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Lily Evans... Enamorada de James Potter?? — capítulo 2

Había pasado una semana desde que empezaron las clases Lily estaba sentada cerca del lago, bajo la sombra de un árbol terminando sus deberes, era casi medio día, la brisa hacía volar su cabello rojo, concentrada no se dio cuenta de que alguien se acercaba.

-¡Pero que sorpresa! ¡Si aquí esta la pequeña sangre sucia Lily Evans!- Dijo una voz no muy lejos, Lily no pudo evitar alzar la vista, allí estaba Lucius Malfoy sonriendo con suficiencia, ella solo lo ignoro y siguió en lo que estaba-¡Accio Pergamino! - Escucho que decía Lucius, el pergamino que tenía en sus manos salió volando

-Dame mi trabajo, Lucius.- Dijo Lily levantándose, estaba empezando a enojarse.

-¿Por qué tendría que dártelo? De todos modos no mereces estudiar en este colegio, eres una asquerosa sangre sucia, no entiendo como Dumbledore deja entrar a los de tu clase.- Le dijo sonriendo burlonamente, mientras le echaba un vistazo al pergamino de Lily.

-¡Suficiente Malfoy! Me vas a devolver mi trabajo o le bajaré puntos a Slytherin- Dijo Lily ahora muy molesta.

-¡Ja!, no me hagas reír Evans, sabes que no me importa que le bajes unos cuantos puntos a mi casa, es un bajo precio a pagar por verte sufrir.

-¡Ya me tienes cansada!- Le dijo Lily esta vez apuntándolo con la varita, estaba furiosa, el color había subido a su rostro y apretaba los dientes.

-¿Se enojo la tierna Lily? ¡Que miedo me das!, sabes que no podrías atacarme.- Dijo Lucius riéndose abiertamente de ella.- Pero por las dudas ¡Expeliarmus!- Lily no tuvo tiempo de reaccionar y su varita cayó a tres metros de distancia. Lily solo lo miraba furiosa, pero estaba empezando a sentirse nerviosa, no sabía de lo que podría ser capaz de hacerle.

-¿Qué haremos contigo?- Le decía fingiendo estar pensativo y apuntándola con la varita.- ¿Si hago aparecer muchos granos en tu lindo rostro o te convierto en un sapo gordo y feo? ¿Qué piensas Lilys? Hoy estoy de buenas dejaré que tu decidas.

-¡NO ME LLAMES LILYS Y DEJAME EN PAZ MALFOY NO TE HE HECHO NADA!- Gritaba Lily, tratando de no mostrar miedo en la voz, intentando con todas sus fuerzas que su voz no se quebrara.

  • Lo olvide, así solía llamarte tu gran amigo "Sev", al menos él decidió mejorar sus amistades ¿no crees Evans?- Lucius sonriendo al ver la pena en los ojos de Lily, no podía creer que mencionara a Snape y menos con el diminutivo que ella usaba cuando eran amigos.-Pequeña sangre sucia es hora de que pagues por ser lo que eres.- Dijo con fingida ternura.

-¡DEJÁLA MALFOY!- Se escucho una voz detrás de Lily, ella la reconoció en el momento en que la escucho, pero se sorprendió al verlo firme tras ella con odio en la mirada, mientras apretaba la mandíbula.

-¡Pero mira quien vino a defender a la sangre sucia, nada más y nada menos que el grandioso James Potter! ¿Ahora vienes a hacerte el héroe?

-Potter, puedo arreglármelas sola, muchas gracias. -Le dijo Lily mirándolo, pero él solo la ignoro y se giro para enfrentarse a Malfoy.

-Hablo en serio Malfoy, no me hagas hacerte ver más horrible de lo que ya te vez.- Dijo James acercándose a Lucius con las manos en puño y una mirada asesina.

-Dime Potter, a ti que te gusta tanto, ¿como se vería mejor esta sucia pelirroja?, con la cara llena de granos o con la forma de un sapo, aun no me decido, tal vez tú puedas ayudarme con este pequeño problema, solo mírala, le haría un favor muy grande al mundo si cambio esa carita.- Dijo Lucius con una sonrisa de suficiencia, mientras James lo apuntaba con la varita.- Lo siento Potter no te conviene hacer nada, si intentas hacerme algo, ella pagara, sabes que no serás tan rápido para atacarme y desviar un hechizo al mismo tiempo, porque si me provocas podría hacer por "error" algo peor que convertirla en sapo. -Lucius hizo comillas al pronunciar "error", su sonrisa era ahora sombría, James lo miró con odio, no podía hacer nada, sabía que tenía razón.

-Eres tan patético Malfoy, atacando a alguien sin varita, me sorprendes que des la cara en público. -Dijo James sonriendo con malicia y destrozando a Malfoy con la mirada.

-Al menos no soy tan patético como para estar enamorado de una sangre sucia, rogarle durante ¿Qué seis, siete años?, mientras ella no hace más que odiarte cada día más. Sabes que nunca estará contigo. -Dijo esto ultimo escupiendo las palabras, James se enfureció todavía más, Lucius había puesto el dedo en la llaga, él sabía que con esto provocaría la furia de James.

