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Azabache. La Historia de la Tercera Generación. — capítulo 12

La noche había caído, cubriendo la tierra con su manto oscuro y brillante. El autobús continuaba su camino por una pequeña carretera del oeste de Inglaterra. La lluvia seguía cayendo mientras los relámpagos y truenos se mantenían, iluminando el firmamento cada pocos minutos. El autobús había quedado casi vacío, solo quedaban un grupo de ancianos, una pareja recién casada y dos jóvenes. Los dos adolescentes se encontraban sentados al final del autobús, uno al lado del otro, la chica apoyaba su mejilla en el hombro de él, mientras el muchacho dejaba resbalar su cabeza sobre la de ella, apoyándose. Ambos tenían los ojos cerrados y sus respiraciones eran suaves y pausadas, haciendo que su pecho subiera y bajara lentamente.

De repente se escucho un sonido de neumáticos friccionando el asfalto y el autobús paro, dando una sacudida. Hero abrió los ojos sorprendida y se aparto con rapidez de un dormido James, que mantenía la boca abierta. La muchacha pego el rostro a la ventana y observo el exterior con ojos sorprendidos. Se encontraban en una pequeña estación de autobuses, en una carretera despoblada y solitaria, a lo lejos había un pequeño pueblo de luces encendidas, al que se accedía por un pequeño camino de grava.

-Potter

  • Hero zarandeo a James, el muchacho hizo un ruido extraño y volvió a acomodarse en el asiento, Hero observaba el exterior con ojos asustados - Potter - Hero lo zarandeo con más fuerza - ¡Potter!

-¡Ultima parada! ¡Cotswold! ¡Ultimag parada! ¡Bajen del autobús! ¡Cotswold! - Hero trago saliva con dificultad mirando hacia todas partes mientras James abría los ojos con dificultad.

-¿Te has vuelto loca? - Pregunto frotándose los ojos mientras Hero se levantaba y saltaba hacia el pasillo. James se quedo varios minutos observando a su alrededor y luego miro por la ventana, los ancianos comenzaban a bajar del autobús ayudados por el conductor - ¿Donde estamos?

-Disculpen

  • Hero bajo con rapidez del autobús y paro a la pareja de recién casados, James la seguía por detrás - ¿Hemos pasado Ottery St Catchpole? - La pareja de recién casados sonrieron a la vez y miraron a los jóvenes con curiosidad.

-Si, hace más de una hora - Contesto la mujer sin soltar la mano de su nuevo marido - ¿Os habéis perdido? - James se dio un golpe en la frente con la palma de la mano y resoplo, Hero se mordió los labios con nerviosismo y miro hacia todas partes.

-¡Esto es por tu culpa! - grito James.

-¿Disculpa?

  • Hero se giro hacia él, ignorando a la pareja que los observaba - ¿Realmente tienes el valor de acusarme de esa manera? - James y Hero echaban chispas por los ojos.

-¿Se han fugado juntos? ¡Que romántico! - Hero y James se giraron con una rapidez vertiginosa, olvidando la pequeña discusión que acababan de tener y la miraron con la boca abierta mientras la mujer reía alegremente - ¡Que tiernos! ¿No te parece cariño? - El hombre asintió.

-Espere...- James alzo un dedo, mientras miraba a Hero y luego a la pareja con ojos confusos - ...Nosotros no...

-¿Como ha llegado a esa estúpida conclusión? - Pregunto Hero interrumpiendo los tartamudeos de James, este alzo una ceja y la miro molesto.

-¡No tienen que darme explicaciones de nada! - Dijo la mujer abrazándolos por los hombros a ambos - Creo que aun sois jóvenes para fugaros juntos...- James Y Hero abrían la boca continuamente intentando decir algo parar la verborrea de la mujer, pero parecía del todo imposible - Pero tendréis vuestros motivos

-Le digo que nosotros no...- James se despeinaba el pelo desesperado por aquella histérica mujer

¡Es muy tarde e imagino que estarán cansados! - Hero y James se miraron.

-Podéis alojaros en nuestro pequeño hotel - El hombre abrió la boca por primera vez, Hero carraspeo completamente azorada por la vergüenza, iba a declinar la invitación educadamente cuando la mujer pego un gritito.

-¡Que magnífica idea has tenido cariño! - grito efusivamente mientras abrazaba al hombre - Puede que el destino os haya traído hasta aquí, Cotswold es el corazón de Inglaterra, con campiñas románticas, colinas onduladas y amplios campos repletos de flores - Hero y James volvieron a mirarse cada vez más desesperados, querían escapar de ahí en ese instante.

