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James Sirius y el cáliz de fuego — capítulo 8
Temblando- Hombres G
Y me hace gracia tu manera de contarlo
Como el que cuenta que ha pensado
Que ha decidido que seguimos siendo amigos
Y yo… estoy temblando.
Y otra vez estaba el allí sentado en la mesa de la sala común de Gryffindor enfrente de Ameline. Casi todos los Weasley estaban allí.
-No, no, no… ustedes, todos están locos, no es posible que Malfoy esté enamorado de mi, es una absoluta tontería-. Les decía Rose.
-Oye… oye cálmate Rosie, Hugo no tarda en llegar y ya sabes como se pone-. Dijo Domenique.
-Rose tiene aproximadamente tres, no… cinco horas que dijimos eso y tu sigues con los mismo-. Fred le rodeó los hombros.
-¡Es que no!-.
-Bien, correcto, no esta enamorado ¿Entonces?-. Roxye cruzó los brazos.
-Se ha vuelto loco-. James miró a Ameline y rodó los ojos.
-¿Por qué no se quiere dar cuenta de que sí le gusta?-.
-Créeme que así son las cosas, uno nunca se dio cuenta-. La pelirroja enarcó las cejas.- Y por lo visto los Weasley menos lo hacen… creo que eso lo heredaron de su tío Ron-.
-Oye… eso no es cierto-.
-Hay James claro que sí, tu tío Ron tardó casi siete años en darse cuenta de que Hermione estaba enamorada de él-.
-Bien, eso es cierto, pero creo que yo me daría cuenta a leguas-. Ameline casi se carcajeó.
-¿Qué?-.
-Nada, es que eres muy absurdo James-.
-Bueno ya… ¿Me ayudas con las respuestas de todas las cartas que recibí hoy?-.
--¿Qué me darás a cambio?-.
-No lo sé, lo que quieras-.
-No olvides estas palabras-.
-Lo prometo-.
-Bien, vamos-. Ameline tomó sus cosas y se acercó a Liand.- Le ayudaré con sus cartas-.
-Meli, es hora, no dejes pasar más tiempo, es tu oportunidad-.
-No lo sé Liand… es complicado, no se si sea bueno decírselo-.
-¿Hablas de decirle a James lo que sientes por él?-. Le preguntó Roxye susurrando y Meli miró furiosa a Liand.
-No fui yo-.
-No, fue Fred, era obvio, mi hermano me contó todo-.
-Sí, hablo de eso-. Dijo Meli suspirando.
-Hazlo, total ¿Qué puedes perder?-.
-Su amistad-.
-Jame son es así-. Le aseguró su amigo.
-De acuerdo… lo haré-. Liand la abrazó y luego le besó la mejilla.
-Suerte-.
-Gracias-. Caminó hacia James y el chico la tomó de la mano, ambos salieron por el hueco del retrato, permanecieron callados hasta que entraron en la biblioteca. Buscaron una mesa alejada de todo y de todos y el azabache sacó un paquete de cartas.
-No entiendo, no sé porque tanta carta-.
-Bueno, hoy eres la noticia, bueno por ahora-.
-Cierto… veámosla primera es de… oh es de Harry Potter-. Imitó la voz de una niña.- El famoso Harry Potter-. Y Ameline sonrió.- Veamos que dice: Hola hijo… valla yo… créeme que estoy intentando pensar lo que mi padre me diría pero creo que esta vez me limitaré a decir lo que yo siento, es… es un juego rudo, no me agrada la idea de que puedas vivir lo mismo que yo (Tú sabes C.D) pero fuera de todo, estoy emocionado, recuerda siempre que lo importante no es ganar sino el luchar por hacerlo, no dejes que te hagan menos ni te subestimen, pero tampoco te eleves, las pruebas no son cualquier cosa, espero saques lo mejor de ti, porque tienes muchas cualidades, si necesitas un consejo, apoyo o lo que sea recuerda que aquí estoy yo. Te quiero hijo. Tu padre… Harry-. James tenía los ojos brillosos y Ameline creyó que lloraría.- Siempre encuentra las palabras para… no sé que-.
-Para llegar a tu corazón-.
