← En Llamas. ¿Qué pasaría si...? · de
En Llamas. ¿Qué pasaría si...? — capítulo 50
Las pesadillas se han ido, al menos por esta noche. Por primera vez en mucho, muchísimo tiempo, no me despierto a mitad de la noche, empapada en sudor y temblando de miedo. Ahora no hay nada por lo que preocuparse, todo está bien, todos estamos bien, a salvo, seguros.
Unos ojos de un profundo color azul interrumpen mis pensamientos. Se clavan en los míos, me atraviesan, cazando todo pensamiento que vaga por mi mente. Conociéndome, destapando todos mis secretos, casi desnudándome.
Cuando terminan su análisis, el dueño de esos ojos sonríe y se acerca más a mí.
Los dos estamos en mi habitación, tumbados en la cama, de frente, mirándonos el uno al otro. Gale aún no ha salido de la enfermería, aunque lo hará pronto.
-¿Por qué sonríes?-susurro yo, sin poder evitar que una minúscula sonrisa se dibuje en mi rostro también.
Peeta no responde de inmediato. Se dedica a mirarme unos segundos más. Decido apartar la mirada, porque tengo la terrible sensación de que Peeta sabe exactamente en lo que estoy pensando.
-Eh, mírame.-murmura, acariciando mi cara.-Lo sé, Katniss.
-¿Qué sabes?
-Sé que tienes miedo.-responde, sin mirarme directamente e incorporándose.
-¿De qué tengo miedo? Si se puede saber…-digo yo, intentando sonreír, aunque mi voz tiembla ligeramente.
-Tienes miedo de que pregunte qué va a pasar con nosotros ahora que Gale vive.-contesta él, fijando la mirada en un punto muerto de la pared.
Miro hacia al techo y compruebo que Peeta puede saber qué pasa por mi cabeza sólo con mirarme a los ojos. Suspiro.
-Bingo.-digo, intentando sonreír de nuevo.
-Mira, Katniss…-comienza a decir él, acercándose a mí.-Te entiendo. Y no te voy a presionar, si quieres estar conmigo, genial, si quieres pensarlo, te daré tiempo, el que necesites. Si quieres estar con Gale, encontraré la forma de aceptarlo y si no te quedas con ninguno de los dos…-titubea.-Estaré contento con lo que decidas. Sólo quiero que sepas que voy a esperar, lo que sea…
Miro a Peeta con cariño, con un cariño inmenso. Él sonríe tristemente y yo me lanzo a sus brazos. Él me recibe cálidamente, y percibo cómo el abrazo dura algo más de lo normal.
-No sé qué voy a hacer Peeta. Con Gale…con Gale nunca ha habido nada romántico, lo sabes. Pero al pensar que podría perderle…me asusté. El problema es que no sé si me asusté lo que se asustaría una amiga…O me asusté más de lo que debía, lo que significaría que siento algo más, ¿no crees? A ti, sin embargo, sé que te quiero. Eres la apuesta segura, contigo todo saldrá bien. Pero no funcionaría a la perfección sin saber que Gale está olvidado y que no siento nada por él. Cosa que ahora…Ahora no sé lo que siento por él… ¿Entiendes?
-Claro que te entiendo.-responde, con cariño, cogiéndome la mano.-Por eso te voy a dar tiempo para pensarlo. Es lo que me estás pidiendo, ¿no?
Yo asiento. A continuación, con la otra mano, Peeta me acaricia la mejilla, y casi inconscientemente, me voy acercando más a él, él no lo permite, y por un momento, quiero vivir en ese momento, olvidarme del mundo, incluso de Gale…Ser él, sus ojos azules y yo. Estamos tan cerca que puedo distinguir todas y cada una de las pecas que decoran su rostro, pero, al siguiente instante, ya no puedo, porque tengo los ojos cerrados. Nos fundimos en un cariñoso beso, hasta que alguien abre sin llamar la puerta de nuestra habitación.
Peeta y yo nos separamos de inmediato y dirigimos la mirada hacia la puerta, pero por la mirada que tiene Haymitch, sé que nos ha visto.
Mantiene una sonrisa de suficiencia que aumenta cuando mis mejillas se encienden.
-¿A eso llamáis vosotros un beso?-nos reprocha, con tono burlón.
