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El lado tenebroso de Hermione — capítulo 6

Los días fueron transcurriendo, dándole paso a octubre, el clima se hizo cada vez más frío y las hojas de los arboles comenzaron a morir anunciando la presencia del otoño, Hermione no había vuelto a presentar ningún extraño comportamiento, aunque si continuó con aquellas extrañas pesadillas en las que Harry era su principal víctima. Ella adoraba ver las hojas caer mientras hacía los deberes bajo el hayajunto a sus amigos, y allí estaban ellos, Ginny estaba junto a Harry acariciándole el rebelde cabello, Hermione advirtió que Ron no dejaba de mirar a Luna Lovegood que a su vez contemplaba absorta una mariposa que revoloteaba a su alrededor

Dile que se siente con nosotros Ron - Le dijo Hermione con una sonrisa en los labios

¿De qué hablas? - Preguntó Ron fingiendo no entender

Los demás intercambiaron miradas cómplices

¡Por Dios Ron! A nosotros no nos engañas - Saltó Ginny - Estás loco por ella

¿Por quién? ¿De qué hablas?

Hermione y Harry rieron

Si hasta te pones nervioso, mírate - dijo la castaña incorporándose del suelo - pero no te preocupes yo la invito

¡Hermione! - Ron La llamaba inútilmente

¡Hey Luna! ¡Ven con nosotros! - la invitó Hermione

Ron contemplaba con nerviosismo como la rubia de mirada soñadora se acercaba hasta allí

¿Estás loca Hermione?

¿La amas? - preguntó Harry divertido

¡Oye Harry! - Protestó el pelirrojo con voz cansina - Pensé que me defenderías del ataque de estás dos

Los chicos continuaron riendo mientras la rubia se acercaba cada más y más, al legar allí, Hermione la invitó a sentarse junto a ellos y así conversaron durante la hora que tenían libre, más tarde, asistieron a una clase de estudios Muggles; la profesora Charity Burbage ya estaba en el aula mientras los chicos tomaban asiento uno por uno, la clase la compartían con Slytherin y las serpientes se encontraban supremamente molestas porque por un decreto ministerial redactado la semana anterior todos los estudiantes sin excepción tenían que cursar obligatoriamente la materia.

Abran sus libros en la página 100 por favor - Ordenó la profesora Burbage - hemos entrado en las lecciones de tecnología muggle - miró a los alumnos de Slytherin y luego agregó - los alumnos nuevos pueden conversar con los que hayan estado cursando la asignatura anteriormente para ponerse al día

Hermione, este promete ser un día muy difícil así que te ruego que te controles

  • Pidió Ron

¡Qué extraño Ronald! Lo normal es que sea yo quien te pida eso - Respondió ella

Todos obedecieron a la profesora Burbage y abrieron sus libros, algunos se extrañaron con las ilustraciones que mostraban complejos aparatos electrónicos, otros se maravillaban, algunos no entendían, pero se asombraban cuando leían las capacidades de cada uno de esos aparatos, sin embargo fingían aburrirse, como los Slytherin que bostezaban una y otra vez, pero discretamente se daban con el codo y señalaban las ilustraciones 

Esto es un teléfono móvil o celular - Continuó Burbage señalándoles un ejemplar de última generación que sostenía en alto -posee una cámara de diez megapíxeles y una memoria de dos gigabytes

¡Wow! - Se sorprendió Ron - Se parece al tuyo Hermione

Es porque es el mismo modelo Ronald

¡Valla! - Exclamó Harry - yo siempre quise ese modelo

¿Alguien aquí puede decirme cuantos megabytes hay en un gigabytes? - Preguntó Burbage    

         La única mano que se alzó fue la de Hermione como siempre, Pansy iba a hacer un comentario desdeñoso, pero Draco la detuvo a tiempo y solo se limitaba a fulminar con la mirada a Hermione

No digas nada Pansy, no la provoques- dijo

No me digas que le tienes miedo a la sangre sucia - Comentó Zabinni

 Draco lo fulminó con la mirada

Como se te ocurre que voy a temerle - dijo el rubio - Simplemente no quiero estar castigado porque de seguro esta vez la lastimaría yo, pero ya me las pagará después 

¿Solo la señorita Granger conoce la respuesta? - Volvió a inquirir la mujer y al ver que no obtenía respuestas ni siquiera de los mestizos ni de los criados por Muggles como Harry, accedió entonces  a que Hermione respondiera

La respuesta es muy simple - Comenzó a hablar la castaña - Hay mil megabytes en un gigabyte

¿Y para qué sirven los mismos? - Volvió a preguntar Burbage

Sirven como memoria para almacenar datos como fotos, videos, documentos, música y muchas cosas más - Respondió Hermione con un tono de suficiencia que desquiciaba a los Slytherin

Correcto señorita Granger, veinte puntos para su casa - luego la mujer miró al resto de los alumnos - ¿Por qué no están tomando nota?