-No se preocupe - Murmuro Hero atolondrada - Solo díganos a que hora viene el siguiente autobús y nos marcharemos - La mujer rio de forma cantarina.

-El próximo autobús es a las cinco de la mañana - El hombre miro su reloj - ¿Quieren pasarse aquí toda la noche esperando? - Pregunto alzando una ceja.

-¡No claro que no! - grito James rápidamente, Hero le dio un suave pisotón en el pie y le fulmino con la mirada - ¿Acaso tu quieres?

-Pero no tenemos dinero con que pagarles - Murmuro la muchacha intentando zafarse de aquellos dos individuos tan molestos.

-No te preocupes, son unas criaturas aun y yo una romántica - Hero rodo los ojos cada vez con más ganas de gritarle a aquella mujer tan insoportable - Os conduciremos a Gloucester, el pueblo mas mágico y hermoso de toda Inglaterra - Y sin decir nada mas, la pareja comenzó a caminar hacia el camino de grava que conducía hacia las luces. James y Hero se miraron, tenían las mejillas encendidas y los ojos brillantes.

-Todo esto es por tu culpa - Susurro la muchacha, acentuando el TU con fuerza.

-¿Mi culpa? - James se señalo con sarcasmo - Perdona pequeña, pero eras tú la que sabia a donde íbamos - Hero se mordió los labios mientras intentaba tranquilizar sus ganas de asesinarlo - No es mi culpa que te quedaras dormida.

-No es tiempo para discutir - Contesto la muchacha agarrando su baúl - Tenemos que desaparecernos de aquí ya mismo, antes de que estos dos pesados y empalagosos nos vuelvan a acosar con sus locuras.

-¿Desaparecernos?

  • James arqueo una ceja - ¿Es que ya sabes hacerlo? - Hero lo observo con una mueca extraña en el rostro.

-Me refiero a ti, Potter - James sonrió y comenzó a observar el lugar con falsa curiosidad, Hero arqueo una ceja mientras lo miraba - ¿Que sucede? - Hero comenzó a impacientarse.

-Me gusta más la idea de pasar la noche en este mágico y hermoso pueblo

  • Murmuro James imitando a la mujer y con una mueca cómica en el rostro, Hero se tapo la cara con las manos mientras intentaba no desesperarse y arrancarle los pelos de la cabeza.

-¿Primero te pierdes y luego resulta que aun no sabes desaparecerte? - James carraspeo - ¡Pero que inútil eres, James Potter! ¡Mi ardilla hubiese sido de mayor ayuda que tu patética compañía! - James la miro indignado y con el ceño fruncido la señalo amenazadoramente.

-¡Chicos! ¡¿Van a quedarse ahí toda la noche?! - La pareja de recién casados se había parado y los observaban desde el camino de piedra - ¡Una cama caliente y una taza de chocolate os espera! - Hero resoplo y agarro el baúl mientras maldecía por lo bajo.

-Espero que sepas actuar bien, Potter - Murmuro la muchacha comenzando a andar hacia ellos con las mejillas encendidas por el enfado, James la seguía dando grandes zancadas, aun con los brazos cruzados y el ceño fruncido - Porque tenemos que aparentar ser una pareja de amantes perfecta.

-¿Te has vuelto loca? - James se paró de sopetón y la miro incrédulo - Yo no pienso salir contigo ni por una fortuna de galeones - Hero estuvo a punto de lanzarle el baúl a la cabeza y James se dio cuenta, apartándose ligeramente.

-¡Y tú crees que yo saldría contigo, inepto! - La muchacha se volvió a dar la vuelta echa una furia - ¡Solo tienes que hacer lo que normalmente haces con todas las mujeres! - La muchacha abrió el paraguas y se lo coloco encima de la cabeza mientras ignoraba que James también estaba mojándose.

-¿Estas segura? - James la miro de reojo y una sonrisa ladeada se cruzo por su rostro - Pero yo no trato con niñas, estoy acostumbrada a mujeres de verdad - Hero movió su baúl con fuerza y James agacho la cabeza para evitar el golpe - Cuanta violencia, Eyre - James sonrió maliciosamente.

-¿Y eso lo dice el que no sabe desaparecerse aun?

-Eso es un golpe bajo.

