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El lado tenebroso de Hermione — capítulo 20
Los Granger estaban devastados por lo que vieron dentro de la enfermería, esa había sido una experiencia sumamente dolorosa, pero necesaria según el criterio de ambos pues al menos pudieron charlar con su hija y transmitirle fuerzas por un momento. Tenían miedo sí, pero no por ellos sino por lo que pudiera sucederle a Hermione, no sabían cómo terminarían las cosas y se sentían impotentes al no poder hacer nada frente al sufrimiento de su hija; era la peor pesadilla de cualquier padre o madre.
Harry por su parte había intentado ir a la enfermería, pero Remus y Kingsley que vigilaban la entrada no se lo permitieron, ni siquiera cuando el chico intento ingresar bajo la capa invisible, pues Remus lo había descubierto alegando que muchas veces él mismo la utilizó así que no sería engañado tan fácilmente; pero él sentía la necesidad de hacer algo, era el elegido, tenía que acabar con Voldemort y liberar a Hermione cuanto antes; de modo que en compañía de Ron y Ginny se encaminó hasta el despacho de Dumbledore para expresarle su desesperación y ver si él ya había encontrado alguna manera de liberar a su amiga.
Severus, sentado frente al escritorio del director se sintió aliviado al escuchar sus palabras, definitivamente debían hacer algo para ayudar a Hermione y él estaba dispuesto a hacer hasta lo imposible así muriera en el intento, Dumbledore al fin había encontrado en uno de los numerosos libros que poseía lo que realmente estaba sucediendo y como combatirlo, Snape intentó preguntarle al respecto, pero justo en ese momento llamaron a la puerta
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¡Adelante! - Exclamó Dumbledore y Harry, Ginny y Ron entraron al despacho
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Disculpe la interrupción señor - Comenzó a hablar el niño que vivió - Pero es que creo que me voy a volver loco encerrado en la sala común mientras espero la clase de transformaciones, aun no logramos descubrir cómo ayudar a Hermione
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¡Oh Harry! Pues entonces llegan ustedes en el mejor momento - Dijo Dumbledore con una amplia sonrisa - Porque justo ahora acabo de decirle a Severus que he encontrado algo muy interesante al respecto
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¿En serio? - Preguntaron los tres chicos al unísono
- Tomen asiento por favor - Pidió el viejo amablemente y los chicos obedecieron sentándose junto a Severus que ya se veía bastante impaciente porque el hombre comenzara su explicación
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Ahora si, por favor profesor Dumbledore - Dijo Ginny esperanzada - Díganos todo lo que sabe
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Bueno pues, el hechizo que Voldemort está utilizando es muy antiguo y oscuro, lo encontré en este libro - Dijo el anciano mostrándoles a todos sobre el escritorio un ejemplar inmenso y bastante antiguo de "Magia oscura y sus secretos"- El hechizo se llama "Anima Transporto" y era muy utilizado por la bruja Morgana, la vieja enemiga de Merlín para literalmente trasladar su alma a otros cuerpos y hacer sus fechorías sin que fuese culpada, se cuenta que Salazar Slytherin también hacía uso de este hechizo con el mismo fin, pero supongo que Voldemort aún está experimentando con él y suponía que ya lo dominaba, por eso no puede regresar a su cuerpo cuando quiere
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Muy bien y ¿Quépodemos hacer al respecto? - Preguntó Severus impaciente mientras miraba las ilustraciones de una mujer de aspecto decrépito tirada en el suelo y a otra muy atractiva rodeada por un resplandor verdoso
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Espera hijo, es necesario que sepan todos los detalles para poder entender lo que sucede y así podremos atacar mejor el problema -Dijo Dumbledore amablemente antes de continuar explicando - Las personas a las que se les invade su cuerpo, permanecen en él junto con el alma invasora, pues esta última se alimenta del terror que causa, así como del miedo, la angustia y el dolor, al principio es muy difícil controlar el cuerpo ajeno, pero poco a poco el huésped va adquiriendo los poderes que tenía en su propio cuerpo así como otros nuevos a medida que se va fortaleciendo con el sufrimiento de suvíctima
