The call of the Angels — capítulo 2
Capítulo I: La iniciación.
-Señor…
-¿Si dime? ¿Qué es lo que sucede? –Dijo una persona de cabello amarillo muy claro, con orejas puntiagudas y ojos grises claros-
-Ha llegado el último, de los elegidos, pero… -Dijo la otra persona el cual también poseía el cabello amarillo pero tenía los ojos azules, se le acercó a la oreja y le dijo algo en un susurro inaudible hasta para los demás elfos que estaban presentes.-
-¿Cómo dices? Eso es imposible… Vamos… -Dijo el elfo al cual llamaban Aegnor, cuando llegaron al cuarto, en el cual vieron a un joven de no más de dieciséis años, aún en estado estático.- ¡En el nombre de dios!
-Sólo debo recordarle señor, que posee las marcas.
-¿Qué posee las marcas? ¿Y eso que importa? ¡Es un humano!
-Elegido… señor independientemente de lo que todo el mundo valla a pensar, el chico tiene que quedarse.
-¡Lo sé! ¡Lo sé! ¡Esto es inaudito! –Dijo acercándosele, y agarrándole los brazos con asco, empezó a revisar las marcas que aún estaban plateadas.- Esto es imposible, no son falsas… tiene que haber un error en esto ¡Despiértalo! ¡Es una orden!
-No puedo, tiene que despertar, cuando sea estrictamente necesario del resto no podríamos, son las reglas y no se pueden desobedecer.
-¡Al diablo con las reglas!
-¡Señor! ¡Ese vocabulario! –Él ojos grises lo zarandeó bruscamente, y Harry perdió la enervación y cayó el piso, un poco adolorido y confundido, miró a todos lados, totalmente desubicado, cuando se topó con los ojos grises de Aegnor-
-¿Cómo llegaste aquí? ¡Habla! –Harry no podía coordinar nada bien-
-Señor deje que se estabilice.
-¡No me importa! ¡Responde! ¡No te quedes callado!
-Pu… es… yo… est…o, Perdón ¿Dón…de, donde estoy? –Pudo medio articular, estaba empezando a sentir miedo y pánico-
-¡Mira niño! –Dijo alzándolo por el cuello de la camisa- O me respondes o…
-¡Señor! Por dios, le está haciendo daño pare… si me permite yo hablaré con el…
-¡Hazlo! ¡Pero que sea rápido!
-Hola pequeño… ¿Cómo te llamas? –Dijo una vez que su mayor hubo salido-
-Ha… ha… Harry… -Dijo como huyéndole aquella criatura-
-Bueno Harry, ¿Cómo llegaste aquí? –Estaba tratando de remediar todo desgraciadamente ya Aegnor había empezado con mal pie, el cuestionado estaba simplemente mirando con la vista perdida en algún, pudo decir un “No lo sé”.- Dame un momento. –Dijo saliendo de la habitación.- Señor…
-¿Qué averiguaste?
-No mucho, que no tiene ni la menor idea de que hace aquí, y que se llama Harry.