-¡Oh perdona por ofender tu orgullo masculino! - Se burlo la muchacha mientras hacía muecas burlonas - ¡No es mi culpa que seas tan patético! - James apretó los dedos intentando contener sus instintos de asesinato. La pareja de recién casados había llegado al final del pequeño camino y el pueblo se extendía ante ellos.

-Eres una pesadilla - Murmuro James apretando los dientes. Había comenzado a llover de nuevo y volvieron a empaparse excesivamente, mientras el agua rebotaba sobre el suelo creando un denso fango de lodo. - ¿Sabes que? - Hero le ignoro - ¡No pienso ir contigo a ninguna parte!

-¡Pues muérete ahí mismo! - grito Hero comenzando a andar mas rápido mientras el barro machaba sus zapatos y los pantalones. Sin volverse para mirarle, la muchacha siguió caminando echa una furia, con el largo cabello empapado y la ropa cubierta de barro. James se quedo observándola, mientras el agua de la lluvia recorría su cabello y caía hasta su abrigo.

Estaba en un pueblo en mitad de la nada, perseguido por una pareja empalagosa y acosadora, y en compañía de la chica más insoportable y más difícil de tratar.

¿Podía empeorar aun más la situación?

Hero caminaba detrás de la pareja de recién casados, de los cuales no conocía ni su nombre, ni siquiera se giro para ver si James los seguía, en el fondo deseaba que ese inútil se perdiera de vista durante una temporada. El pueblo de Gloucester, era de casas individuales, de piedra oscura y madera, estaban separadas por pequeños setos naturales de musgo, a lo lejos había un lago de profundas y oscuras aguas rodeado de frondosas praderas. Las luces de las casas mostraban tiernos y conmovedores escenarios, pinos de navidad, regalos en las ventanas, leche y turrón en las puertas principales, era un pueblo tierno y acogedor. Llegaron a un pequeño hostal de dos pisos, el interior era de un color melocotón y se respiraba un aroma dulzón y empalagoso., las paredes estaban repletas de flores secas, fotografías y notas de diferentes personas que se habían hospedado allí.

-¿Donde está el chico? - Hero salió de su ensimismamiento y carraspeo. Su cabeza estaba comenzando a maquinar una maravillosa mentira cuando un brazo la rodeo por detrás y una cabeza se apoyo en su hombro.

-Aquí estoy - Hero giro levemente la cabeza y se encontró con el rostro sonriente y relajado de James - ¿Me echabas de menos? - James le guiño el ojo de forma picara y Hero noto un nudo en la garganta que le impedía ponerse a gritar en ese preciso instante.

-Realmente hacen una pareja estupenda - Dijo la mujer con ojos brillantes.

-¡Por supuesto que no! - grito Hero con indignación pero el pellizco propinado por James hizo que Hero tartamudeara ante los ojos de la sorprendida pareja - ¡Por supuesto que no hacemos una pareja estupenda! ¡Porque somos la pareja perfecta! - Hero apretó los puños y maldijo por lo bajo.

-Que cursi - Le susurro James al oído mientras sonreía divertido, pero parecía que la mujer había quedado satisfecha y tomo una de las llaves de la pared, para luego tendérselas a James con una sonrisa picara.

-Habitación dos, es la mas cálida y bonita de la casa - James hizo girar la llave entre sus manos y asintió encantado por la idea, pero Hero había fruncido el ceño y miraba a la mujer algo disgustada - ¿Te ocurre algo, querida? - A pesar de que aquella mujer era joven tenía el comportamiento de una anciana anticuada y otras veces el de una hippie loca.

-¿Una habitación? - La muchacha señalo a ambos con el dedo - ¿No podrían ser dos?

-¡Pero Hero! - James tomo su mano y comenzó a arrastrarla por las escaleras hacia el segundo piso - ¡No seas exigente! ¡No se preocupen! ¡Que descansen! - Hero veía horrorizada como James la arrastraba sin compasión.

-¡Les prepararemos el desayuno a las cinco en punto! - Dijo la mujer sin dejar de sonreír detrás de ellos.

James seguía arrastrando a una confundida Hero, que para sorpresa de James no había abierto la boca en todo el camino. James metió la llave en la cerradura y la giro, la puerta se abrió suavemente y una cálida brisa con olor a lavanda dio en sus caras. Miraron el interior de la habitación y entraron algo azorados, era un lugar pequeño y acogedor, con una cama de doseles blancas y una luz tenue y amarillenta. Había varios jarrones con flores y lavanda, una ventana de cortinas de encaje y un sofá de piel, todo pulcro y reluciente.

