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Historia 114342 — capítulo 2
-¿Por qué Malfoy? - Hermione aún seguía sorprendida de tener a Draco Malfoy en su oficina pidiéndole asociarse - se supone que nos odiamos.
-Nadie ha dicho lo contrario Granger - el rubio sonreía con cinismo, pareciera que lo pasa genial - pero quiero que te conviertas en mi obra de caridad.
-Nadie está pidiendo tu caridad - la castaña al ver las intenciones del Slytherin dio un golpe con sus puños y se puso de pie - si a eso has venido, será mejor que regreses por donde llegaste - le dijo señalando la salida un poco molesta.
-¿Comprometida Granger? - el rubio ni si quiera se molestó en levantarse, desde que llego a la oficina de la castaña noto la pequeña argolla que llevaba puesta en su mano.
-Pero… - Hermione bufo sentándose de nuevo en su silla - ¿Qué tiene que ver eso Malfoy? - dijo un poco indignada sosteniéndole la mirada al rubio.
-No has contestado mi pregunta - dijo el rubio enarcando una ceja - ¿Estas comprometida con la comadreja?
-Se llama Ron - la castaña frunció el ceño al ver como el chico que tenía en frente se encogía de hombros - y si - dijo alzando su mano para ver su argolla - estoy comprometida desde hace un año - no pudo evitar encogerse de hombros.
-¿Un año? Y no eres feliz - el rubio volvió a sonreir - yo en tu lugar, no me casaría con él.
-Creo que nos estamos desviando del tema Malfoy - dijo la castaña nerviosa. Por un momento se puso a pensar en las palabras del rubio ¿Realmente era feliz estando comprometida con Ron? - además - Hermione tomo un folder acomodando los papeles nerviosamente, evitando la mirada de Draco - no me has dicho ¿Por qué quieres asociarte conmigo?
-Tu nerviosismo te delata - dijo Draco volteando la mirada hacia uno de los cuadros que estaban colgados en la oficina donde se veía a Hermione con Harry y Ron sonriendo en la inauguración de la empresa - y ya te he dicho mis motivos.
-No estoy nerviosa Malfoy - la castaña dejo caer de golpe el folder haciendo que los papeles quedaran desacomodados - es solo que no estoy segura si quiero hacer mi vida con Ron.
-Salgamos a tomar un café, no aquí en el callejón Diagon. Vayamos al mundo muggle si así lo quieres - Draco hablaba temeroso, cosa que no paso desapercibido para la castaña.
Hermione recordaba claramente a Draco Malfoy como todo un don Juan, no había mujer que no se le resistiera y ahora, si la castaña no se equivocaba, el rubio estaba apenado.
-¿Por qué no? - dijo la castaña despreocupada - solo dame un minuto y nos vamos - la chica tomo una pluma, tinta y papel dejando una nota a Ron - estoy lista - le sonrio amablemente al rubio y este se puso de pie.
El rubio se adelanto para abrir la puerta, permitiéndole el paso a la castaña. A pesar de ser siempre arrogante, lo habían educado para comportarse como se debe con una dama. Hermione se acerco al escritorio de su secretaria, quien estaba muy entretenida con una maquina de escribir.
-Cancela todas mis citas para el día de hoy - dijo la castaña en tono autoritario - si Ron viene por mí, le dices que tenia dolor de cabeza y me he retirado, que lo veo mas tarde.
-De acuerdo señorita - la secretaria era muy nerviosa y asentía muy frenéticamente - nos vemos mañana.
-Hasta mañana Tinna, descansa - Hermione ya se había dado media vuelta para irse cuando se acordó de algo, se volvió bruscamente haciendo que su cabello en ondas le golpeara la cara - otra cosa, no se te ocurra decirle a nadie que el joven Malfoy vino a visitarme y mucho menos que salí con él.
-Vaya sin cuidado señorita - la joven secretaria le sonrío a su jefa antes de que ella diera media vuelta alcanzando a ese apuesto hombre que la dislumbro en cuanto lo vio llegar al piso - está mejor que Ronald - dijo en un susurro sin que nadie la escuchara.
- Veo que la comadreja te controla - Draco ya estaba en la puerta del elevador, había escuchado todo y reía divertido - no lo dejes Granger - la puerta del elevador se abrió y una vez más el rubio dejo pasar primero a Hermione.
-No digas estupideces Malfoy - Hermione bufo, no sabía porque no quería que el pelirrojo se enterara con quien salió de la oficina - quede de almorzar con él y se molestara… - de pronto Hermione se dio cuenta que le estaba dando explicaciones a Draco. Se puso colorada y decidió cambiar el tema - ¿A dónde iremos?