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Eso es terrible - Comentó Ron con aprehensión
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Lo es señor Weasley - Afirmó Dumbledore - Pero hay una esperanza en medio de todo
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¿Cuál es? - Preguntó Ginny con el alma en vilo
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Pues simplemente el apoyo de todos los que la queremos hará que ella tenga la fuerza suficiente para luchar - Respondió Dumbledore - Ella tiene que poner de su parte y dejar de sentir miedo, solo así debilitará a Voldemort, En resumen, creo que es necesario continuar a su lado haciéndola sentir amada - Al decir esto miro directamente a Severus - Pero sobre todo creo que el hecho de tener un horocrux lo hace muy fuerte, ese es un punto a su favor, así que hay que hacer todo lo posible paradestruir ese horocrux que falta cuanto antes Harry
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Iré hasta al fin del mundo para encontrarlo y destruirlo si es necesario - Respondió el chico con gallardía
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Aunque creo que eso no será necesario Potter - Acotó Severus con la mirada iluminada por una idea - Pues supongo que el resto de los mortifagos, incluyendo el inepto de Pettigrew aún confían en mí y por lo tanto puedo decirle que venga a Hogwarts y traiga a la asquerosa serpiente así como también el cuerpo de Voldemort
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Suena bien - Comentó Dumbledore - Tienes razón
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Pero a mí me suena peligroso señor - Dijo Ginny - Pues si mal no recuerdo cuando Hermi… quiero decir Vol… bueno El - que - no - debe - ser - nombrado estaba hablando con Pettigrew le dijo que desconfiaba de usted
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Si señorita Weasley - Respondió Snape - Pero solo era una duda que incluso el mismo Pettigrew disipó al decirle a Voldemort que ese era mi trabajo
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Claro Ginny - Saltó Ron entusiasmado - Además el profesor Snape puede decirle a Pettigrew que quien tú sabes le ha ordenado mandar a buscar a la serpiente y al cuerpo
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Pues que así sea - Aprobó Dumbledore - Pero deberás tener mucho cuidado muchacho
Un par de horas más tarde, los chicos se encontraban en clases de transformaciones; y los miembros de la orden del fénix así como los padres de Hermione estaban de nuevo reunidos en el despacho de Dumbledore para hablar acerca de lo que éste junto con Snape y los chicos había planeado, todos estuvieron de acuerdo, incluso Alastor que siempre era el más reacio. El señor Granger estaba consciente de todo el peligro que representaría aquella misión para Snape aunque no quería admitirlo, por el momento solo quería a su hija de vuelta, pero quedaron en que se debería llevar a cabo al día siguiente. Esa noche trascurrió sin problema alguno, los chicos fueron a cenar como de costumbre, Harry intentó nuevamente ver a su amiga aunque no tuvo éxito.
Al día siguiente como a eso de las ocho de la mañana, los señores Granger entraron en la enfermería escoltados por Alastor y Kingsley, Hermione se veía bastante mal, estaba sumida en un intenso sopor, su respiración era lenta, su rostro tenía un tono azulado y despedía vaho con cada exhalación en medio de toda aquella frialdad que la rodeaba. Recordando las palabras de Dumbledore, los padres le brindaron todo el apoyo que su hija necesitaba y le dieron a entender que la amaban, pero ella no respondía. Así fue trascurriendo también aquel día, Severus por su parte envío una lechuza a Pettigrew diciéndole al ave que la llevase a donde quiera que éste se encontrase y como esos animales eran tan eficientes, su orden fue ejecutada. En la carta Severus le pedía a Colagusano que se encontraran en el bosque prohibido a media noche, luego regresó a impartir sus clases como de costumbre y dos horas más tarde recibió la respuesta afirmativa de Pettigrew.