-Bueno, después de todo no ha sido tan mala idea - James se tiro en la cama y comenzó a acomodarse en ella - La mujer debe haber sucumbido a mis encantos - Miro a Hero con ojos brillantes y picaros - Deberías estar satisfecha.

-¿Satisfecha?

  • Murmuro Hero tirando el baúl al suelo y quitándose la chaqueta empapada - Estoy muerta de frio, empapada, en una habitación cursi y romántica, con un arrogante y narcisista, en vez de estar en la Madriguera, con mi mejor amiga comiendo los deliciosos pasteles de tu abuela - Hero sonrió irónica - ¡Que satisfacción!

-Oh por favor - James la miro con fastidio - Yo podría estar con mi familia en este preciso momento, comiendo los pasteles de MI abuela - Hero lo observaba, levantada en la esquina de la cama - Pero estoy aquí, soportando a una niña histérica.

-No te queda bien el papel de víctima - Ironizo la muchacha - ¡Nadie te pidió que vinieras!

-¡Me obligaron!

-¡Pues no es mi problema!

-¡Genial!

-¡Perfecto!

-¡Fantástico!

-¡Cállate!

  • Los dos gritaron a la vez y se fulminaron con la mirada mientras el agua seguía resbalando por su ropa. Ambos adolescentes sentían la sangre arder por sus venas, mientras las respiraciones eran entrecortadas y secas. Se escucharon unos pasos en las escaleras y alguien toco la puerta con timidez.

-¿Sucede algo?

-No se preocupe - James abrió suavemente la puerta y le dedico a la mujer una sonrisa cálida - Ha visto una luciérnaga y se ha asustado - Hero le tiro un cojín a la espalda pero la mujer no se dio cuenta de ello, asintió levemente y comenzó a alejarse mientras James cerraba la puerta detrás de él. El muchacho se quedo apoyado en la puerta mientras la observaba, con el pelo azabache húmedo sobre su rostro y las mejillas encendidas. Hero sintió un suave cosquilleo en el estomago y miro hacia otro lado molesta consigo misma.

-¿Como vamos a dormir? - Pregunto sin despegar la mirada del suelo. James sonrió con burla y se acerco lentamente. Hero noto los pasos de James que se acercaban cada vez más a ella y las mejillas comenzaron a encenderse mientras su estomago se removía del nerviosismo y su garganta se secaba. Pero James pasó de largo sin tocarla y se tiro en la cama con desgarbo - ¿Que haces? - Hero se giro dispuesta a encararle de nuevo.

-Voy a dormir - Contesto con sencillez.

-Yo no pienso dormir contigo en la cama - Sentencio la muchacha cruzada de brazos.

-Pues no lo hagas, duerme en...-Miro alrededor y señalo el sofá con una sonrisa picara en el rostro - ...el sofá, seguro que estas cómoda Eyre - Hero quito las sabanas de un plumazo haciendo que James cayera al suelo de culo.

-No juegues conmigo Potter - Contesto con maldad - En todo caso, dormirás tu en el sofá - James arqueo una ceja tirado en el suelo

  • Eres un bruto salvaje.

-Perdona, mis dotes de caballero no los desperdicio con desastres femeninos como tu - Se burlo el muchacho con descaro, Hero agarro otra almohada y se la tiro en la cabeza mientras intentaba no abalanzarse sobre el - Bueno te propongo un trato - Hero lo observo con desconfianza - Yo seco tu ropa, tú me dejas dormir en la cama.

James suponía que no iba a aceptar pero para su sorpresa Hero le tendió una mano. Después de estrecharla, Hero se encerró tras una puerta que debía dar al baño, tras unos minutos, salió con una camisa larga de color gris que tapaba hasta la mitad de sus muslos. James abrió la boca y la recorrió con los ojos, cualquier otra chica se habría sonrojado al estar así delante de un hombre, en una habitación a solas, pero parecía que a Hero le era indiferente.

¿Tan insignificante era él para ella, que no se ponía nerviosa en una situación semejante?

-¿No tienes otra cosa? - Hero se giro y lo observo confundida.