-¿Qué pasa, Haymitch?-pregunta Peeta, con algo de vergüenza.
-¿Querías venganza, preciosa? Acompañadme.
Diez minutos más tarde, Cinna da los últimos toques a un maquillaje muy discreto.
-Cinna, ¿me vas a decir de una vez qué pasa?-protesto yo.
Él sonríe.
-¿Se lo puedo decir ya, Effie?-le pregunta a la mujer que se mira en el espejo que está a nuestro lado
-Supongo.-responde ella, encogiéndose de hombros.
Cinna le da la vuelta a mi silla y me pone frente a él. Se arrodilla para estar a mi nivel.
-Te va a encantar.-me dice, sonriendo.
-¿Qué es lo que pasa, Cinna?-insisto yo, algo nerviosa, aunque también sonriendo.
-En dos horas tendrá lugar la coronación de Philippe en el Coliseo de las Estrellas.-explica.-Bien, pues cuando enciendan las pantallas para repasar el paso de Philippe por los juegos, nuestro técnico en comunicaciones, Plutarch, nos va a colar. Va a hacer que en todo el Capitolio se emita lo que vamos a grabar en ese estudio.-me dice, señalando una habitación al otro lado del pasillo.-Tiene que ser en directo, de otra forma no nos podrá colar. Saldréis Peeta y tú, y las estrellas serán, por supuesto, Gale y Emily. La idea principal es demostrar cómo los juegos del hambre se desmoronan, y cómo en sólo dos juegos del hambre, ha habido cinco supervivientes, cuando debería haber habido dos. Demostrar la debilidad del Capitolio, llamar a la guerra al resto de los distritos. Con un poco de suerte, podremos hacer una emisión completa antes de que nos corten…
-Guau…Hacer una llamada a la guerra hoy…
-No es que vayamos a entrar en guerra hoy, pero queremos anunciarlo en la Coronación, a Haymitch le encanta el dramatismo.-comenta Joseph, que entra en la habitación.-Estás muy guapa, Katniss. No queremos maquillarte mucho porque la gente tiene que reconocerte. Tienes una imagen de luchadora perfecta.
-Gracias, Joseph…-digo yo, con un hilo de voz.-Estoy preocupada, chicos. Sabéis lo mal que se me da esto…Entrar en directo para todo Panem…Seguro que meteré la pata…
Cinna, sin embargo, al ver mi preocupación, sonríe.
-Exactamente igual que el día de la entrevista, ¿recuerdas? Te voy a dar el mismo consejo que te di aquel día. Sé tú misma. Díselo a un amigo, dímelo a mí, explícame por qué hay que derrocar al Capitolio, convénceme, haz que me lo crea. Así todo irá igual de bien que la última vez. Confío en ti, Katniss.
Yo sonrío.
-Cinna.-Empiezo a decirle, sin mirarle directamente.-Si no fuera por ti, no estaría aquí. Estaría muerta. ¿Sabes…sabes si quiera…? ¡Me has salvado la vida! Un montón de veces. Lo haces cada día. Y te quiero, Cinna. Me conoces, y sabes que eso se lo digo a muy, muy pocas personas.
-Tú también me has salvado la vida, Katniss, ni te lo plantees, lo has hecho cientos de veces. Yo también te quiero. Y nos quedan un montón de aventuras por vivir. Ven aquí.
Cinna me abraza, y una vez más, me siento segura en sus brazos, que son cálidos y acogedores.
-¿Estás lista?-pregunta una áspera voz por detrás.- ¿Se lo habéis explicado ya? A ver, preciosa, vas a tener que ser creíble porque…
Sin embargo, Haymitch se interrumpe, porque yo me levanto de la silla y sin previo aviso, le abrazo con fuerza. Imagino su cara de desconcierto, porque oigo las risas de Cinna y Joseph detrás. Tras unos segundos, noto sus brazos alrededor de mi espalda, y por apenas un instante, siento cómo besa suavemente mi cabeza.
-¿Y eso a qué viene?-me pregunta, sonriendo, cuando nos separamos.
Yo me encojo de hombros. Abrazo a Joseph, a Effie, a Portia…les agradezco todo, y de repente, tengo ganas de hablar, de que me escuchen, de declarar la guerra.