Por la noche a la hora de la cena, Hermione Granger había despertado de su letargo, estaba muy asustada y angustiada, ansiaba verse libre de una vez por todas, pero nuevamente Voldemort volvía a apoderarse de su cuerpo
- Así me gusta sangre sucia - Dijo su boca - Que sufras porque así me siento fuerte
Y al decir esto tiró fuertemente de los brazos y logró al fin liberarse rompiendo sus ataduras, la chica miró con satisfacción sus muñecas libres de las cuales pendían las cuerdas rotas, y después también de un tirón se deshizo de las cuerdas que apresaban sus tobillos, se bajó de la cama y caminó con lentitud hacia un espejo de cuerpo entero que había junto al baño, allí se contempló con ayuda de la leve luz de la luna menguada que se colaba por los cristales de las ventanas. Su imagen era aterradora, llevaba puesta una larga bata blanca hasta los tobillos, era manga corta muy ceñida a la cintura, ella estaba descalza, sus cabellos enmarañados, su piel extremadamente pálida al igual que sus labios y sus pupilas habían adquirido un tono rojo con los bordes amarillos y a causa del debilitamiento que le producía aquella lucha interna, su nariz volvía a sangrar manchando su blanquísima bata.
- Ahora prepárense malditos idiotas - Dijo Voldemort con maldad, sabía que no podía salir por la puerta así que utilizó un pasadizo secreto que recordaba de su época de estudiante y el cual lo condujo muy lejos a unos pasillos
Voldemort en el cuerpo de Hermione caminaba tambaleando por uno de los pasillos y sonrió con placer al contemplar una estatua de Salazar Slytherin que estaba junto a otras representativas de los demás fundadores del colegio, y su sonrisa se ensanchó aún más cuando escuchó una temblorosa y aterrada voz tras de sí
- ¿He… Hermione eres tú? - Preguntó Neville Longbottom con toda la piel erizada
No hubo respuesta así que el chico enarboló su varita y apuntó a la chica amenazadoramente
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Por favor Hermione gírate hacia mí para que pueda verte, déjame ayudarte - Pidió el muchacho, pero lo que oyó lo hizo retroceder aterrado
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No creo que mi aspecto te guste Longbottom y te pido encarecidamente que ya no me confundas con la asquerosa sangre sucia - Respondió la parsimoniosa voz de la chica mientras se giraba lentamente para darle el frente
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Llamaré a los Aurores - Dijo Neville al tiempo que contemplaba con horror aquellos malévolos ojos rojos amarillentos
La respuesta fue una sonora carcajada, Neville permaneció con la varita en ristre aunque no tenía intención de lanzar ningún hechizo que la lastimara, pero Hermione o mejor dicho lord Voldemort avanzó hacia él y le propinó tal golpe que lo hizo caer al suelo aturdido; ella le quitó la varita de las manos con suma facilidad ya que él estaba sumamente debilitado, ella se alejó corriendo perdiéndose por otro pasillo oscuro. Neville entonces corrió también en la dirección contraria y no se detuvo hasta llegar al gran comedor donde gritó a todo pulmón que Hermione se había escapado de la enfermería y que además tenía su varita, todos los alumnos gritaron de terror.