-¡TU NO SABES NADA MALFOY!- Grito James con los dientes apretados y alzando más la varita, sus palabras le habían afectado, aunque hacía lo posible por no mostrarse débil ante él, los dos estaban concentrados el uno en el otro y olvidando todo lo que les rodeaba.

-¡Expeliarmus!- La varita de Lucius salió volando y cayó en unos arbustos, los dos miraron sorprendidos a Lily que había aprovechado su distracción para recoger su varita.

-¡Bien hecho Lily!

-Evans, Potter, dime Evans y deja de apuntar a Malfoy, ya esta desarmado.- Le dijo Lily a  James quien seguía apuntando a Lucius.

-Pero te estaba insultando, eso no se puede quedar así, él merece pagar por llamarte de esa manera y más aun por amenazarte. -Decía James sorprendido mirando a Lily, ella lo miraba sin mostrar ninguna emoción.

-Tú no tienes por qué vengarte por mi Potter, soy yo quien decido si me vengo o no, ¡deja de apuntarlo! -Espeto Lily mirándolo a los ojos, James bajo su varita a regañadientes, a pesar de estar molesto, no pudo evitar sentir un vuelco en el estómago al ver esos ojos color esmeralda. - ¡Accio Varita!- Exclamo Lily y la varita de Lucius salió volando y llego a Lily, quien se la tiro a su dueño.

-¿Pero qué haces Lily?- Dijo un James todavía más sorprendido, no podía creer que no hiciera nada para vengarse, era demasiado buena, aunque no podía evitar sentir respeto por ella, sabía que ella perdonaría a Lucius, aunque el creía que no se lo merecía.

-Tranquilo Potter, Lucius ya se va, no creo que sea tan tonto como para enfrentarse a nosotros, ahora que ambos estamos armados. -Espeto Lily ante la mirada incrédula de James- Ahora Malfoy dame mi trabajo. -Dijo Lily mirando a Lucius fijamente y extendiendo una mano, este recogió su varita, luego tiro el pergamino en el suelo y se fue hecho una furia.

-¡Increíble!- Dijo Lily indignada mientras recogía su pergamino con un movimiento de la varita.

-Aquí es donde dices gracias James.- Le dijo James con su típica sonrisa seductora, después de recomponerse de la molestia de ver a Lucius irse sin ser castigado, ella lo vio con arrogancia en la mirada.

-¡Por favor Potter! Estaba perfectamente bien sin tu ayuda.

-¡No seas ridícula Evans!, estabas acorralada y sin varita, si yo no hubiera llegado quién sabe que podría haberte hecho Malfoy. -Contesto James indignado, acababa de ayudarla y ella no lo apreciaba, además sintió un hoyo en el estomago al pensar que hubiera sucedido si no hubiera llegado a tiempo.

-No te hagas el héroe conmigo Potter, sabes que soy perfectamente capaz de defenderme sola, además no hiciste nada, no entiendo porque quieres que te agradezca.- Respondió ella enojada, no iba a aceptar que James efectivamente le había evitado pasar varias semanas en la enfermería, estaba agradecida con ese engreído, pero su orgullo la dominaba en ese momento.

-¡Eres imposible Evans! No te entiendo, me frustras, te ayude y solo dices "puedo cuidarme sola Potter… estoy bien sin tu ayuda Potter". -Dijo James frustrado, imitando su voz en las últimas frases, no podía impedir admirar como la brisa hacía volar su cabello, parecían llamas alrededor de su rostro, mientras sus ojos echaban chispas y sus mejillas se encendían, a pesar de estar molesto para él siempre sería el ser más perfecto que alguna vez hubiera pisado la Tierra.

-Si no me entiendes y te frustro, Potter ¿Por qué simplemente no me dejas en paz y te olvidas de una vez de mí? Así se acaban tus problemas y de paso me ahorras muchas molestias. -Contesto ella, tratando de no mostrar el reproche en su voz, en realidad se sentía culpable por ser tan fría con él, cuando él solo trataba de ayudarla, pero no iba a permitir que ese sentimiento de culpa le ganará, no pensaba darle la razón a ese engreído e idiota chico, además no entendía porque después de tratarlo tan mal durante tantos años el seguía queriendo conquistarla, tenía una teoría y era que a él siempre le daban lo que quería, ella era solo un capricho, sabía que si ella se rendía, él se cansaría de estar con ella y la dejaría como había hecho con todas las chicas con las que había salido. James logró notar un poco el reproche de su voz, pero creyó que era solo su imaginación, así que lo dejo pasar.

