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Seth Clearwater: Un Ángel Enamorado. — capítulo 4
Un día soleado era el que se dejaba ver en este precioso lugar.
Me levante de mi nueva cama que parecía una echa de algodones, aunque técnicamente así era. Me dirigí Asia mi gran armario, saque ropa limpia aunque en la mayoría solo tenia vestidos, pero también ropa deportiva para cuando saliera a ejercitar mis habilidades, ropa para invierno y pantalones.
Tome un vestido color café estraple, y un saquito de color crema, unos zapatos estilo bailarina y me peine. Mi pelo lo recogí en una trenza cruzada de lado. Me caía grácil mente.
Tome mis cosas, una bolsa de mano y las cosas que se supone yo ocuparía. Me fui a la sala a tomar desayuno, solo fue un jugo de naranja y unas galletas de chocolate. Una vez lista Salí de casa para empezar la búsqueda de un trabajo para mi.
Conocía este lugar como la palma de mi mano, siempre viajaba cuando seth salía, así que no se me dificultaría nada.
Empecé a caminar por las calles, ¿Qué trabajo conseguiré? ¿Será bueno? ¿De que se tratara? Espero que sea algo fácil, ya que no se hacer mucho, pero aprendo rápido.
(***)
Ya tenia mas de dos horas caminando y aun no encontraba nada, no necesitaban ni meseras, ni ayudantes de cocina, ni nada. Estaba perdiendo las esperanzas para conseguir el trabajo cuando… vi un letrero que necesitaban a una ayudante en la biblioteca de Olympic.
Me decidí entrar para ver si me daban el puesto, cuando entre vi a una señora ya mayor de edad, y a su lado a el ángel lisar, le sonreí a ambos.
-buenos días señora-
-buenos días querida, ¿Qué necesitabas?-
-yo… vi un letrero donde necesitaba a una chica-
-si, como veras ya estoy grande de edad, y necesito que me ayuden con mi tienda-
-¿entonces me dará el trabajo?-
-se nota que eres una buena persona, además me inspiras confianza así que… si, tienes el trabajo pequeña-
-oh, muchas gracias señora-
-no tienes nada que agradecerme pequeña, me aras un gran favor-
-¿Cuándo empiezo?-
-¿te parece si mañana bienes?
-claro que si, aquí me tendrá a primera hora, yo… gracias-
-no me agradezcas nada- se empezó a reír.
-este bien, entonces mañana estaré aquí presente-
-claro pequeña, nos vemos mañana-
-si-
Salí de la tienda de libros y me dirigí a casa de nuevo, pero alguien me paro.
-oye, felicidades-
-oh gracias lisar, pensé que jamás lo encontraría, llevaba toda la mañana y parte de la tarde buscándolo-
-no desesperes, mi protegida es una buena persona y le aras bien-
-espero que si, no te preocupes que también la cuidare yo-
-¿y tu protegido?-
-aun no lo veo, pero espero encontrármelo pronto-
-pues si el no viene a ti, dale un empujoncito-
-ya entendí- le dije divertida.
-ojala que si, ve a descansar pequeña Azurá-
-creo que tienes razón, caminar no es lo mio, tiene razón Cloe, tengo que entrenar mis habilidades humanas-
-si, tiene mucha razón, haber si por la noche me doy una vuelta-
-claro, nos vemos luego-
Me despedí de lisar y me fui a casa, estaba cansada, mis pies dolían. Creo que mañana seria un día algo pesado, al menos mientras me acostumbro.