- Lo que me temía - Musitó Dumbledore - Se ha fortalecido
Los Granger se abrazaron y los Weasley se levantaron abruptamente de sus asientos (Estaban ubicados en la mesa de los profesores)
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Esto no puede ser - Dijo Severus
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¿Pero cómo es posible? - Preguntó Alastor indignado - Si yo deje a Remus y a Kingsley custodiando la entrada, ellos son mis mejores Aurores
En ese momento los dos Aurores entraron corriendo con las varitas en ristre
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No sé qué rayos sucedió - Habló Kingsley - En ningún momento abandonamos nuestros puestos
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Cuando la señora Pomfrey entró para darle su cena, se encontró con la cama vacía y algunos trozos de cuerda sobre ella - Explicó Remus frustrado
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Todo el mundo debe conservar la calma por favor - Pidió Dumbledore desde el pódium al ver que algunos lloraban y otros intentaban salir del gran comedor - No pueden salir de aquí porque entonces si se expondrían
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Quizá se haya escapado por un pasadizo secreto que está allí mismo en la enfermería - Comentó Fred con preocupación dando en el clavo
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¿Y como sabes eso? - Preguntó su padre
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Conocemos Hogwarts como la palma de nuestras manos - Respondió George - Además que cierto mapa nos ayudó
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¡Dios mío! - Exclamó Remus recordando el mapa del merodeador - Es cierto, no sé cómo pude olvidarme de ese pasadizo
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¿Lo conocías? - Preguntó Alastor
Remus asintió con pesar
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Yo también sabía de él ya que al igual que los gemelos conozco Hogwarts muy bien - Respondió Dumbledore - Pero no sé cómo rayos no se me ocurrió antes
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Creo que es porque cometimos el gravísimo error de confiarnos - Añadió Severus
Ginny y Ron se habían unido a la mesa de los profesores mientras los demás alumnos hablaban entre si
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¡Dios mío! ¿Dónde está mi niña? - Preguntó Anastasia
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Todo esto me parece una terrible pesadilla - Añadió William
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Resolveremos esto del mejor modo - Trató de consolarlos McGonagall
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Bueno, en realidad no importa como escapó - Dijo Molly - Lo que debemos hacer es proteger a Harry y bueno a ella misma
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Pero ¿Dónde está Harry? - Preguntó Hagrid mirando hacia la mesa de Gryffindor
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¡Por las barbas de merlín! - Exclamó Ron llevándose las manos a la cabeza, Ginny palideció enseguida
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¿Qué sucede Ron? - Preguntaron los gemelos al unísono
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Él se quedó en la sala común - Respondió Ginny - Dijo que luego nos alcanzaba, ya debe venir en camino, yo le pedí que viniera con nosotros para que estuviera bajo la protección de los Aurores que nos custodiaban, pero ya saben cómo es él de terco
-Yo dí aviso a uno de los Aurores cuando venía hacia acá - Dijo Neville - A estas alturas ya todos deben estar alerta
- Buen trabajo muchacho - Lo felicitó Alastor mientras sacaba de su bolsillo un chivatoscopio que se movía como loco en su mano - Lo que deben hacer es esperar a que hagamos nuestro trabajo, no salgan de aquí - Pidió mirándolos a todos, luego se dirigió a Remus y a Kingsley - Ustedes dos, acompáñenme
Salieron por las puertas dobles cerrándolas tras de sí, pero la señora Granger corrió tras ellos golpeando la puerta para que la abrieran
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Necesito ayudar a mi hija, por favor ¿Que no lo entienden? - Decía desesperada
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Por favor señora Granger, confié en nosotros - Pidió amablemente Dumbledore - Aguarde aquí
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La entiendo perfectamente - Dijo Severus - Es muy difícil esperar sin hacer nada