Haymitch nos da las instrucciones de cómo debemos actuar a Peeta y a mí. Gale y Emily no llegan hasta una hora más tarde. Me sorprende ver cómo ellos no llevan nada de maquillaje encima, y cómo todas sus heridas y cicatrices están al aire, muy a la vista.
Abrazo a Gale, pero él aún está demasiado débil para entablar conversaciones largas, así que simplemente me siento con él a esperar, de la mano.
A medida que llega la hora, el ritmo de mi corazón se acelera. Antes de que empiece la ceremonia, mi madre y Prim, con Buttercup y Sunny en brazos, entran en el estudio. Prim se sienta conmigo, y veo de refilón cómo Peeta acaricia a Sunny detrás de las orejas.
Comienza la ceremonia de Coronación, cuyo protagonista es un radiante Philippe, sin ningún rasguño y con una gran sonrisa dibujada en los labios. Le acompaña Finnick, que como es habitual, seduce a la cámara con sus chistes o guiños. También Mags, que no parece saber muy bien dónde está, pero aún así, sonríe.
Plutarch, un hombre mayor de rostro desenfadado trabaja duro en la habitación contigua.
Veinte minutos después, Plutarch nos indica que entremos en la habitación. Gale, Peeta y Emily se sientan, pero sin embargo, a mí me indican que me coloque en el centro de la habitación, delante de la cámara.
Parece que mi corazón se va a salir del pecho, pero me tranquiliza ver las caras de todas las personas que quiero en la otra habitación.
En la que estoy hay varios hombres, trabajando con distintos ordenadores en los que se ven reflejados la gala o pistas de audio.
-Entras en 10 segundos, Everdeen.-me dice secamente Plutarch.
Yo asiento. ¿Qué pasa si cortan la emisión a mitad de mi discurso? Quedará ridículo. 8 segundos. ¿Y si consigo que Finnick o Philippe se metan en problemas? 7 segundos. ¿Y si ellos empiezan la guerra antes de lo previsto? ¿Qué pasaría si ahora tiraran una bomba al Distrito trece? 5 segundos. ¿Y si abro la boca pero no soy capaz de emitir ningún sonido? 3 segundos. *Olvídate de la gente. Del Capitolio. Sólo son ellos, mis amigos, mi familia. Son ellos a los que tengo que convencer."*Cierro los ojos, intentando olvidar la cámara…Y cuando los abro, mágicamente, ha desaparecido. Sólo están ellos, mi madre, Prim, Cinna…
Un sonido múltiple de sorpresa del público del Coliseo me indica que estoy en el aire.
-Panem.-comienzo a decir, con un hilo de voz.-Os habla Katniss Everdeen, vencedora de los septuagésimo cuartos juegos del hambre. Me dirijo a vosotros desde un refugio, un lugar seguro, ya que no estoy a salvo en el Capitolio. Habréis escuchado cosas, muchos rumores, que rezan que soy una criminal. Esta noche os demostraré que no es así. Que los criminales son ellos, no nosotros. Durante la ceremonia de clausura de los juegos, no irrumpí en la prisión por motivos de rebeldía. Irrumpí en aquellas celdas ejerciendo una misión de rescate de sólo dos presos. Esos dos presos tienen algo que deciros.
Concluyo mirando directamente a la cámara, y en una pequeña pantalla de ordenador enfrente de mí, observo ligeramente lo que está pasando en el Coliseo.
Snow se ha levantado de su butaca y ordena que corten nuestra conexión. Se acerca a Caesar y le susurra algo al oído, y sorprendentemente, Caesar le aparta y centra los ojos en la pantalla.
-¡Son calumnias! ¡No es en directo! ¡Ignoradla!-exclama, furioso.
Sin embargo, la única persona ignorada de la sala es él. Todos y cada uno de los ojos del Coliseo de Las Estrellas se centran en la gran pantalla en la se debería estar emitiendo el paso de Philippe por los juegos. Pero ahí estoy yo, mirándoles directamente, juzgándoles.
La luz de nuestra habitación se apaga, lo que de nuevo provoca sonidos de sorpresa en el Coliseo. Rápidamente, sigo nuestro guión y me aparto de cámara, para dejar paso a Gale y Emily, que se ponen delante de ella.
