al salir, McGonagall estaba horrorizada, no lo podía creer, Hermione parecía otra persona, gritaba desesperada, golpeaba la espalda de Hagrid con ira en un inútil intento por conseguir su libertad, maldecía, profería amenazas y se veía bastante agresiva; definitivamente era lord Voldemort en toda la extensión de la palabra

-¡Dios mío! ¿Qué le sucede? - Preguntó la dama gorda horrorizada al verla

¡AHHHHH! Potter te mataré

         Hagrid caminaba delante y era seguido por los demás, por el camino algunos alumnos que no habían asistido a Hogsmeade así como los de cursos inferiores que no podían asistir se quedaron boquiabiertos al contemplar la escena. Al llegar a la enfermería, McGonagall le explicó lo sucedido a la señora Pomfrey quien estaba espantada; y uno dos alumnos que estaban recluidos por tener pústulas en los brazos por manipular pus de bubotubérculos salieron corriendo despavoridos al escuchar los aterradores gritos de Hermione y el relato de McGonagall. Ni modo, hubiesen preferido mantener todo aquello al margen, pero era mejor que todos se enterasen de la verdad y permanecieran alerta; lord Voldemort estaba en el castillo; por fin se conocía su paradero, de seguro la prensa no tardaría en enterarse. Hagrid acostó a Hermione sobre una de las camas mientras ella pataleaba y trataba de levantarse

         - ¡Sujétale los brazos Hagrid! - Ordenó Dumbledore

         - ¡NOOOOO!  - Decía la chica retorciéndose en aquella cama

         Hagrid obedeció, sujetó las muñecas de la chica a la altura de la cabecera, colocando sus brazos extendidos a cada lado de esta,  entonces Dumbledore apuntó su varita a una de las muñecas de ella

         - ¡Incárcero! - Exclamó y unas cuerdas emergieron de la punta de su varita que la apresaron inmediatamente, luego hizo lo mismo con la otra muñeca y posteriormente con ambos tobillos dejando a la muchacha completamente inmovilizada

         La señora Pomfrey la miraba con ojos desorbitados, apenaspodía creer lo que estaba sucediendo, Ron abrazaba a Ginny que no paraba de llorar, Harry se sentía impotente, no sentía miedo de su amiga, sino más bien tristeza, ¿Cómo era posible que ella hubiese estado sufriendo sola todo ese tiempo? Dumbledore la miraba con pesar, Hagrid limpiaba las lágrimas que emergían de sus ojos y Severus la miraba con insistencia, tratando de hallar en aquel cuerpo un vestigio por insignificante que fuese de Hermione, de su Hermione la chica que tanto amaba, pero solo estaba su cuerpo gritando improperios y tratando de zafarse para hacerles daño a todos, en especial a Harry, era muy duro verla así

         - ¡AHHHH! ¡MALDITOS SEAN TODOS! - Gritaba amenazante - ¡MALDITO SEAS Harry Potter!

         Snape se acercó a ella y le limpió la sangre que salía de su nariz con un pañuelo, ella giró el rostro hacia un lado

         - Traidor - Musitó - Eres el peor de todos - ¡JUDAS! - gritaba una y otra vez mirándolo

         De pronto, lo que sucedió a continuación conmovió y desesperó a todos, Hermione muy aterrada volvió a apoderarse de su cuerpo mientras Voldemort permanecía aletargado temporalmente

         - ¡AYUDENME! - Lloriqueaba - Por favor profesor Snape dígale que se valla y me deje, Harry ¡Perdóname! ¡Perdónenme todos por favor!

¡Por Merlín! - Exclamó Minerva

         - ¡Profesor Snape! Yo nunca quise hacerlo sufrir - Gimoteó Hermione - ¡Por Dios! 

         Severus la acarició mientras sendas lágrimas surcaban su cetrino rostro

         - ¿Hermione? - Inquirió Hagrid

         - ¡Perdóname Hagrid!

Ella lloraba desconsoladamente con la respiración agitada, y el semigigante se ubicó al otro lado de la cama para acariciarle el rostro con ternura, pero en ese momento lord Voldemort volvió a imperar

¡NO ME TOQUEN! No les va a alcanzar la vida para arrepentirse por lo que me han hecho, mírenme yo soy Lord Voldemort "El señor tenebroso"

Hagrid se apartó rápidamente provocando escalofriantes carcajadas en la chica que lo miraba con malicia

Así me gusta - Musitó -  Témanme

No quería hacer esto, pero no veo otra opción - Dijo Dumbledore - Esperaré a que los demás alumnos lleguen de Hogsmeade y los convocaré a todos en el gran comedor para revelarles esto, es necesario que todos estén preparados, "Lord Voldemort" ha regresado

Y PARA SIEMPRE - Gritó éste con orgullo en el cuerpo de la chica

También creo que tengo que avisarle a sus padres - Continuó Dumbledore

Pero Albus, ellos son Muggles - Rebatió Snape acercándose al director - No comprenderían

Ellos saben todo sobre Voldemort Severus - Contestó Dumbledore - No olvides que son los padres de una bruja, además me pidieron que la cuidara y que los mantuviera al tanto de lo que sucediera

Creo que debemos salir de aquí - Terció McGonagall

Si es cierto - Dijo la señora Pomfrey

Debemos prepararnos - Añadió Dumbledore - Contactaré a los demás miembros de la orden del fénix, creo que ha llegado la hora Harry - Dijo colocándole a éste una mano en el hombro

Harry reprimió un sollozo, no quería enfrentarse a lord Voldemort mientras permaneciera en el cuerpo de su mejor amiga. Todos salieron de la habitación, Hagrid tuvo que sacar a Severus casi a rastras porque no quería dejar a la chica sola, allí encerrada, la señora Pomfrey se fue a instalar a otra habitación porque no quería por nada del mundo quedarse allí y Harry, Ginny y Ron fueron junto a McGonagall y Dumbledore que en ese momento avisaba al señor Filch acerca de lo ocurrido y le pedía que se lonotificara a los Aurores que yacían fuera del castillo para que custodiaran la enfermería