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Pero debemos hacerlo Severus - Intervino Arthur - De lo contrario solo empeoraríamos las cosas
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Debemos recuperar a Harry y una vez que lo hagamos, entonces podremos actuar nosotros Severus - Dijo Dumbledore
Afuera, los Aurores corrían de un lado a otro buscando a la chica por todas partes, pero lo único que encontraban era algunas gotas de sangre en el piso, entonces buscaban en esa dirección pero no hallaban nada, buscaron en aulas vacías, en las salas comunes, pero no consiguieron nada, ni siquiera a Harry que para cortar camino se había metido por varios pasadizos que ya se sabía de memoria gracias al mapa del merodeador; en ese momento el chico salía de detrás del retrato de una bruja y al advertir a un par de Aurores se ocultó pues no quería que lo reprendiesen por usar los pasadizos o por andar rezagado, cuando quiso salir, esta vez vio a cuarto Aurores más, todos miraban en varias direcciones, uno de ellos se agachó a mirar una mancha en el piso y luego todos tomaron el camino de regreso
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El rastro solo llega hasta aquí, quizá se regresó - Dijo uno de ellos
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¿Cómo se habrá lastimado? - Preguntó otro
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Creo que es por él, él hace que se debilite y eso la lastima - Explicó el primero
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Parece que buscan algo ¿Qué será? - Musitó Harry para sí mismo detrás del retrato, luego al ver que los demás se retiraban, él decidió entonces salir de su escondite; sin embargo al salir, advirtió cierto dolor en su cicatriz, se llevó la mano a la frente pensando en su amiga, en que tal vez el hecho de que él se encontraba tan cerca de la enfermería le estuviera afectando
El chico caminaba por uno de los pasillos en dirección al gran comedor, pero una molesta sensación lo acompañaba, sentía una fuerte y fría mirada posada en él, entonces se paró en seco y miró hacia atrás, pero no vio a nadie, solo unas manchas de sangre tras de sí, él las miró sin entender como habían llegado allí, también miró a los retratos que parecían muy aterrados
- ¿Qué les pasa? - Preguntó Harry extrañado pero no hubo respuesta, así que continuó avanzando
Había un silencio incomodo, casi espectral, roto solo por el sonido de las pisadas de los Aurores al pasar corriendo por pasillos lejanos. Harry continuó avanzando cuando de pronto advirtió una pequeña gota de sangre que cayó al piso, él se detuvo en seco y se agachó para verla con detenimiento, en ese momento otra gota de sangre cayó, pero esa vez fue sobre su mano, él la miró con detenimiento y luego se giró hacia su derecha y observó un retrato de un mago que asustado miraba hacia el techo
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¿Que rayos es lo que sucede? - Volvió a preguntar Harry - Esto parece sangre y ¿Ustedes que miran?
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Es él - Musitó el mago del retrato - Está ahí - Señaló hacia arriba
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Así es - Respondió una voz aterciopelada desde el techo - Eso es sangre, pero está contaminada por los malditos Muggles lo que la convierte en sangre impura
Harry miró hacia el techo y se crispó de horror al ver a su amiga mirándolo con aquellos aterradores ojos, estaba completamente asida al techo con el vientre pegado a él como si se tratase de una grotesca araña humana mientras echaba su cabeza hacia atrás para poder mirarlo y al quedarle colgando hacia abajo, los enmarañados mechones de cabello castaño le caían a los lados, su bata blanca tenía una mancha de sangre a la altura del pecho, y de su nariz continuaban saliendo más gotas. Harry sintió que se le erizaron los vellos de la nuca al contemplar aquella dantesca escena, la chica sostenía en su mano izquierda una varita y en su rostro una macabra sonrisa digna de un filme de terror; en ese momento inconscientemente él se acordó de aquella película de horror que fue a ver al cine junto a Ron y a Hermione, donde el protagonista tenía un asombroso parecido con él
- ¿Por qué te quedas callado Harry Potter? - Inquirió Voldemort usando los pálidos labios de Hermione - ¿Te asombra mi poder? ¿Tienes miedo?