-Los dioses están perdiendo la cordura, llévalo a su habitación, mañana será la iniciación, mejor dicho encárgate de él. –El elfo menor, hizo una reverencia y se volvió, para entrar al cuarto-
-¿Cómo estás? –Pero el chico no hablaba estaba como en shock, esto hizo preocuparse al elfo, pero al no poder hacer nada, solo dijo- Bueno, sígueme te mostraré donde te vas a quedar. –Pasaron muchos pasillos, corredores, puertas, un jardín y llegaron como a otra ala del recinto, en una puerta entraron a un cuarto que era como la sala común del sitio, muchos voltearon a verles, había llegado el último, pero al no ver nada extraño simplemente lo ignoraron, habían cinco puertas, entraron en una de ellas, había cuatro camas, todo era de plata y blanco, no había nadie pero se veía que tres de las camas estaban ocupadas.- Como se que no dirás nada, este va ser, tu cuarto, aquella, cama será la tuya, esta ubicada de última en un rincón- Bueno, a las seis se sirve la cena, sigue a tus compañeros, cuando estuvo solo, se dejó caer en su cama, con su alma confundida.-
-“¿Qué? ¿Qué demonios? ¿En donde estoy? ¡Por Merlín! ¿En donde me habré metido ahora? Estoy seguro que esto no es Inglaterra… ¿Dónde estaré? No parezco ser bienvenido… En realidad nunca lo soy… pero…” –En eso entraron tres personas que ignoraron olímpicamente a Harry y uno de ellos dijo que la cena ya se iba a servir y vio que su reloj marcaba las seis, esto salieron y el ojiverde los siguió cauteloso… no sabía que se podía encontrar, pero el miedo no se iba, y el siempre había sido un libro abierto con respecto a esos sentimientos, con esos pensamientos llegó a una gran puerta, que cuando entró era como, el gran comedor de Hogwarts a diferencia que las mesas eran únicamente de vidrio y plata o una aleación de algo parecido.-
Harry se sentó lo más alejado posible para no in concordar a nadie, habían veinte jóvenes con el incluido, como pudo contar, también había una mesa central, en donde estaban doce personas más, todas ellas adultas, en su gran mayoría elfos y otras personas que tenían el cabellos de colores llamativos, para él, claro está.
El que estaba en medio de la mesa, mayor, por decirle de algún modo, se levantó, era el hombre que le había despertado, este esperó que todos se callaran para empezar a hablar.
-¡Estimados míos! –Dijo con vos suave, pero imperativa- Yo soy Aegnor, para aquellos que no me conocen, están aquí por que han sido llamados para servir fielmente, al Concilio de wilya, en este recinto, serán entrenados y resguardados, explicaré un poco de cómo va la cosa, primero y principal, no tendrán contacto con los suyos por un años, los que pasen en entrenamiento y la prueba final, dependiendo de la decisión de los dioses, se entrelazaran, con un ángel, que será su protector, les brindará poder y fuerza, pero eso ya lo verán en clase, mañana será su iniciación, les deseo buena suerte, y espero que lleguen a la meta, ahora creo que será mejor que empiecen a comer.
La comida fue servida por personas, no precisamente humanas, pero bueno, esa noche Harry no comió nada, simplemente cuando el primero se retiró, el se fue de tras
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Harry no llegaba y todos estaban preocupados en la residencia Weasley…
-¿Dónde se habrá metido ese niño? –Dijo el señor Weasley.-
-Estoy preocupada por Harry, Ron… y si ¿El señor tenebroso lo tiene? O dios ¿Lo habrá matado?
-No niña… ¡no digas eso! –Le dijo George-
-Harry solo se perdió, ya verán como mañana llegará, pidiendo la gran disculpa –Apuntó Fred-
-Si y todos le vamos a matar ¿verdad hermanito? –Por los comentarios de los gemelos, se pudieron tranquilizar un poco, todos se fueron a dormir, si mañana al mediodía no aparecía, Dumbledore sería informado del accidente.-
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El ojiverde estaba, acostado en su cama al no tener de otra opción ya que sus “Compañeros” empezaban a mirarlo raro, pero sin poder dormir, no quería cerrar los ojos eso significaría, soñar con el acecino de sus padres, Voldemort, estaba más activo que nunca y todas las noches Harry soñaba con el, había logrado descubrir a la mitad de la Elite Oscura, encabezada por Lucius Malfoy, Severus Snape, Bellatrix Lestrange y Peter Pettigrew la otra mitad eran magos los cuales no conocía en lo absoluto, con estos pensamientos, Morfeo fue ganando la batalla, hasta que se durmió.
Los primeros rayos del sol, dieron de lleno en la cara de moreno, perturbando su sueño, abrió los ojos consultó su reloj y al verlo notó que eran las seis de la mañana tratando de volver a dormir infructuosamente, se levantó, con cuidado de no levantar a los demás, y vio una puerta, casualmente daba hacia al baño, se metió y se aseó, después salió, y vio varias personas sentadas haciendo nada o hablando, este también salió y se sentó apartado de todo, estaba sentado cerca del balcón, cuando una persona entró, y tocó una especie de trompeta, cinco minutos después todo el mundo estaba en fila, el humano de cabellos naranjas, que Harry dudaba bastante que lo fuera, habló.
