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Los juegos del hambre: Cato y Clove — capítulo 2
Despues de los entrenamientos Cato me vió y fue hacia mi
-¿Estas lista?
-Si, entonses ¿Vamos a tu casa?
-Si, pero primero vamos a tu casa por el bañador
-Okey pero no creo que voy a subir yo sola porque la verdad es que no le caes muy bien a mi papá- dije, pero ere obvio que el ya lo sabia y lo supo de la manera mas vergonzosa.
Un dia llegé con Cato a casa para presentarselos amis padres, mamá pareció feliz de que al fin encontrara el amor, pero papále hizo un millón de preguntas y cuando Cato ya se iba ensaba a punto de cerrar la puerta de la casa para irse pero antes de eso papá dijo:
-No me agrada, Clove.
-Si, clovie ya sé que no le caigo bien, pero solo te necesito ati para ser feliz- dijo Cato
-Esta bien, voy por el bañador
Fuimos en el auto de Cato y subí por mi bañador aescondidas.
-Lo traigo ya en la mochila, vamos- dije mientras el me miraba y a mi me encantaba su cara y no soporté y lo besé, y entonces salió mi papá y nos vio besandonos.
-Buenos señor- dijo Cato trando de oculta la verguenza
-Buenos dias- respondió papá- ¿Adonde vas Clove?
-a...a...a la casa de Tris a hacer un proyecto escolar- dije tratando de crear una mentira, pero las mentiras no se me dan bien.
-¿Y qué hace el cintigo?- prenguntó papá obviamente a punto de estallar de rabia
- El me va a llevar- respondí subiendome al carro
-Está bien, te llamo alrato, Clove-dijo papá mirando con cara asesina a Cato
-Si, papá- le dije ocultando la verguenza