Harry también recordó lo que había dicho Dumbledore en su despacho, y quiso ponerlo en práctica, tenía que brindarle fuerzas a Hermione
- Hermione, sé que me escuchas - Dijo Harry hablando con determinación - Todos estamos contigo, tienes que luchar, deja de temerle, él no es nadie, está acabado, destruimos casi todos sus Horocruxes ¿Recuerdas? Estamos cerca de destruirlo y él es solo un ser digno de lástima porque jamás conoció ni conocerá el amor ni la amistad
Estas palabras parecieron enfurecer a Voldemort que le lanzó un amenazador bufido de serpiente
- Maldito mocoso - Espetó en parsel - Vas a sufrir como nunca antes
Harry salió corriendo, pero Hermione también lo hacía, corría por el techo usando sus cuatro extremidades como si fuese una araña; él miró hacia arriba nuevamente y luego solo se concentró en su huida, corría y corría al tiempo que la sangre se le helaba en las venas al escuchar el golpeteo de las vigas de madera en el techo y al percibir que todas las antorchas se iban apagando tras de sí dejando el pasillo a oscuras completamente
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¡Lumus! - Exclamó Harry iluminando la punta de su varita por si acaso las antorchas que estaban frente a él también se apagaban
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No podrás huir de mí para siempre Harry Potter - Decía Voldemort en parsel mientras lo perseguía
Harry continuó avanzando a toda carrera cuando vislumbró el vestíbulo del castillo completamente iluminado y entonces se detuvo ante las puertas dobles del gran comedor, las cuales estaban fuertemente cerradas con magia; el chico en su desesperación aporreaba la madera con los puños suplicando que lo dejaran pasar
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¡DÉJENME ENTRAR! - Gritaba - SOY Harry, ELLA VIENE TRAS DE MÍ
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¡Por Merlín! - Exclamó Dumbledore - hay que abrirle la puerta
El viejo se encaminó hacia la puerta para arrojarle un hechizo
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Harry Potter TE HARE SUFRIR COMO NUNCA - Gritaba la chica tras de sí usando la lengua de las serpientes
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No profesor Dumbledore - Suplicó Crabbe muerto de miedo desde la mesa de Slytherin - No habrá esa puerta, ella está ahí
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Pero Harry también lo está Crabbe y debemos ayudarlo - Rebatió Draco
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¿Cómo puedes decir eso Draco?- Preguntó Goyle con indignación - ¿Vamos a ponernos todos en peligro por ayudar a Potter?
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Pues sí - Respondió el rubio con gallardía - De todos modos debemos luchar, ya me cansé de tener miedo y de portar esta maldita marca que cada vez me atormenta más - Al decir esto se levantó la manga de la túnica y la camisa dejando ver la marca de mortifago que se movía
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Así se habla señor malfoy - Dijo McGonagall orgullosa y asombrada a la vez
Albus también estaba complacido, pero en ese momento junto a Severus le quitó el hechizo protector a la puerta, y se dispusieron a abrirla, pero les costaba trabajo quitar la gruesa y pesada viga que la trababa, William Granger, los gemelos y Arthur Weasley se apresuraron a ayudarlos, pero entonces algo en el exterior los hizo estremecerse de horror
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¡CRUCIO!- Gritó Hermione
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¡Ahhhhhhh!- Harry gritaba de dolor
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¡Aquí está! - Dijo Alastor desde el exterior
La puerta al fin se abrió y Severus arrastró literalmente a Harry al interior del comedor mientras Alastor, Remus, Kingsley y los demás Aurores apuntaban a la muchacha que ya había bajado del techo y apuntaba con la varita de Neville al desvalido muchacho
- Nadie va a poder protegerte de mí - Dijo la chica volviendo a hablar en parsel
Todos estaban muy asustados mirando la espantosa apariencia de la chica, Harry trató de incorporarse del piso y Severus lo ayudó, William en cambio intentaba razonar con su hija
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Hermione mi niña, por favor
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TU CÁLLATE MALDITO MUGGLE - Gritó furibunda mirándolo con sus aterradores ojos
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¡Atrápenla! - Le ordenó Alastor a sus Aurores
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NO LE HAGAN DAÑO - Gritó Anastasia muy angustiada desde la mesa de los profesores
Pero ninguno de los Aurores, ni siquiera el mismo Alastor se atrevían a colocarle una mano encima o a arrojarle algún hechizo aunque sea para aturdirla
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Ve con los demás Potter - Le pidió Severus a Harry y este obedeció ayudado por William Granger
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Lo ves Moody - Dijo la chica con voz melosa - Nadie puede hacerme daño mientras esté en el cuerpo de esta impura, pero yo sí puedo hacerles daño
Al decir esto miró a Severus con intenso odio
- ¡CRUCIO! - Volvió a gritar haciendo que el hechizo impactara sobre el pobre hombre que cayó al suelo retorciéndose de dolor - Asqueroso traidor - Luego miró a Dumbledore con maldad - ¿Tú también quieres anciano?