-Buenos días Mediums, desde hoy serán denominados así, soy Alem, y seré su profesor de lucha cuerpo a cuerpo, y tutor de alguno de ustedes, hoy se iniciaran, para ser entrenados como el superior les dijo anoche, solo cinco, de los veinte, que hoy empiezan, podrán servir al concilio y tener un guardián, ahora, por favor me van a seguir, todo da comienzo desde ahora. –Harry se dio cuenta en este preciso momento, que las marcas de sus brazos habían desaparecido completamente, y sin dejar marca alguna, cuando estaba en el baño, se había arreglado la camisa y ahora es que se había dado cuenta, empezaron a caminar.-
-“¿Por qué parece que voy a tener mucho problemas aquí?” –Dijo sintiendo un escalofrío recorriendo su espalda, habían salido, cuando Harry vio las instalaciones, se sorprendió, no era un castillo, pero tampoco una mansión, las torres, eran blancas y con forma de obeliscos, todo era muy extraño allí, cuando llegaron, era una especie de estadio, el cual estaba limitada por unas columnas griegas las cuales en las puntas llanas, sostenían estatuas de ángeles en vuelo, sus alas se desplegaban magníficamente, cinco columnas, cinco ángeles, unas gradas como en el coliseo romano, todos se pusieron en filas, el ojiverde solo seguía los movimientos de los demás, en ese momento Aegnor se levantó de su asiento y pronunció.-
-Buenos días, Mediums, Hoy empezarán con el entrenamiento… Lo que tienen que hacer aquí, es frente a los ángeles, es mantenerse castros y fieles, la reglas se les irán enseñando poco a poco. Ahora cada uno irá dando un paso hacia delante, y dirá las siguientes palabra Yo, su nombre, me ofrendo a los ángeles y dioses, que les serviré con la vida y el alma, corazón y sangre. –Dicho esto todos fueron pasando, diciendo el juramento, se arrodillaban y volvían a su puesto, cuando le tocó a Harry que fue el último, todo se les quedaron viendo, era un humano y empezaron los murmullos, pero Harry pasó a delante temeroso y dijo con vos clara.-
-Yo, Harry, me ofrendo a los ángeles y dioses, que les serviré con la vida y el alma, corazón y sangre. –Se arrodilló, hizo la reverencia y se regresó a su lugar sin mirar a nadie, la voz del elfo de ojos grises le sonaba con un retumbe en su cabeza.-
-Ahora, cada profesor elegirá a su protegido, será como su padre, mientras estén aquí, podrán contarles su penas y le servirán como confidente y consejero. –Empezaron por un Elfo, el cual tenía el cabello amarillo blanquecino, unos profundos pero alegres, ojos azules brillantes, era de tez pálida, llamado Lórien y un poco más alto que él, Harry sabía por el libro que le había sido regalado por Hermione, que mientras más claro sea el cabello de los elfos, de más prestigio y poder son, así que considerando que este tenía el cabello casi blanco, dejaba pocas preguntas al aire, este fue elegido por Aegnor, era de suponerse, así fueron pasando, cuando llegaron a Harry, nadie lo quiso escoger, alegando que una infame humano, Aegnor, dijo que él no tendría tutor, y la verdad que le valió muy poco el nunca tuvo un padre ¿Por qué empezar ahora?-
Después de eso se llevó a cabo el almuerzo, en el cual Harry comió poco, pero lo hizo, porque su estomago lo obligó, después de la cena, en la punta de la mesa se paró uno de ellos y dijo-
-Ahora vamos a presentarnos, yo soy, Amago, voy hacer su profesor de magia elemental y mental. –El profesor, era una persona relativamente normal, tenía el cabello castaño oscuro, y los ojos negro, parecía como si no tuvieran pupilas, ya que sus ojos parecían vacíos, era bastante delgado y blanco, en realidad solo había un profesor de color, la que le seguía era una mujer.-
-Yo soy, Orpehria y seré su profesora de arquería y esgrima espero solo lo mejor para que puedan pasar la prueba final –Esta era una elfa de cabellos amarillos un poco oscuros y ojos grises también oscuros vestida de blanco inmaculada.-