Todos se apresuraron a obedecer y comenzaron a anotar todo lo que la profesora Burbage explicaba sobre las torres de cobertura, la electricidad y el internet

En serio, mi padre estaría maravillado en esta clase - dijo Ron

Deberías mandarle una lechuza con tus anotaciones - Sugirió Harry

Al salir de la clase, asistieron a defensa contralas artes oscuras, Hermione no sabía porque, pero de cierta forma estaba complacida de que fuera Snape quien ahora impartiera esa asignatura y hasta sintió pesar por las numerosas veces que el cargo le fue negado, pues él le resultaba muy calificado; Harry y Ron en cambio pensaban que sus habilidades se debían a sus "antiguos" servicios para el señor tenebroso.

Más tarde, cuando acabó la clase, los tres se fueron al gran comedor para tomar su almuerzo y como ya no tenían ninguna clase decidieron ir a visitar a Hagrid quien los recibió gustosamente con sendas tazas de té y rebanadas de pastel que pese a estar delicioso, a los tres les parecía hecho de piedra; más prefirieron fingir que estaba suave. Hermione hizo un gesto de fastidio cuando Hagrid tocó de nuevo el tema del incidente en la primera clase de pociones del curso

¡Por Dios! - Exclamó la castaña - ¿que nadie se cansa de hablar del tema?

Perdóname Hermione - Se excusó Hagrid riendo - Pero es que me habría encantado haber visto eso, de seguro salió corriendo llamando a su papi como la vez que Buckbeak lo "atacó" - Al decir esto hizo con los dedos un gesto para resaltar las comillas

Bueno en realidad su papá vino después - Comentó Hermione - Estaba furioso, pero solo era un melodrama porque Draco ya estaba bien y encima me gané un castigo por algo que ni siquiera recuerdo

¿Cómo dices? - Preguntó el semigigante extrañado - ¿No recuerdas lo que hiciste?

Hermione negó con la cabeza

Eso es lo más extraño de todo - Saltó Ron - Que ella no recuerda nada

Quizá tanta emoción le provocó amnesia - Bromeó Harry y todos excepto Hermione rieron con el comentario

Eso no es gracioso chicos - Protestó ella ceñuda

En la ruinosa mansión Reddle, "Lord Voldemort" y su vasallo Colagusano cavilaban acerca de los planes que tenían; el señor tenebroso se paseaba impacientemente por una de las habitaciones de la mansión con las manos en la cabeza y Colagusano lo seguía absurdamente a cada paso que daba tratando de animarlo con sus palabras

Tenga paciencia amo - Le decía - Estoy seguro de que usted podrá lograrlo

Lo lograré, de eso no tengo la menor duda - Espetó furioso deteniéndose abruptamente frente a una ventana sellada por tablas ya podridas, por cuyas hendijas se filtraba la luz solar. Con un movimiento flojo de su varita, voldemort se deshizo de las tablas y continuó hablando - Lo lograré, pero es muy difícil, lo que pasa es que cuando logro entrar no puedo controlarme, me cuesta y no he podido hallar la forma de permanecer en su cuerpo, pero lo seguiré intentando, lo único que necesito es práctica y paciencia

¡Señor! - Se atrevió a llamarlo su vasallo con voz débil levantando su tembloroso índice de plata -  Cuando usted lo logre, cuando haya logrado su objetivo, ¿yo tendré que ir con usted?

No seas estúpido Colagusano - Dijo el mago tenebroso fulminándolo con sus ojos de serpiente - Tú no puedes ir a Hogwarts, tu presencia me delataría pues el chico ya sabe que eres un animago 

El sirviente respiró aliviado sin embargo se atrevió a inquirir de nuevo solo para intentar inútilmente congraciarse con su amo 

¿Y entonces quien cuidará de usted amo?

