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Un Amor Para Demetri Vulturi. — capítulo 1
Prefacio.
Nunca me había detenido a pensar en como iba a morir, aunque en este ultimo tiempo era bueno que pensara en como hacerlo, pero no hubiera imaginado algo parecido a esta situación incluso de haberlo intentado.
Las palabras de mi depredador las escuchaba tan cercas de mi, pero no me preocupaba el morir, sino mas bien el dejar a mis pobres hermanos solos.
Ser madre, padre y hermana a la vez.
El día soleado amenazaba con salir, pero yo ya estaba despierta a las seis de la mañana, tenía que preparar el desayuno de mis pequeños hermanos e irme a trabajar, claro que mi trabajo estaba aquí a lado de mi casa, en un pequeño taller.
Estaba sentada en una silla en la cocina, tomándome un café con unas tostadas de mermelada. Mientras el desayuno se cosía, eran pastas con pequeños trozos de verduras, que ellos confundían con colores, era la única forma que se comiera todo, escondiéndoles las verduras.
-¡KARLA Y JACKES! VENGAN A COMER YA- los había escuchado ya despiertos, sabia que lo estaban gracias a los ruidos que hacen cuando se despiertan, pelean.
Dos pequeños monstruos, Karla de seis años y Jackes de siete, bajaron corriendo las escaleras.
-¿Cuántas veces les he dicho que no bajen corriendo las escaleras?- les pregunte mientras les servía la comida.
-¿quieres que te digamos?- me pregunto Jackes, claro que estaba usando el sarcasmo.
-son muchas veces alejandla, pero Jackes me cuido para bajal- Karla, ella aun no podía pronunciar bien la "r" se le daba difícil.
-bueno, no importa, además coman ya que hoy salimos de compras ¿saben lo que eso significa?- les sonreí dulcemente.
-¡si! Películas con helado de chocolate- me dijeron al unísono, solo que la voz de Karla salió más chillona.
-exacto, hoy cuando lleguemos del súper verán películas con helado de chocolate, mientras yo estoy en el taller- eso de que comían helado y veían películas era como una tradición, ya que eso paso el día que nuestros padres nos dejaron.
-¿Cuándo puedo il contigo al tallel?- me pregunto Karla.
-no puedes cielo, eres pequeña aun y te puedes lastimar-
-yo quielo il- izo un puchero, me encantaba cuando asía eso.
-no, es peligroso-
-mejor quédate conmigo Karla, así jugaremos- Jackes, como siempre cuidándola.
El y ella solo tenían un año de diferencia, pero aun así el la cuidaba mucho al igual que a mi, era un niño celoso con nosotras.
Desayunamos los tres juntos, ya que a petición de Karla debería comer también lo que ellos. Ellos eran mi adoración, ya que los cuide desde pequeños, pero nuestros padres nos dejaron cuando Karla tenía tres años, Jackes cuatro y yo quince, no nos habían dejado por que no nos quisieran. Si no mas bien porque tuvieron un accidente de auto, donde chocaron con un conductor que venia ebrio.
El día que me dieron la noticia, yo empecé a trabajar sin lágrimas en mis ojos, solo tenia que hacerme cargo de mis hermanitos, y lo estaba logrando. Los estoy sacando adelante con mi trabajo, ya que al ser una chica y mecánica les atraía a los turistas. Algunos eran más… discriminatorios.
Siempre estaré para ellos.
(********)
En otro lugar de Italia.
-ustedes irán a ver como va sobre los neófitos que están cercas de la toscana-
-si mi amo-
-Demetri los guiara, y jane dará la orden, espero que no tengan ni un problema-
Un señor de pelo negro azabache les dio la orden y ellos obedecieron. El chico de pelo color miel y te túnica gris, salió al frente ya que el empezaría a guiarlos.
Su misión, matar a los neófitos que habían sido creados cercas de la toscana… lo que no esperaba uno dela guardia, es que algo pasaría, algo que le cambiaria la vida.