-Simplemente porque no puedo, ni quiero hacerlo, lo intenté una vez, pero no lo logré, por el simple hecho de que estas en todo lo que pienso, no puedo evitar tenerte en mi cabeza desde que despierto hasta que me duermo y aun en mi sueños estas, es así y no se puede deshacer, te guste o no, estas en mí Evans.- Le contesto James su furia desapareció cuando abrió la boca, estaba siendo lo más sincero que pudo, mientras sus ojos se iluminaban con cada palabra, Lily sentía un millón de mariposas en el estómago, dándole vueltas, estaban rompiendo sus defensas, nadie le había dicho algo así, una sonrisa estaba a punto de asomarse por sus labios, la hizo desaparecer antes de que se formara, no podía permitirse creer aquello, saldría lastimada si lo hacía, todo era una farsa del famoso James Potter para poder obtener lo que ella le había negado por años, pero era difícil no creerlo con la pasión que derramaban esos ojos chocolate.

-¿Ahora pretendes que te crea todo eso Potter? Dime ¿a cuántas se lo has dicho? ¿Quince, veinte? ¿O es la frase que usas con todas? -Respondió Lily volviendo a formar la barrera entre ellos, James se sintió herido, ella lo noto en su mirada, "el solo finge" se repetía la pelirroja una y otra vez.

-Solo a ti, Lily, ¿Por qué te cuesta tanto creerlo? -Pregunto él, la tristeza se notaba en su voz y se veía frustrado, Lily sintió un vuelco en el estomago al verlo con esa cara, pero su orgullo era mayor, sabía que el gran Potter era buen actor, ya lo había visto inventando escusas a los profesores y a las chicas que siempre estaban tras el.

-Bueno Potter, creí que lo sabrías, dado tu extensa experiencia con las chicas en el colegio, no es difícil de entender, incluso para ti, además que te quede claro yo no soy de las que dejan que tontos como tu jueguen con ellas, no soy igual a todas las demás, no soy una muñequita de plástico, como todas las chicas con las que sales y has salido.- Contesto Lily ahora con una sonrisa amarga en los labios, sabía que si se arriesgaba a creerle ella terminaría perdiendo más de lo que ganaría.

-Por eso es por lo que me gustas Lily, tu no eres como las demás, eres diferente, única, tu eres real, eso es lo que me vuelve loco de ti, no sabes el efecto que me causas Evans.- El chico la miraba intensamente, su sonrisa era sincera, Lily estuvo a punto de devolverle la sonrisa pero en lugar de eso forzó una mirada incrédula y arrogante.

-Bueno, digas lo que digas no te voy a creer, no caeré en tu trampa, no me tendrás en tu lista de chicas a las que besaste, ilusionaste y luego dejaste llorando en un rincón, no soy tan idiota como ellas.

-Sabes que jamás te haría eso a ti, solo te pido una oportunidad para demostrártelo, solo una cita y te dejo en paz.- Dijo suplicante, el no lastimaba a todas esas chicas a propósito, todas salían lastimas por sus intentos a olvidar a Lily, aunque debe admitir que al principio lo hacía por diversión, pero después se volvió una manera desesperada de superarla, aunque no daba resultado.

-¡Olvídalo Potter! Te lo dije no saldré contigo, es mi última palabra. Así que me voy, no quiero perder más mi tiempo, tengo mucho trabajo que hacer, si me disculpas yo me retiro.- Dijo esto mientras con un hechizo recogía sus cosas que seguían en el suelo y se marchaba al castillo. James veía donde se alejaba la chica más hermosa del colegio, con su cabello al viento, la frente en alto y paso firme y seguro, aquella que le había hecho sufrir más que nadie, pero a pesar de todo la quería como nunca había querido a alguna otra y ese sentimiento, para su mala suerte aumentaba a cada segundo.

James se fue al colegio poco después, directo a la sala común, allí encontró lo que buscaba, el resto de Los Merodeadores estaban concentrados en un juego de ajedrez mágico, pero James los interrumpió quería planear una venganza, aunque ella no quisiera, él lo haría, nadie llama a Lily de esa forma y queda impune.

-¡Canuto, Lunático y Colagusano! Necesito que me ayuden con un pequeño problema, debo solucionarlo lo antes posible. -Dijo James en tono misterioso y con una mirada de dobles intenciones, Sirius entendió al instante que se trataba de una broma y sonrió con complicidad, Remus también lo entendió, pero se limitó a observarlos curioso, Colagusano no entendió, pero haría cualquier cosa por ellos. James les contó lo sucedido con Lily y Lucius.

-Pues creo que tendremos que planear una sorpresa que Malfoy nunca olvidará. -Dijo Sirius con una mirada sombría y una sonrisa misteriosa. James lo miro sonriendo divertido, sabía que su amigo ya estaba maquinando un plan, conocía esa mirada mejor que nadie.

-¿Qué esperamos? Subamos a planear nuestra venganza contra el idiota de Malfoy. -Dijo Remus esta vez más convencido, Lily era su amiga, no iba a permitir que ese idiota de Malfoy la llamara de esa forma. Los cuatro se levantaron y subieron a su habitación, "Lucius no se imagina lo que le espera", pensó James mientras subían las escaleras con la misma mirada que Sirius.

 Aquí esta el segundo capítulo.... acepto sugerencias... críticas... de todo y gracias por leer mi historia... siempre he pensado que ellos se merecían una... dejen su comentario por favooooor se los agradecería mucho...