De seguro Severus lo hará - Respondió sin vacilar - Él es mi favorito y ha sabido ganarse ese puesto a pulso

Entretanto en Hogwarts, también una pequeña tertulia entre Severus y Dumbledore se llevaba a cabo en el despacho de este último, estaban seriamente desconcertados con la misteriosa desaparición de Voldemort, los periódicos solo hablaban de lo mismo, nada de ataques de mortifagos, solo imperaba aquella extraña paz

¿Dónde crees que pueda estar? - Le preguntó Severus al director mientras colocaba un ejemplar nuevo del profeta sobre el escritorio, donde se leía claramente el siguiente titular:

"Todavía impera absoluta paz en el mundo mágico, pero todos nos preguntamos ¿Dónde está "El - que - no debe - ser - nombrado"? ¿Debemos celebrar su ausencia o temer por su regreso?"

No lo sé - Respondió Dumbledore mirando el periódico que estaba sobre la superficie de su escritorio - ¿Qué fue exactamente lo que dijo en su última reunión con sus mortifagos? - Preguntó tomando asiento, Severus hizo lo mismo frente a él

Ya te lo he dicho anteriormente Albus - Respondió Severus con voz cansina - Solo dijo que iba a ausentarse por un tiempo porque tenía un plan en mente y que ya nos avisaría, pero no dio ningún detalle sobre cuál sería su paradero

Sé que me lo has dicho antes, pero es que dedo admitir que el no saber lo que trama me pone nervioso - Confeso el hombre - ¿Y no has tenido contacto con los demás mortifagos? ¿Qué piensan ellos al respecto?

Ellos están tan desconcertados como nosotros -Respondió el profesor de pociones

  • Bellatrix está entre molesta y dolida porque él ha decidido llevarse a Colagusano y no a ella

Sea lo que sea, lo que está planeando ha de ser supremamente confidencial e importante, es como cuando regresó después de tantos años

Solo me preguntó porque se llevó a Colagusano y no a Bellatrix o a mí - Comentó Snape - ¿Será acaso que ya no confía ni siquiera en mí?

No creo que sea eso - Respondió Dumbledore haciendo un gesto de indiferencia con la mano - Quizá solo necesite algo que solo él puede proporcionarle; me pregunto que será, Dijo el anciano acariciándose la barba mientras pensaba en eso que acababa de analizar - De todos modos debes estar atento a cualquier señal Severus

Había anochecido, y todos los chicos se encontraban ya en sus respectivas salas comunes. En la de Gryffindor algunos alumnos se encontraban conversando entre sí, otros aburridos jugaban al ajedrez mágico y había quienes hacían sus deberes como Hermione que después de hacer su ronda nocturna junto a Ron se dedicó a escribir ensayos y a corregir los de sus amigos

Bien podíamos hacerlos mañana Hermione - Protestó Ron

Entonces tendríamos más deberes Ronald y no quiero que nada se nos acumule - Respondió ella recogiendo los rollos de pergamino al tiempo que Ron y Harry recogían las plumas y tapaban los botes de tinta

¿Qué hora es? - Escucharon que Neville le preguntaba a Dean

Las once y treinta - Respondió este

¡Cielos! Ya debemos acostarnos - Comentó Harry bostezando mientras se desperezaba

Si, ya es tarde - Confirmó Hermione - y mañana debemos levantarnos temprano para asistir a clases

¡Por merlín! - Exclamó Ron negando con la cabeza mientras Harry reía - ¡Que obsesión con las clases! 

Ya váyanse a dormir los dos - Espetó ella después de bostezar también, sentía que le ardían los ojos por el sueño - ¡Ven Crookshanks!