Tras un par de segundos, la luz se vuelve a encender, y esta vez, los gritos ahogados de asombro inundan ambas salas.
Emily mira directamente a la cámara, y por un momento, veo el miedo en sus ojos. Por primera vez veo su lado vulnerable. Abre la boca, pero ninguna palabra sale de ella. El terror de sus ojos se intensifica. Lo intenta de nuevo, pero no es capaz de emitir ningún sonido. Mira hacia mí, aterrorizada, alzando las cejas, pidiéndome consejo.
Yo, hago lo primero que viene a mi cabeza, y articulo "No tengas miedo." Al igual que Emily, no digo ninguna de las palabras en alto, pero ella las comprende. A continuación levanto el pulgar y le sonrío. Ella asiente, suspira, y vuelve la mirada hacia la cámara.
-Soy Emily Burdock.-dice finalmente, con un hilo de voz.-Sobreviví a los juegos del hambre, sin embargo, no tengo mi corona. La muerte me fue otorgada como recompensa. Sobreviví al volcán. Igual que Philippe. Igual…igual que Gale.
De nuevo, exclamaciones y gritos de sorpresa en el Coliseo. Gale sale en pantalla, con mucha seguridad. Lleva años intentando llamar a la gente a la guerra, este, definitivamente, es su momento.
-Panem.-dice, con un tono de voz firme.-Esto es una llamada. No debéis tener miedo. En estos juegos del hambre hemos salido vivas tres personas. Los Juegos de Hambre son lo único que tienen para meternos miedo, y se tambalean. ¿Cinco vencedores en tan sólo dos años? Es lo único que tienen, os lo aseguro. Y se derrumban. Si nosotros hemos salido vivos…¿por qué vosotros no podéis? Negaos. No os rindáis. Es posible acabar con ellos. Acabar con el sufrimiento. Con el dolor. Con la tristeza. Con el Capitolio. Es posible acabar con los Juegos del Hambre. Si nos unimos, lo conseguiremos.
A continuación, la cámara enfoca a Emily y Gale, que se miran, y tras unos instantes de vacilación, se cogen de la mano.
En el Coliseo, reina el caos. Snow grita y maldice que apaguen la pantalla, mientras que más de la mitad de la sala se queja de sus protestas, ya que no les deja oír lo que tengan que decir.
Haymitch me da un codazo y sé que tengo que volver a aparecer en pantalla. Me levanto torpemente, y mi presencia en cámara provoca de nuevo un silencio sepulcral en el Coliseo.
-Por Marcy.-comienzo a decir, con más seguridad que antes.-Por Olive. Por Penelope. Por Pam. Por Nadine. Por Collin. Por Rue. Por Cato, incluso. Por todos. Por todos aquellos que murieron cuando aún no sabían lo que era vivir. No os lo pido ni por mí, ni por vosotros, si no por ellos. Que todas sus muertes no queden en vano. Que no nos quedemos de manos cruzadas ante ellas.
Peeta se acerca por detrás con el acto final en las manos. Dejo en primer plano a Gale y Emily de nuevo y me pongo al lado de Peeta. Él y yo elevamos dos coronas sobre las cabezas de Gale y Emily. Reina el silencio en ambas salas, aunque la excitación de algunas de las personas de nuestra sala es evidente.
Sin embargo, tras unos pocos segundos, el Coliseo de las Estrellas explota de nuevo en gritos de asombro, y el Distrito 13 en vivas y risas. Sin previo aviso, las coronas posadas en las cabezas de Gale y Emily se encienden y comienzan a arder en feroces llamas de fuego. Gale y Emily sonríen. Las llamas aumentan de intensidad, aunque entre ellas, aún se puede distinguir la forma de corona dorada y reluciente.
-¡Saludad a los verdaderos vencedores de vuestros juegos del hambre! ¡Vamos!-exclama Peeta a la cámara, sonriendo.-¡Estos son vuestros verdaderos reyes!
En el Coliseo se refleja terror y sorpresa en casi todos los rostros. Snow grita tan fuerte como puede, y su cara ha adquirido un fuerte color rojo.