Draco rio para sus adentros. En realidad se estaba divirtiendo mucho con la castaña y había sonreído como no lo hacía en años - tú eres la experta en el mundo muggle, te lo dejo a tu criterio - llegaron al piso de abajo y salieron. Hermione más apresurada que el rubio y sonriendo como si nada.
-De acuerdo, vayamos a ese callejón - dijo la castaña señalando el callejón más oscuro al alcance.
-Vaya Granger, tan pronto y ya me llevas a un callejón - el rubio enarco una ceja divertido - eres audaz.
-Es para desaparecernos - Hermione no noto que estaba colorada hasta el cuello, jalo al rubio de la manga y lo avento - te veo en el centro.
-Espera, espera, espera - Draco tomo los hombros de la castaña para detenerla - no se a donde diablos me llevaras, será mejor desaparecernos juntos.
-Malfoy no te estoy mandando a China - Hermione rodo bufando los ojos ofreciéndole la mano al rubio para desaparecerse juntos - cobarde.
-No es eso - el rubio se indigno en cuanto lo llamaron cobarde, ya había notado que la castaña se ponía nerviosa con su cercanía, así que para molestarla la abrazo por la cintura - por si te sueltas - le dijo notando como la chica se estremecía con su contacto mas cercano.
Desaparecerse es todo un caos. Sientes como el cuerpo te da vueltas y no puedes ver a tu alrededor, tal vez fue la imaginación de Hermione, pero cerca del rubio las cosas fueron distintas. Llegaron a un callejón al centro del Londres muggle. La castaña no se había dado cuenta de que aterrizaron y tenía aun los ojos cerrados.
-Sé que te pone nerviosa mi cercanía Granger - Draco aun tenia abrazada a Hermione por la cintura - pero hemos llegado.
-Lo… lo siento - Hermione se soltó del abrazo alisando su ropa, con su piel pálida ante el nerviosismo - no me di cuenta.
-Claro - Draco tomo la mano de Hermione y esta puso los ojos como plato - vamos.
-Si claro - Hermione se soltó de la mano del rubio y camino por delante de el para evitar que notara sus mejillas rosadas - ¿Te parece bien ahí? - dijo señalando un pequeño café que estaba cruzando la calle.
-Ya te lo dije, lo dejo a tu criterio - por ir delante del rubio, Hermione no noto cuando este se encogió de hombros.
Draco no entendía que era lo que le pasaba. El día de la guerra quiso pedirle disculpas a la castaña por todo el mal que le hizo y por como la trato siempre, pero no pudo. Siempre se preguntó por qué no pudo hacerlo y nunca encontró la respuesta. Aun recordaba su último encuentro en sexto año cuando él estaba herido.
FLASH BACK
-Sera mejor que se quede tranquilo señor Malfoy - madame Pomfrey, con su tono autoritario que la caracterizaba hizo lo posible, junto con el profesor Snape, por salvarlo del ataque que recibió por parte de Harry - no es conveniente que vaya a su sala común.
-Yo no quiero estar aquí - dijo el rubio con una mueca de lado expresando su rabia - me siento bien.
-Pues no lo está - la enfermera no tenía nada de paciencia y dejo ahí al rubio tendido en una cama - ya mañana veré si es necesario que se largue de aquí - y cerró las puertas de la enfermería fuertemente.
-Maldita vieja, tú y todos los de aquí se arrepentirán - faltaban dos días para que los mortifagos irrumpieran en Hogwarts - ¿Qué se supone que hare encerrado aquí? - el rubio estaba fastidiado cuando oyó como se abría la puerta de la enfermería. Seguramente era la odiosa sanadora. Se recostó en su cama para hacerse el dormido, no quería oír su irritante voz.
-¿Estas despierto Malfoy? - dijo la chica en un susurro.
Draco podría reconocer ese olor a flores a metros de distancia. Pero ¿Qué hacia ella ahí visitándolo? Hermione al no obtener respuesta del rubio dio media vuelta para salir.
-¿Qué haces aquí Granger? - su voz era áspera, pero no quería que la castaña se fuera.
-Quería… - a Hermione se le hizo un nudo en la garganta. Antes de entrar a la enfermería se recrimino cientos de veces por estar ahí - quería ver cómo te encontrabas - dijo tan rápido que a Draco se le dificulto entender.
-Primero - Draco se giró quedando de frente a la castaña y se sentó recargado en la almohada - siéntate ahí - le dijo señalando la silla que estaba al lado de la cama - segundo - dijo ya que Hermione estuvo sentada con ambas manos en su regazo juntándolas y jugando nerviosamente - no te entendí nada.
-¿No dirás tercero? - Hermione había bajado la mirada penosamente.
-¿Es necesario? - el rubio nunca había tenido una charla cordialmente con la castaña y se dio cuenta que se sentía tan bien - ¿Qué haces aquí Granger?