-Sí, no sé como lo hace-.
-Es tu padre y te ama, es por eso, es lo mismo que pasó con Lily Potter y el… ella lo ofreció todo, hasta su vida por el-.
-Es que yo creí que Albus…-.
-Basta de hablar de el-. Le dijo Ameline con cierto reproche.- Ahora es tu momento-. Le limpió la pequeña lágrima que comenzaba a caer cuando vio que su actitud había cambiado, frunció el ceño y le salía humo por los ojos.-¿Qué pasa?-. Siguió la mirada del chico y vio a Albus y Lysander entrar en la biblioteca cargando un par de libros, tomados de las manos y riendo. Se perdieron en un estante pero James los pudo ver por el agujero de un libro que no estaba. Albus se colocó frente a ella y le acarició la barbilla. La chica se sonrojó y le ojiverde intentó besarla pero la rubia se volteó. Lo jaló d ela mano y salieorn d ela biblioteca.
Ameline se dejó caer en la mesa y James pegó en ella con el pulo.
-Oye… la mesa no tiene la culpa-.
-Odio verlos juntos-.
-Se gustan ¿Qué quieres hacer?-.
-Decirle a ella lo que siento-. Meli abrió los ojos.
-¿Cómo?-.
-Sí, decírselo-.
-¿Y de qué serviría?_.
-No lo sé-.
-Créeme Jamius no serviría de nada-. El chico la miró.- Es simple, si ella quiere a Albus… no lo dejará por ti-.
-¿Cómo lo sabes?-.
-Por que tú quieres a Lysander y el hecho de que te yo te diga que te quiero no cambiaría nada, lo que sientes por ella o por mi… el hecho de que Fred me haya dicho lo que siente por mi, no cambió nada lo que siento por ti, ni por el, los sentimientos de Lysander no cambiarían-. Le espetó ella enojada.
-Un momento, párate allí y en reversa… din… ahora sí, de nuevo-.
-James Sirius no me hagas repetirlo-. Ameline soltó una lágrima y temblaba, cerró los ojos.- Yo… yo te quiero a ti, yo… yo sí siento algo más por ti-.
-¿Enserio?-.
-Sí, he intentado decirlo desde hace mucho tiempo pero… no podía, tu sabes mis razones, no era lo suficientemente segura-.
-Sí, lo sé, como si no te conociera-.
-Ese es el punto, ahora si… ¿Lo entiendes? No cambio en nada, tu sigues queriéndola a ella, nada cambio, así es lo mismo-. Meli no lo miraba, no podía.- Lo que no quiero es perder tu amistad-.
-Eso nunca lo perderás-. James la hizo que lo mirara.- Yo… no sé ni que decir-.
-No digas nada-. Ella se llevó una mano al cabello y James vio sus manos temblorosas.
-No tiembles-.
-Es… estoy bien-. Ella se soltó de los brazos de James.
-Meli…-.
-¿Podemos dejar esto para después?-.
-Yo… claro-. Ella lo abrazó por el cuello y le besó la mejilla. James le rodeó la cintura abrazándola fuertemente.- Te quiero James-. Ella lloraba.
-Yo también Meli-.
-Pero no más que yo-. Le dijo sonriendo y James sólo suspiró.
-Bien, me voy-. Se levantó y caminó limitó a llorar. Salió de la biblioteca y corrió por el pasillo hasta caerse y tirarse allí a llorar intentando detener la homorragia de la rodilla. Se abrazó las piernas y lloró silenciosamente.
Fred Weasley caminaba buscando a Alice Longbottom, habían quedado de estudiar para su examen
De Runas cuando la vio allí tirada con las manos ensangrentadas. Se alarmó y arrodilló frente a ella.
-Meli… ¡Por Merlín! ¿Qué pasa?-. La vio levantar la mirada llorosa y la abrazó.
-No me sueltes Fred, por favor-.
-No lo haré, calma, no lo haré-. Se aferró a ella tanto como ella a el mientras manchaba su camisa de sangre.
Hola a todos, espero anden muy bien y les guste el cap, si sí, dejen muchos comentario.
Los quiero
Besitos
Aliineepotters <3
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