Los tres se separaron para ir a sus respectivas habitaciones, Harry y Ron se fueron a la suya mientras Hermione se perdía tras la puerta de la habitación de las chicas junto a su mascota. Dos horas más tarde, la chica se despertó de su sueño profundo; se despojó de las cobijas con excesiva parsimonia, despertando a su gato por el movimiento, descorrió los doseles de su cama y se levantó, tomó su varita que estaba sobre su mesita de noche

¡Lumus! - Exclamó y observó que las otras camas permanecían con los doseles cerrados, sus compañeras aun dormían 

Descalza caminó hacia la puerta, entretanto Crookshanks bufaba, lanzaba zarpazos al aire y le gruñía agresivamente a su ama, ella giró y le dedicó una sarcástica sonrisa; abrió la puerta del dormitorio y salió hacia la sala común ya vacía y oscura, luego se giró para mirar la habitación correspondiente a los chicos del séptimo curso y volvió a sonreír

Muy pronto - Susurró - Solo deja que practique más y podré conocer que tramas y ya ni tu estúpida varita de pluma de fénix podrá salvarte de mí

Hermione se giró entonces hacia el hueco del retrato y salió a través de él sin detenerse a escuchar a la dama gorda que le preguntaba a donde iba. El castillo estaba muy frío, pero la joven ni siquiera lo advertía bajo las plantas de sus pies desnudos, así continuó caminando sin aparente destino.

Por su parte, Severus Snape era presa del insomnio, pensaba en muchas cosas a la vez, en el señor tenebroso, en Potter, la manera en cómo podía protegerlo, pero sobretodo una cosa le llamaba poderosamente la atención; ya no pensaba en Lily, en cambio aparecía el rostro de Hermione una y otra vez dentro de su mente atormentándolo con su sonrisa, con su cabello alborotado y sus ojos cafés;  ya cansado de dar vueltas en su cama, se colocó un albornoz sobre su piyama, tomó su varita y salió de su habitación y su despacho, caminó incluso fuera de las mazmorras buscando a lo mejor en aquel paseo nocturno el preciado sueño que había perdido. Cerca de la torre de Gryffindor, se topó con el señor Filch que para variar discutía con Pevees el polstergaist

¿Qué sucede aquí? - Preguntó Snape con severidad señalándolos con la punta de su varita iluminada

Que este estúpido duende le pisó la cola a la señora Norris - Respondió el conserje acariciando a su mascota

Ya vete a dormir, la ronda terminó - Ordenó Snape - Y tú ya vete de aquí - Refiriéndose a Pevees

El polstergaist le hizo una pedorreta con la boca para burlarse de él y se alejó canturreando:

¡Quejicus grasiento! ¡Quejicus grasiento!

Ese maldito duende - Musitó Severus entretanto se alejaba y el señor Filch entraba de nuevo a su habitación

Severus continuó caminando entonces, ahora incapaz de percibir el sueño debido al disgusto que acababa de tener; y entonces la vio. La figura de una chica caminaba en dirección a la torre de astronomía, él no supo porque, pero decidió seguirla sin que ella notara su presencia, la muchacha subía por la escalera de caracol y Severus iba tras ella; cuando él vio su rostro iluminado por su propia varita y por la luz de la luna llena que se metía por los huecos de las ventanas sin cristal, advirtió que era Hermione, sus rebeldes rizos ondeaban con la brisa al igual que su larga bata de dormir adornada con encajes la cual le llegaba a los tobillos, Severus no pudo evitar pensar que se veía hermosa hasta que advirtió un detalle, Su nariz sangraba ¿Se habría hecho daño? Y ¿Por qué la chica estaba fuera de su cama a tan altas horas de la noche? ¿Qué haría en la torre de astronomía? ¿Iría acaso a encontrarse con algún chico? No, eso no podía ser - Pensó Severus dolido y sacudió su cabeza para deshacerse del pensamiento que lo turbaba, continuó avanzando sigilosamente detrás de ella hasta que llegaron a la cima. Ella tenía la mirada pérdida observando por una de las ventanas mientras extendía los brazos como si quisiera volar, por un momento Severus tuvo la sensación de que tal vez quería arrojarse por la ventana, pero ella solo parecía disfrutar de la fría brisa en su rostro y su piel, o que a Severus le parecía extraño porque a él le calaba los huesos. De pronto una lechuza marrón se posó en el alfeizar de la ventana por la que ella estaba asomada y comenzó a ulular mientras se acicalaba las alas; Hermione bajó los brazos, Severus advirtió que ella sostenía la varita de una forma peculiar que sabía que no era propio de ella, en clases de defensa contra las artes oscuras se había dado cuenta de cómo sus alumnos sostenían la varita y con cuál de las dos manos lo hacían, pero no le dio importancia al hecho porque lo que sucedió a continuación lo dejó asombrado

¡Cállate! - Le ordenó Hermione a la lechuza con voz aterciopelada - No me dejas pensar

Pero el animal continuaba ululando, con más ímpetu, la chica entonces levantó su varita y apuntó al animal con ella

Avada Keda…

¡Señorita Granger! - Exclamó Severus saliendo por fin de su escondite, la lechuza voló asustada fuera de la torre y Hermione giró sobre sus pies hasta quedar frente a su profesor - ¿Por qué iba amatar a esa lechuza? Y ¿Qué hace usted fuera de su cama a estas horas?