-¿Que tiene mi camisa? - Pregunto la muchacha mirándose, luego dirigió sus ojos hacia James y sonrió con maldad - ¿Que estas pensando, Potter? - James abrió la boca varias veces - ¿Tienes otra cosa mejor para darme? - James negó con la cabeza -

El muchacho carraspeo varias veces, Hero le tiro a la cara la ropa húmeda y sin decir nada más se metió en la cama, apagando la luz sin contemplaciones. James se quedo apoyado en el respaldo con la ropa sobre la cara, poco a poco levanto la varita y fue secando la ropa mojada mientras miraba de reojo el bulto envuelto en las sabanas, que debía ser Hero.

Cuando hubo secado la ropa, la dejo caer al suelo y se coló dentro de la cama. Se quedo en silencio, escuchando los pequeños ruidos de la casa mientras su cabeza intentaba apartar imágenes comprometedoras. Aunque no la tocaba, el hecho de tener una mujer al lado era suficiente para que su cabeza comenzara a dar vueltas y que su cuerpo entrara en un excesivo calor. James estaba seguro que aquella niña con aires de grandeza, no le movía ni un pelo, pero entonces, ¿Porque tenía la sensación que se iba a ahogar?

Al fin consiguió dormirse, aunque el nerviosismo continuaba en su estomago. La casa estaba en silencio, la oscuridad rodeaba la habitación y los exteriores de la casa, un búho apoyado en una rama movía la cabeza mientras sus grandes ojos observan a su alrededor. Las calles de Glasgow, estaban calladas, solitarias, mientras algunas farolas iluminaban fantasmagóricamente. Las horas pasaban y entonces...

-James basta - El muchacho no se había dado cuenta pero había tirado tanto de la sabana que Hero había quedado destapada. James que estaba hecho un ovillo, soltó un poco de manta y Hero volvió a taparse mientras refunfuñaba - James tengo frio - Se quejo la muchacha tirando más fuerte de la manta que no la cubría aun.

-¡No te la lleves toda! - Se quejo el muchacho tirando de ella más fuerte.

Comenzaron una guerra, mientras ambos intentaban hacerse con el control de la sabana a toda costa, no se habían dado cuenta de que había otra manta en el sofá. Pero en un tirón violento de James, este perdió el equilibrio y ambos cayeron de la cama con estrepito. Se hicieron unos segundos de silencio y confusión, abrieron poco a poco los ojos soñolientos y cansados, se encontraron uno encima del otro. Hero había caído literalmente encima del cuerpo de James y este la observaba fijamente con los brazos apoyados en el suelo.

Se miraron, con las narices rozando ligeramente, el pelo de Hero caía en cascada, cubriendo sus rostros como si estuvieran en una cueva. Seguramente pasaron unas milésimas de segundo hasta que se escuchara unos golpes sobre la puerta, mientras la voz de la mujer les avisaba que ya eran las cinco de la mañana. Pero para ellos fueron los segundos más angustiosos y a la vez más emocionantes de su vida. Ambos se observaban silenciosos, sintiendo el pecho del otro que subía y bajaba mientras sus respiraciones agitadas rozaban sus labios, sus mejillas y sus ojos. Su estomago se encogió, su corazón palpito y por unos segundos se quedaron suspendidos en el universo, olvidándose de lo que había alrededor.

-¡El desayuno está preparado! - El grito se repitió más fuerte. Hero y James volvieron a la realidad y se separaron rápidamente mientras sus mejillas se azoraban y sus ojos brillaban. Escucharon los pasos de la mujer alejarse y se quedaron en silencio, a oscuras mientras notaban la cercanía del otro, aun latente en sus cuerpos.

-Deberíamos bajar - Susurro Hero lentamente mientras los dos se mantenían sentados en el suelo.

En silencio y sigilo, sin llegar a tocarse ni a mirarse, se fueron levantando y James se dirigió al baño con rapidez. Echo varias veces agua fría sobre su rostro acalorado y se quedo observando el espejo que había frente a él. La imagen reflejaba un James, sonrojado, de ojos brillantes y emocionados, pero con a la vez mostraban terror, miedo por aquel momento de pausa y suspenso que jamás había experimentado antes. Escucho la puerta cerrarse y comprendió que Hero acababa de salir de la habitación. A los pocos minutos James bajo a la primera planta, Hero escribía una pequeña nota en la recepción y al ver a James agarro su brazo y comenzó a tirar de él hacia la salida.

-¿Que haces? - Susurro James con una mueca confusa - ¿Porque le estas dejando una carta y un galeón en la recepción? - Hero se giro rápidamente y comenzó a mirar hacia el pasillo por donde había desaparecido la mujer.