En ese momento un Auror intentó arrojarle un hechizo, pero ella se giró y le arrojó la maldición asesina que casi le impacta, él la esquivó por los pelos; posteriormente todos los Aurores le cayeron encima para inmovilizarla y arrebatarle la varita, pero ella, dueña de una extraordinaria fuerza se deshizo de ellos con total facilidad, cuando intentaron arrojarle otro hechizo, ella tomó al señor Filch por un brazo que sin saber nada de lo que estaba ocurriendo en ese momento pasaba junto a ellos, la señora Norris intentó defenderlo, pero la chica le propinó una patada que la hizo huir chillando de dolor. Hermione amenazaba con quitarle la vida al conserje si no la dejaban marcharse, con el brazo izquierdo lo abrazabapor la cintura mientras con la otra mano sostenía la varita a la altura del cuello de él,al tiempo que el pobre squib lloraba desconsoladamente
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Déjenlo ir - Pidió Dumbledore - Con ese cuerpo no llegará muy lejos, estoy seguro de que ya no puedes volar ¿Verdad Tom?
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YA DEJA DE LLAMARME CON EL NOMBRE DE MI ASQUEROSO PADRE MUGGLE - Espetó con rabia mientras retrocedía hacia la puerta de la entrada al castillo
Luego empujó a Filch hacia adelante y ella salió por las puertas riendo frenéticamente
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Es aterradora, es aterradora - Decía una y otra vez el squib mientras temblaba convulsivamente
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Cierren las puertas del gran comedor - Pidió Remus a los demás Aurores - Nosotros veremos hacia donde se fue, enciérrense en el gran comedor
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No puede volar, pero puede caminar por el techo - Le dijo Harry a Dumbledore cuando este se ubicó junto a él
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¿Cómo estás Harry? - Preguntó William Granger - Te pido disculpas en nombre de mi hija, estoy seguro que ella no quiso…
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Lo sé señor Granger, no se preocupe - Respondió el chico
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¿Y usted? - Volvió a inquirir el señor Granger pero está vez dirigiéndose a Severus que lucía pálido y tembloroso al igual que Harry - ¿Cómo está usted profesor Snape? Eso que hizo mi hija parecía muy doloroso
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Lo es señor Granger y el que hizo eso no fue su hija - Respondió con voz jadeante
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Lo sé pero…
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No se preocupe, estoy bien
De nuevo reinó el silencio, solo se advertían destellos blancos volando en todas direcciones por encima de las numerosas atalayas del gran castillo, sin duda en busca de Hermione
- Esa cosa no es mi hija - Gimoteaba Anastasia Granger - Quiero a mi hija de vuelta
En ese mismo instante a todos se les heló la sangre cuando escucharon una risa divertida y al girarse en la dirección en que la escucharon, vieron a través de una de las ventanas del gran comedor el celaje de Hermione que corría, luego la advirtieron desde el lado opuesto y después no escucharon nada, solo aquel silencio enloquecedor y atemorizante. Harry sentía un dolor punzante en su cicatriz y Severus y Draco experimentaban una sensación quemante en sus marcas de mortifagos; Dumbledore les hizo señas a todos para que se callaran, ya que algunos alumnos estaban desesperados, lavender Brown por ejemplo, temblaba como una hoja en brazos de Neville, Ginny, Luna y Ron no se apartaban de Harry, Severus en cambio giraba su rostro en todas direcciones, atento a todas y cada una de las ventanas del gran comedor.
