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Un Ángel De Ojos Rojos. — capítulo 19
Bailando al ritmo de las olas//Proposición.
Teníamos unos meses aquí con los cullen, y mi hija ya se veía muy grandecita, con decir que aparentaba de seis añitos.
Seth la asía feliz y con eso nosotros éramos felices, Alec aun le costaba llevarse bien con seth por dos razones, la primera; se había imprimado de su hija, y la segunda; que era un hombre lobo.
Alec aun no me decía nada sobre la "sorpresa" que había planeado con Heidi, ya lo habíamos hablado y estaba todo perdonado, pero aun así no me decía nada.
-oye Azurá, ¿crees que hoy podrías ir a la playa? Bueno, es que quería llevar a Alibet para que conozca, además de que aun es pequeña no creo que la dejen ir sola conmigo aunque les diga que la cuidare con mi vida-
-valla seth, estas comprendiendo rápido- le dije sonriendo.
-Jacob me sirve de experiencia- le sonrió a su amigo que se encontraba a un lado de el ya que estaban jugando con las niñas.
-bueno… solo tenemos un problema, Alec no puede entrar- empecé.
-no te preocupes, solo aremos una excepción hoy con el, después de eso si intenta cruzar el trato será utilizado, solo quiero que se alimente bien ya que habrán humanas y no dudaremos en atacar-
-¡Jacob!- lo regaño bella.
-el esta controlado, ¿sino porque estaría a mi lado? - le dije.
-bueno, como sea, la fogata es a las ocho de la noche ¿podría llevármela antes?- nos pregunto seth a nosotros dos.
Yo mire a Alec y le sonreí, el suspiro y asintió en dirección de seth. Yo reí un poco y le di un beso suave en sus labios abrasándolo de la cintura a él y el pasando sus manos por mi cuello.
-seth, solo déjame abrigarla bien, creo que estará algo fresco ya sabes-
-claro, no te preocupes que no me separare de ella-
-confió en ti, bueno, ven cariño vamos a cambiarte para que vallas con seth ¿si?-
-si mami, ahora vengo seth-
Me fui con ella a nuestra habitación donde la cambie poniéndole un vestidito azul rey y un listón en la cintura color azul cielo, una diadema de color azul cielo en su pelo rizado y unos zapatitos color blanco. Cuando estuvo lista bajamos.
-que bonita estas princesa-
-gracias papi-
-toma seth, este es su abrigo y aquí esta una mochilita donde ahí algunas cosas por si acaso, ¿esta bien?-
-no te preocupes, yo la cuido, ¿nos vamos pequeña?-
-¡si! Yo quiero jugar con Claire-
-cariño, recuerda que ella es humana como yo, así que ten mucho cuidado ¿si?-
-si mami, no te preocupes-
Ella salió tomada de la mano con seth, y Jacob y reneesme los siguieron ya que Jacob le había pedido permiso a Edward y bella antes, solo que estos tendrían una noche a solas y Alec y yo nos arriamos cargo de las niñas.
(***)
-Alec, es hora de irnos-
-ya voy, solo… ¿crees que me veo bien así?-
-ya te dije que si, te ves de acuerdo con la ocasión-
-pero me siento… raro- me izo un puchero.
-Alec, usar pantalones de mezclilla, tenis y una camisa ajustada a tu cuerpo ¿te ase sentir raro?-
-si, estoy acostumbrado a mi traje-
-oh no, olvídalo, así que vámonos ya-
Lo tome de la mano y lo estire, claro que yo no habría podido moverlo si no fuera por el.
Salimos de la casa y me subí a su espalda, el corrió hasta el linde entre quileutes-cullen. Sabia que el llegaría sin saber la dirección por el olor de reneesme, Alibet y seth, era fácil según el, rastrear a un licántropo.
Cuando llegamos saludamos a todos, y observamos que la mayoría de los lobos estaban con sus parejas, mi hija y reneesme estaban con Claire jugando, Quil, Jacob y seth las cuidaban y jugaban con ellas.
Una música empezó asonar y algunos empezaron a bailar, parecía divertido.
-¿bailamos Alec?-
-claro que si- me tendió la mano.
Fuimos en donde estaban todos, así bailando todos parecían humanos, incluso Alec que no dio ninguna protesta sobre el olor a licántropo. Sonreíamos todos felices, las pequeñas también bailaban las tres juntas, riéndose y tirándose en la arena, eran felices.
-quiero decirte algo- me dijo Alec.
-dímelo- le sonreí.
-aquí no, ven conmigo- asentí y me tomo de la mano.
Nos acercamos a la orilla de la playa, la noche era bonita pero algo fresca, lo bueno era que las niñas estaban a un lado de la fogata y con abrigos. Se me quedo mirando a mis ojos y yo a los de él, estaban rojos como siempre, pero tenían un brillo diferente.
-¿Qué es eso importante Alec?-
-yo… quiero decirte que, este tiempo que e estado contigo han sido los más maravillosos momentos de mi vida, tú y nuestra hija, pero ya no es suficiente…-
-¿Qué…? ¿Ya no es… suficiente?-
-si, ya no es suficiente para mí, ya no quiero que seas mi novia- sentí como se me partía el corazón en dos, ¿ya no era suficiente? Di un paso asía atrás soltando mi mano de la de él.
-espera, no me entiendes-
-no, si entiendo que ya no soy suficiente para ti, es por eso que me dejaras para buscarte a alguien mejor, ¿esta era la sorpresa que tenias con Heidi? Hubieras ahorrado mas tiempo si me lo decías antes así no…- no pude seguir porque me beso, pegándome a él.
-entiéndeme y escúchame, ya no quiero que seas mi novia… quiero que seas mi esposa, ¿Azurá, te casarías conmigo?-
-no entenderé nada porque… ¿Qué?-
-¿te casarías conmigo?- metió su mano a el bolsillo de su pantalón y saco una cajita, dejando ver un hermoso anillo de corte fino, una piedra azul y unas piedras blancas.
-yo… es precioso, ¡claro que si me casaría contigo!- salte enzima de él y lo abrase por el cuello.
-esta era la sorpresa que tenia, Heidi me ayudo a escoger el anillo, si no fuera por ella este anillo no estuviera aquí- me susurro en el oído.
-lamento haber desconfiado de ti-
-no tienes nada que lamentar, ahora eres mi futura esposa, con eso me basta-
-te amo Alec-
-y yo también te amo Azurá-
Me beso tiernamente en los labios y yo le correspondí, estaba feliz… ¡eufórica! Esa palabra era la mejor, esta así, extasiada por la dicha de ser la futura, señora Vulturi.
aqui el anillo de azura...