-Esa mujer está loca, quiere que nos quedemos con ellos una semana - Murmuro Hero - Corre, va a regresar y no podremos librarnos de ella

  • James iba a responder algo insólito cuando la voz de la mujer volvió a alzarse, ambos se miraron y sin decir nada mas, se tomaron de las manos y salieron corriendo.

-¡Esperen!

Ambos adolescentes comenzaron a correr calle abajo sin mirar atrás, no había nadie aun en las oscuras aceras, por lo que resulto más fácil correr sin ser atropellado. Ambos sonreían mientras corrían tomados de las manos, con el rostro encendido y los ojos brillantes por la emoción. Corrieron durante cinco minutos hasta llegar a un cruzo de caminos alumbrados por las farolas, ambos cayeron al suelo mientras respiraban con dificultad. Miraron a su alrededor, la calle estaba vacía, las casas a oscuras, el viento silbaba y la nieve comenzaba a descongelarse. Y entonces, ocurrió el milagro, Hero y James comenzaron a reír, se sujetaban el estomago mientras reían tirados en el suelo, con la chaqueta a medio poner y las zapatillas desatadas. No sabrían cuanto tiempo se quedaron ahí sentados, riendo sin parar mientras se miraban.

-Ha sido una locura...- Murmuro Hero mientras intentaba aguantar otra oleada de risa.

-Ya lo creo...- James resoplo, sintiendo dolor en el estomago por las convulsiones de la risa. Ambos se miraron, mientras unas sonrisas nerviosas cruzaban sus rostros. James volvió a notar aquella calidez en el pecho, aquella sonrisa que le atraía como un imán, trago saliva mientras Hero seguía riendo tirada en el suelo - Hero yo...

Pero de repente se escucho un ruido de neumáticos friccionando el asfalto. Ambos se levantaron como pudieron, mientras la sonrisas se borraban de sus rostros, observaron como unas luces centellantes se acercaban hacia ellos con una rapidez anormal. James agarro a Hero y la abrazo mientras cerraban los ojos, esperando el impacto del vehículo. Pero nada llego, James abrió un ojo y miro delante de él. Un autobús azul oscuro, de dos pisos, con lámparas de araña en el techo y camas danzantes, se encontraba delante de ellos.

-Bienvenido al autobús noctambulo, transporte de emergencia para el brujo abandonado a su suerte. Alargue la varita, suba a bordo y lo llevaremos a donde quiera. Mi nombre es Spookie Pike. Estaré a su disposición esta noche - Hero y James miraron a un muchacho no mucho mayor que ellos, con pelo largo y lacio, unos ojos grises y de una estatura considerable - ¿Vais a quedaros ahí plantados todo el día?

Continuara...


¡Hola mi querido Lector o Lectora!

Aquí está el capitulo doce, es realmente un capítulo dedicado a Hero y James, quería escribir más cosas en el capitulo pero al final me entra la inspiración y se me vuelven inmensos, así que decidí cortar el capitulo y actualizarlo hoy, porque llevo desde el jueves sin actualizar (no me maten)

Tengo la mitad del otro escrito por lo tanto no se preocupen que dentro de dos días estará actualizado de nuevo, lo prometo.

También disculparme, tuve un fin de semana de locos, mis amigas vinieron a visitarme a Viena, luego la final de la Eurocopa, en fin muchas cosas tontas que me hicieron no poder actualizar, así pues perdónenme, suplico vuestro perdón jajá.

Bueno en el próximo capitulo, prometo meter varios Flash backs familiares (ya veréis cuales) uno me lo pidió una lectora, aun que yo pretendía escribirlo (como se conocieron el trió de oro) y una discusión entre Harry, Ginny, Ron y Hermione. Albus, Lily, Hugo y Rose escuchando, los Malfoy...y quizás alguna cosita mas.

Como siempre, espero que hayas disfrutado del capítulo, que no pueda expresar mi felicidad y gratitud con todos los comentarios que me hacéis, que son largos, explicativos y emocionantes, de verdad que así da gusto escribir. No puedo creer que tenga 85 comentarios y que 64 personas la tengan en favoritos, espero que el número crezca en ambas cosas.

Bueno no os aburro más. Muchísimas gracias a todos por leer. Deja tu bella opinión, comentario, si quieres añadir ideas o darme alguna petición no dudes en consultarme.

Muchos besos a todos.

Irene.

Pluma Cisne.