-Ya te lo he dicho - por primera vez desde que llego, Hermione volteo a ver al rubio - ¿Cómo te encuentras?
-Sin contar que tu querido Potter me dejo como si miles de navajas me hubieran cortado - Draco le sonrió a Hermione sinceramente - creo que bien.
-Lamento la actitud de Harry - Hermione estaba muy apenada. Cuando Harry llego a la sala común y les conto el incidente en los baños, la castaña busco la oportunidad de poder salir para ver cómo se encontraba el rubio - el no debió…
-No tienes por qué lamentarlo - Draco no la dejo continuar.
-Bueno, solo vine a ver como estabas - Hermione ya no sabía que decir, así que decidió irse de ahí - que te mejores Malfoy - y se puso de pie para salir.
-Oye Granger - le dijo el rubio cuando la chica ya estaba en la puerta haciendo que esta se girara - cuídate ¿Quieres? Y supongo que… gracias por preocuparte.
-No hay de que - la castaña le regalo una sonrisa tímida antes de salir.
FIN DEL FLASH BACK
Después de eso Draco no la volvió a ver, sino hasta después de varios meses, cuando los carroñeros los atraparon y su tía Bellatrix la torturo, sin que él pudiera hacer nada. Desde la visita que le hizo la castaña en la enfermería, Draco no pudo sacársela de la cabeza. Se suponía que él tenía amigos, y ellos ni enterados de que estaba en la enfermería gravemente herido. ¿Cómo era posible que una sangre sucia, a la que siempre trato mal, se preocupara más que sus supuestos amigos?
-¿No vas a sentarte? - por venir absorto en sus recuerdos. Draco no se dio cuenta que ya estaban en el café - ¿Te parece bien cappuccino? - la mesera ya estaba de pie esperando a tomar la orden y observando descaradamente al rubio.
-Lo que sea está bien - el rubio se desabrocho los botones de su saco y tomo asiento en frente de Hermione.
-Dos capuchinos gracias - le dijo la castaña a la mesera. Hermione ya estaba molesta por la forma en que la empleada del café miraba al rubio - seria todo - dijo en tono severo haciendo que la chica se sonrojara caminando hacia las cocinas.
-¿Te molesta que me vean Granger? - dijo el rubio divertido enarcando su ceja.
-No seas tonto Malfoy - la castaña rodo los ojos frustrada - tiene que cumplir con su trabajo - Hermione se recogió su cabello en una coleta para relajarse un poco.
Ambos chicos se quedaron en silencio hasta que la mesera llego con las dos tazas de café y las puso sobre la mesa sin voltear a ver al rubio. Draco fue el primero en darle un sorbo a su bebida antes de hablar.
-Entonces ¿Aceptas o no que sea tu socio? - Draco era de las personas a las que le gustaba ir al grano y sin rodeos - porque de ser así, estoy en la disposición de hacerlo lo más pronto posible.
-Te confieso que me dejas sorprendida Malfoy - Hermione miraba su taza de café nerviosamente cuando sintió de nuevo esa mirada penetrante que le atraía tanto haciendo que levantara la cara para verlo - lo tendría que plantear en la junta del viernes.
-Está bien, en cuanto tengas una respuesta me lo haces saber con una lechuza - el rubio se recargo en el asiento cruzándose de brazos - lo demás lo dejamos a cargo de nuestros abogados.
-Me gustaría que participaras en la junta - la castaña estaba planteándose eso desde que lo vio llegar a su oficina - para que el consejo escuche tu propuesta.
-Me parece perfecto - Draco se veía fastidiado por hablar del tema. Él había invitado a Hermione para advertirle de la comadreja, pero no quería arruinar el momento - nos veremos entonces ahí.
Hermione entendió eso, como un nos vemos luego. Alzo su mano rápidamente para hacerle señas a la mesera y pedir la cuenta.
-Espera, espera, espera - Draco hacia movimientos con sus manos para calmar a la castaña - ¿Qué haces?
-Ya hemos terminado a lo que veníamos y estoy pidiendo la cuenta - dijo rodando los ojos.
-Aun no me termino mi café - Draco no había dado más que dos sorbos a su café - y tú tampoco lo has hecho.
-Pero no tiene caso que sigamos aquí, si el tema de conversación ya no es de interés - el rubio tenía razón, ni siquiera llevaba la mita de la taza.
-¿Necesitan algo? - la mesera ya había llegado a la mesa.
-Si señorita - dijo el rubio tomando el menú en sus manos - ¿Podría traerme un pastel de zarzamora con queso? - volteo a ver a la castaña para hablarle - ¿Qué te pido?
-Así está bien gracias - dijo la castaña en un susurro para que solo la oyera Draco.