Él estaba asombrado y ella se llevó la mano al pecho y suspiró, al parecer él la había asustado con su "repentina presencia", pero luego le sonrió como si nada

¡Ah! Profesor Snape me asustó - Respondió la chica con voz tranquila

-Te hice una pregunta Granger

¿Qué lechuza? - Preguntó ella fingiéndose la desentendida para enmendar su error

No te hagas la tonta, sabes muy bien que había una lechuza junto a ti a la cual intentaste matar solo por el ruido que hacía

¡Ah! no lo sé - Respondió ella con una mano en la cabeza mientras miraba el piso - quizá estaba caminando dormida y así llegué aquí, quizá aún lo estaba cuando sucedió lo que usted dijo, yo no podría hacerle daño a esa…

Está bien - Respondió Severus satisfecho, quizá la joven ni siquiera estaba consciente de lo que estuvo a punto de hacer, después de todo la chica parecía taciturna, la observó bostezar un par de veces antes de agregar: - Ahora dígame ¿porque está sangrando?

¡Ah! Esto - Dijo ella tomando las gotas de sangre que salían por uno de los orificios nasales - No es nada, quizá me golpee al caminar dormida

Venga conmigo, hay que salir de aquí

Pero yo ya no tengo sueño señor - Dijo ella y se giró de nuevo hacía la ventana

¡Ya basta Granger! - Espetó él ya molesto al ver que ella lo desafiaba tan descaradamente - No puedes estar fuera de tu sala común a estas horas, debes regresar de inmediato

Ella giró el rostro, lo miró y con voz firme respondió:

Y yo le he dicho que quiero quedarme aquí, no me moleste

Ahora sí que él no soportó, por mucho que se tratara de ella, Severus no iba a estar dispuesto a soportar  su insolencia, así que caminó hacia ella y la tomó del brazo con fuerza; él estaba tan molesto que ni siquiera advirtió el ligero escozor que sintió en su antebrazo izquierdo al tocarla aunque lo hizo con la mano derecha,y Hermione reaccionó en ese momento

¡Auchhh! - Se quejó tratando de liberarse - ¿Qué hace profesor Snape? Me lastima

Venga conmigo ahora mismo señorita Granger, mañana hablaré con Minerva, pero de todos modos está castigada - Expresó Severus mientras la hacía bajar escaleras abajo

Pero ¿Por qué? - Preguntó extrañada - ¡Suélteme! 

No hasta que hayamos llegado a su sala común - respondió él - Y todavía pregunta porque está castigada

No lo sé señor - Respondió sincera, de pronto advirtió el lugar donde se encontraban - ¿Qué hago aquí?

Por si tampoco recuerda este incidente señorita Granger, déjeme recordarle que tal vez usted es sonámbula, subió hasta la torre de astronomía y estuvo a punto de matar a una lechuza con una maldición imperdonable - Espetó Severus con sarcasmo mientras la soltaba ya frente al retrato de la dama gorda, ella se tapó la boca con ambas manos

Pero ¿Cómo pude?..

Y no conforme con eso también me desobedeció al no querer regresar a su habitación, la espero mañana en mi despacho después del almuerzo

Ella, más desconcertada que nunca regresó a su habitación mientras él se dirigía a la suya, ya dispuesto a beber una poción somnífera porque ya por su cuenta no podría dormir; a la mañana siguiente muy temprano habló con Dumbledore y con McGonagall acerca de lo sucedido, Minerva estaba muy sorprendida con lo que escuchaba, pero pensaba que definitivamente la chica debía estar sonámbula porque consciente jamás habría sido capaz de hacer algo así, Albus opinaba lo mismo

No lo sé - Dijo Severus - La señorita Granger tiene algo raro,  muy raro