Sin embargo, rápidamente, deja de gritar. De hecho, todo el Coliseo se queda en silencio. En el aire sólo se oye el eco de un sonoro disparo de arma de fuego. Unos segundos después, otro, aunque no se sabe de dónde viene. Los guardias del presidente Snow entran rápidamente en el Coliseo y le escoltan hacia la salida. De repente, la pantalla se funde a negro y sólo se oye un ligero zumbido de lo que está pasando en el Coliseo; gritos, disparos…
Unos segundos más tarde, aparecen en la televisión diversas imágenes de distintos distritos, levantamientos. La gente se levanta contra los agentes de paz. No sólo eso, pueden con ellos. Se distinguen varios incendios de edificios públicos.
Las imágenes de los distintos distritos revelados se prolongan durante la siguiente media hora. Finalmente, Haymitch apaga la televisión y nos mira a todos:
-Estamos en guerra.-dice, con voz firme.
Muchos sonríen. Otros, no dicen nada, sólo miran a las personas a las que quieren. Por mi parte, yo recuerdo aquella noche de nieve, aquel día de Cosecha, en el que Peeta ni si quiera me miraba a los ojos, en el que Gale se había olvidado de mí. El día que lo cambió todo. El día en el que Effie pronunció los nombres de Emily y Gale. El día que no veía posible estar ahora con todos ellos, encabezando una verdadera guerra. Recuerdo y proyecto de nuevo las imágenes de los levantamientos en mi mente. Por lo menos, más de la mitad de distritos se está revelando. Más de la mitad de Panem arde, pronto, por iniciativa de Katniss Everdeen, todo y absolutamente todo lo conocido, lo cercano…todo estará en llamas.
Agradecimientos. (Y cursilerías varias)
Aquí acaba esta historia. Aquí acaba VUESTRA historia. La historia de los que día tras día, capítulo tras capítulo, os habéis dejado los ojos en la pantalla de vuestros ordenadores leyendo, haciendo realidad las pequeñas cosas que suceden en mi imaginación. Creando a personajes que se esconden en los recovecos más oscuros de mi mente, haciéndolos reales, dándoles la vida. Aquí acaba la historia de los que capítulo tras cada capítulo, de una forma que parece hasta mágica, desde los rincones más lejanos del mundo, me hacéis sonreír. Dibujáis una sonrisa en mí mediante vuestras ganas de leer, mediante vuestras ganas de saber más, de inventar lo que aún no está creado… por eso, esta historia es vuestra, y sólo vuestra.
Los que os esforzáis capítulo tras capítulo en darme vuestra opinión mediante comentarios, los que me dais ánimos para escribir más, los que aunque no comentéis, ponéis una estrellita al lado de mi historia, los que leéis mi historia, los que, al final de todo, hacéis realidad las situaciones, personajes, los que hacéis realidad las pequeñas cosas que yo invento. Esta historia es vuestra y de nadie más.
No puedo encontrar las palabras adecuadas para expresar lo agradecida que estoy a todos y cada uno de vosotros. Pasarte las horas tecleando y creando historias es un proceso mágico, aunque costoso a la vez, pero, ¿sabéis qué? Todo lo costoso que es, o lo difícil que es en situaciones, se me olvida al ver lo mucho que os ha gustado un capítulo o las ganas que tenéis de que suba el siguiente. Vosotros sois como la gasolina que mueve al motor de un coche y le hace funcionar a la perfección. Esta historia es vuestra porque, simplemente, sin vosotros, se hubiera quedado en tan sólo unas líneas de una vaga idea que rondaba mi cabeza un sábado de lluvia al leer "En Llamas" por enésima vez.
Sólo puedo daros las gracias por todo lo que he escrito ahí arriba. No podría pedir unos lectores mejores, de verdad.
Desde luego, este es el fin de esta historia, pero no significa que tenga que ser el fin de la nuestra. Tanto como Potterfics y Fanfic.es me han dado la oportunidad de conocer a gente maravillosa, con la que me gustaría seguir en contacto, mediante más historias o simplemente, seguir hablando con ellas, conocerlas. Por eso, si queréis que hablemos, y tal, podéis dejarme vuestro twitter y yo os sigo. Twitter es la red social que más utilizo, de hecho la única que utilizo, salvo tumblr. Si tenéis tumblr dejadlo también y nos followeamos! J Sería genial teneros en Twitter, así que ya sabéis, dejad vuestro nombre de usuario.
