Tituladas 17.2% · 34,339 de 199,415 descubiertas
Rescatado 94.6% · 90,776 de 95,911 páginas identificadas · 90,161/90,521 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Historia 114342 · de

Historia 114342 — capítulo 1

-Esto no puede ser posible - el pelirrojo dejo caer al escritorio el diario ¨El profeta¨ - ¿A quién se le ocurrió esta barbaridad?

-Aun no es un hecho Ron, será mejor que te calmes - Hermione estaba de pie observando el callejón Diagon - no creo que sea capaz de hacer algo así.

-Olvidas de quien estamos hablando Hermione - Ron se dejó caer en una de las sillas bufando ante tal ironía.

Esta mañana, mientras Hermione y Ron trataban el tema de la junta que pronto se celebraría les llego, como de costumbre, el periódico. Al pelirrojo dejo caer su taza de café en cuanto leyó el titular.

DRACO MALFOY

EL JOVEN EMPRESARIO MAS RICO DE TODO LONDRES MAGICO HA DECLARADO AYER A LA PRENSA QUE ESTA DISPUESTO A COMPRAR LA MITAD DE LAS ACCIONES DE ¨IMPORTACIONES GRANGER¨ PARA EVITAR QUE NUESTRA HEROÍNA, HERMIONE GRANGER, VAYA A LA BANCARROTA.

La castaña tenía 25 años recién cumplidos, después de la guerra mágica, donde ella junto con Ron y Harry destruyeron los horrocruxes y al fin Harry Potter destruyera a Voldemort, Hermione termino la escuela y entro a trabajar en el ministerio en el Departamento de Criaturas mágicas, donde intento hacer entrar en rigor su P.E.D.D.O, que nunca fue aprobado. Decidió poner una empresa de importaciones. La castaña importaba ropa muggle al mundo mágico.

Después de la guerra, dejo de tener importancia la sangre y el negocio de la castaña creció rápidamente hasta que se vio en la necesidad de formar una empresa enorme con la ayuda de su amigo Harry Potter, donde hacia distribución, no solo al Londres, si no a la mayor parte del mundo. Pero de un año para acá, todos los pedidos que surtían disminuyeron notablemente con la amenaza de quebrar.

Hermione intento contactar con varios empresarios para hacerlos accionistas, pero la mayoría de los empresarios con poder eran sangre limpia y la castaña estaba segura que fueron seguidores de Voldemort, así que pronto desistió convocando una junta de emergencia para darle fin a su gran sueño.

No era que Hermione estuviera necesitada de dinero. Desde muy joven fue muy ahorradora y tenía dinero de sobra para mantenerse una temporada en lo que encontraba un trabajo. Además, tenía el apoyo de su prometido, Ronald Weasley y de su amigo Harry Potter. Pero este proyecto se hizo muy querido para ella y estaba segura que daba para más.

-Sé de quien estamos hablando Ron - la castaña se encogió de hombros, dando media vuelta para encarar a su prometido - pero si lo que el profeta dice es cierto, no me quedara de otra más que aceptar.

-No es opción Hermione - el pelirrojo se acercó recargándose en el escritorio para atraer a la castaña, quedando ella recargada de espaldas en él - no tienes por qué seguir, ya te he dicho…

-Que no me dejaras sola económicamente - Hermione ya estaba recargada imitando la cara del pelirrojo - pero no quiero depender de nadie.

-Vamos a ser marido y mujer amor - Ron comenzó a besar el cuello de Hermione - estoy obligado a hacerlo.

-El hecho de que estemos comprometidos - dijo la castaña un poco fastidiada - no quiere decir que seré una completa inútil que estirara la mano para que me des dinero.

-No tienes por qué verlo así - dijo Ron en un susurro.

-Tengo que checar unas cosas - Hermione ya se estaba desprendiendo del abrazo del pelirrojo antes de insinuarle que necesitaba estar sola.

-De acuerdo - intento darle un beso a su prometida en la boca cuando esta giro su cara para dejar libre su cacheta y le dio un beso suave - te veo en el almuerzo - y salió del despacho de la castaña.

Hermione se dejó caer en su silla, llevando sus manos a su cabello. Ella no quería ser grosera con Ron, realmente le amaba, o así lo creía. Antes de Ron la invitara a cenar una noche en un restaurante muy elegante para pedirle que se casara con ella, la castaña realmente era feliz. Disfrutaba su noviazgo, sin ningún tipo de compromiso y ahora las cosas ya no eran las mismas.

Desde aquella noche en que Hermione se abalanzo a Ron para besarlo se hicieron pareja, pero la castaña aun recordaba esos ojos grises que la miraban profundamente antes de desaparecerse de la pelea final y solo verlo en su audiencia donde el quedo inocente de todo cargo.

Draco Malfoy se había desaparecido de la vista de todo el mundo mágico llevando al mando las empresas de su padre después de que a Lucius lo condenaran al beso del dementor perdiendo la vida inmediatamente. Hermione no supo más del rubio, solo que un ser solitario que se había empeñado en incrementar su fortuna, lográndolo sin ningún obstáculo.

-¿Señorita Granger? - su secretaria, Tinna, asomaba su cabeza por la puerta tímidamente - un joven quiere verla.

-¿Quién es? - la castaña había levantado su cabeza, aun con el cabello desarreglado por el jalon que se dio - no tengo citas para hoy que yo recuerde.

-No me ha dicho su nombre - la chica estaba colorada - pero dice que es urgente hablar con usted.

-Llévalo con Ron - la castaña se puso de pie tomando su abrigo - él lo atenderá.

Tinna asintió con un ligero ¨Si¨ cerrando la puerta. Hermione se puso su abrigo, hoy se daría el día libre para meditar su situación. Estaba en frente de la puerta a punto de girar el picaporte cuando la puerta se abrió dejando ver a un hombre alto, con un porte elegante y de cuerpo perfecto.

-¿Malfoy? - Hermione había puesto los ojos como plato al volver  ver, después de tantos años al que fue su peor enemigo.

-El mismo Granger - el rubio le tendió la mano para saludarla - tu secretaria me quería mandar con la comadreja, pero yo pedí exclusivamente hablar contigo.

-Señorita yo… - Tinna estaba muy apenada y su respiración era agitada.

-Tranquila Tinna, yo me encargo - dijo la castaña sin darle importancia

Hermione tomo la mano del rubio y sintió un escalofrió recorrer todo su cuerpo haciendo que se sonrojara mientras Draco sonreía sínicamente de lado.

-¿Qué te trae por aquí? - la castaña dio dos pasos hacia atrás, permitiéndole la entrada y ella fue directo a su silla detrás del escritorio - toma asiento - le señalo una silla, donde el rubio se sentó de inmediato.

-Veo que ya has leído el Profeta - el rubio noto que el periódico estaba tendido en el escritorio con la portada a la vista - a eso he venido.

Hermione sonrió nerviosamente, temía un encuentro con Draco Malfoy y ahora tenía al rubio, sentado en frente de ella, dispuesto a hablar de negocios. Lo más cordialmente de lo que nunca podría imaginar.

Hola Chic@s!!!

Les traigo el prologo de mi nueva historia... Espero y les guste

Besos