-Que sean dos pasteles señorita - y le entrego el menú, la mesera dio media vuelta y cuando Draco volteo a ver a la castaña, esta le lanzo una mirada irritada - ¿No me digas que no te gusta el pastel de queso con zarzamora?
-Si me gusta - Hermione casi se atraganta con el café al darse cuenta que el Slytherin la trataba como si fueran amigos de toda la vida - pero vinimos a tomar café.
-Pero un café sin pastel no es lo mismo - el rubio sonrió de lado mientras llevaba la taza a su boca para beber un poco más - ¿y Para cuando es la boda?
-Aun no lo sabemos - Hermione noto ya después de hablar que su conversación se tornaba ya más personal que laboral - pero será pronto.
-¿Sabes? Yo estuve a punto de casarme hace medio año - su mirada se volvió vacía - pero la cancele de último momento.
-¿Por qué? - la castaña ya se sentía más aliviada al dejar de hablar de su compromiso.
-Un día antes descubrí que mi prometida me era infiel - el rubio hablaba despreocupadamente.
-Lo siento tanto - la castaña se había llevado ambas manos a la boca por la impresión - debiste sufrir.
-Para nada - le dijo el rubio restándole importancia - ese matrimonio era arreglado y me alegro de que me hayan puesto los cuernos.
-Supongo que a tu orgullo no le gusta - no pudo evitar que sus palabras salieran accidentalmente y quiso arreglarlo rápido - ¿Quién era tu prometida?
-Astoria Greengrass - dijo haciendo una mueca de asco.
-¿Qué no es…
-Sí, la hermana menos de Dafne, de nuestro curso - dijo el rubio interrumpiendo a Hermione.
-¿Y sabes con quien te engañaba? - su curiosidad podía más, y ya que estaba platicando tan tranquilamente con Draco se lo pregunto.
-Esa chica no viene con los pasteles - el rubio volteo a ver en dirección a las cocinas, dándole entender a Hermione que ya no quería hablar del tema.
Cuando llego la mesera, el ambiente entre los dos chicos estaba tenso y comieron su pastel calladamente hasta que el rubio le empezó a preguntar sobre su proyecto. Olvidaron el tema de la infidelidad de Draco y pasaron la tarde tranquilamente. Hermione se empeñó en pagar su cuenta haciendo que Draco le explicara como tres veces que él la había invitado, así que el pagaba.
Después de salir del café se despidieron y cada quien se desapareció. Hermione llego a la madriguera donde vería a Ron. Molly la recibió con un abrazo, como de costumbre.
-Hermione, querida ¿Cómo estás?
-Bien señora Weasley, gracias - la castaña volteo a ver en todos lados. Normalmente cuando llegaba a la madriguera Ron salía apresuradamente a recibirla - ¿Ron aun no llega?
-No cariño, aviso que tenía cosas que hacer - la señora Weasley se dirigió a la cocina donde preparaba la cena - no ha de tardar ¿Te quedas a cenar?
-Si claro - la castaña no le dio importancia a la ausencia de su prometido y se puso a ayudar en la cocina.
Cada uno de los integrantes de la familia Weasley fueron llegando y Ron fue el último. Llego justo cuando la cena comenzaba a servirse, dándole un ligero beso a la castaña. Durante la cena se mencionó lo de las declaraciones de Malfoy. Todo mundo le preguntaba a Hermione que haría si las cosas eran ciertas y ella solo se limitó a decir que aún no sabía nada. No quería tener una confrontación con el pelirrojo en frente de su familia, así que decidió no mencionar su reunión con Draco. Ya se enteraran el día de la junta.
Cuando hubo terminado la cena, la castaña se metió en la chimenea de la Red Flu para ir a su casa. Hermione vivía sola en un modesto apartamento. Tomo un baño y se recostó. En sueños, la mirada del rubio se aparecía constantemente y Hermione casi no pudo dormir.
Después de despedirse de Hermione. Draco llego a su mansión y se encerró en su despacho, saco cada una de las fotos que su detective le había entregado. Donde se veía a su comprometida con su amante muy comprometedoramente.
-Joven amo - dijo un elfo desde la puerta - ¿Cenara esta noche?
-No tengo ganas de nada - el rubio metió en un sobre las fotos, guardándolas bajo llave en su escritorio - que nadie me moleste.
-Lo que el amo desee - el elfo hizo una reverencia y salió de la habitación.
Draco se puso de pie y se dirigió a su pequeño bar donde había montones de botellas. Tomo su favorita, el whiskey de fuego, se sirvió una copa y sentándose frente a la chimenea se la tomo, pensando en la excelente tarde que pasó hoy con la castaña. Deseando poder verla en la junta.
Hola!!
Les dejo un nuevo capitulo, saquen concluciones acerca de Ron. Espero y les guste
besos :)