De pronto un gran estruendo rompió el silencio; Hermione irrumpió en el lugar cubriéndose el rostro con los brazos, atravesó una de las ventanas haciendo añicos el vitral, sus brazos y sus pies comenzaron a sangrar debido a los cortes que se había hecho, aunque por fortuna no eran profundos; allí estaba ella, parada en el marco de la ventana rota mirando directamente a Harry con aquellas pupilas encendidas mientras reía frenéticamente
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De seguro, hoy vas a morir - Le dijo en parsel
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¿Qué dijo Harry? - Preguntó Dumbledore
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Que voy a morir - Respondió el chico desafiando a voldemort con la mirada
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NOOOOO - Gritó Ginny
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Niña estúpida -Dijo Voldemort, esta vez en perfecto inglés - Nadie podrá salvarlo de mí - Al decir esto enarboló su varita por encima de su cabeza, apuntando directamente al cielo - ¡MORSMORDRE! - Gritó
Inmediatamente se formó en el cielo la terrible marca tenebrosa, todos los alumnos comenzaron a llorar y cundió el pánico, las puertas del gran comedor volvieron a abrirse dejando entrar a los Aurores
- ¡Expelliarmus! - Gritó Arthur Weasley desarmándola
Hagrid corrió hacia ella y la sujetó, pero ella lo apartó de un empujón, él inmediatamente volvió a alcanzarla y con dificultad la llevó al centro de la gran sala
- llévala a la mesa Hagrid - Pidió Dumbledore -POR FAVOR SALGAN DE AQUÍ - Les pidió a los demás
Todos salieron en tropel fuera del comedor, había histeria colectiva, pero inmediatamente llegaron el resto de los Aurores que la habían estado buscando al igual que Remus, Kingsley y Alastor, también permanecieron en el gran comedor los miembros de la orden del fénix, Neville y Luna como únicos miembros del E.D y algunos profesores como Pomona y Filwitt, los señores Granger estaban desesperados, Harry, Ginny y Ron también lo estaban. Ella luchaba por liberarse mientras Hagrid trataba con muchísimo esfuerzo de inmovilizarla sobre la mesa de los profesores, platos y vasijas volaban por los aires en el intento
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Pobres idiotas, ya ellos vienen hacia acá - Decía la chica mientras reía con maldad - Hoy te voy a hacer pedazos Potter
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Cubran el castillo con una protección - Pidió Alastor a sus Aurores
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El momento de luchar ha llegado - Dijo Dumbledore
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Es inútil - Musitó la muchacha arrastrando las palabras - Ya llegaron
Inmediatamente un montón de nubes negras invadieron Hogwarts, llenando incluso el gran comedor
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¿Dónde está mi amo? - Preguntó Bellatrix mirando en todas direcciones
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Aquí mi querida niña - Respondió Hermione - En el cuerpo de esta sangre sucia inmunda
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No podrán hacerle daño a Harry - Dijo Ron - Y tú tampoco entretanto no tengas la varita de sauco
La mortifaga abrió los ojos desmesuradamente y Hagrid en medio del pánico, soltó su presa
- ¡HAGRID NO!- Exclamó Remus
Hermione entonces le lanzó un fuerte golpe a Dumbledore que estaba junto a Hagrid haciendo que el anciano perdiera la conciencia y entonces se apoderó de la preciada varita de sauco, Severus se apresuró a socorrer al anciano
- ¿Y qué me dices ahora Weasley? - Le preguntó con satisfacción
Si Bellatrix y Rodolphus, así como los demás mortifagos que estaban presentes no hubiesen visto aquella escena, jamás hubiesen creído que su señor se encontraba dentro de aquel cuerpo, todos sonrieron con maldad, pero solo dos de ellos se veía preocupados y temerosos, Lucius y Narcisa Malfoy contemplaban a la chica con compasión y sintieron miedo, miedo por ellos y miedo por su hijo porque ya estaban enterados por él, de lo que había sucedido en la enfermería aquella noche, su hijo Draco había traicionado al señor tenebroso y por eso deberían evitar a toda costa que Voldemort se alzara con el poder