-Me llamo Melina –Esta vez era una persona de ojos totalmente blancos e ilegibles- Seré su profesora de Adivinación e interpretación de sueños, solo los mejores llegaran a los planos astrales. –Harry pensó que eso si era una profesora de adivinación, su pelo era canoso y amarrado en una trenza larga-
-Soy Merrik, y seré, su profesora de cuidado de criaturas mágicas y mitológicas, más su profesora de equitación –Esta era una persona con el cabello naranja y los ojos rojos fuego, nada parecidos a los de Voldemort-
-Soy, Ocairo, y seré su profesor de historia mágica leyes y todo lo contenido escritos y lecturas –era un hombre moreno de ojos miel, cabellos marrones obscuros, y ojos marrones, parecía gentil y amable. -
-Soy Alem, y seré su profesor de lucha cuerpo a cuerpo. –Este era el gemelo de la profesora Merrik según se podía apreciar, así pasaron los demás profesores, después de eso, todos se retiraron evadiendo al pobre de Harry, que ni culpa tenía, se acostó a dormir, ahora tendría que ser un Hermione dos si quería sobrevivir en este nuevo mundo, donde seguramente lo querrían aplastar y tratarlo como alguien menos, el ojiverde suspiró, aún no había dado con la respuesta de el porque le pasaban esas cosas, así que sin más se durmió mañana tendría que levantarse a las siete.-
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Eran ya la diez de la noche, y en el despacho de Dumbledore, se estaba llevando a cabo una reunión muda… nadie se atrevía a decir nada, el niño de oro ¿Desaparecido? El viejo de cabello blanco, estaba furioso y confundido ¿Se lo habían llevado? ¿Quiénes? ¿Cómo? ¿Cuándo? Maldijo para sus adentros, y rompió el silencio.
-Bueno, lo único que queda es empezarlo a buscar si Voldemort lo encuentra primero estaremos en problemas, Tonks, tu te encargaras de que en el ministerio no se sepa nada, lo demás, Sirius, Remus y su brigada busquen a Harry, Severus averigua algo con Voldemort, Molly, cuida bien a tu familia como solo tú sabes hacerlo. –en ese momento Dumbledore iba a proseguir pero Hermione lo interrumpió- ¿Si señorita Granger?
-Profesor, déjeme formar parte de la orden del fénix… Aunque sea como recopiladora de información…
-Hablaremos de eso en otro momento.
-¡Por dios! ¡Mi amigo, no se donde está, necesito tener un permiso para buscarlo, no me meteré en líos, podría ser útil!
-Es cierto Albus –Apuntó Mcgonagall, Dumbledore suspiró saco una hoja que por detrás tenía un fénix grabado-
-Firma aquí y serás de la orden, solo necesitas jurar, confidencia y fidelidad –Hermione asintió y firmó y juró el por su vida, y el contrato se selló, en la mano apareció un fénix grabado que desapareció al instante- Ahora que todos sabemos nuestros papeles ¿Qué esperamos? Empecemos ahora –Sirius y Remus se fueron a Reunir su brigada para encontrar a Harry y Hermione se fue directo a la biblioteca con Ron a buscar información, ya que Mione había visto, marcas en los brazos de Harry cuando estaba durmiendo, Molly fue a su casa a poner un Fidelio a su casa, el guardián secreto, fue el mismo Dumbledore, los padres de Hermione también fueron obligados a ir a esa casa, con Harry desaparecido significaba la guerra y apenas Voldemort se enterara, empezaría-
En la mansión Ridley, un espía en Hogwarts, que no era Severus, estaba informando lo que había oído, este arqueó una ceja y el espía desapareció como si de una sombra se tratase.
-Así que Potter desapareció, bien, es hora de terminar, lo que empecé hace dieciséis años… y no he podido terminar… prepárate mundo, ahora van a saber lo que Voldemort tiene planeado…
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He cometido un garrafal error, este es el segundo capítulo no el otro, mis más sinceras disculpas.
Atte. Liuny
P.D: no se en que demonios estaba pensando, que se me pasó eso…