Notas Finales.
Bueno, unas pequeñas aclaraciones J Como habréis comprobado, el fic comienza un poco más adelante que la versión de En Llamas original y acaba prácticamente en el mismo punto donde acaba Suzanne, de ahí lo de alternativo, el *qué pasaría si.*Llego al mismo punto al que llega Suzanne por otra vía, con personajes nuevos, menos muertes…
He hecho muchos ajustes a lo largo del fic, teniendo en cuenta vuestros comentarios y opiniones. Por ejemplo; Emily iba a morir. Lo tenía claro desde el principio. De hecho, quería que Emily muriese y que Gale fuera su asesino. Quería que Emily se metiera en el grupo de Gale y que los traicionara intentando matarlos mientras dormían, pero Gale se da cuenta y la mata. Esa era la idea principal desde el principio, que el enfrentamiento fuera entre Gale y Philippe. Sin embargo, viendo lo mucho que os gustaba Emily, lo fui dejando para más adelante…Estuve realmente tentada en matarla en el último momento, pero báh, es un fic, los fics están para satisfacer al lector, ¿verdad? Por eso Emily vive.
Al principio también se me ocurrió escribir sobre qué hubiera pasado si Peeta no se pudiera haber presentado por Haymitch en el Vasallaje, qué hubiera pasado si Haymitch y Katniss hubieran ido juntos a los juegos. A mi amiga y gran fan de Haymitch como yo, le encantaría. Quiero que sepáis que esa es una idea que aún no he descartado y a lo mejor, algún día escriba acerca de ella.
También había pensado en que Vic o Wendy les traicionaran al final, pero tampoco me va lo de crear personajes malos.
En fin, son muchas cosas las que he cambiado para complaceros (y complacerme a mí misma también…) y espero que os haya gustado el desenlace del fic!
Proyectos de futuro.
Puede que esta sea el primer fic que publico (de hecho, este es el primer fic que escribo), pero desde luego, no será el último. Tengo ganas feroces de seguir escribiendo, aunque quizá me tome un pequeño descanso de Los Juegos del Hambre. Muchos me habéis preguntado si va a haber continuación de este fic, un S*insajo. ¿Qué pasaría si…?Nada es seguro, pero lo más probable es que así sea. Un Sinsajo. ¿Qué pasaría si…?*Incluiría a los personajes nuevos que he metido, a Wendy, Emily y compañía…Tengo alguna idea de cómo podría ir, pero no es demasiado original, seguramente alguien habrá escrito ya sobre ella. De todas formas, tengo la idea de seguir escribiendo, sí. Pero como ya os he dicho, aún no. Me quiero tomar un pequeño descanso de fics de LJDH y seguir con alguna cosilla original en las que estoy trabajando y que puede que algún día suba. Sin embargo, sé que los relatos originales no son tan atractivos como los fics, por eso, os prometo que habrá continuación, aunque no sé cuándo. También, me gustaría que me dijerais qué os gusta, en plan cualquier otra saga, como Harry Potter o incluso alguna serie de televisión de la que se pueda escribir algún fic.
Y bueno, creo que eso es todo. Sólo daros las gracias un millón de veces más. Este fic acaba siendo el quinto fic más comentado y el tercero más leído de los juegos del hambre en Potterfics. Creo que son unos resultados impresionantes que no podrían haber sido posibles sin vosotros. Y bueno, que no me quiero poner sentimental y cursilona, que nos vamos a leer muy, muy pronto. Espero contar con vosotros en nuevos proyectos, y que sepáis, que si algún día me dedico profesionalmente a esto (cosa que dudo) os aseguro, que estaréis en los agradecimientos de las mierdecillas que a lo mejor escriba. Shirley, Evimaria, EmelMarinaCyrus, Mary, Afrodita, Alexia, Pauly, y estoy completa y totalmente segura de que me dejo a alguien. Pero todos sois geniales, preciosos y perfectos. Sólo espero que hayáis disfrutado del fic tanto como he disfrutado yo escribiéndolo. ¡Sois unos soles! Nos leemos pronto.
-La autora de *En Llamas. ¿Qué pasaría si…?,*Natalia.